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“…..Imagínese
que de buenas a primeras su hijo le soltara que está planeando
una cirugía para cambiar de sexo o que su hija le escribiera una
carta en donde le dice que toda su vida ha sentido que ella es un hombre.
Además de sentirse asombrado estaría muy enojado. Esta es
la razón por la cual muchos jóvenes deciden guardar “su
pequeño secreto con ellos” y continuar con el estilo de vida
asignado por su sexo de nacimiento, por el aspecto de sus genitales, por
las expectativas de los padres de llevar una vida “normal”,
y todo eso causa soledad y enojo por no ser tan normal como la sociedad
exige (1 Antonelli)
11. Eres excitante.
Sam salió de la oficina con su
portafolio al hombro y una sonrisa en la cara, que lo hacia sentirse genial,
lo cual confirmó al verse en el pulido metal del ascensor el ligero
rubor, pero sobre todo la picardía en sus ojos. Había besado
en plena oficina a Joshua Leibitz, su jefe y socio de la firma. En un
acto arrebatado que le propicio no solo el dulce sabor de su boca, sino
una confianza inusitado en su persona.
Se sabía atractivo por las mujeres,
eso era algo que no entendía del todo, pero también lo era
para algunos hombres. Entre ellos estaba Joshua, quien con aquel rompimiento
de profesionalismo, antes impuesto para conservar las apariencias en la
oficina, había iniciado el primer contacto. Sam había respondido
frontalmente, buscándolo para devolverle la caricia y el castaño
estaba seguro que había dejado al rubio casi temblando.
Pero no se quedo para verlo, sino que
tomó sus pertenencias y salió con rumbo a los juzgados donde
esa mañana tenía un par de pendientes, algunos documentos
que entregar con respecto al caso Morris y de otro, no tan espectacular,
pero no menos importante, el caso de Dolores. Quien sonrió cuando
le vio llegar, al piso de audiencias donde la había citado.
Sam tuvo que reconocer que Dolores tenia
mas que bien afianzada su nueva personalidad. Tenía la soltura
de su género y su caminar levantaba miradas de admiración.
Era una mujer por derecho propio. Vestía sobriamente, pero no podía
disimular su feminidad. Ella le extendió la mano y le indicó
pasar a la sala de audiencias, se sentaron y no esperaron demasiado cuando
el secretario del juez en turno, llamó para ventilar su caso. Sam
le pidió esperar, mientras entregaba la documentación y
hacia la presentación formal de los testigos que a nombre de Dolores
eran presentados, como muestra de arraigo a la comunidad y que serian
sus avales. Un formalismo, que debía llevarse. El juez levantó
varias veces la mirada para ver a la solicitante y revisaba uno a uno
los documentos.
-¿Cuál es la urgencia para
tramitar un permiso especial, abogado?
-Mi cliente contraerá nupcias y su prometido será reasignado
a otro estado a la brevedad.
-Ya veo….-dijo con cierto fastidio, después una vida de trabajar
en Nueva York, los jueces son los últimos en asombrarse de algún
suceso y un transexual cambiando de nombre había dejado de ser
novedad hacia tiempo…..-se le otorga un permiso provisional para
que tramite su contrato matrimonial y en siete días, se le otorgará
un acta nueva…..caso cerrado…-cedió el expediente al
secretario y se concretó en otro, sin voltear a ver una vez mas
ni al abogado ni al cliente.
Dolores se llevó las manos a la
boca para no gritar, pero se abraso a Sam, quien cerraba su portafolio,
para luego salir ambos.
-¡No lo puedo creer, por fin…por
fin! …-pegaba grititos de contento…luego volteó hacia
Sam…. -No dudaba de ti, pero pensé que el juez alargaría
las cosas. ¡Gracias, gracias!
-No es todo mi crédito, ya se había levantado el acta, solo
había quedado postergada y tenia que ser ejecutada…-le entregada
el permiso provisional…-con esto podrán tramitar su contrato
y en una semana tendrás un nuevo documento.
-Nosotros…yo…no se como agradecerte, Sam.
-No hay problema.
-Toma un café conmigo…no te quitaré mucho tiempo…-dijo
al ver que Sam miraba disimuladamente su reloj.
-Bien…solo un café, me esperan en la oficina.
Se sentaron después en una mesa
en la cafetería pegada a los juzgados…el mesero dejó
las dos tazas y Dolores buscaba en su bolso, sacando su chequera.
-Richard y yo, he decido pagarte tus honorarios.
Hemos investigado y tenemos una idea de cuanto seria.
-No…yo nunca dije que les cobraría.
-Se que así es…pero….
-No…-le devolvió el cheque y Dolores le sonrió, habían
hecho muchos gastos en los últimos meses, pero consideraba justo
cubrir los gastos del tramité legal.
-¿Estas seguro..?
-Completamente….-tomó su taza y le dio un gran sorbo, mientras
veía que ella guardaba su chequera….-Dolores, ¿puedo
hacerte una pregunta? Estas en todo tu derecho de no contestarla…yo
entenderé.
La chica se le quedo mirando y le sonrió.
-38D…-le dijo, mientras sonreía
y toma su café… Sam tardo un rato en asimilar la información
y luego rió.
-¡No…no es eso lo que quería preguntar!
-Es una broma…no dejo de hacerla, desde que las tengo, perdón.
¿Qué querías preguntarme?
Sam volvió a tomar café,
intentando que las palabras se acomodaran adecuadamente y no ser grosero.
