Clasificación: PG-17
Pareja (s): Simples desconocidos.
Avisos: Relaciones intersexuales.

 

 

La religión trata de proporcionar normas generales. Consideran que si no existe ambigüedad (estados intersexuales). De todos modos, previo arrepentimiento, está la posibilidad permanente del perdón de Dios, por que después de todo somos sus hijos y que Padre no perdona a sus hijos, mas si estos han nacido a su imagen y semejanza.

12. Eres divino.

 

Sábado.

El despertador no sonó por lo cual Sam durmió hasta entrada las 9, se arremolinó en los cobertores negándose a salir. Lugar mas seguro no había.

Un timbrazo, seguido de otros, le hizo sacar la mano, tomar el teléfono e introducirlo debajo de los mullidos cobertores.

-¿Siii?
-Sammy. ¿te desperté?
-humm. Es sábado ¿Por qué estas levantada tan temprano?
-¿temprano? ¿Te fuiste de juerga?
-No, pero me dará una jaqueca si sigues gritando.
-¿o despertaré al bello rubio que duerme junto contigo
-hummmm….graciosa. Si un bello rubio estuviera junto conmigo…..-le dijo mientras se levantaba un poco y cambia de posición el auricular….– no contestaría, porque dejaría el teléfono desconectado.
-ohhhh, ya entendí la indirecta, pero déjame decirte que el sarcasmo no te viene.
-jajjajajajaja. Eres una pesada ¿Qué pasa, cual es la urgencia?
-Ninguna, simple curiosidad.
-O deseos de fisgonear.
-¿haz hablado con, Joshua sobre….ya sabes que?
-No. Aun no. Pero será pronto.
-¿Qué tan pronto, antes o después de tu operación?
-Al paso que vamos….antes.
-hummmm. ¿Aun no…te lo ha propuesto?
-¿Qué cosa?
-dormir contigo, hacerse cosquillas, tener sexo….esas cosas, Sam. La otra ocasión se oían muy entretenidos ¿No te lo ha pedido?
-Si…mas de una vez.
-¿y que le haz dicho?
-Que soy católico y que….
-jajajajajajajajaj –la risa detrás del auricular no le dejo terminar.

Sam lo retiró un poco, mientras escuchaba que su hermana seguía riéndose.

-¡Gracias!.
-jajajajaj, pero Sammy…tu no haz ido a un servicio religioso desde que dejaste St James. ¡¿De donde sacas esas ocurrencias?! -hipaba su hermana.
-Algo tenía que decirle.
-Si…que no tenias condones o que se te acabo la crema lubricante o que estas menstruando. ¡Pero que eres católico, digo si, tomaste el sacramento, pero…!
-.Ya entendí, tu si eres sarcástica.
-Anda. ¿En verdad no se te antoja el rubio para desfallecer en sus brazos?
-¡Diana! ! ¿Desde cuando mi vida sexual es de tu incumbencia?! ¿Cuándo he estado yo preguntándote sobre las cosas que te hace Peter en la cama?
-Pues desde que soy tú hermana y además….pues falta de confianza. ¿Qué quieres que te cuente? Que a Peter le gusta la ropa de cuero y ha comprado un bonito látigo de terciopelo? Que por cierto es...
-¡! Diana…! ¡
-jajajajajjajaja. Vamos no seas mojigato.
-Voy a intentar borrar esa imagen mental que he hecho ustedes dos….aghhhh.
-¡Soy tu hermana, no tu abuela! Pero no cambiemos el tema. No eran mis juguetes eróticos el motivo de la llamada- se hizo un silencio y luego continuó -Sammy, realmente me preocupa. No se que intenciones tiene tu jefe contigo, pero…
-Ya no es solo mi jefe, ahora es…mi novio.
-¡Aghhhhh.! ¿Cómo sucedió? Cuéntame…-volviendo a gritar.
-Vino a cenar, me lo pidió y yo… yo dije si. ¡Estoy…estoy feliz. Siento que…me siento muy bien. Me siento especial.
-¡Eres especial!
-Lo sé…me refiero a que, no solo le gusto, sino que…quiere que me sienta cómodo a su lado, que le tenga confianza..
-Ohhh, Sammy….eso es genial.

Sam miraba al vació e intentaba poner orden a sus ideas.

-Pero hasta ahora yo no he correspondido a esa confianza, no he podido decírselo. Juro que lo intento, pero...
-Para que las cosas funcionen debe haber confianza de ambos lados. Si lo descubre de otra manera…se sentirá…lastimado.
-O sentirá prejuicio de la rareza biológica que soy
-¡Sammy, no seas tan duro contigo! Lo seres que mas te hemos amado, nunca pensamos eso de ti.
-¿papá…nunca te dijo nada? ¿Nunca se sintió avergonzado?
-Nunca…jamás.
-¿Por qué se molesto entonces por…por lo de Daniel?
-por que tenias 16 años, porque Daniel tenia una historia de amoríos y problemas familiares. Por que era su hija más querida…por que su niña seguía ahí, aun cuando te enseño a rasurarte. ¡Sam, nuestro padre te amó! No importaba que tuvieras un falo o una abertura vaginal.

Diana escuchaba como Sam intentaba ahogar el llanto, y seguro lo imaginaba con los ojos cerrados, con las manos sujetándose las rodillas.

-¿Sammy, que te dijo papá la ultima vez que lo vistes en Vancouver?
-.!Dijo que…dijo que estaba muy orgulloso de mí.! –respondió unos segundos después.
-¿Le creíste…?

Sam se secó las lágrimas y dejo tomo aire para contestar….

–Si…claro que le creí. Lo siento, fui un tonto…es que…
-Estas preocupado, temes que Joshua no te acepte, tal como eres. Pero si eso sucede, es que él no era el adecuado. ¿No creo que estés preocupado por tu empleo o si?
-No…no es mi empleo. Tengo buenas cartas credenciales…otra firma me aceptaría. ¿Sabes? Creo que se lo diré hoy. Además, no podré ocultárselo mucho. Hoy precisamente
-¿Qué sucede hoy?
-Me ha invitado a ir a bailar. Un concierto en….Radio may.
-¡Ahhhhh…si…escuche eso. ¿Qué ira Ricky Marti y Aguilera?
-Ni idea…no…no…no sé.
-¿Por qué dices que no podrás ocultárselo?
-ahhhh, es que, será de disfraces y…. –intentando encontrar palabras para explicar como se había metido en ese dilema….-“mepidioquefueradelolita”…..-todo de tirón y mas pensándolo que intentando explicarlo..
-¿de que.?
-de payaso…iré de payaso.
-no…no…no…no estoy sorda. ¿Qué dijiste, que irías de Lolita?
-Es…es una ocurrencia de Joshua, le hace ilusión esas cosas. Pero ya lo pensé bien y voy a llamarle, es mejor ir a tomar café o ir a cine. No sé
-¿En serio…Joshua te pidió eso? ! Vaya, no hay duda que todos tenemos nuestras fantasías.
-Pues si…todos. Pero buscaremos otra cosa que hacer. No voy a complicarme el asunto.
-hummm, pues si que eres un aburrido.
-Gracias, sabría que lo entenderías.
-¿Entender que? ¿Ya olvidaste cuando jugabas, usando la ropa de mamá y te ponías sus blusas de encaje o decías que no había vestido mas lindo que aquel de seda blanco que te arrastraba? ¿O cuando te subías el vestido para que te viéramos las braguitas de encajes que mamá te compraba?
-Claro que lo recuerdo… tenia 5 años y esos bombachos eran preciosos, pero yo creía que era una niña. Ahora, me rasuro una barba incipiente y ….
-tienes un clítoris algo….diferente, con un centímetros extras que te cuelga.

