Clasificación: PG-17
Pareja (s): Simples desconocidos.
Avisos: Relaciones intersexuales.

 

"… los transexuales son una metáfora para las personas que no lo son, para aquellas que parecen serlo, porque las personas pueden reinventarse con mentiras, engaños o cirugía. Los Transexuales son una bofetada a la idea que Dios crea a personas. Mientras que ellos reniegan de su naturaleza…." (Almodóvar) [1]


17. Eres imprevisible.

La penumbra del cuarto eran realmente agradable y acogedora, pensó Joshua cuando abrió los ojos, unos minutos antes de que su celular vibrara. Lo apagó a la primera, evitando así que despertará a Sam, quien seguía dormido, abrazado a su espalda. Curiosamente, había sido el castaño quien se acostará detrás de él al entrar en la cama. Lo arropó en sus brazos y Joshua se refugió en ellos, permitiéndose desplomarse un poco, no siempre tenia que ser él quien protegiera o respaldará o hiciera el papel de fuerte. Ambos eran hombres y ambos tenían la responsabilidad de cuidarse uno al otro e intercambiar roles era una forma de aceptarse mutuamente.

Más en los momentos difíciles.

Tenia pensado, cuando llegó al departamento de Sam, la noche anterior, hacer todo lo posible por quedarse a dormir a su lado, seducirle, amarle y luego hacerle dormir en sus brazos. Sin embargo, no siempre las cosas salen como se planean o como son deseadas. A escasos minutos de empezar a seducir a Sam, una llamada telefónica les había hecho palidecer: Jeremy había llamado al departamento de Sam buscándole; debido en parte a que los teléfonos personales de Joshua habían sido cambiados para evitar que siguiera acosándolo y dejándole llamadas a todas horas. Solo pretendía molestarlos. Estaba seguro de eso, aunque quisiera disfrazarlo de llamada de trabajo, hacerlo después de las 9 de la noche, era inadmisible.

Escuchar a Sam decir que hablaba con “el fiscal de distrito o mejor dicho tu exnovio”, técnicamente lo dejo frió. Nunca hubiese esperado tal cosa de Jeremy, quien parecía obsesionado por buscarle para insinuársele, proponerle e incitarle a volver a su lado.

No entendía a Jeremy. No podía comprender como tenia tal atrevimiento. Todo falto de lógica y sensatez. Ese puñetazo que le diera, solo parecía avivar su presencia, en vez de desanimarla.

Ahora acostado en la cama de Sam, con su carita pegada a su espalda y una de sus manos en su cintura, Joshua se sentía a salvo, protegido.

No habían tenido sexo. Eso fue lo que menos buscaron hacer. Por unos largos e infernales minutos, Joshua pensó que Sam lo expulsaría, sujetando la espada de fuego e impidiéndole retornar, como ángel guardián del paraíso. Sin embargo, apeló a su derecho a estar ahí, al amor que le tenía y que de ser necesario pondría a prueba una y otra vez, si fuera necesario, para mostrárselo.

Su ángel, en cambio lo arremolinó en su pecho, dejando ahí su confortable presencia y además, impidió que el deseo de la venganza o el reproche hicieran nido en su pecho. No hubo reclamos, ni volvieron hablar del asunto de la llamada, sino que se confortaron uno al otro, entrelazando sus manos, maravillándose de los bien que coincidían juntas, de lo suave que eran al tacto, de lo cálidas que se sentía sobre la piel. Esas mismas manos le condujeron de nuevo al paraíso, cuando le dijo Sam que se quedará a dormir y no espero ninguna confirmación, solo le tomó de la mano y le llevó a su recámara. Le ofreció un pijama y le pidió que le esperara mientras se daba su baño. En esos minutos, Joshua se dedicó a ver un álbum de fotos familiares, que encontró junto a otros libros.

Sam se sentó a su lado, minutos después. Secándose el cabello, mientras Joshua giraba una hoja de fotos. Sorprendido luego de reconocer a Sam en una foto del colegio, llevando falda, calcetas y un suetercito amarrado a la cintura. No tendría más de diez años. Lo que lo evidenciaba era la pícara mirada con la que contemplaba al espectador, innatamente consciente de su belleza interna.

-Linda foto…lo dicho te quedan bien las faldas…-señalando con un dedo una de la viejas fotos.
-ohhh, si, siempre tenia las rodillas raspadas, pero usaba ropa interior normal, debajo…
-jjajajajaja. Y seguro te aburrían las bragas blancas.
-…había mas variedad que en las trusas, puedo asegurártelo.
-Debió ser una lata, eso de cambiar de ropa y aprender usarla.
-No tienes idea….pero afortunadamente CK fabricó trusas mas cómodas.
-y sexy…
-ahhhh, si, también.

Luego Sam le retiró el álbum y le hizo entrar entre las cobijas, se puso detrás de él y le abrazó. Joshua se dejó hacer, mientras sentía los dedos del castaño pasar despacio por encima de su ropa, casi sin tocarle, sin perturbarle, como buscando dejar una marca, encima suya.

Lo que fuera que había hecho, fue reconfortante y a los pocos minutos ambos dormían.

Joshua se movió lentamente, una vez que despertó por completo. Sam se estiró en cambio, aferrándose a una almohada. Lo cual aprovechó el rubio para salir de la cama y buscar su ropa. Se vistió en la penumbra, sin dejar de ver a Sam. Luego se sentó en la cama, acariciando su cabello, olisqueando su nuca y empezó a besar la única oreja disponible. Eso hizo que el castaño moviera la nuca, pero continúo durmiendo. Solo hasta que el despertador sonó, Sam medio abrió los ojos, arrojó la almohada y buscó a tientas el cuerpo de Joshua en la cama, al no encontrarlo, se despertó completamente.

-Joshua…-musitó perplejo de no encontrarle otra vez en su cama.
-shshshshs….aquí estoy; no me he ido.

El chico se volteó en dirección a la voz y le encontró ya vestido.

-¿Dormiste bien…?-le preguntó Sam mientras sonreía por recibir el primer beso de la mañana en su frente, y uno mas en la mejilla.
-Muy bien, como siempre que duermo contigo, gracias. Pero tengo que irme ya…-le rozó la mejilla y jugueteo con su nariz…..-será un día largo.
-Lo sé. Te alcanzaré en la oficina.
-Bien.
-¡Joshua! ….-le retuvo antes de que cruzara la puerta….-Yo también te amo.

La sonrisa que se dedicaran ante tal declaración fue tan estimulante, como sus labios rozando los suyos y luego dando un húmedo e intenso beso en ellos. Un beso que hizo un compás de espera, alargando el tiempo de manera extraña y haciendo que ambos corazones latieran al mismo ritmo, acompasados y frenéticos.