-¿Por qué decidiste…perdón….tus
operaciones fueron difíciles…digo? Perdón...no sé
como explicarme.
-¿Qué quieres saber…Sam?..-la chica tomó su
mano y le miró fijamente, veía en el abogado una dilema
que no podía entender..
-¿Es…doloroso...las operaciones?
-Me puse “Dolores”, por algo….la verdad es que si….fue
un proceso largo. Primero fueron los senos…-le dijo al tiempo que
bajaba su vista hacia ellos…-todo mundo piensa que es solo desearlo…yo
lo pensaba, pero la primer noche, vendada, con dolor en las costillas,
como si me hubieran golpeado Pero lo peor vino después, cuando
intentaba ponerme boca abajo…y este par de “cosas” me
estorbaban…-se rió luego…-fue largo camino.
-¿Cuándo…decidiste terminar de ser mujer?
-Siempre quise ser mujer. Odiaba ser plano, tener vello en cada lugar…y…no
me lo tomes a mal, pero tener colgado el pene y los testículos
!cielos...no sabes cuantas veces me odie por mi cuerpo, pensé hasta
castrarme yo misma. Cuando me practicaron la vaginoplastia !cielos, lloré
por noches. Solo los calmantes me mantuvieron cuerda…
-Debió ser muy difícil.
-si…lo fue…mi familia nunca lo entendió. Mi padre me
dio un par de golpizas cuando llegó a verme vestido de mujer, hasta
escape de mi casa. Luego, trabajando aquí y allá, terminé
un bar de transvertís….. de barman. Jajajajaja, no seas mal
pensado. Ahí conocí a Richard. Nos hicimos amigos, luego
amantes. Me disfrazaba para él…jugando, al principio. Luego,
le pregunté si le gustaría que tuviese senos y me dijo que
le encantarían….una cosa llevó a la otra. !Y ahora
soy Dolores…! –con cierto aire teatral.
Sam sonrió….-pues eres muy
hermosa, Dolores.
-Viniendo de ti, es un gran cumplido…-ella se llevó la taza
a los labios… - ¿A ti te gustaría ser mujer? –pregunto
tímidamente.
-¡No!-dijo tajante Sam.
-.Pensé…no te molestes...-le dijo poniendo una mano de nuevo
sobre la suya…-es que eres tan delicado.
-Soy gay.
-Eso lo sé, me refiero a tus modales. No digo que sean afeminados,
me refiero a que eres muy dulce…hay mucha ternura dentro de ti.
-Estoy muy conectado con mi lado femenino..
Dolores empezó a reírse
y Sam hizo lo mismo, convencido de que reírse de si mismo es lo
mejor que puede hacerse cuando la vida te gasta bromas.
Cuando volvió a la oficina se dirigió
directamente al archivo y dejó los expedientes que traía
a su cargo, para luego ir con sus compañeros que se encontraban
en el salón de juntas, con los expedientes del caso Morris esparcidos
sobre la mesa.
-Sam…que bien que llegas…-le
dijo Rolan tomándolo de un brazo y arrastrándolo a una esquina
de la mesa, donde Smith se encontraba mordisqueando una dona.
-¿Qué harás el sábado? Dime que nada…-le
increpó Rolan
-¿Qué sucede…el sábado? –cuestionó
el castaño, sorprendió del curioso acercamiento.
-Es sábado…el mejor día de la semana, para ir a bailar…-soltándolo
y meneando sus caderas…-Hay chicas disponibles.
Sam puso cara de circunstancia y no entender.
-Rolan por fin convenció a la chica
de Bienes Raíces del piso de abajo.
-Felicidades…-dijo Sam e iba a sentarse, cuando el brazo de Rolan
volvió a tomarle.
-Pero no sabes lo mejor, tiene una amiguita…es guapa…y le
encantaría ir contigo.
-! ¿Qué..?! –Sam se soltó.
-Claro, será un cita doble…ella lleva a su amiga y yo…te
llevo a ti. Debes conocerla, dice que te saluda en el elevador.
-¿Ann?
-¡Ves…la conoces! No me dejaras mentir….es guapita.
Sam sonreía ante la ocurrencia,
abrazando un expediente en su pecho y mirando al suelo, mientras medio
escuchaba a Rolan, quien enfrascado en su platica con Sam, no había
visto las señas que Smith le hacia para que se callara, porque
había entrado Joshua a la oficina, mantenía en su mano la
taza de café y no perdía detalle de las palabras que el
abogado le decía a Sam.
Su cara seria era indescifrable, pero
Smith presagio problemas y aunque carraspeo un par de veces, ninguno de
los dos notó la presencia del socio de la firma.
-¿Entonces que Sam? Las llevamos a cenar, platicamos, bailamos
y después de eso…la noche es joven. Un pedacito de carne
como ese no se desprecia. ¿Vamos?...-le preguntó burlonamente.
-No….gracias. Tengo planes para el fin de semana.
La sonrisa de Joshua fue mas que elocuente
ante esa ultima oración. Sonrisa que solo fue percibida por unos
segundos por Smith, pero fue una ilusión pasajera, cuando luego
su voz rompió el dialogo, cuando arrojo su block de notas sobre
la mesas.
-Caballeros.
Ambos giraron sorprendidos al ver a su
jefe en la estancia y las miradas eran de sorpresa, sintiéndose
atrapados. Sam preguntándose que tanto había escuchado y
prefirió no buscar esa información en sus ojos, manteniendo
los suyo en la mesa, mientras Rolan pasaba a un lado suyo en igual trance.