Ahora fue el turno de Sam de reírse un poco…--jajajajajaja. Si, algo así.

-¡Vamos Sammy, es solo un juego! Si te ha invitado a ir vestido así, es por que el lugar se presta. No se arriesgaría a llevarte vestido de lolita a un bar cualquiera. Por sentido común no lo haría.
-Dijo que era usual que hubiera disfrazados y que….a nadie le sorprende.
-¡Lo ves, es solo un juego para descubrir cosas nuevas de los dos!
-Lo dices como si nada.
-No conozco lo suficiente a Joshua para hacerme un juicio completo, y aunque lo conociera de toda la vida, a quien realmente debiera preocuparle es a ti. Si él es importante, tienes que confiar. Si no quieres ir disfrazado! Bien! Dale tus motivos, pero no dejes de ir al evento. Seguro veras gente nueva y diferente. Te divertirás.
-Bien…lo pensaré un poco más y luego le confirmaré ¿Esta bien?
-Si, me parece, aunque…
-¿Si?
-Vayas como vayas, deberías consentirte. Algunos pequeños mimos no estarían de más.
-…define mimos
-Humm. Pues un corte de cabello nuevo, una mascarilla. Algo para que te sientas mejor. Eso, siempre ayuda.
-¿No quieres que me depilé las piernas…?-en tono burlón.
-Solo si llevas medias acanaladas Si son gruesas, con tu vello esta bien, pero huye de las pantimedias. Son horrendas. Ni yo las soporto.

Sam rodó los ojos ante la idea de intentar subirse unas pantimedias.

-No, creo que no habrá pantimedias de por medio.
-Bien ¿Por qué no vas con Patty, mi amiga? Su estética esta el centro comercial. Ése al que fuimos.
-Si, sé cual.

Después de unos nuevos segundos el silencio. –Sammy, sabes que te quiero, a pesar de todo.

-También yo, eres la hermana mas entrometida que pude tener.
-Me alegra que lo aprecies….-le replicó.

Sam dejó el teléfono sin colgar….necesitaba pensar y cuando logró salir de la cama, eran cerca de las diez. Se dio un baño rápido y minutos después, vestido con un mezclilla desteñido y una camiseta blanca bajo su sudadera, paso por la cocina para simular un desayuno. Después salio con rumbo al centro comercial.

Un corte de cabello nunca esta de más, se dijo.

Paty resultaba ser una mujer agraciada por su inmaculado cutis y una linda sonrisa, con la cual lo recibió al llegar. Le saludo y le pidió que esperara, por lo cual tomó una revista buscando un corte.

-¿Me recuerdas…? – La voz modulada de una chica a su lado le hizo dejar de prestar atención a la revista y volteo para encontrarse con la propietaria –el bar en la 27. Tú y otros amigos, de juerga en día viernes.
-…perdón yo….- y el oscuro de su piel, enfundando en un ligero vestido, que no dejaba mucho a la imaginación, le trajo el súbito recuerdo de un bar de desnudistas y 40 centímetros cúbicos de solución salina, redonda y bellamente aplicados…-ahhh, si, tu eres…

La chica sonrió al notar el súbito color en la cara del joven.

-no te preocupes poco recuerdan mi nombre, se distraen en otra parte.
-me diste tu tarjeta.
-si, suelo hacerlo, cuando alguien me gusta.
-ahhhh, gracias...-sin saber exactamente por que debía agradecer.
-¿sabes, que tu cara me es conocida?-dijo ella de pronto, mirándolo con mas detenimiento.
-no se, nunca he vuelto a ese lugar.
-no…no…me refiero he visto tu cara en la televisión. ¿No eres tú el abogado que defiende a ése? –Ella se callo y dejo la revista que tenía en la mano e intentó levantarse…- ¿Cómo puedes…como puedes defender a esa bestia? ¿Qué culpa tenia…Eddie..? –la voz se le fue y se cubrió la cara.
-¿Conocías al chico?
-¡Tu…tu que sabes de él. Tenia tantas ilusiones! Pronto seria una chica y…
-¡Lo conocías, entonces!

La mujer buscó en su bolsa y sacó una polvera, mientras se arreglaba el maquillaje y por unos segundos no dijo nada.

-Vivimos juntas hace un tiempo, junto con varias chicas. Cuando llegamos a la ciudad, hace un tiempo. Luego…luego se fue. Pero nos veíamos ocasionalmente. Era una gran persona. Ahora, dicen tantas cosas horribles de ella….-arrojó su polvera a su bolso -tú, no sabes nada de ella.
-No. Realmente no lo sé, mucho de ella –dijo lentamente Sam…-solo que estuvo en el lugar equivocado.
-Con las personas equivocadas, si..-la chica se levantó y salio del establecimiento. Sam no lo pensó y fue detrás de ella.

-¿Me contarías, su historia?
-¿Por qué haría eso? ¡Tú defiendes a su asesino!
-Un jurado determinará eso. Es la ley. Todos tienes derecho a ser escuchados…-le rogó Sam.
-¿Eddie, también?
-Él, antes que nadie.

Ella lo miro por unos segundos, indecisa y se volteo….

-Ya te di mi tarjeta.- luego se alejó rápidamente.

“¿y donde quedaría…? – pensó, mientras escuchaba la voz de Paty.

-¿Todo bien?
-Si, gracias.
-Bueno, ahora tengo tiempo para ti.-le indicó que se sentará y mientras revisaba su cabello y le veía por el espejo… -bonito pelo, bien cuidado. ¿Algún corte en particular?
-Solo, las puntas…-su mente estaba en otra parte, en un caja de expedientes e intentando saber donde arrojaría la tarjeta de la bailarina….”ir a buscarla al bar, no seria buena idea…”pensó.

Escuchó que una clienta entro y empezó a solicitar un servicio urgente, parecía que se había quemado el cabello con la secadora y quería que Paty la atendiera.

-Estaré contigo en unos minutos, querida...-le dijo, luego miraba a Sam por el espejo…-dejaré que Niko termine. ¿Te parece?

Sam levantó lo hombros, simplemente le daba igual quien le cortará el cabello. Niko resultó ser un joven de casi su misma edad, con unas mechas azules y que movía las caderas pausadamente.

-¿Veamos guapo, que te voy hacer?
-Grafilarme un poco, creo.
-humm, si. Esto te quedaría bien –mientras tomaba la navaja de corte y empezaba hacerlo… - ¿alguna cita? –pregunto viéndole por el espejo y sonriéndole.
-Ahhh, me hacia falta un corte.
-Claro. ¿No haz pensado en algunas luces o aclararlo un poco?
-No. Esta bien, así. Me gusta como esta.
-Te daría mucha luz a la cara, se te vería genial.

Sam sonrió y bajo un poco la vista del espejo. Tenia la leve idea, de que el chico le estaba coqueteando, lo cual era ya bastante para su estándar.

“Hace unos semanas, no atraía dos miradas sobre mi y ahora…”

-¿Vives cerca? –le levantó la cara Niko, para continuar con el corte
-si, cerca.
-Hoy es un día de mucho trabajo. Todos quieren verse bien. Aunque a ti, no es necesario hacerte mucho. ¿Tienes novia? –preguntó al tanteo.
-No –empezando a ponerse inquieto.
-Yo tampoco…-pasaba la navaja lentamente y hacia el corte. ¿Qué harás hoy….mas tarde?


Los ojos de Sam miraron a Niko, quien le sonreía y prefirió no decir nada e intentar bajar la vista no era una opción. El chico volvió a levantarla para seguir con su trabajo.

-Si te sigues moviendo así…- le susurro al oído.
-Tengo novio…- le dijo quedamente y Niko le miro y ahora fue él quien bajo la mirada y le sonreía apenado.
-upppss…disculpa- y continuo cortando el cabello de Sam.
-No tengo porque…tu no lo sabias…-le miro y Niko volvió a sonreír.
–es afortunado, díselo de mi parte.