Joshua se separó para ver los ojos entrecerrados de Sam al ser besado y también besó sus párpados. Luego consiguió una risita, cuando empezó hacer cosquillas a Sam en su costado y se levantó por fin. Si seguía ahí, no saldría de esa cama y continuaría devorando esa boca y luego su cuerpo.

-Te veré luego….-se obligó a decir….-llega a tiempo, tendremos una junta antes.
-Claro. Estaré ahí.

Unos minutos después, Sam estaba en la regadera y cuando terminó se puso a buscar una camisa y tardó algunos minutos en decidir la corbata. Por unos fugaces segundos, pensó que debía adquirir nuevas camisas. Luego apartó esa idea trivial, tenia que llegar temprano al despacho.

Dedicó unos minutos al desayuno y luego salio de su departamento, encontrándose en el pasillo con su casero, lo cual le causo cierta aprehensión temiendo que le hiciera algún comentario, pero el hombre solo le dejó algunos recibos para el pago de servicios. Los guardó en su portafolio y sin mas que decirle salio a la calle a buscar un taxi.

-¡Sam…que bien que llegas! …-la voz de Smith le sobresaltó al llegar a su despacho, donde ya su compañero se encontraba sirviéndose café.
-Hola, buen día. ¿Novedades?
-Pues además de que los jefes están en plática a puerta cerrada, desde hace unos minutos…si, entérate….-el abogado le entregó un sobre que contenía un par de fotos. Sam empezó a verlas, sorprendido al principio y solo sonrió.
-¿Dónde fueron tomadas?
-En la entrada del banco, donde se esperaban y la otra es cuando le entregaba el cheque. Ya corroboré la fecha de retiro del efectivo con el banco y fue un par de días antes de la muerte de “Roxie”.
-Vaya, así que la ex –sra. Morris si conocía a Jazmín. Muy fotogénicas ambas.
-Exactamente, o le compraba drogas por kilos o le hace otros tipos de trabajos.
-Veinticinco grandes, es bastante dinero.
-Quizás cobra horas extras….-rió de buena gana Smith…-como sea, la tenemos.
-Aunque solo prueba que se conocen.
-Mas que suficiente para crear una duda razonable, ¿no?
-Esa seria la idea.
-Escuché un comentario en la comisaría, de que Jazmín demandara a Morris por daños.
-Lo que faltaba.

Unos golpes en la ventana y ambos miraron a Rolan quien acababa de llegar.

-Creo que debemos irnos al juzgado…-le dijo.
-Hoy empieza temprano la función, ¿eh?...-preguntó Smith.
-La fiscalia tiene una propuesta para Morris...eso escuche…-respondió Rolan mientras los tres salían rumbo a la oficina de Otto, donde su voz se escuchaba junto con la de Joshua, aunque no podían entender lo que decían totalmente.

Los tres abogados esperaron hasta que se les indicó entrar.

-Bien, esta es la nueva situación…..-empezó Otto, una vez ellos dentro….-la fiscalia ha solicitado una entrevista con Morris para plantearle un trato. Si el trato es redituable y el cliente acepta, el caso se dará por terminado, pero si no hay tal, esto sigue.
-¿Han dicho las condiciones del trato?....-preguntó Smith.
-Nada, pero seguro pedirán cadena perpetua.
-Suena mejor que “pena de muerte”. ¿No?…-Rolan miraba a sus compañeros.
-Conociendo a Morris, ambas cosas son lo mismo…y no, no suena mejor….-le respondió Joshua de manera tajante.

Luego la vista azulada se posó en Sam, quien se mantenía en silencio, con los brazos cruzados sobre el pecho con un expediente en la mano, su pose cuando buscaba protegerse.

-Bien, reúnanse con la fiscalia entonces, veamos que ofrece…-la voz de Otto volvió hacerse presente.
-Ya le telefonee a Morris, nos veremos en el juzgado…-acotó Joshua.
-Bien. Aahhhhh, Dickens….-se dirigió Otto hacia el mas joven del equipo….- si continua el juicio, espero que nulifique a la testigo clave. Algún punto débil debe tener.
-Eso creo, sr.
-Bien. Avísenme, en cuando salgan del juzgado…-Otto se sentó detrás de su gran escritorio, con lo cual Joshua fue el primero en levantarse y el resto le siguió.

Mantuvieron un protocolario intercambio de información, donde Joshua se enteró de la nueva pesquisa. Escuchaba a medias la información, con los ojos puestos en el espejo retrovisor, mirando a detalle a Sam, quien se había instalado en el asiento trasero junto con Rolad. Por unos segundos ambas miradas se encontraron en el espejo, expectantes y alertas. Ante la insistente mirada de Joshua, el castaño prefirió mirar hacia la ventana del auto, buscando tranquilizarse.

No era su primer caso, ni la primera vez que estaba ante un tribunal y un juez. Solo que ahora sentía un cosquilleo particular, de que tendría demasiados ojos encima de él, incluyendo los del fiscal. Había preferido no hacer ningún comentario la noche anterior, temeroso en principio de la reacción de Joshua, quien anteriormente le había roto la nariz. Arrojar mas gasolina al fuego, no era sensato cuando se encuentra uno en medio de un posible incendio.

Si algo creía Sam conocer de Joshua era su temperamento. Apasionado, intenso y capaz de consumirlo todo. La situación se antojaba como fuego en hojarasca seca, al menor chispazo, prendería todo y lo que pudiera arrasar era demasiado. Jeremy no solo era el ex novio de Joshua, era el fiscal del distrito, que llevaba el caso, que ambos defendían. Un paso en falso y la carrera de ambos se iban a pique, sin contar que su cliente podía terminar sentenciado a la pena capital.

Sin desearlo, dejó escapar un profundo y quedo suspiro, mientras tamborileaba los dedos en el cristal. Ambas acciones no pasaron desapercibas por Joshua, quien solo esperaba que ese día de trabajo terminará para dar consuelo a su ángel.

Aun cuando llegaban antes de lo previsto, los reporteros que cubrían las noticias, los grupos que se manifestaban, como aquellos que buscaban apoyar al jugador, se entremezclaban con más de un curioso, en las escalinatas de los juzgados

Sam tuvo la idea de que a todas esas personas no les importaba mucho saber si Morris era inocente o no, solo escuchar los sórdidos detalles, recrearse con las imágenes escabrosas del occiso o en la alevosía con la cual un ser humano ultraja a otro. Pocos muy poco estarían interesados en saber que el occiso tenía sueños y ambiciones cuando llego a esa ciudad, que se transformó de Eddy a Roxie, buscando cumplir ese sueño y que solo consiguió quedar como “muñeca rota” en un cuarto de hotel. Se suponía que la fiscalia debía interesarse en ese ser humano y que por eso procesaban a Morris para buscar justicia; aunque por la forma en que el caso era tratado, mas bien parecía que el único interés era mostrar al acusado como un “pervertido, que era un peligro para la sociedad”, que en dar una respuesta plena a lo sucedido.