-Ya que estamos tan elocuentes. Platícame,
Rolan sobre la testigo clave de la fiscalia. ¿Qué sabe la
policía de ella?
-…pues…tiene antecedentes por prostitucion, drogadicción
y una sentencia invalidada por trafico hormiga de crack. En realidad hizo
un trato con el abogado de otro caso y salio con una fianza.
-¿Cómo se relacionó con Morris y Grant? Si ambos
son homosexuales…-preguntó Smith.
-por las drogas, cuando el surtidor de Morris le fallaba o no lo localizaba,
ella podía conseguirle. Se conocieron en una fiesta….-respondió
Rolan.
-Bien…entonces Jazmín Collins, la victima número dos,
prostituta de Queens, ahora testigo de la fiscalia, era también
traficante en pequeño de drogas entre jugadores y clientes que
contactaba en las fiestas de los equipos….-inicia el monólogo
Joshua…- la testigo Collins, es requerida junto con el occiso para
una fiesta privada en el hotel, por Morris. Se drogan, la testigo le sugiere
le practique asfixia erótica al occiso, Morris dopado y excitado
le rompe las vértebras…luego….angustiado lo sodomiza.
Golpea a su proveedora, sale por su propio pie, llega a su casa…horas
después llega la policía. Todo esto no tiene lógica.
Morris ni siquiera recuerda como llego a su casa, ni como salio del cuarto.
-No es lógico, por que no debió
suceder así…- todos voltearon a ver Sam, quien dejaba su
taza.
-Dinos como “debió suceder…” –le cuestionó
Joshua…
-Para iniciar, no creo que sea lógico, que Morris estuviera solo
con el occiso y la testigo.
-No seria la primera vez que se acostará con prostitutas…-alegó
Rolan.
-No, pero tenia ya un amante…Grant. ¿Dónde se encontraba
él?
-Según su palabra, en un entrenamiento de la liga…tiene testigos…-respondió
Smith.
-Menos obvio, entonces. ¿Por qué Morris no estaba en entrenamiento
si ambos eran compañeros de equipo?
-Según esto…era un entrenamiento de pesas…con un gimnasio.
-Así que Grant se va entrenar y Morris decide irse de juerga…con
2 prostitutas. ¿a nadie le suena raro?
-Pues no…realmente no. Es un promiscuo-alegra Rolan
-De eso no tenemos prueba. Morris y Grant son amantes, compartían
a sus conquistas en turno .ya habían estado con el occiso, en una
ocasión….-alegó Sam.
-Pues quizás querían ponerse a tono para luego ir a buscar
a su amante, pero se le paso la mano….-siguió Rolan.
-Hay demasiados cabos sueltos…-Joshua se levantó y tomar
el teléfono, pidiéndole a su secretaria una conferencia,
-Morris….necesitamos hablar en persona! Ahora! Bien....- colgó
el teléfono y giró hacia Smith…-acompáñame.
Ustedes…terminen el alegato para mañana, tenemos una lista
aun de testigos de la fiscalia. Volvemos mas tarde…-su mirada en
ese momento fue dirigida completamente a Sam, quien bajo la vista, asintiendo.
La puerta se abrió para dar paso al par de abogados, Joshua ni
se quito el abrigo, no pensaba quedarse mucho tiempo. Smith lo imitó.
-¿No podíamos hacer este
cuestionario por teléfono?...-inició Morris, dando un trago
a su bebida, mientras aparecía en la sala.
-Me es mas fácil saber cuando me miente, viendo a la cara a mis
clientes.
-¿Por qué piensas que miento?
-Tus declaraciones son unas lagunas y seguir escudándote en que
estabas drogado y solo recuerdas fragmentos, no te ayudará en nada,
me estoy cansando de nadar contra la corriente.
-¡Para eso son mis abogados!
-Pero si perdemos el caso, a quien sentenciaran será a ti…-le
respondió igualmente molesto…-¿Vas a decir que ocultas
o quien proteges…? –pasando su mirada a Grant que también
aparecía sin pretender hacer mucho ruido.
-Las cosas sucedieron como las conté, como recuerdo que sucedieron.
-Pues vas a tener que recordar más.
-¿Qué demonios necesitas saber? Ya lo dije todo.
-Pues vas a volver a repetírmelo. ¿Quién solicitó
el servicio de las prostitutas?
-Yo…-dijo Grant.
-Calla, no digas nada….-volteó a verlo Morris.
-Ya lo habíamos hecho antes con Roxie. Ya habíamos estado
con ese chico, nos agradaba…lo solicite para James.
-¿Pensaba acompañarlos?
-No podía, tenia entrenamiento pensé que James se relajaría
y cuando volviera, estaríamos juntos.
-así que por eso, le solicitó 2 acompañantes?
-yo solo solicité una…a Roxie. Me sorprendí mucho
cuando supe que había otra chica.
Joshua y Smith se miraron entre ellos..
-¿Tu sabia que Roxie iría
acompañada?- volteó a ver a Morris.
-No…cuando llegue estaban ambas. Carl solo me dijo que tenía
una sorpresa para mí, ya lo habíamos hechos antes. Fui al
hotel, subí al cuarto y estaban ahí.
-¿Cómo regresaste?
-En mi auto, en el mismo que me fui…así debió ser….yo…yo
no lo recuerdo.
-Pues vas a tener que recordar…-Joshua dio medio vuelta…-
Mañana llega una hora antes...para evitar a la prensa.