Los colores ahora si, subían y bajaban por la cara de Sam, sin poderlo evitar. Continuaron ahí, aun después que se despidió de Paty y Niko.

“Cielo…si se lo cuento a Diana…”

Su celular sonó varias veces y miró la llamada entrante, que era desconocida. No la respondió y siguió caminando viendo entre los aparadores. Luego una nueva llamada volvió a entrar, pero ahora la reconoció por el timbre.

-Hola.
-Hola. ¿Ya fuera de la cama…? Tu teléfono suena ocupado.
-¿El de mi departamento?
-Si, ese mismo.
-hummm, creo que no lo colgué hoy temprano.
-.¿con quien hablabas?
-con mi hermana.
-jajajajajajaja, nada como la familia.
-Si…por cierto, te enviaron un recado…mi peluquero.
- ¿ahhh, si?
-aja…me susurró que eres un hombre afortunado, por tenerme de novio.
-Ahhh, dile que le partiré la cara, por susurrarle cosas a mi novio.
-jajajajajajaja.
-¿Qué te hiciste en el cabello? –preguntó de pronto Joshua.
-no gran cosa, solo lo despuntaron.
-Ok….
-Ahhh, Joshua…me alegra que hallas hablado. Sobre lo de esta noche.

Respiró hondamente e intentaba decirle que seria mala idea.

-¿no te abras arrepentido? Recién acabo de recoger tú atuendo.
-Es…es algo apresurado. ¿No crees?
-¿Qué parte, Sam, exactamente? ¿La de ir a bailar? ¿La de salir del armario, juntos? O ¿la de ser mi pareja? – el tono ahora era serio.

-la de disfrazarme…-dijo quedito.
-ahhhh. Eso. Bien. Si, eso te molesta. No hay problema.
-No, lo tomes así.
-¿Cómo Sam?
-¿tan importante es para ti?
- Lo único importante es que estés conmigo hoy. No importa, si vas de mezclilla o de traje sastre. Como te sientas cómodo. ¿Te parece bien?

Sam escuchaba y pensó que Joshua estaría desilusionado.

-Joshua ¿si yo te dijera…que no soy todo lo que aparento? Que tengo secretos, que me resulta confesar. ¿Qué me dirías?
-Que bienvenido al club de los seres humanos. Sam, todos… nadie es todo lo que dice y todos tenemos secretos. Muchos no son confesables.

Un silencio aplastante se hizo en la línea y Sam veía el celular y pensaba que era el momento para hacerlo, para hablar de su secreto.

-¿hay algo de lo cual estés arrepentido y quieras confesar? –oyó el susurro de la voz de Joshua, que de pronto le pareció lejana, como la que escuchaba cuando se le obligaba confesión los domingos en misa.

“¿Arrepentido? No. Solo tengo una condición peculiar...”

-No. No hay nada de lo que este arrepentido. No he cometido pecado mortal. “Algunos de pensamiento, otros de omisión, pero mortales, no.

-Bien. ¿Cuál es el problema entonces?
-Soy diferente.
-Todos los somos. Somos únicos e irrepetibles en la obra del señor. El Talmud lo dice…tu Biblia también. ¿Alguna otra justificante? ¿O estas buscando un motivo para largarme?
-No. No estoy buscando un pretexto.

Un largo suspiro en la línea y Sam sabia que estaba presionando demasiado.

-Tengo una condición médica. Digamos que…me hace peculiar.
-¿Qué tan peculiar? ¿Tienes la próstata desplazada o los testículos reducidos?
-no tan peculiar, pero…
-¡Sam, si tienes un falo pequeño, esta bien…no hay problema! Yo tengo practicada la circunsicion y eso ya es algo bastante peculiar, me han dicho... –la risita de Joshua le indicaba a Sam que ya se encontraba menos tenso... -¿no es una condición que ponga en riesgo tu vida? –preguntó ahora interesado.
-No. Es solo un poco incómodo, pero no, en general.
-Bien, las hemorroides se pueden operar…-bromeo en la línea.
-¡No, como crees!
-Bien… ¿Qué tan malo es entonces?

“Dilo Sam, dilo. Ya lo hiciste antes, solo dilo.”

-Te lo diré mas tarde ¿si?
-Bien. Te veo luego...-serio y cortante.

“Eres un tonto, Sam”

Se lo dijo varias veces, aun llegando a su casa y después de tomar casi un litro de agua, junto con un par de aspirinas antes de arrojarse a la cama.

Casi una hora después, el timbre de la puerta le hizo maldecir. Los timbres fueron insistentes y no tuvo mas remedio que levantarse e ir abrir.

Joshua tenía las manos puestas en el marco de la puerta y aplasto el cigarrillo en el suelo.

-¿Puedo entrar?-después de unos segundos donde Sam se había quedado callado y tenia los brazos cruzados.
-Si, claro.

Joshua se acercó a él y paso su mano por sus cabellos.

-¡Te quedo bien... me gusta! –le sonrió.
-¿En verdad?
-Si.

Sam se arrojó a sus brazos donde estuvo un buen rato, sintiendo los dedos de Joshua pasar lentamente por sus cabellos y el latido rítmico de su pecho.

-¿Qué es Sam? –pregunto por fin el ojiazul y el aludido ya no podía darle mas vuelta.

Se separó un poco y le miro. Era ahora o nunca.

-Soy único e irrepetible…soy un hermafrodita, de la creación del señor.

Joshua le miró a los ojos, luego le miró de arriba abajo, luego volvió a su cara y tocó su mentón, donde algo de barba del día, aun no había sido rasurada. Abrió la boca y la volvió a cerrar. Caminó hacia la cocina, seguido por Sam, quien no decía nada. Joshua abrió el refrigerador, de donde tomo una botella de agua, la cual empezó a beberse hasta el final. Luego volvió hacia Sam.

-¡Eres un hombre, yo lo note!
-Soy un…hermafro-macho. Tengo el fenotipo y cromosómicamente….
- ¿Cuál es lo anexo?
-ovarios y una oquedad incluida…-bajo la vista y se pego a la pared. Si quería irse, ahora era cuando.

-¿ovarios? ¡Por eso, tenias tampones!

Sam levantó la vista.

-Si, los uso…cada cierto tiempo. ¡Lo siento, yo…!

De la cara de Joshua, la sonrisa que resultó fue amplia y se llevaba las manos a la cabeza.

-¡No, lo puedo creer!
-¡Yo no quería mentirte, ni engañarte…yo…!

Las manos de Joshua tocaron sus mejillas y se acercó lentamente a su lado, pegando su frente a la suya, mientras sus narices se rozaban.

-¡ Tú eres un ángel!

Sam meneaba confundido, la cabeza.
- ¿Un… que?
- ¡Un ángel! ¡Solo ellos tienes los dos sexos en si mismos! Dios nos negó tal ventura y separó nuestros sexos para nuestra penuria.

-¿de que hablas…? –le preguntó extrañado y sorprendido. Esperaba muchas recriminaciones o insultos…pero eso.

-¿No lees tu Biblia? ¿Eh…? –atrapó sus labios, pegando los suyos, donde quedo unos segundos, viéndole hasta que sintió abrirse lentamente la boca de Sam, que pensaba decir algo…lo cual no logro, por que la lengua de Joshua se introdujo despacio, sin prisa, saboreando esa boca, como si fuera la primera vez, que lo hiciera.

Se separó un poco, para ver la cara de sorpresa que tenia el chico. Se miró en sus ojos avellana y rozo sus labios con la yema de sus dedos.