>>>”La justicia es ciega y en ocasiones torpe y maniatada, no lo olvides” >>>>.

Los cuatros abogados llegaron al recinto. Mientras que Rolan y Smith irían a otras de las salas de audiencias para tramitar otras diligencias, deseándoles suerte. No bien habían desaparecido por el pasillo, cuando Joshua le indicó a Sam que Morris les esperaba.

Dos guardaespaldas, igual de imponentes que Morris, vigilaban que nadie se acercara a su protegido, quien al ver a sus abogados se levantó del asiento, impaciente y visiblemente preocupado. Lo estaba desde la temprana llamada del abogado a su casa, pidiéndole llegar antes de lo señalado.

-¿Qué sucede?....-preguntó nervioso.
-La fiscalia quiere hacer un trato….-respondió el abogado.
-¿Eso es bueno o…?
-Escuchemos la propuesta…-indicándole el camino hacia las oficinas de las fiscalias.

Morris asintió y la angustia no desaparecía mientras esperaba sentado la llegada del fiscal. Por unos segundos Sam miraba a su cliente visiblemente preocupado, muy al contrario de la última vez que lo viera, seguro y hasta casi indiferente con el proceso que se llevaba en su contra. Ahora parecía, que la cruda realidad se aparejaba con la abstinencia de drogas a las cuales estaba sujeto desde su captura.

Sam volteo a ver a Joshua quien no le quitaba los ojos de encima y prefirió no sostenerle la mirada. No era el mejor lugar para miradas indiscretas.

La puerta se abrió para dar paso al fiscal de distrito, quien con aire solemne se presentó ante ellos. La pequeña bandita sobre la nariz, era casi insignificante.

-Caballeros…gracias por llegar a tiempo. No esperaba menos de ustedes….-miró a ambos abogados, a uno con cierto desgano, mientras que al otro, los segundos le bastaron para verle de arriba abajo y sentirse fascinado por su presencia. Dejó un expediente sobre la mesa y fijó entonces su vista en el acusado.
-¿Cuál es el motivo de la reunión?...-preguntó Joshua a rajatabla sin dar tiempo a Jeremy de que se sentará. La sonrisa fugaz que le dedicó, se desvaneció junto al movimiento de abrir su saco y sentarse para estar a la misma posición del acusado.
-La fiscalia ha considerado que puede finalizar este caso, sin continuar en corte, en consideración a las pruebas disponibles….
-¿Cuál es el trato?...-exigió Joshua, sin dejarse envolver por las palabras.
-Que se declaré culpable en primer grado y aceptaremos cadena perpetua.
-¡Bromeas! Todas las pruebas son circunstanciales…-bramó Joshua.
-No. Hay un testigo presencial.
-¿Quién?....-preguntó torpemente Morris.
-La otra agredida, Jazmín.
-¡Yo no las ataqué, a ninguna de ellas!...-Morris intentó levantarse, pero la mano de Joshua le mantuvo sentado.
-Las pruebas dicen todo lo contrario….-Jeremy les sostuvo la mirada tanto al abogado como al acusado….-y ella presentará su declaración hoy. Ahorrémosle al estado todo este juicio.
-Ese no es un trato, es ahorrarle a la fiscalia su trabajo. El caso tiene atenuantes, no puede declararse culpable en primer grado
-Segundo grado, con alevosía.
-No, eso le daría mínimo 25 años y las pruebas siguen siendo circunstanciales y la testigo rebatible.
-¿Qué propones?...-se cruzó de brazos Jeremy, con una ligera mueca.
-Tercer grado, imprudencial, a máximo cinco años en una cárcel de mínima seguridad….-respondió Joshua.
-¡Ahora eres tu el que busca bromear!. Tu cliente es culpable, con alevosía y ventaja. No tienen un caso.
-Aun no se ha presentado la defensa y las pruebas son rebatibles….-la voz de Sam se escuchó detrás de Joshua….-el jurado determinará la validez de las evidencias.
-¿Van a exponer a su cliente a la pena capital? ¡Por que exactamente es lo que la fiscalia va a recomendar al juez!...-dirigió su mirada hacia al castaño, elevando la voz y levantándose para poner las manos sobre la mesa.
-Hay dudas razonables…-continuó Sam.
-Soy inocente, realmente yo…yo no lo asesiné….-Morris se cubría la cara y Joshua le hablo al oído.
-La evidencia lo hundirá y ese jurado no se dividirá en su resolución. ¿Quieren arriesgarse?...-continuó el fiscal impasible ante la escena de Morris.
-No hay trato…..-respondió después de unos segundos Joshua cuando Morris se inclinaba a su lado para susurrarle.
-Bien….continuemos con la función….-Jeremy tomó su expediente, mientras empezaba a caminar hacia la puerta…-mantendremos la propuesta hasta el día de hoy, por si quieren reconsiderarlo.

Morris sudaba frió, respiró, luego volvió acomodarse la corbata y acompañó a los dos abogados hasta la sala conjunta, para esperar la audiencia.

La sala se llenó rápidamente y aunque las cámaras fueron prohibidas, incluyendo aquellas de celulares y otros dispositivos, no falto reportero que mantenía sus grabadoras encendidas. Un dibujante hacia bocetos rápidos del primer testigo llamado por la fiscalia, otro de los forenses que estuvieron en el lugar de crimen, para validar las muestras colectadas y que no había existido contaminación en ellas. El jurado miraba al forense y al fiscal como si se tratara de un partido de tenis, de un lado a otro del estrado.

-¿Fue concluyente entonces el occiso murió de un certero rompimiento de vertebradas?
-…así es, las vértebras fueron literalmente desmembradas con un giro rápido del cuello.
-¿Algo que solo pudo ocasionar el acusado?
-Alegar, esta dirigiendo al testigo…-la voz de Sam, tomó por sorpresa a Jeremy, que no esperaba que fuera él quien estuviera a cargo del proceso. No ese día. Volteó por unos segundos hacia la voz, pero volvió sobre el testigo inmediatamente.
-Reestructuró la pregunta… Considerando que el acusado tiene entrenamiento de defensa personal ¿podría romperle las vértebras al occiso?
-Si, sin duda.
-Su testigo….-Jeremy se dirigió al abogado.

Sam se levantó para ir al podio y el jurado prestó atención en el reemplazo de los abogados.