Rolan y Sam, vieron llegar al par de abogados, a uno de ellos ir directamente
con Otto, mientras el otro, les ponía en antecedentes.
-La testigo, parece que se coló
a la fiesta entre Morris y Roxie…-inicio contándoles Smith
mientras ambos se miraban entre ellos y Rolan se comía la tercera
dona del día.
-!Diablos!…-dijo después de un rato...pero no supieron si
la exclamación fue por que se daba cuenta del problema o por que
parte de la jalea caía sobre su corbata.
Joshua prefirió concentrarse en
los testigos que la fiscalia tenía y que de momento no figuraba
Collins en ella. Era el as en la manga de la fiscalia. No la mostraría
hasta el último momento, exponerla a la luz pública antes
de tiempo, solo serviría para que sus antecedentes fueran puestos
al descubierto y menguará su credibilidad. Joshua tenía
que admitir que Jeremy jugaba sus cartas bien, nada de exponer sus testigos
sin necesidad.
El ojiazul revisó una vez mas el
ultimó alegato y cercana las cinco, mando a todos a su casa o a
donde quisieran irse. Otto les había dado la tarde, tenían
que estar lúcidos para el día siguiente. Sam fue a su oficina
y guardo todo sobre su escritorio. Le gustaba dejarlo disponible para
el día siguiente. Tardó unos minutos en eso y el sonido
en el cristal le hizo voltear. Joshua le indicaba que le esperaba abajo,
moviendo sus llaves, el castaño asintió y siguió
con lo suyo, por unos minutos mas.
salió de la oficina y dos pisos
mas abajo, subió la chica llamada Ann, de la cual Rolan había
estado hablándole; Sam no dijo nada y miraba los botones de la
puerta, distraído.
-Hola…-dijo ella de pronto y otras
personas del elevador voltearon hacia ella, pero no contestaron; salvo
el castaño que asintió con la vista, al saberse aludido…pero
no dijo nada.
Pero al llegar a la planta baja, cuando
ella bajo…-hasta luego…Sam.
-Adiós…-y espero a que el resto saliera del elevador, antes
de hacerlo él, la vio subir en un auto, junto con otras chicas
y saludarle por la ventanilla.
-Tienes una admiradora…-la voz de Joshua, le hizo pegar un brinco.
-¡Joshua!
-Ese es mi nombre…y empezó a caminar rumbo a su auto, seguido
por el castaño. Ambos se mantuvieron en silencio, en el estacionamiento
y no fue hasta fuera del edifico, un par de calles abajo, en el primer
semáforo, que Joshua giro su cara, para besar la mejilla de Sam…..-¿Cómo
ha estado tu día?
Sam sonrió ante eso…-Bien,
ha sido bueno, Puse en su lugar a un jefe acosador.
-¿Cómo estuvo eso…? – pregunto burlón.
-Lo acosé de igual forma y con eso paro sus persecuciones.
-¿Ahhh, si? Vaya, no sabia que darte un beso entraba en la categoría
de acoso.
-Cuando es en la cocina de la oficina a las 9 de la mañana…literalmente
lo es.
Joshua atrajo a Sam por la base del cuello,
para besar su boca, introduciendo lentamente su lengua, para dar una mordida
juguetona en su labio inferior.....-me declaró culpable, me agrada
tu boca.
-¡Conduce!…- le replicó
el castaño al sonido de un claxon y al cambio de luz.
Joshua se concretó en el tráfico,
pero daba miradas ocasionales a Sam que estaba pegado al cristal, preguntándose
que tanto había escuchado el rubio de la conversación que
antes sostuvo con Rolan, por su estado de animo, se notaba que estaba
relajado.
-Rolan…me invitó el sábado
a salir…-empezó y comprobó que Joshua ponía
toda su atención en su persona, mientras la luz estaba en alto.
-Conocí a la futura cita doble…-le respondió lo mas
neutral posible.
-No he dicho que iría.
-Así es….ya tienes planes para el fin de semana….que
espero me incluyan...-le sonrió.
Sam se mordió el labio inferior,
mientras toqueteaba la ventana…-puede ser.
-Pasemos por algo para cenar.
-Ravioles…quiero pasta.
-¿Cómo logras mantenerte delgado, cenando pasta?
-Corriendo a las 6 de mañana, varios kilómetros…deberías
probarlo. Es un buen ejercicio.
-A esa hora o duermo o tengo sexo…-Joshua volteo a verlo, divirtiéndose
con la cara de puchero que hacia ante el comentario, le gustaba que hiciera
eso.
Pasaron por un centro comercial y mientras
Sam pedía la pasta para llevar, Joshua pasaría por un libro
unas tiendas adelante, pero volvió sobre sus pasos hacia una tienda
de ropa y sus ojos no podía dejar de mirar el maniquí asexuado
que llevaba una pequeña falda en tablones a la cadera, con un top
casi transparente a juego. La chaqueta tipo corte mao hacia tono con las
botas de tacón corto, pero que llegaban hasta las rodillas. La
imagen mental que se hizo, le seco la boca, sonrió como chiquillo
que tenia pensada la travesura.
-Tardaste…-le dijo Sam al verle
llegar con el libro en las manos.
-¿Ansioso?
-Hambriento.
-Tu departamento esta más cerca.
“Por que no me sorprende”…-pensó
el castaño mientras se adelantaba y Joshua tomó los paquetes.