- ¿algo mas…? –le cuestionó dulcemente.
-no... ¿n-noo te molesta? – Sam no levantaba la vista, simplemente aun no creía, que por fin se lo había dicho.

-.¿Por qué habría de hacerlo? Me sorprende. Si, realmente que si, pero molestarme…-tomo su barbilla para levantar su cara… -no soy quien para juzgar…tu condición. Se que son casos aislados, pero existen.
-¿no te da…repulsión?
-No. –Le tomó por la cintura y lo atrajo a su lado, rodeándolo con sus brazos y subiéndolos por su hombro, mientras le miraba… - ¿No te he dicho aun por que me enamore de ti? Fue por tus ojos, por esos mohines que haces. ! Como ese precisamente!

El chico respingó la nariz y sonreía levemente, pegando su cara al pecho de Joshua, sintiéndose por primera vez, en varios días tranquilo, sin ninguna presión, simplemente aceptado.

-y también como mueves el trasero…-escuchó que le susurraba y con eso termino por reírse, dando un ligero golpe en el pecho de Joshua, separándose de él.

-¡No tienes remedio!
-Eso mismo dijo mi padre cuando me desheredó.
-¿tu padre hizo eso…? – sorprendido, porque seguro seria una broma de Joshua..
-si, lo hizo. Cuando se enteró que era bisexual y había dejado a una chica linda, por su hermano.
-…uppps…- Sam se dirigió a la sala y se sentó en el sillón, siendo seguido por Joshua.
-ohhh, si…uppps…en fin. Ahora cuéntame.. ¿Cuándo pensabas contarme eso? ¿Cuando levantara tu falda y me encontrara con la sorpresa?

Sam fue atraído hacia el ojiazul, quien le dejo recargarse en su pecho y acariciaba su cabello.
-He pasado días, totalmente angustiado, pensando como decírtelo. Hace días cuando, me preguntaste cuando seria tuyo…pensé en gritarlo. No es algo que uno pueda decir, fácilmente. Lo he ocultado por mucho tiempo. Tanto que, parece ha sido toda una vida.

Los siguientes minutos Sam le contó rápidamente como se sentía una niña diferente, cuando su sexo se definió y todo lo que su familia hizo para proteger su nueva identidad.

-cambiamos de ciudad y mi padre tramitó el cambio de identidad, con el cual pude ingresar a colegio.
-Debió ser…difícil.
-…imagina que de pronto debes salir de la ciudad, dejar todo y….llamarte diferente. Vestirte diferente. ¡No sabes cuantas veces, estuve a punto de entrar al baño de las chicas! Tarde años en aprender a orinar adecuadamente! Eso que es una simpleza para todos, para mi era un suplicio! Evitaba los sanitarios, las duchas, las piscinas. Tardé en adaptarme, pero mi familia fue invaluable. No lo hubiese podido lograr, sin ellos, sin Diana. Aun cuando me vestía de hombre….seguimos compartiendo la misma recamara, por un tiempo.
-Tu familia te ama.
-Si, siempre lo he sabido…..-el castaño se recargó de nuevo el cuerpo en Joshua para sentir su presencia, aun necesitaba sentir reconfortado.

Joshua recordó súbitamente el momento que en su casa, Sam le pidiera voltearse para cambiarse la ropa húmeda y cuando intento secarle el pelo, era una avecilla trémula y angustiada. Esa misma sensación tenía ahora. Nada fácil debía ser su condición y sorprendido estaba de que ni él mismo hubiese visto alguna señal. Sam era masculino, de eso no tenia duda. Olía a uno, eso no tan fácil de simular. Era cierto, tenía modales suaves y delicados, pero había conocido a otros hombres iguales.

Simplemente Sam era un enigma para él, aun. Olio su cabello y bajo su nariz a su nuca, donde el aroma le lleno los sentidos. Olía a un hombre y eso era suficiente para él. El resto lo iría conociendo poco a poco. Presionarle no serviría con Sam. Volaría lejos, si lo hacia y eso le partiría el corazón.

-Te quiero Sam.

El chico le encaró y sonrió al tiempo que buscó su boca, dejando un beso lento, suave, aun temeroso.

-también, yo. También, yo…-Sam volvió a besarle y sus manos buscaron afanosas ese cuerpo que siempre se le había insinuado. Reptó lentamente, para ponerse en arcadas sobre el cuerpo de Joshua, quien le miraba intrigado, sorprendido y fascinado.

Los besos se volvieron juguetones, luego suplicantes y en el ultimo punto… demandantes. Sam tomaba entre sus manos la cara de Joshua, para verse en sus ojos azules y ver su reflejo. Se vio en ellos, amado, deseado y eso era mas de lo que podía haber imaginado, para una confesión del calibre que él revelara.

-ohhhh…eso es….genial – dijo el rubio al sentir los labios de Sam recorrer su cuello, dejando un rastro húmedo. El chico estaba disfrutando esa oportunidad de tenerle a su merced.

El sonido de un móvil se escuchó e hizo que súbitamente ambos pararan. Joshua escuchó el celular de Sam y veía que este empezaba a buscarlo en su pantalón.

-No. No. No…-se lo quitó y lo apagó, dejándolo caer en la alfombra….. –que tu hermana llame después…-solicitando de nuevo la atención de Sam, quien primero se distrajo un poco por la llamada, pero luego volvió sus dulces ataques a la garganta expuesta que no se resistía.

Las manos de Sam hurgaron sobre el suéter del rubio, quien le ayudo a quitárselo, dejando al descubierto su pálida tez y el fino vello de su pecho, por el cual los dedos de su acompáñate se deslizaron lentamente. Ya en otras ocasiones lo había visto levemente, pero ahora lo tenía para él, por lo cual dejo que las yemas de sus dedos descubrieran la sensación de su piel, con la cual más de una vez había soñado.

Se quedo ahí, sin más. Fascinado por tenerle tan cerca. Tanto que cuando las manos de Joshua también buscaban descubrirle el torso, levanto la vista para ver su picara mirada y como se mordía el labio inferior. Beso sus labios, totalmente ansioso y se dejó quitar la camiseta, con la cual él también dejaba a la vista su piel y el agradable contacto de las manos del ojiazul, que al principio le parecieron frías, ahora disfrutaba empezaba a sentir su calor, mientras dibuja figuras en ella y jugueteaba con su pecho.

El placer vino cuando los labios húmedos de Joshua lamieron uno de sus pezones. Lenta, sin prisa, mientras el otro era atrapado por los dedos de rubio, quien lo acariciaba igualmente con presteza. Solo gimió para tragar aire y dejar expuesto su propio cuello, el cual también recibió besos ávidos, mientras sentía que las manos de Joshua acariciaban la base de su nuca y bajaba lentamente por su espalda, dejando en ella impronta suave de sus dedos y haciendo que un cosquilleo se instalara en su cuerpo.
Un rico hormigueo, que se intensificó cuando sintió a las manos llegar, primero lenta, pero luego decididamente a sus nalgas, donde provocó que la sensación fuera mas intensa, con lo cual volvió a gemir y con eso la lucidez le volvió, apartándose un poco. Ambos se encontraban agitados, con la respiración entrecortada y los suaves besos en uno de sus hombros le parecieron juguetones. Se abrazó fuertemente al pecho de Joshua. Escuchando como lentamente el ritmo se acompasaba y acariciaba su cabello.

-Oh…Sam, eres tan dulce…-alcanzó a decirle cuando le daba un beso en los parpados y llegaba a su mejilla.
-!cielos..! – seguro estaba que tenia el rubor pintado en la cara.
-coincido contigo. Eres una cosa linda bajada de ellos.
-no digas eso...es…
-cierto…-le dijo mientras volvía a besarlo y lo atrapó en sus brazos para recostarlo en ellos y quedarse ahí, sin mas que escuchar su respiración. Luego Joshua empezó a tararear algo, que Sam no identificó.