-¿Podría decirnos si sobre las marcas que presentó el occiso en el cuello, se identificaron huellas digitales del acusado o restos de droga en esa área?
-No. no propiamente.
-¿Por qué? El acusado estaba consumiendo droga, debió dejar restos de droga sobre la piel. O la marca de sus dedos…..
-No se encontró evidencia de droga en el cuello, ni en la cara del occiso.
-¿Tampoco huellas de sus manos, presionando sobre la piel? Es un área muy delicada, generalmente quedan hematomas.
-No, no se encontró tal evidencia. Solo un rápido movimiento rompiendo las vértebras del cuello….-respondió el forense, empujando sus lentes sobre su cara.
-¿Es factible que el acusado le practicará al occiso “asfixia erótica”?…-preguntó Sam al testigo, lo que movió un poco de su silla, mientras se escuchaba el cuchicheo en la sala, seguido de un golpee del mazo del juez, pidiendo silencio.
-¿A que viene la insinuación del defensor, sobre eso….-alegó el fiscal.
-Por que tales prácticas dejan marcas visibles en el cuello….si el acusado uso las manos, debía dejar una impronta sobre la piel… ¿no es así? –se dirigió al forense, mientras el juez le pedía que contestará.
-No hay evidencia de tal práctica, ni bolsas plásticas sobre la cara del occiso, ni lazos, ni uso de las manos para sofocar.
-Simplemente…le rompieron las vértebras… ¿no es así?
-Es lo que dije. Es la causa de muerte. Después de eso, las siguientes lesiones son postmorten.

El siguiente testigo fue un reportero de atestiguó la forma en la cual Morris le había agredido, cuando buscaba una nota. El fiscal mencionó varias veces las tendencias agresivas del acusado. Sam intervino varias veces para dejar claro que no ese testigo no tenía ninguna colación al caso que están tratando. El juez asintió y aunque solicitó que las respuestas no fueran tomadas en cuenta por el jurado, el dañó estaba hecho.

Una vez retirado ese testigo, se hizo un nuevo cuchicheo y fue aplacado por el juez, mientras la fiscalia solicitaba la presencia de un nuevo testigo. Cuando el nombre de Jazmín se escuchó y la testigo caminó para tomar asiento, la curiosidad del público iba en aumento y varios golpes del mazo de madera del juez fueron ocupados para silenciar la sala. Muchos de los presentes la conocían como la otra victima del atentado y se decía que estaba aun hospitalizada, debido a los golpes que le fueron propinados. Aunque mucho se exageraba, la cara ligeramente demacrada de la mujer no dejó de levantar cierta sorpresa y admiración por atreverse a estar presente en la audiencia.

Levantó la mano para jurar sobre una copia bíblica y luego se sentó casi mirando la vació, sonriendo tímidamente. Vestía ropa casual y sin ningún maquillaje. Dio su nombre y generales, mientras el fiscal de distrito de levantó para iniciar la ronda de preguntas.

-Su testimonio en contra del acusado ha sido presentada recientemente, ¿podría decirle al jurado, donde ha estado las ultimas semanas?
-Si, fui hospitalizada por tener rotas dos costillas, y severos golpes en el cuerpo.
-¿Por quien fueron propiciados?
-Por el acusado….-señalando hacia Morris, por lo que el jurado solo tomó nota mental de ello y continuó con su vista puesta sobre la testigo. Y la cara de los jurados no mostraba sorpresas ante ese hecho.
-¿Quiere relatar los hechos que le dieron lugar?
-Estábamos en el cuarto de hotel, “Roxie” y yo, junto con Morris…
-¿Qué hacían ahí?
-Fuimos contratadas para acompañarlo.
-¿Eso que significa?
-Estábamos con él bebiendo, estaba celebrando algo. Un nuevo contrato, creo.
-¿Aparte de beber, hacían algo mas?
-Estábamos bailando y divirtiéndonos. La pasamos bien, hasta que él empezó a drogarse.
-¿Era común en él, esa practica?
-Si, se drogaba de común en las fiestas. No nos extrañó. Se relajaba y era más parlanchín de lo normal.
-¿En que momento se volvió agresivo?
-Empezó a manosearnos y volverse impertinente, había mezclado demasiada heroína con lo que bebía.
-¿Usted se drogaba junto con él?
-Si, pero rápidamente me hizo efecto, me senté a beber y dejé de bailar. Roxie empezó a hacer un desnudo sobre la cama y estabas riéndonos de eso.
-¿Tuvieron relaciones sexuales con el acusado?
-No, yo no.
-Entonces…. ¿el acusado tuvo relaciones con el occiso?
-Morris empezó a ponerse impertinente y jaloneo a Roxie a una esquina, ahí la hizo que le practica sexo oral.
-¿El occiso fue obligado a tal practica por parte del acusado?
-Puede decirse que si. Le retuvo de los cabellos, reteniéndole el cuerpo contra la pared.
-¿Dónde estaba usted?...-preguntó Jeremy, cuando la testigo bajo la vista, pareciendo atribulada.
-Bebiendo, en una esquina. Al principio, creí que era una broma, luego pensé que Roxie lo disfrutaba, pero luego intentaba quitárselo de encima.
-¿Qué hizo usted?
-Le grité que la dejara en paz, pero no me hizo caso.
-¿Qué sucedió después?
-Empezó a quitarle la ropa a Roxie, quien se negaba, pero Morris no le hacia caso, yo intenté detenerlo, pero él me empujo y luego me golpeó un par de veces. Me arrastre por el piso y me pateó. Fue así, como me rompió las costillas.

El murmullo de indignación no se hizo esperar. Una cosa era ver las fotos que circularon entre el jurado de los golpes que tenia la testigo y otra era oírla de viva voz.

-¿Qué paso después?..-preguntó el fiscal directamente a la testigo.
-Quedé conmocionada por el dolor y escuché gritar a Morris
-¿A quien le gritaba?
-A Roxie…gritándole maricon y empezó a golpearle, arrojándolo encima de la cama. Ella gritaba, intentando quitárselo de encima, pero no podía. Ella solo….gritaba….-la mujer hizo un gesto de secarse algo de los ojos.
-¿El acusado no sabia que era un trasvestido?
-No, supongo que no. Roxie simulaba muy bien.
-¿Qué sucedió después?
-Perdí la consciencia y no supe más hasta despertar en el hospital.
-¿Alguien mas entró o salio de la habitación?
-No, nadie. Solo estábamos nosotros tres.
-Gracias….su testigo abogado….-miró Jeremy a la mesa de la defensa. Disfrutando el momento.

Joshua miraba a Sam quien garabateaba algo en su block de nota y luego se levantó al escuchar ser llamado, mientras se terminaban los murmullos en la sala.