La lucecita de la maquina contestadora
fue lo primero que Sam visualizó al entrar a su departamento, mientras
Joshua dejaba los paquetes en la cocina, el joven abogado revisaba los
números identificados en la pantalla digital: llamadas de su hermana,
su casero y uno desconocido, que había dejado varios recados. Iba
a desplegar las llamadas cuando Joshua le indicó que la cena se
enfriaría, dejo los recados para después.
-Creo que Morris nos miente…-empezó
Sam, sentándose, mientras empezaba a servirse.
-Cenemos y olvidemos el caso por hoy. ¿te parece?
-Si. ¿Por qué te molestaste ayer? –preguntó
a raja tabla.
-Ya me disculpe…por lo de ayer.
-Eres posesivo.
-¿tu nunca ha sido celoso?
Sam pensaba en decir “NO”,
pero lo pensó mejor, al traer recuerdos de Daniel y los celos que
llegó a sentir mas de una vez, así que mejor guardo silencio,
llevándose el tenedor a la boca con pasta.
-¿Eso es un ”no”…o
un “si”? –le miraba mientras meneaba su comida.
-Apelo a la primera enmienda.
-Jajajajaja. Eso es un “si”, aquí y en cualquier parte.
-no entrare en detalles.
-bien…pero entendiste el concepto, pero también debes apreciar,
que estoy aprendiendo a…controlarme.
-¿Ahh, si, como es eso?
-Hoy por ejemplo. Rolan pasándote el brazo por el hombro.
-¡Vamos, Rolan solo me invitaba a salir con sus amigas! Le dije
que no.
-Me refería a que Rolan piensa que tienes un lindo trasero.
Sam se le cayó la pasta del tenedor
y buscó la servilleta para limpiarse, iba a reclamar algo, pero
la sonrisa de Joshua lo desarmó, negó con la cabeza y se
concentró en su cena. Era mejor no ahondar en eso.
-La cuestión es que….estoy
aprendiendo eso de tener algo con alguien....-continuó el rubio…-tengo
años sin abrirme hacia otra persona. Me siento…-dejo el tenedor
sobre el plato…-algo vulnerable.
-Para ser sincero…yo me siento algo confuso.
-¿En que sentido?
-¿Qué somos….Joshua? ¿Amigos con derecho a
roce?
Joshua lo miró, evaluando todas
las palabras que considerara convenientes para ese momento. ¿Amantes?
No. No lo eran. Amigos, si, eso si. ¿Roces? Algunos. No los suficientes,
pensó.
-¿necesitas una etiqueta para lo
nuestro?
-¿Hay un…nosotros?
Joshua lo tomó de un hombro, atrayéndolo
hacia él, rozando su cuello con su nariz, susurrando a su oído….-¿Quieres
que seamos novios?
Sam se separó. “Novios”
–pensó…sonaba tan extraño, tan irreal.
Se levantó de la mesa, llevando
su plato y buscando agua para beber, ante la mirada sorprendida de Joshua,
quien lo siguió.
-Si…-dijo Sam luego de unos incontables
segundos…-me gustaría…-pasando sus manos detrás
suyo y recargándolas sobre el fregadero, lugar donde Joshua lo
apreso. Puso sus manos en su cadera, acercándose como gato dispuesto
a complacer con caricias a su amo.
Busco su boca, donde la delineó
con su lengua…y la saboreo con sus labios.
-Me gustas mucho…mucho…Sam
–sus manos sujetaron su cadera, pegándola a la suya, mientras
el castaño subía sus brazos lentamente a su cuello para
darle más área de acción y afianzarse el mismo en
el cuerpo de Joshua.
Los labios de Joshua eran cálidos
y tenerlo pegado su cuello, lamiéndolo era para intoxicarlo Sam
se mordió el labio para no gemir. Pero como siempre, sus labios
lo traicionaron, al sentir la dureza de Joshua restregársele, buscando
excitar la suya, la cual tampoco tardo en responder, preguntándose
como era posible que estuviera ahí, acariciándose sin mayor
pudor ante esos labios ansiosos, esas caderas ondulantes y esas manos
que ya buscaban entrar entre su camisa y su pantalón a….
-¡No, no…! – Sam se
empezó a separar, empujando suavemente a Joshua…quien lo
miraba sorprendido, pero seguía insistiendo con su boca, mordiendo
sus orejas, mientras daba lamidas en ellas….- ¡Deja…por
favor! –le apartó completamente.
La respiración entrecortada de
ambos era evidente, pero la mirada de confusión de Joshua era mas,
buscaba tocarlo y Sam se hacia un lado, hasta que volvió a tenerlo
a un palmo y pasaba su mano por su cabello, buscando tranquilizarlo.
-Lo siento…yo…-empezó
Sam….-no estoy listo.
- ¿ya lo haz hecho antes?
-si…
-¿Por qué tienes miedo? No te lastimare, seré cuidadoso.
-No estoy listo…yo…aun no. Si, lo único que busca es
sexo, yo…no estoy preparado para ti.
-Sam. ¡Ven…ven…te digo..! –Lo tomó en sus
brazos, haciendo que recargará su cara en su pecho, luego levantó
su cara…-Sabes que no es solo sexo, solo….solo quiero estar
contigo. Me gustas…me excita estar contigo.
-Eso…eso evidente…-volteando a ver la media erección
que aun conservaba Joshua.
-No lo puedo evitar…te deseo. Haz roto mi promedio hace tiempo.
-No sueles tardar mucho llevar a nadie a tu cama.
-En parte…en parte es cierto. Pero, dime ¿tu también
lo deseas, no? Puedes decir no…pero la parte baja de ti…dice
otra cosa.