El sonido de una llamada les hizo abrir los ojos.

-No contestes… -le pidió Sam.
-No. No lo haré….- le respondió…. “mucho menos esa….” se dijo al reconocer el timbre. Parecía que los fines de semana, eran los días en los cuales Jeremy se proponía fastidiarle. Parecía que no entendía las directas respuestas de dejarle en paz. Se quitó también el celular y lo dejó caer también al piso. -¿Qué vamos hacer?
-¿Sobre, que?
-¿Vamos a pasar la tarde aquí o…iremos alguna parte…? ¿Quieres ir a patinar o?
-¡No se patinar…!
-De lo que te haz perdido…-y volvió a tararear. “We are beautiful no matter what they say. …
-jajajajajjajaj ¿No íbamos ir a bailar?
-Era el plan…-besaba su mentón -hasta que alguien se puso tímido..
-¡No es timidez, es sensatez!
-¡Gallina!
-Joshua…se sensato.
-Eso soy los 365 días de año, el sensato abogado Joshua Leibitz, quien se dedica a ganar casos para una firma de abogados. El sensato hijo prodigo que no se aparece en casa de su padre los sábados por que va contra las normas de su religión, y podría darte una larga lista….-rozó la nariz de Sam…-de mi sensatez.
-Sabes a lo que me refiero, es un lugar público, habrá mucha gente. Alguien, algún conocido podría vernos,
-¿Te molestaría que nos vieran juntos?
-no…No.
-No lo dices muy convencido.
-Estamos a cargo de un caso, bastante público.

Joshua levanto su cara, para verse en sus ojos.

-Para empezar, lo que hacemos en nuestros días libres esta fuera de nuestro contrato. Segundo, quien quiera que nos encontremos en ese lugar o es gay o tiene afinidad por ellos. Si vemos alguien conocido, lo chantajeamos…-bromeó cuando vio la cara que puso Sam.
-¿Tienes una respuesta para todo?
-Soy abogado, debe ser una de mis primeras habilidades, aunque esa la adquirí con mi padre.

Sam rodó los ojos y se rió, dejándose besar los hombros, estaba encantado, realmente encantado por la respuesta de Joshua a su condición. Tratándole tan dulcemente, que era fácil sentirse bien con su presencia. La reacción de Joshua al igual que la de Daniel habían sido positiva y le aceptaba sin condiciones. Pero la de Joshua le había parecido tan sublime. También se sentía fascinado de la propia respuesta que el mismo había tenido y la muestra era que se encontraba desnudo del dorso y le agradaba sentir el contacto de otra piel a un lado de la suya, por lo cual no podía dejar de pasar sus dedos por la piel suave y cremosa de Joshua.

Volvió a escuchar el tarareo de la canción y recordó entonces cual era….

-“beautiful…” –esa es la canción…
-si….”tu eres hermoso/ no importa lo que digan”
-¡eres un manipulador…chantajista….! –le dijo separándose de él y riéndose por la cara de buen niño que tenia…. –no rompes un plato.
-¿dime que iremos? ¡Anda…cantará esa típa en ese lugar..!-refiriéndose a la cantante que había puesto de moda la canción.

Sam vio el pucherito que Joshua le dedicó y no pudo negarse, no mas.

-Esta bien. Estaremos un rato y volveremos temprano. Tampoco es para arriesgarse demasiado.
-¡Si, lo que tu digas…! – se cuadró, simulando un saludo militar y Sam le arrojó un cojín.
-Comamos en algún lugar y de ahí nos vamos ¿te parece?
-Si, quiero rosbif.
-Bien, hay un buen lugar por el centro…-se quedo mirando fascinado que Sam se ponía la camiseta y el suéter rápidamente. Cubriéndose, por que aun su desnudez le intimidaba.
-¿Vamos? –le dijo Sam unos minutos después, al ver que Joshua tenia el cojín en las piernas, viéndole…. - ¿todo bien?
-¡Si! Unos segundos…”cuando mi erección sea menos…dolorosa...” –se dijo y agradeció que Sam fuera a la cocina.

Minutos después ambos iban camino a buscar algo de comer. El lugar resultó ser bueno y la ensalada “cesar”, realmente exquisita. Aunque lo que mas disfrutaron ambos fue la compañía y estar con los pies debajo de la mesa jugueteando, mientras se susurraban cosas de vez en cuando, ante la mirada de los comensales, sin importarles mucho.


-¿Estas seguro? No es necesario, Sam.
-Por lo menos déjame ver que es lo que habías comprado…
-hummm, ¿curiosidad o también tienes ciertas manías femeninas? ¡No hay nada que emocione a una mujer, que la de comprar ropa! -
-ja. ¡Como si tú no compraras camisas cada semana!
-¡Lo notas…eh!
-Eres la comidilla a la hora de café.
-No lo dudo.
-Vanidoso. ¿me mostraras o no, lo que compraste? –volvió a preguntar Sam. Había terminado por aceptar que la idea de ir de Lolita no le era tan desagradable.

Se frenaba por que había sido educado así. Por que no era lo esperado en un hombre salir vestido de mujer, por mucho que le gustara. Eso simplemente era prohibido. Además solo iba a ver la ropa, podía negarse en cualquier momento. El rubio no había vuelto a insistir.

Joshua descubrió que sus largas horas aprendiendo a pescar habían dado frutos, dejo que el pez mordiera el anzuelo.

Llegaron ambos a su casa y después de arrojar las llaves, le indico a Sam el cuarto de visitas. Lo cual fue lo primero que le sorprendió, esperaba que le mostrara su recamara.

-Esta sobre la cama, voy a cambiarme de camisa, si necesitas algo, avísame –le dijo y lo dejo ahí. Dándole más cordel y esperando.

Sam curioseo un poco en la habitación, la cual era evidentemente de invitados, ya que nada personal de Joshua había en ella. Volvió su vista a la cama donde había una caja alargada. La abrió y dentro encontró la tan temida pieza de ropa, una faldita de corte bajo y le acompañaba un top algo transparente y elástica. Simplemente no podía negar que Joshua tenía una idea algo retorcida, pero definitivamente compraba cosas de calidad. Giró y encontró en la puerta un espejo, así que sin pensarlo encimó la falda sobre su pantalón.

“Además sabe que talla soy “, se dijo al vérsela en el espejo, la meneó un poco en su cintura y suspiro. “¿Porqué te engañas, Sam?” La arrojo a la cama, mientras empezaba a quitarse la sudadera y se empezaba a quitarse el calzado.

“voy a arrepentirme, lo se…” –arrojaba su pantalón y se quedaba en calcetines y trusas, volviendo a tomar la falda para ponérsela. “bueno, me queda...” al subir el cierre, se vio en el espejo y agradeció que cubriera lo suficiente y luego buscó el top y afortunadamente le cubría el ombligo. Aceptó que la trusa era demasiada alta y que salía un poco por encima de la falda. “esto requiere otra ropa interior” –pero solo encontró en la caja unas botas largas de tacón corto y medias acanaladas, pero no ropa interior.

“Diablos…” –dijo cuando vio que las medias acanaladas era de aquellas que tienen una banda elástica superior grabada que se ajustarían, quedando por arriba del tope de la bota…”no me depile, grandioso” Aun quejándose empezó a ponérselas y luego se terminó de calzar la botas.

Respiró hondamente y continúo sentado. “¿Qué tontería estoy haciendo? Se levantó por fin de unos segundos y se miró en el espejo.

Ahí estaba, vestido y disfrazado como una joven para ir a una discoteca. “Si fuera una mujer” volvió a verse e intentar encontrarse un poco menos marica y ….