-Me gustaría dejar claro, un par de puntos, ¿si no le molesta?
-claro…..-respondió ella, ante la voz modulada del abogado en turno.
-¿Exactamente que era lo que hacia “ambas”, cuando estuvieron con el acusado?
-Estábamos bebiendo y bailando. Era una reunión.
-¿Usted y el occiso era “amigos” del acusado?
-Conocidos seria la palabra.
-¿Es cierto que tanto Roxie, como usted ejercían la prostitucion .
-Éramos acompañantes, solo eso.
-¿Ha sido acusada anteriormente por ejercer la prostitucion en la ciudad de NY?
-Si….-dijo después de unos segundos de indecisión.
-¿También ha sido acusada de venta de drogas y conducta inmoral?

Algunas voces por parte de la audiencia, pero el silencio se hizo rápidamente, cuando la voz del fiscal se impuso, al levantarse.
-No es a la testigo a quien se esta enjuiciando aquí.
-No. Pero si es necesario dejar claro, las actividades a las cuales se dedica la testigo, que relacionan con el caso.
-Coincido.….-acotó el juez….-continué abogado. La testigo debo responder.
-Repito… ¿ha sido acusada de venta de drogas, prostitucion y conducta inmoral?
-Si.
-¿Por qué estaban usted y el occiso en ese cuarto de hotel con el acusado?
-Fuimos contratadas para acompañarlo.
-¿Quién lo hizo?
-Es irrelevante para el caso…. .-inquirió el fiscal y el juez le dio la razón.
-Modifique su pregunta, abogado…-le solicito.

Sam volteó ligeramente hacia la mesa de la defensa, donde Joshua seguía sus movimientos, mientras Morris estaba sumido en la silla. Luego, volvió prestar atención a la testigo.

-Bien. ¿Cómo llegó ahí?
-Quien distribuye….las reuniones, me llamó al celular indicándome a que suite debía presentarme.
-¿Llegó usted sola?
-Si, me encontré con “Roxie” en la suite.
-¿El occiso se encontraba antes de que usted llegará?
-No. Morris había salido a buscar algo. Regresó unos minutos después.
-¿Tiene idea a donde fue?
-No. No dijo nada sobre eso. Solo estaba alegre y empezó a servirnos licor, a ambas.
-Dice usted que mi cliente, después de golpearla, repetidas veces, la dejo casi inconsciente.
-Así es, terminé escupiendo sangre y el dolor en las costillas…..me era muy doloroso, yo…me desmayé, simplemente.
-Antes de que eso sucediera, ¿vio usted a mi cliente romperle el cuello al occiso?
-Le gritaba obscenidades y ….
-¿Vio usted a mi cliente, romperle el cuello al occiso? ¿Si o no?....-Sam la miraba sin ninguna expresión en particular.
-Ya dije que me desmayé….-fue la respuesta de la mujer.
-¿Eso es un “NO”? ….-exigió Sam poniendo la mano junto al estrado…. –No es una pregunta compleja. ¿Lo vio hacerlo?

-¡Esta hostigando a la testigo!...-la voz del fiscal se escuchó
-La testigo no ha respondido….-dijo Sam al juez, quien inclinó la cabeza y luego se dirigió a la testigo.
-Responda a la pregunta
-¿Lo vio, si o no?
-No. ¡Pero él la estaba golpeando!
-¿Usted estaba consumiendo la misma droga, que mi cliente?....-continuó Sam sin inmutarse.
-Si, algo, pero básicamente estaba bebiendo.
-El reporte toxicológico dice que usted consumió una droga diferente a la que se encontró en mi cliente…..-Sam mostraba el informe al juez, quien miraba el escrito, devolviéndolo….- ¿llevaba usted algún tipo de droga, que no fuera para su consumo?
-No. Lo único que consumí, fue lo que él nos ofreció. ¡Que fue bastante!
-¿Usted no le vendió droga a mi cliente, esa noche?

-¡Esta incriminando a la testigo! Ella no esta siendo enjuiciada por consumo de drogas.
-¡Por que seguramente la fiscalia, le ofreció algún trato a cambio de que testificara!....Sam también subió la voz y el golpe seco del mazo del juez un par de ocasiones y su voz les hizo callar a ambos.

-¡Acérquense, abogados!

Ambos llegaron hasta el estrado del juez quien los miraba buscando respuestas.

-El abogado de la defensa esta incriminando a la testigo, cuando es ella otra de las victimas….-inicio el fiscal.
-La testigo tiene varios cargos por tráfico y posesión de drogas que exceden en mucho las mínimas de consumo individual. Hizo un trato anteriormente para evitar ir a prisión, dando información……-le siguió Sam
-Caso que no viene a colación con este juicio…-reclamó el fiscal.
-Pero que habla del tipo de testigo que esta en el estrado y sus intereses particulares para testificar…-continuó alegando Sam
-¿Qué podrían ser cuales, abogado? …..-le solicitó el juez.
-Demandar a mi cliente por daños
-Los cuales sufrió y hay pruebas mas que evidente de ello….-respondió el otro abogado de la fiscalia.
-Es lo que ella dice. Es su palabra contra la de mi cliente. Ella parece beneficiarse con esta situación.

Jeremy iba a reclamar eso, cuando la voz del juez lo detuvo.

-A mi despacho, ambos….-dio un golpe al mazo, indicando un receso de media hora, para escuchar los alegatos de los abogados.

Una pequeña conmoción se hizo, pero rápidamente se desvaneció, cuando ambos abogados, el de la fiscalia y el de la defensa, eran escoltados para ir a la oficina del juez, quien unos minutos después bebía algo en una taza, mientras se sentaba.

-Explíquese abogado….. ¿En que se beneficia la testigo?
-En una demanda que tiene contemplada contra nuestro cliente, aun cuando las evidencias forenses no son concluyentes de que fuera él quien la atacará….-empezó Sam a dar las explicaciones al Juez.
-Era el único que se encontraba en la escena del crimen, excluyendo al occiso…-apuntó el fiscal.
-Ella dice que fue golpeada, que se desmayó y de ahí no recuerda nada hasta despertar en el hospital. Pero entre la pelea que dice presencio, a que fueran encontradas en la habitación y la posterior captura de mi cliente, en su casa, paso mas de una hora…..-Sam puso sobre la mesa, el registro policiaco.
-¿Cuál es el punto? Estaba golpeada y se desmayo. Y los golpes que presentaba no eran auto inflingidos…-indicó de nuevo Jeremy.
-Ella no vio que mi cliente le rompiera el cuello al occiso. Se desmayó. En esa hora, alguien más pudo entrar a la habitación.
-¡Eso es una especulación!....-alegó Jeremy, elevando la voz.
-Fue la declaración de su testigo.
-Las pruebas respaldan sus palabras.
-Las pruebas forenses no son concluyentes, sigue siendo su palabra con la mi cliente.