-soy católico, Joshua.
El ojiazul sonrió ante la afirmación….-pues
yo soy judío y aunque no soy practicante…no tengo ningún
problema contra los católicos.
-No...no es eso…digo que fui educado
con otras ideas…yo…-Eso no se lo creía ni él
mismo, pero buscaba argumentos para evitar quitarle la ropa a jirones.
-¡Sam…que demonios te pasa! ¿Eres o no gay?
-Creo que…Si lo soy.
-¿Cuál es el problema entonces? ¿Te gusto? Por que
te excito...eso lo se ya.
-Ocupo tiempo…solo eso.
Joshua miraba al techo, preguntándose
que demonios pasaba y dio un golpe al primer mueble que encontró...dejando
la cocina.
Sam fue hacia él y lo tomó
de la cintura, atrapándolo con sus brazos, lo tenía tan
cerca y no lo dejaría irse. Pegó su cara en la espalda de
Joshua y sus manos subieron por su pecho, jugando con sus botones.
-Me gustas, me gustas mucho…Joshua…-sus
labios se pegaron la espalda del rubio, dando besos sobre la camisa, mientras
sus dedos se había colado hasta llegar al fino vello del abogado….quien
al sentir ambos contactos gimió.
-Me estas enloqueciendo Sam…-cerró
los ojos para dejarse llevar por la sensación de posesión
que el castaño buscaba en él….- ¡cielos…sigue…!-le
pidió al sentir los dedos de Sam acariciando sus tetillas y dando
pequeños pellizcos….-se volteo para encararlo, atrapando
su boca y apretándolo contra su pecho….- ¿Cuándo
Sam…cuando serás mió.?
El castaño iba a contestar “”pronto…después
de sus operaciones, cuando fuera normal; cuando fuera un hombre normal””,
pero el sonido del móvil de abogado le dejo sin habla.
Joshua pensaba dejarlo sonar, pero reconoció
el timbre, llevándolo a su oído, mientras tomaba la mano
del castaño y la acariciaba.
-¡Dime Otto!…-Sam guardó
silencio, mientras miraba la cara de Joshua, que cerraba los ojos con
frustración…-si, me encargaré…-colgó
y guardo el móvil… -Morris esta en la jefatura central.,
golpeó a un reportero e hizo pedazo propiedad privada.
-¿Cuándo sucedió?
-Hace unos 45 minutos…-empezó a buscar su saco…-un
reportero y el camarógrafo entraron a su propiedad, Morris le estampó
la cámara al reportero, lo envió al hospital.
-Perderá la libertad provisional…-Sam buscaba su propio saco.
-me temo que si. ¿A dónde vas?
-Iré contigo.
-No, quédate…lo resolveremos nosotros…Otto, esta en
la jefatura…-Joshua le tomo la barbilla, mientras le daba un beso
ahí….pero Sam, rozó sus labios
-Háblame después.
-Lo haré…-se volvió antes de salir…-Sam, piensa
en lo que dije…-cerró la puerta hasta que la afirmación
del castaño llegó.
Sam recogió todo y siguió esperando largo rato, alguna llamada,
recordó las que tenía pendientes…su hermana, le saludaba
y que esperaba que estuviera bien. Peter había pintado la casa
y ya estaban acondicionando su recamará para cuando fuera a verles.
Sam sonrió. Nada como su hermana, era todo un caso. Su casero,
le informó de algunos arreglos que seria hecho en el departamento.
“Bien”, pensó. Luego siguió con aquellos de
número desconocido, el mismo número varias veces…todas
de Daniel.
“Sam, ¿Cómo estas?
Recién llegué. Te llamo mas tarde”
“Debías venir Sam, realmente es fantástica la ciudad,
hay mucho que ver. Te gustara. Avísame al móvil…”
“Te extraño, Sam. Dime que vendrás”
Sam revisó el registro de llamadas
y todas habían sido hecha casi simultáneamente, una detrás
de otra. De pronto sintió un extraño escalofrió,
tanta insistencia por parte de Daniel lo estaba poniendo incómodo.
En realidad no había nada malo en sus llamadas, se dijo. Solo se
estaba comunicando y en verdad parecía desear compañía.
Pero definitivamente no pensaba viajar.
Era mejor disuadirlo, pero al levantar
el teléfono, la llamada entrante lo alcanzó.
-Sam.
-Si. ¿Qué sucedió?
-Lo han puesto bajo arresto – Joshua toqueteaba con un bolígrafo
las formas que tenia enfrente suyo.
-¿se suspenderá el juicio?
-No…en eso estamos Otto y yo, buscamos arresto domiciliario. Te
veré hasta mañana.
-Esta bien.
-Sam…
- ¿Si?
-descansa….besos.
Sam tardó en hacerlo, pero el sueño lo invadió después
de volver de correr. Por eso un baño de tina le pareció
más que necesario, apremiante. “soy novio de Joshua”,
se repetía una y otra vez, con sus dedos jugaban distraídamente
entre un sexo y otro. Pocas veces lo hacia así. Simplemente le
cohibía esa otra parte suya, detrás de su sexo predominante.
Hurgó lentamente entre su vello, hasta llegar a esa pequeña
abertura. Curioseando entre sus paredes, que respondieron lubricándose
rápidamente y eso le sorprendió al mismo tiempo que le excitó.