“tu eres hermoso /no importa lo que digan”

Después de unos segundos se encontró tarareando esa estrofa, recordó cuando era una niña, cuando jugaba con su hermana a disfrazarse ser mujer con la ropa de su madre.

“Bueno, no esta tan mal. Podría estar vestido de enfermera o sirvienta victoriana”

Un toque en la puerta le hizo sobresaltarse.

-Olvide dejarte esto ¿quieres verlo? –una bolsa pequeña se deslizó por la puerta y Sam la tomó, mientras la puerta se cerraba de nuevo.

“¿Qué tramas Joshua?” –se preguntó mientras miraba dentro de la bolsita y sacaba su contenido. Lo sostuvo entre sus dedos, arrojando la bolsa y tomándolo con ambas manos a la altura de su cara. Luego gritó.

-!Eres un pervertido!

Joshua se rió. Se había quedado pegado a la puerta, esperando eso precisamente. Hubiera dado cualquier cosa por ver la cara que hizo Sam. Pero tendría que conformarse con el grito.

-¡Puede no usarlo…si quieres!

Sam seguía con la braguita en las manos, una linda braga de piel con unas ligeras anillas que unía la parte trasera y delantera de la pieza. Eso no era lo raro, lo poco usual era que la parte frontal tenia una abertura completa, rebordeaba en satín, por donde fácilmente podría quedar a la vista toda su anatomía masculina.

-¿no notaste que te dieron la defectuosa? –le dijo el castaño cuando abrió la puerta súbitamente mostrándosela a la altura de la cara… -¿o la pediste exactamente así?

Pero Joshua no podría hablar, tenía ante si al hombre que le estaba cumpliendo su fantasía. Vestido de pies a cabeza en negro y las finas medias acanaladas que subían arriba de sus rodillas, donde un poco más podía ver la falda que cubría todo lo necesario. La escena le secó la boca de súbito, ni llegó al top, por que una pantaleta se cruzaba en su visión.

-ahhhh, ¡te ves genial…! –le sonrió y Sam cayo en cuenta que había salido de la habitación.
-No…no es el punto. Esto lo es…-volvió agitar la minúscula pieza.
-¿dudas como se usa…? –la prenda le fue arrojada a la cara…de donde la tomó y Sam ya estaba en el cuarto de nuevo, luego le vio sacar la mano y puso la braguita en ella. La puerta se cerró….. –supongo que puedes tu solo.

Minutos después Sam salio por fin. Minutos que a Joshua le habían parecido eternos, suponiendo que el chico se estaría desvistiendo y poniéndose de nuevo su pantalón de mezclilla. Pero no. Le vio salir con minutos atrás, vestido en negro y con la mirada atribulada y los colores en la cara.

Fue hacia él y le acarició un brazo.

-Ni pienses que voy a depilarme o algo así.
-No.
-Ni voy a maquillarme, ni nada de eso.
-Esta bien.
-No…no me rasure, lo olvide.
-¡Esta bien! Le tomó de la mano y entraron de nuevo al cuarto… -espera…-fue al baño y regresó con la maquinilla de rasurar eléctrica y levantó la barbilla de Sam y empezó a pasar por ella el artefacto. Lo dejo sobre un mueble y de tomo un poco de espuma fijadora y puso un poco en los cabellos del chico, quien le miraba entre sorprendido y confundido. No era esa la reacción que esperaba. Para ser sincero, creía que Joshua el saltaría, literalmente y empezaría a follarlo junto a la cama.

“Estas delirando Sam”

Luego por último, vio que Joshua sacaba una barra labial.

-¡No me harás eso!
-Es incolora, solo es para que tus labios…estén hidratados, es todo. –soltó la barra, dejándola en el mueble y luego fue hacia uno de los closet, donde sacó una chaqueta larga de corte mao, con profundas aberturas laterales. La quitó del gancho y empezó a ponerse al castaño, quien se dejo hacer. Necesitaba sentirse cubierto y la chaqueta hacia ese papel. Joshua cerró los pocos botones que tenia en la parte delantera, en la parte superior del pecho al cuello.

-Gracias, es genial –dijo Sam cuando Joshua terminó y sacudía motas imaginarias de la chaqueta.
-Lo eres.

“Nunca juzgues a nadie solo por su apariencia”, le decía su padre una y otra vez.

Si esa actitud le sorprendió lo que siguió a partir de ahí, le dejaría sin habla. Recordaba que Joshua era conocido en la oficina por misógino y odiar a las mujeres. Nada más lejos de la verdad. Le abrió la portezuela, ayudándole a subir. Le ayudo a cruzarse el cinturón y pregunto varias veces si no necesitaba nada. Sam prefirió mantenerse un poco alejado de Joshua, así que pego lo más que pudo a la puerta y Joshua reconoció esa señal. Así, que solo puso su mano en la rodilla de Sam, cuando le preguntó si necesitaba algo. Después de eso, mantuvo ambas manos en el volante.

-Eres hermoso, Sam

El chico sonrió y no dijo más. Estaba demasiado nervioso, e insistía en jalar la falda para que lo cubriera. “¿Cómo logran sentirse cómodas…tan expuestas?” Se preguntaba y tuvo que hacer uso de los recuerdos, de cómo su hermana presumía su ropa nueva, de cómo desfilaba por su cuarto, mostrándole el nuevo vestido o blusa. Levanto el pecho e intento respirar adecuadamente y acomodó sus piernas cruzándolas una encima de la otra. Con esas imágenes, logró hacerse una idea, una ligera idea, de cómo debía una mujer actuar, por lo menos al sentarse.

Dejaron el auto al acomodador y una larga fila de personas ya esperaban su entrada.

-Vamos a tardar en entrar…-afirmó con cierta inquietud Sam.
-No. Tenemos pases especiales. Llevo el caso de uno los dueños del inmueble.

Sam rió, simplemente no le sorprendía.

Si Sam pensó, que raro o extraño por ir vestido como mujer, simplemente se quedo corto y confirmo que su experiencia con el mundo gay o transexual era casi nula. La gran cantidad de hombres y mujeres que estaban ahí, consideraban el evento un simulacro de carnaval. Algunos eran disfraces completos, como el par de chicas, que una de ella vestía como ángel, incluidas alitas al sostén y que su pareja, otra chica, traía enredada en un brazo la larga cola de su disfraz de diablesa. Se quedo sorprendido de la cantidad de chicos de varias razas y un amplio intervalo de edades, que sin recato de abrazaban y se daban besitos en la puerta. Los travestís y los dragqueen eran espectáculo aparte.

-Cierra la boca amor…-le dijo Joshua susurrándole al oído… -no coquetees en mi presencia.
-hummm- solo alcanzó a decir Sam, pero luego cayo en cuenta que no había prestado detalle al la vestimenta de Joshua. Tan angustiado estaba en su propia apariencia que solo aprecio a detalle, que el ojiazul también traía una chaqueta del mismo tipo y debajo de ella, una pantalón de piel ajustado azul-gris, que coordinaba con una camiseta de tipo elástica gris de manga corta. Se veía, simplemente comestible.

Una vez que pasaron las puertas y que estaban en el lobby del lugar, fueron a dejar sus chaquetas, con lo cual Sam tuvo la sensación de verse desnudo. Y se congeló ahí. Empezando a respirar mas frecuentemente y una fría sensación recorriera su cuerpo.

-¡Joshua…no creo que pueda!
-Sam, ya estamos aquí. Esta es nuestra comunidad. Pertenecemos a ellos, aunque vivamos en otro mundo. Estaremos un rato y nos iremos, ¿si?

Sam respiró. “es un juego, por lo cual debo divertirme. No estoy lastimando a nadie y puedo…puedo divertirme...” -esta bien.

Joshua le tomó entonces por ver primera por la cintura, llevándolo a su lado, protegiendo con su brazo a ese pequeño ángel que amaba.