El Juez le pidió guardar silencio, elevando una mano …..-¡Abogados! Voy a darle hasta el martes para que corroboré la validez de las pruebas. Si no puede validar las palabras de la testigo, no le será de ayuda…-dirigiendo su atención al fiscal……- Y si no hay más testigos la próxima semana inicia el turno de la defensa. ¿No queremos prolongar este juicio mas allá de lo necesario, no es así? Vuelvan a sus lugares.

Ambos abogados dejaron el despacho del Juez y empezaron a caminar por el silencioso pasillo, hasta que Jeremy se detuvo de pronto para encarar a Sam, quien iba a un lado.

-Buena jugada, debo admitirlo. Ahora veo, por que Joshua te dejó hacer la defensa. ¡Eres bueno en realidad!
-Lo que digas.
-¿No estarás molestó por lo de anoche, verdad?
-No. ¿Tu, no estas molesto por echarte abajo a tu testigo estrella, o si?...-dijo Sam en tono mas que irónico.

Ambos hombres se miraron, midiéndose. Jeremy tenía que admitir que no era solo una cara bonita y que si lo subestimaba podía llevarse alguna sorpresa desagradable.

-¿Quién te dijo que ella es la testigo estrella? ¿Algún pajarito en el alambre?....-se rió de la ocurrencia, mientras continuaba su camino…..-el juicio aún no termina, lindura….-y continuó caminando, dejando unos pasos atrás a Sam.

Joshua esperaba ansioso la llegada de Sam. Por unos segundos la impaciencia lo consumía al verle partir rumbo al despacho del juez a un lado de Jeremy. Pero cuando le vio salir al fiscal, sin su peculiar sonrisa de triunfo, supo que no la había pasado nada bien y que era posible que la palabra de la testigo se hubiera puesto en entredicho.

Sam llegó a la mesa y se sentó a un lado de Morris y Joshua, susurrándoles que había un aplazamiento en la presentación de evidencias.

Unos minutos después el juez daba por postergado el juicio hasta la próxima semana y dando a la fiscalia la última exposición de pruebas, después de eso, seria el trabajo de la defensa probar la inocencia de Morris. No sin antes recordarle al jurado que no podían comentar nada sobre el caso fuera de la sala.

Unos segundos después, el público, los periodistas y los curiosos comentaban sobre lo ocurrido, mientras el fiscal salía junto con la testigo, no sin antes mirar hacia la mesa de la defensa, donde Morris hablaba con sus abogados. Continúo de largo, tragándose el coraje.

-¿Qué sucederá ahora?...-preguntó Morris.
-Continuaremos cotejando la información de la testigo. Mañana temprano nos reuniremos…-respondió Joshua, mientras cerraba su portafolio…-hay cosas que debemos dejar bien claras, antes de volver a presentarnos con el juez.
-Bien. Mañana, entonces…-se despidió y sus guardaespaldas le ayudaron a sortear el cúmulo de gente, seguido por sus abogados.

Sam iba en silencio, sorprendido un poco de que sus argumentos logran convencer al juez y rebatir a la fiscalia. Quizás un poco de buena suerte o que la fiscalia se confiara demasiado en esa testigo. Pero por las palabras de Jeremy podría suponerse que no era el último testigo que presentará, lo cual supondría que aun tenía una carta bajo la manga.

Pero tales pensamientos se esfumaron, cuando entre las personas, un par de caras resaltaban. La figura morena de la bailarina amiga del occiso llamaba la atención. Aun vestida, impresionaba. Ella solo sonrió, sin esperar mas y se quedo atrás, entre la gente. Daniel tampoco se detuvo a platicar, se mantuvo sentado esperando que la sala se vaciará poco a poco.

La voz de Joshua, sacó de su embeleso a Sam.

-“El acusado no tenia nada que declarar y se esperará hasta la próxima audiencia para conocer las nuevas pruebas de la fiscalia”.

Unos minutos después, ambos miraban partir el auto de Morris, junto a sus guardaespaldas.

-¿No es raro?....-empezó Sam, sin dejar de ver hacia el auto que se alejaba.
-¿Qué en particular?...-preguntó Joshua.
-Grant no vino. ….

Joshua iba a responder, cuando los otros dos abogados, llegaban a su lado y les felicitaban.

-¡Vaya, haz desacreditado a la testigo estrella de la fiscalia!....-empezó Rolan…-llegamos hasta el final, pero el fiscal no estaba nada feliz.
-Aun no termina el juicio…-dijo Sam lentamente.
-¡Vayamos a comer y platicamos de eso!....-sugirió Smith.


Joshua miraba la cara distraída que tenia Sam. No habían podido estar unos minutos a solas. El castaño seguía cavilando sobre el caso, aunque comentó lo sucedido en la oficina del juez y el por que de la decisión de aplazar la declaración de la testigo. Coincidió que eran buenas noticias, para el caso y para Morris, pero dejó la conversación y se sumió en cierto mutismo, sin levantar demasiado la vista.

-¿Por qué estas preocupado, Sam?...-terminó por cuestionarlo Joshua a través del espejo del auto, después de minutos de silencio.
-Creo que esta testigo no es la real sorpresa de la fiscalia.
-Coincido contigo. Pero hoy haz hecho un buen trabajo, date algo de crédito…-le sonrió por el espejo y le agradó ver que Sam tímidamente le respondía, para después distraerse con el trafico.


Otto recibió con beneplácito lo acontecido e igualmente les sugirió que cotejaran de nueva cuenta las pruebas y se prepararan para la arremetida que la fiscalia prepararía. Joshua asignó nuevas actividades y cada uno se encargó de realizarlas.

En eso estaban, Smith y Sam a media tarde, revisando de nueva cuenta un expediente.

-Sigue sin ser lógico…-Sam recargaba su cara encima del fólder en total fastidio.
-¿Qué en particular?
-Toda la historia de Jazmín…es tan fuera del lugar. ¿Por qué no gritó cuando fue atacada? ¿Por qué dijo que se desmayó y no que Morris había sido el culpable? Solo le incrimina a medias…y la fiscalia pasó por alto demasiadas cosas, casi exponiéndola.


Un timbre de teléfono hizo callar a ambos.

-Dame unos minutos, ven…por favor….-la voz melosa de Joshua hizo vibrar a Sam cuando la escuchó y luego dejó el auricular.
-¿ahora que?...-preguntó Smith
-no tardo.-respondió el castaño.
-aprovecharé para hacer unas llamadas.
-¿no se te hace extrañó que Morris y Grant, organicen sus orgías en hoteles?, teniendo un departamento y viviendo juntos...-preguntó Sam antes de salir, dejando a Smith pensativo.