Gimió cuando un par de dedos ya estaban bien adentro y con su otra
mano tomaba posesión de su miembro. Arrojó la cabeza hacia
atrás, disfrutándose a si mismo, en dos dimensiones completamente
distintas, acopladas por una broma cromosomicas, pero que se sentía
muy bien. Y cuando se siente rico, había que hacérselo bien,
hasta terminar gimiendo con la deslechada en su mano y una intensa sensación
de caer al vació, mientras algo dentro suyo parecía que
se rompía….orgasmicamente bien.
Solo necesitó llegar a la cama,
cubrirse y el sueño le invadió rápidamente.
A diferencia de Sam, dos hombres en diferentes lugares no concilian el
sueño pensaban precisamente en él.
Joshua había pasado horas tramitando
un arresto domiciliario para Morris, que seria efectivo hasta el día
siguiente. Es noche dormiría en la celda. Se despidieron de su
cliente, mientras Otto y Joshua quedaban de verse al día siguiente
para la continuación de pruebas de la fiscalia. El rubio llego
a su casa y después de alejar el caso de su mente, bebiendo una
cerveza. Sus siguientes pensamientos fueron para Sam, en esos labios que
le fascinaban y esa ambivalencia del chico que lo desquiciaba, aun sentía
sus dedos rozando sus pezones…y esos cortos instantes los atesoraba.
Muy al contrario, Daniel miraba el teléfono
al llegar a su cuarto de hotel. Esperaba una llamada de Sam, que no llegó.
Quizás tenia mucho trabajo, se dijo. Pensó en llamarle de
nuevo, pero era demasiado tarde, se dio un baño y se acomodó
dentro de las cobijas, abriendo su portátil. Las imágenes
de Sam, una detrás de otra, de diversas fotos del chico, le acompañaron
un buen rato, mientras con sus manos buscó darse un poco de desasosiego.
Gimió su nombre, en un ronco venir de su tibieza en sus manos,
mas tarde se durmió. Al día siguiente, muy temprano, encontró
un recado telefónico a su móvil. Sam no viajaría,
pero esperaba que tuviera buen viaje y se comunicaría después.
Daniel cerró los ojos por unos segundos…. “Sam…Sam”,
golpeó la mesita de noche y después de calmarse salio a
buscar que desayunar, luego le llamaría.
Los tres abogados esperaban ansiosos en
el juzgado. Sam había evitado comentar sobre lo sucedido a Morris
y no fue hasta que Otto lo discutió antes de salir al juzgado que
el resto de sus compañeros se enteraron. El joven abogado esperaba
ver a Joshua, pero no lo hizo hasta que estuvieron en la audiencia, se
encontraba templado, como era usual y aunque se veía impecable,
la tensión bajo su ropa era evidente, mas cuando Morris fue llevado
esposado y ahí mismo le fueron retiradas de las muñecas.
Lo cual causo conmoción general por unos minutos hasta que el juez
golpeó en repetidas ocasiones el mazo y se exigió silencio
o desalojaba la sala.
El resto de la mañana, fue largo,
tedioso y lleno de descripciones sobre las evidencias forenses, la fiscalia
buscaba validar todos y cada uno de las muestras encontradas en el lugar
del crimen. Joshua logró que el juez desechara varias y no volteó
a ver en ninguna ocasión a Jeremy quien burlonamente esperaba ese
momento, por lo sucedido con Morris.
El juicio quedo postergado hasta el miércoles
siguiente, cuando finalizaría la defensa su presentación
de pruebas, hasta entonces Joshua y su equipo tendrían que esperar
a presentar sus testigos para la defensa.
-Su señoría, solicito que
mi cliente goce del arresto domiciliario aplicado por el juez en turno
de jefatura central.
El juez asintió y negó la
participación fiscal que pretendía replicar…- Su cliente
continuará con una pulsera de ubicación y no podrá
salir de su casa…en caso contrario cancelare su derecho y pasara
el resto del juicio en prisión…-el golpe del mazo cerro el
asunto del día.
Morris ofreció la mano a Joshua
en señal de agradecimiento y se retiró, sus custodios cedieron
el paso a sus guardias personales y a su amante que le dio la mano también
y todos salieron.
-Que día ¿Eh? –terminó
Rolan mientras todos salían del juzgado, dejando atrás curiosos,
cámaras y reporteros….-creo que merecemos un trago…-Joshua
asintió y todos terminaron en un bar calles abajo. Sam había
permanecido casi en silencio gran parte del tiempo y se mantuvo así,
junto a una botella de agua quinada.
-.Largo día…-se acercó
Joshua a su lado, dejando a Rolan y Smith disfrutar del espectáculo
de música.
-Si…te ves cansado.
-Dormí poco y fue una larga sección. ¿Qué
harás mas tarde..? –dejó su vaso de licor a un lado
de la botella de quinada, rozando levemente sus dedos.
-ver televisión hasta fastidiarme.
-suena genial. ¿me invitas?
-Creo que tú necesitas dormir en tu cama, largo y tendido.
-Eso es un “no”…-iba hacerse a un lado y la mano de
Sam sobre la suya, lo detuvo y lo contuvo, por que se quedó a su
lado, terminando de escuchar la música sin decir mas por un rato.
Con sus manos jugueteando debajo de la mesa. Luego despidieron a Rolan
y Smith quienes irían a buscar mas acción.
-¿Nos vamos? –pregunto Sam
-.¿puedo hacerte una propuesta?
-Puedo escucharla, si.
-¿Te gusta bailar?
-Si…lo he hecho poco, pero si, me gusta.
-¿Te gustaría ir a bailar conmigo?
La cara de Sam era para fotografía
4x4.