El gentío era el alma del lugar, la música apenas se escuchaba de fondo y todos se sonreían unos a otros. Simplemente, como llego su angustia, se desvaneció. Unos minutos después, la música y las imágenes de las pantallas gigantes instaladas, generaron una atmósfera bastante agradable. Nada a media luz ni a escondidas, simplemente eran las luces artificiales utilizadas en los espectáculos en vivo de músicos. El evento contaba con grandes expositores de la música, pop, rap y otros ritmos. Y al estruendo de los primeros acordes la magia se hizo.

Ambos empezaron a bailar, Joshua guiaba los pasos del chico y después de unos minutos terminó por aprender entre algo de su acompañante y otro tanto de la gente a sus lados, quienes disfrutaban el evento sin restricciones. Restregando sus cuerpos y delineando sus cuerpos con la mirada al principio y luego con las manos. En el menor de los casos a besos.

Sam se dejaba llevar, sintiendo los dedos de Joshua en su cintura, meneando sus caderas junto a las suyas y delineando su pecho con sus dedos. Juego que le agrado.

Un rato después, fue al sanitario y después paso por una botella con agua, la cual abría, cuando una voz le llamó

-hola guapito…- giro a ver a Niko, junto con otro chico, éste de mechas rojizas que tenia a Niko abrazado de la cintura y tenia su carita pegada a su pecho..
-.Niko…-medio sonrió. “¡Que pequeño era NY, cuando quieres esconderte!”
-Lo dicho, eres muy guapo…-le miro de arriba abajo -¿viniste solo…quieres venir con nosotros? –extendió su mano, pero fue interceptada por la de Joshua.
-Viene conmigo.
-Tus eres el afortunado… -le sonrió Niko.
-tu eres su peluquero.

Ambos rieron al reconocerse.y Sam tomó a Joshua del brazo y se fue con él a la pista de baile.

-No puedo dejarte unos segundos solo…-jugueteo con su pelo Joshua, para luego empezar a besar su cuello y friccionarle las caderas con las suyas, la música parecía adecuada para ondular juntos, mientras ambos se toqueteaban descubriéndose, saboreando la sensación de esta en la multitud y ser solo ellos, a la vez.

¿En que momento los roces, llevaron a caricias sensuales y estas otras a exigentes?

Cuando Joshua puso la espalda de Sam en su pecho y en el meneo de sus caderas al roce de sus nalgas, hizo que aquella erección de medio día apareciera de súbito y sin poderla controlar mas de lo que la etiqueta de buenas maneras pedía, empezó a friccionarla un poco mas, sobre el traserito del castaño, quien también advirtió el detalle. Las manos traviesas de Joshua fueron a las caderas del chico y acariciaba la falda de un lado a otro y entonces reconoció lo útiles que eran esas prendas, solo hay que levantarlas un poco y las delgadas y largas piernas de Sam estaban a su alcance. Un par de ligeros roces más y los gemidos del chico empezaban a buscar silenciarse en la boca de Joshua, pero cuando sintió una de las manos de éste, rozar su miembro que colgaba fuera de la braguita de piel, entendió entonces por que la había adquirido así.

Claramente, era la forma en la cual su miembro era fácilmente capturado y retenido por los dedos de Joshua, que lo toqueteaban sensualmente. Pero como si eso no fuera suficiente para excitarle, empezó a sentir que los dedos de Joshua además se introducían por a braga hasta que llego un poco mas abajo, retirando un poco de vello y para la sorpresa de ambos, la excitación la palpo en los pliegues de su abertura vaginal, donde esos dedos curioseaban.

Ambos se vieron, uno sorprendido y confuso; el otro excitado y estimulado por que su ángel se estaba mostrando cual era. Un ser completo, con dos lados del placer.

-Una fantasía por otra…-le habló directamente Joshua a su oído, por que el volumen de la música resonaba y quería ser escuchado.

-¡Joshua! – resopló apenas cuando su espalda dejo el contacto con el pecho del ojiazul y éste se deslizo caderas abajo, aun contra los brazos de Sam que quería evitarlo.

Pero no pudo o no quiso impedirlo. La música seguía, la gente bailaba a su alrededor y Sam tenia las manos de Joshua que retenía sus caderas por debajo de la falda y después de oler su sexo, lo lamió y ahí, en medio de la gente, con la música vibrando en sus poros, Sam empezó a comprender el real significado de la palabra felación.

Volteó sorprendido, asustado y avergonzado de que a su lado mas personas bailaran, todos envueltos en sus propias fantasías, rodeando los cuerpos de otros, que como ellos, deseaban amarse y ser aceptados. Si alguien los observó, nadie los detuvo. Volvió su vista a Joshua quien con una pierna en el suelo y la otra sirviéndole de apoyo, le retenía, mientras con su boca lamía y succionaba su hombría y sus dedos hurgaban entre un sexo y el otro, donde la humedad se pegaba en sus dedos y reconocía como femenina y al hacerlo, su boca se hizo mas hambrienta, hasta que terminó por devorarle.

El grito de Sam, gimiendo cuando la descarga de su propio miembro se vertió completa en la boca de Joshua fue opacada por la música y el nuevo cambio de luces y estruendo en la tarima principal donde una cantante iniciaba a presentarse y los gritos del publicó eran estruendoso. La voz de la mujer llenó el recinto y el coro del público no se hizo esperar….

“I am beautiful no matter what they say
Words can't bring me down
I am beautiful in every single way
Yes, words can't bring me down
So don't you bring me down today”

Joshua sostuvo a Sam que sentía que sus piernas el flaqueaban y le retuvo de cintura, atrayendo hacia él, escuchando el latido de su pecho y la forma en que respiraba agitado y le beso. Compartiendo el sabor salado que tenia en su boca y Sam pensó que no podía existir mayor dicha que entregarse al hombre que amaba.

-¿Suficiente exhibición publica…para ti? –le susurró y agradeció el asentimiento que Sam hizo. Ambos dejaron la pista de baile, aun con los últimos acordes de la pieza

“We are beautiful in every single way
Yes, words can't bring us down
Don't you bring me down today

Don't you bring me down today
Don't you bring me down today”

Joshua tomó la chaqueta de Sam, la puso sobre sus hombros y dejaron el lugar. Todo el camino ambos guardaron silencio, pero el castaño se encontraba pegado al cuerpo de Joshua todo el camino y su cara descansa en el hombro del ojiazul, quien le miraba de vez en vez, dejándole ser y asimilar lo sucedido.

Llegaron a la casa de Joshua y una vez que le retiró a Sam la chaqueta, sus manos se detuvieron en su mejilla y bajaron a su boca, le escuchó decir que lo amara esa noche.

- ¿estas seguro..? –besando su mentón y lamiendo su hombro.
-Si, hazme tuyo.

¿Se ocupan más palabras para ejecutar tal orden? No.

Lo tomó de la mano y lo llevó a su recamara, donde encendió la luz y por fin se revelaba. Era enorme, como la cama que estaba cubierta de una gruesa colcha satinada. Sam intentaba quitarse la ropa y Joshua le indico que no lo hiciera aun.

Como si el sueño aun no terminara, le vio encender varias velas que junto con el cambio de luz, dejaron un ambiente mas calido.

-Ven…-le dijo y se puso detrás de él llevándole a una esquina de la cama, donde un espejo ovalado estaba montado sobre su base. Joshua se sentó en la esquina y atrajo al chico, donde quedo en medio de sus piernas y lentamente empezó a desvestirle ahí

Primero le descalzó y arrojó las botas, seguido por el top, dejándole con la falda y las medias. Sus manos tocaban su piel, dejando rastros de calor y sus labios humedad. Los gemiditos que salían de su boca era lo mejor que Joshua podía haber escuchado antes. Retiro la falda y también la arrojo junto con las medias….