Sam pasó por café antes de llegar al despacho de Joshua, quien estaba sentado en el sillón, con las piernas completamente estiradas.

-¿Podríamos tener un sillón igual en nuestro despacho?...-preguntó Sam, sentándose en frente suyo.
-Lo consideraré…-le sonrió al verlo tan cerca y sin nadie mas…..- tengo que felicitarte, hiciste un buen trabajo, aunque me preocupe un poco, lo confesaré. Presionaste demasiado.
-¿Lo crees?
-Hummm, es muy mi estilo.
-Debió ser que ayer insistías demasiado, terminé por arriesgarme un poco.
-Bien. Confiaste en tu instinto y tenias elementos para sustentarlo. ¿Por qué estas preocupado entonces?
-Hay muchos cabos sueltos, Joshua.
-Todos los casos lo tienen y los clientes nunca dicen toda la verdad….eso, es la única verdad en esto.

Sam sonrió y miró al ventanal.

-¿Algo mas, que quieras decirme?...-la voz de Joshua rompió la distracción del castaño….- ¿te dijo algo…Carson?
-¿Aparte de lo sorprendido que estaba, por que fuese yo quien llevara el caso hoy?
-Si, aparté de eso.
-Para serte sincero, es un fastidio.
-No dejes que te enfade. Sabes que lo hace para molestar.
-Esta muy interesado en ti….-dijo con cierta amargura Sam, mirándolo de frente.
-Esta encaprichado, que es diferente. No le gusta perder….-Joshua se levantó, acercándose lo mas posible, aun sin tocarle…..-Yo no me explicó por que después todo este tiempo, ha vuelto a insistir en eso. Pero puedo asegurarte, que yo no le he dado motivos.

Sam iba a decir algo, pero unos golpes en la puerta, hicieron que ambos se separan y Joshua se levantó para recibir a su secretaria.
-La señora Carson esta aquí y dice que es urgente. No tiene cita.
-¿Elizabeth…Carson?...-la voz de Joshua era de total sorpresa.
-Si.
-¿Le dijo…cual era su asunto a tratar?
-No, pero esta muy alterada y….

La mujer en cuestión entró, dejando una estela del caro perfume que envolvía su cuerpo, antes de que la secretaria terminara de hablar y ante la sorpresa de Joshua cuando se le plantó en frente.

Era una mujer menuda, de huesos delgados, con apariencia elegante y un hermoso cabello rubio, el cual sostenía en ajustado peinado.

-¡Ya estarás contento! ¿Verdad?
-Déjenos solos…-le dijo a la secretaria y cuando Sam se levantaba para seguirla….-quédate, por favor...-a lo cual el castaño miró incrédulo a Joshua, pero su mirada lo desarmó y se sentó en un extremo del sillón.

La puerta se cerró y la mujer continuó gritándole…-¡eres un mal nacido, Joshua!
-¿Quieres bajar la voz y explicarme? O llamaré a seguridad para que te acompañen hasta tu auto.
-¿Cómo pudiste?
-¿De que hablas?
-Jeremy acaba de presentarme la demanda de divorcio…-arrojándole un sobre, que el abogado sorprendido tomó del escritorio.
-¡Todos estos años debían estarse riéndose de mi, mientras ustedes seguía juntos!

Los ojos azulados de Joshua la miraron, ya no sorprendido sino molesto, devolviéndole el sobre.

-¡No tengo nada que ver, en esto! ¿Por qué no vas a su despacho y le haces este mismo numerito a él? Quizás lo encuentre hasta excitante y cambie de opinión.
-¡Eres un infeliz!. Todo ese tiempo, haciéndote pasar por nuestro amigo, mientras buscabas como meterte en sus pantalones. ¿Crees que lo ignoraba?
-Francamente, ignoras muchas cosas. Pero si sabias de sus preferencias, fuiste una verdadera estupida al casarte con él y pensar que lo harías cambiar.

La mujer apretujó entre sus manos el sobre.
-Va a resultar que yo tengo la culpa.
-No vengas a buscar respuestas conmigo sobre el comportamiento de tu marido.
-¡Todo este tiempo…!
-Por cuatro años he estado alejado de ustedes y a ti te consta que jamás he pisado ni tu casa, ni frecuento los lugares donde ustedes acostumbran estar. ¡Simplemente no entiendo por que estas aquí!

La mujer se sentó en la primera silla que encontró, luego llevó las manos a la cara, empezando a llorar silenciosamente por unos minutos, hasta que un pañuelo le fue acercado y lo tomó. Levantó la vista lentamente y fue entonces descubrió que alguien mas estaba en el despacho, sentado en un extremo del sillón.

Pero lo ignoró, para continuar hablando.

-Todo este tiempo….Jeremy se ha negado a irse de Nueva York. Aun cuando le ofrecieron mejores empleos en Chicago o Nueva Orleáns….-la voz era casi un murmullo ahora…..-Siempre alegando que no podía irse, que todo lo importante para él estaba aquí. No sabes, lo feliz que se puso cuando entró a trabajar en los tribunales…
-Elizabeth, no tengo nada que ver. Absolutamente nada…-le replicó Joshua.
-¿No? Hace noches no llegó a dormir a casa. Cuando llegó, olía a…-ella ocultó la cara detrás del pañuelo…-y ahora me envié esta notificación para anular nuestro matrimonio.
-Pues tendrás que ir a buscar al responsable en otro lugar.
-¡No le daré el divorcio, Joshua! ¡Entérate!
-Francamente, me importa un comino lo que hagan ustedes dos. No soy el tercero en discordia, nunca lo fui.
-¿no? ¿Crees que no sabía lo suyo?
-Si lo sabias, también debiste enterarte que se terminó cuando tu estabas entretenida comprando un vestido para tu boda. ¡No me vengas a reclamar a mí que en cuatro años no lograste amarrarle, ni con el dinero de tu padre.
-¿Cómo te atreves?...-se levantó ella súbitamente.
-¡Realmente eres…!

-Joshua…-la voz de Sam hizo que ambos se callaran…-¿Por qué no le ofreces algo…de beber?

El ojiazul fue hacia un mueble y regresó con un vaso, el cual le ofreció hasta que fue aceptado. La mujer bebió su contenido, entre hipos y sollozos. Joshua se sentó a un lado suyo.

-Siento mucho lo que te sucede, Elizabeth, en verdad. Pero no tengo…nada que ver en eso.
-¿En verdad? ¿Cómo explicas entonces…?
-No tengo idea. ¿Ya hablaste con Jeremy, sobre esto? ¿Con tu familia?