-Nunca he ido a un bar gay.
-¿eso es un …”si”?
-si…es un “si”.
-Bien…Mañana sábado hay un evento de la comunidad
gay, es una fiesta en Hall Radio. Van infinidad de músico y cantantes,
el evento es libre…heteros. Bis…homo…, transexuales.
Todos caben ahí. Después del desfile de junio, ese es uno
de los mayores eventos de la comunidad.
-¿Crees que sea buena idea..? –sonreía nervioso ante
esa imagen. Cuando escuchó bailar, se imaginaba en un bar escondido
en la 4ta, con luces reducidas y tipos disfrazados de motoristas…como
Blue Oyster.
-Si….algunos van disfrazados, otros simplemente van como son. Se
acepta la variedad.
-Lo dices como si hubieras ido muchas veces.
-Es un buen lugar para ver gente…no lo niego. Nunca salí
con nadie de ahí, solo fui a ver y bailar un poco. Te gustará….-le
sonrió, llevándose le vaso a los labios intentando no devorar
su boca ahí mismo y mantenerse a raya.
-Bien…lo considerare un concierto.
-Eso es básicamente…. –luego ambos salieron y una vez
dentro del auto, con las llaves de encendido puestas…-Hay otra cosa
que me gustaría…
-¿Si? –poniéndose Sam el cinturón.
-cumplir un par de fantasías.
-¿perdón?
Joshua apagó el auto y empezó
a toquetear con la llave el volante….-recuerdas que te dije que
me gustan…que me excitan los hombres con algo femenino encima.
-si…-dijo lentamente el castaño…imaginándose
lo peor.
-¿te gustaría…ir de “Lolita” para mi?
Ahora la cara de Sam era un conjunto de
sirios encendidos…todos en la espera que una ráfaga de aire
que reduzca la llama…. -¿Qué? ¿Estas…estas
bromeando?
-No…
-Pues es una buena…muy buena broma.
-No…no lo es. Es un buen lugar para eso.
-No lo creo Joshua…no
-Míralo racionalmente…es un evento donde casi todo es permitido.
Mucha gente va disfrazada…ese día nada es censurado. Te impresionaría
la cantidad de transexuales que disfrutan el evento.
-Joshua…yo…. –iba a decir “soy un varón...mis
cromosomas lo dicen, mi miembro colgando debajo también…”
–es riesgoso…yo….
-Te verías divino con algo así…tienes un lindo cuerpo,
muy delgado…te sentaría.
- ¿Cómo me sentaría bien traer una falda…Joshua?
-me refiero a que te quedaría muy bien…a eso. Algo discreto.
-¡Joshua…!
-Yo cumpliré tu fantasía…una por otra.
Sam cerró la boca. Eso era descabellado,
fuera de toda lógica y sobre todo absurdo.
-Quieres sexo enfrente de todo el mundo…te
lo daré.
-Bromeas
-¿lo dudas?
Sam miraba a todos lados, buscando una
respuesta; luego su barbilla fue detenida y una mano hizo que le sostuviera
la mirada al rubio.
-¿Confías en mí?
-Es….
-¿…..?
-una locura.
-Será la mejor locura de tu vida…te lo prometo.
-¿No pensaras que tengo mi closet con ropa de mujer, solo por que
tengo una camiseta que me regaló mi hermana?…-dijo todo de
un tirón..
-yo puedo conseguírtelo.
-¿tienes tu propia colección personal?
-No…pero te prometo algo lindo y elegante. Nada de pastorcitas…ni
enfermeras, ni colegialas
-pues haz reducido mis posibilidades…solo me queda de doncella victoriana.
-jjajajajajajaja, es una interesante posibilidad…pero noo...no va
con tu estilo.
Sam se rió, dejando caer la cabeza
sobre el asiento.
-¿es un “si”…?
-si…-dijo después de minutos de escuchar el ruido de las
llaves del auto, luego fue la risa de Joshua y el sonido de sus labios
dándole besos en la mejilla, una y otra vez.
Minutos después se había
despedido de Joshua después de convencerlo de que se fuera a su
casa a descansar.
Sam aun temblaba cuando arrojó
las llaves sobre la mesita, sin preocuparse por revisar su contestadora.
Estaba demasiado preocupado. Joshua le enviaría un taxi al día
siguiente para que lo llevara a su casa, de donde saldrían para
ir al evento a Radio Hall. Emerger de su departamento vestido de “lolita”
era algo por lo cual su casero pondría el grito en el cielo y seguro
le cancelaría su contrato de arrendamiento.
Se sentía sorprendido de haber
aceptado semejante aventura y de la idea de poder cumplir una fantasía
propia. Ahora que lo pensaba mejor era una total locura. Lo mejor seria
llamar a Joshua a primera hora y decirle era mejor esperar para hacer
esa locura juntos, hasta que se conocieran mejor, hasta que entre ellos
hubiera algo más. Eso sin olvidar que no debía engañarlo,
ocultándole su real condición, había muchas cosas
que decir antes de llegar a eso. Joshua podría rechazarlo y odiarle,
eso en el mejor de los casos. El que ahora su relación tuviera
etiqueta, no significaba que fuera a dar un paso tan importante, tan pronto.
“Maldita educación religiosa”,
se dijo, para reconfortarse.
Sam pasó gran parte de la noche
pensando en la forma más conveniente de decirle a Joshua sobre
su otra parte femenina. Ninguna le parecía adecuada, pero el sueño
le venció antes de continuar sus divagaciones.

Continuas.....?
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