-Mírate…-le dijo Joshua y Sam miró su imagen en el espejo, sin reconocerse del todo, pero quien fuera que estuviera ahí, disfrutaba las caricias que lentamente llenaban sus sentidos, pidiendo mas y cuando la ultima pieza de tela fue retirada, los gritos llenaron el cuarto…. – ¡ángel mío, Sam!

-Sammy, llámame Sammy hoy….las veces que tu quieras…-gimió cuando sintió los dedos de Joshua acariciar suavemente debajo de su miembro y terminar en la entrada vaginal que ya estaba húmeda.

-Sammy…eres una ricura…-se levantó para empezar a desvestirse rápidamente ante la mira atenta del castaño que no terminaba de creérselo….”me va follar…”-pensó, pero no terminó de procesar eso, cuando ya tenia el cuerpo pálido de Joshua pegándose al suyo, esparciendo besos entre su ombligo, su pecho, mientras sus dedos aun se impregnaban de la humedad que nunca antes pensó tener con un hombre…

Por instinto o por que la ansiedad contenida de tantos años le fuera guía, Sam abrió las piernas, para dejar acomodar el cuerpo de Joshua y cuando una almohada paso por debajo de sus nalgas, para dar mayor altura, se sentía ofrecido, pero no expuesto. Vio el miembro erguido de Joshua por unos segundos, por que al siguiente lo sintió en la entrada de su vagina….

- ¿haz hecho esto antes..? –le pregunto el rubio…
-no...-pero atrapó el cuerpo de Joshua con sus piernas y con ello el miembro entro sin mas preámbulos y ambos gimieron. Uno por la intensa sensación de humedad y calor dentro y el segundo por que el duro miembro le ocasionaba intensas sensaciones y dejo caer su cabeza hacia atrás…sintiendo los embistes y como su boca fue encontrada para ser besada con ternura y luego con la misma ansia con la cual era fornicado.

Se aferro a la cobija, apretándola con sus manos, pero luego sintió que Joshua retenía sus dedos y tomaba sus manos para anclarse en ellos.

-Te amo, Sammy –le escuchó decir e intentaba responder, pero no pudo. Por que sintió que Joshua salía de él y aun no se sentía lleno ni satisfecho, le vio buscar algo en un cajón. Vio el tubo y que Joshua dejaba caer gel en sus dedos…-¡no te dolerá!

-No, no me dolerá, esta vez….-se escuchó responder y empujar el cuerpo de Joshua hacia la cama y tomar él la rienda, quitándole primero el gel de la mano y reteniendo al rubio bajo su cuerpo.
-¡¿Qué? ¡….-alcanzó a decir, sorprendido, confundido, pero no luchó, por que los besos que Sam repartía en sus hombros y la espalda eran tan húmedos e intensos, que poco le importaba quien tomaba en control en el siguiente intercambio de placer.

Los dedos llenos de gel de Sam entraron lentamente… -¿ya haz hecho antes? –le pregunto despacito, mientras le daba besitos en la cara y la nuca, sin dejar de estimularle e introduciendo un segundo dedo.
-..Si..-fue un quejido, que Joshua emitió y levantó un poco la cadera para que fuera mas fácil la penetración. Pocas veces lo había permitido, siempre era él el dominante, salvo cuando Jeremy llego a su vida. Alejo esos pensamiento, por innecesario, por que ya no los requería, por que otra impronta se estaba grabando en su piel. Gemía por el placer recibido y porque los dedos fueron retirados para ser sustituidos por algo mas. Algo que buscaba adentrarse lenta, pero sin concesiones. Hasta que todo el miembro de Sam no estuvo dentro de él había dejado casi de respirar. Un nuevo grito y lleno sus pulmones de aire

Esta vez por que su próstata fue localizada y los estímulos llegaron con cada nueva embestida. tomó entre sus manos su propio miembro y empezaba darle atención, cosa que cuando Sam la noto, decidió también participar en eso y entre ambos apretaban cadenciosamente hasta que las descargas se iban acercando..

- Me vengo…no...No puedo más..!-le gritaba Sam al sentir el flagelo del placer recorrer toda su espalda, bajar súbitamente hasta el cóccix e impactarse totalmente en la parte baja de cuerpo, donde un emisión transparente corrió por sus piernas, mojándole, al tiempo que perdía el control y toda su deslechada se alojaba en las entrañas de Joshua, quien gritó y aceleró el vaivén de su mano y atrapó la mano de Sam, que aun seguía ahí y ambas se llenaron de su tibia entrega.

Estaban sudados, exhaustos y aun los jadeos de ambos se escucharon por largos segundos, cuando se dejaron caer sobre la cama, uno al lado del otro y Joshua atrajo el cuerpo de Sam a su lado, donde el chico se refugio como puerto seguro. Oliendo el intenso aroma a sudor, sexo y el perfume de las velas que aun seguían llenando el lugar.

-¡Eso fue…genial!-alcanzo a decir Joshua… -ángel mió
-¡Si, si lo fue…Diablo mío! –le repartió besos en su pecho y lamía un pezón.
-Los humanos ya no deben temer.
-¿Qué?
-Esta noche, los ángeles y los demonios…están tan ocupados, que no pueden dedicar tiempo a afligirles con la promesa de no alcanzar el cielo por no ser a la imagen y semejanza del señor o con el sermón de que tu alma no se salvara.
-!Estas loco!
-Por ti, de ti estoy loco. No te basta saber que fornico en día sábado. Mayor pecador no soy. Pero no me importa. Mientras sea contigo…-le atrajo a su lado para besarle.

Besos que fueron el inicio de una sección de sexo entre ellos. Pero esta vez Joshua levanto las piernas de Sam a la altura de sus hombros y una vez que agrego suficiente gel a su miembro, preguntó.

-¿ya haz hecho esto antes?
-no...
-cielos ¿Cuántas veces se puede ser virgen?
-tres…dos a tu favor…-cerró los ojos cuando el miembro de Joshua se avecino a su trasero y en un reflejo abrió lo mas que pudo las piernas, para dejarle pasar y antes de dejarse llevar por el placer alcanzó a decir algo totalmente racional….. –¡te amo Joshua….!

La luz de la mañana entró lentamente por algún lado. Sam se negaba abrir los ojos. Había tenido el sueño húmedo mas intenso de su vida. Intentaba que todas las imágenes se quedaran y ninguna se borrara. Racionalmente aceptó que en ese sueño, el sexo con Joshua debía ser un total placer. El rubio era intenso y tenía unas manos que conjugaba con su lengua para hacerle llegar a lugares insospechados mientras embestía una y otra vez.

Si, tenia que aceptarlo. Joshua debía fornicar increíblemente. Algún día, se dijo.

Abrió por fin los ojos y la luz entro a raudales y jaló un poco la cobija para cubrirse, pero al hacerlo la realidad lo golpeo con todo su poder, un dolorcito en su trasero y la entrepierna le impidió moverse. Eso, sin contar que la pierna pálida y de vello fino estaba atravesada sobre su cuerpo.

“-¡cielos! No…no es un sueño”. . No, no lo era, ni mucho menos el brazo que lo rodeo y le atrajo a su lado.

-¡buenos días…! –Joshua susurró y lamió su oreja con presteza… -¿dormiste bien..?
-Si…buenos días. Dormí bien…jodidamente bien.

Rodó un poco para estar de frente a Joshua, mirarse en sus ojos y aceptar que aquel a su lado, no solo era su jefe, sino un demonio de ojos azules que había entrado en su vida y que la había transformado.

-Eres un ángel, Sammy. Lo más hermoso, que he tenido.


 

Continuas.....?

Cap.13