La mujer negó con un movimiento de cabeza……--Ellos, no lo entenderán…

Los siguientes minutos ella guardó silencio, terminando de beber el contenido del vaso, hasta que lo terminó y luego secó sus ojos llorosos, sacudió un polvo imaginario de su falda y jaló el puño de su blusa.

-¿Me veo, fatal, verdad?
-No, realmente te ves hermosa…-le susurró Joshua…-eres una mujer muy hermosa.

Ella hizo una ligera mueca y se levantó.

-Siento haber…venido así. Pensaras que soy una tonta….que lo ha querido estúpidamente.
-Habla con Jeremy, arreglen esto. Lleguen a un acuerdo.

Ella asintió, saliendo mas dignamente de lo que entró, caminando con toda la distinción que una mujer herida podía encontrar. La secretaria y algunos que se enteraron de su súbita llegada, la vieron partir sin preguntarse más. Todos los despachos de abogados tenían dramas similares de vez en vez. Joshua tomaba aire después de ese encuentro, cuando al girar su vista se topó con la de Sam. Como presagiando una nueva tormenta, cerró los ojos, respiró y volvió a enfrentarle.

-No tengo la menor idea…-empezó a decir.
-Hablamos después… ¿te parece?
-¿Cenamos fuera?
-Tengo terapia.
-¿hoy…también?
-Te dije que cambiaria a una terapia grupal…iré a conocer al terapeuta.
-¿Quieres que…?
-No se cuanto tarde…yo….
-¡Dime que no quieres nada conmigo y no busques pretextos!

Sam se levantó, encarándolo…-¿no serás tu, quien los esta buscando?...-para luego dejarle y salir. Caminó a su despacho, molesto y muy confundido. Tomó un par de expedientes y salio rumbo a la sección de archivos para devolverlos. Abrió la puerta, se dirigió a los largos archiveros metálicos, que eran tan altos como él. Dio la vuelta a uno de ellos y tardó unos minutos en ubicar donde ponerlo.

Estaba tan concentrado en ello, que no se dio cuenta que Joshua lo había seguido. No le había quitado la vista de encima, cuando salio de su despacho y esperó solo el tiempo suficiente para cerciorarse que nadie notaba su presencia. Entró a la sala de archivo y cerró la puerta por dentro, buscando luego en que dirección se encontraba Sam.

Lo encontró enfrascado en su trabajo y sin esperar mas, se acercó a su lado, jalando su cintura.

-¡Q-que….Joshua… ¿Qué haces?!

Joshua acercó tanto su cuerpo, que al primer contacto Sam brincó de la impresión de tenerle tan cerca en el trabajo, sin embargo el rubio no hizo ningún movimiento para liberarle, al contrario. Le empujó suavemente contra los archiveros, reteniendo su cuerpo con el suyo, impidiéndole moverse, mirando la cara de sorpresa y como intentaba empujarle.

-No busco pretextos para estar lejos de ti. Todo lo contrario…..-acarició su barbilla…-me comporté como un tonto hace unos minutos, lo siento.
-yo no ayudé mucho.
-Claro que si, me ayudaste a tranquilizarme, estaba empezando a perder los estribos.

Ambos permanecieron en silencio, mientras Joshua continuaba acariciando su cabello entre sus manos, acercando su frente a la del castaño

-¿Qué sucede?
-¡Te amó Sam! …-Te aseguró que no tengo nada, nada que ver con….-un par de dedos le cubrieron los labios y Sam acarició su boca con ellos.
-Ya lo dijiste un par de veces y yo te creo. ¿Esta bien?
-No entiendo, realmente no entiendo por que de pronto…
-shhhhh. Esta bien, ya te lo dije….-intentó separarse…-no debemos estar…aquí.
-Cerré con llave….-sonrió pícaramente, besando sus mejillas, apretando su cuerpo al suyo, bajando sus manos a su pecho, acariciándole encima de la camisa su pecho y enredando una de sus piernas a las suyas….-Sam…Sam…-gemía en su cuello, donde lamía entre su camisa y su piel.

Por unos segundos Sam buscaba estar en control y no permitir que las cálidas caricias del rubio le inquietaran mas allá, pero su boca le traicionó, primero cuando gimió entrecortadamente y luego cuando buscó con desesperación esos labios que humedecían su cuello. Presionó con su lengua para buscar entrar y Joshua le permitió enredarla con la suya en una húmeda contienda que ambos disfrutaban.

Las manos de Joshua bajaron más allá de la cintura de Sam, donde lo sujetaba contra su cuerpo, pero ahora buscaba acariciar algo mas, llegando peligrosamente a su entrepierna. Momento en el cual, a Sam la lucidez se le mezcló con la excitación que aquello le causara y separó su boca.

-No…no...No…Joshua, no debemos. ¡No aquí!
La entrecortada respiración de Joshua, se unió a la suya, mientras ambos se separaban un poco.

-…te deseo, ángel mió.
-No seas impaciente…
-mira quien lo dice, estas igual que yo…


Sam logró separarse, con todos los colores en su cara evidenciando su acaloramiento por el sofoco que aquello le causaba.

-Después, ¿si? Nos veremos mas tarde.

Joshua se pegó a la pared, mientras veía como su ángel se acomodaba las alas de nuevo dentro de su ropa e intentaba adquirir un aspecto de normalidad. Le vio ajustarse la corbata, mientras le daba un fugaz beso en la mejilla y se alejaba rápidamente sin esperar más.

Sam pasó el resto de la tarde con la mente divagando, sin poder concentrarse demasiado, por lo que agradeció que no hubiera ninguna junta antes de salir y solo hasta que guardó sus cosas, sonó el teléfono.

-Voy a tardar un poco mas, Otto necesita unos informes….-la voz de Joshua se escuchaba fastidiada….-dime donde será tu consulta y pasaré por ti.
-¿Seguro?, podemos vernos en otra parte.
-Claro que estoy seguro. Solo dame la dirección y pasaré por ti. Cenaremos juntos.

Media hora después, Sam entraba a las oficinas de SNIA y tras pasar por la recepción y ubicar el despacho camino rápidamente. Tenía unos minutos de atraso y golpeó en la puerta. Una voz indicándole entrar, hizo que abriera la puerta.

-¿El dr. St. Clair?
-Si, tú debes ser…Dickens, ¿no es así? Pasa.

Sam miraba con sorpresa hacia al dueño de esa voz, quien tenia un extraño acento y su voz era tan jovial como su presencia misma. No esperaba que fuera tan joven. Quizás tendría unos cinco más que él, su cabello tenía un gris cenizo que armonizaba con el oscuro de sus ojos. Pero lo mejor de su cara, era la sonrisa con la cual le recibió y le indicó sentarse.

Vestía informalmente un tejano, aunque llevaba camisa y un suéter tejido encima. Y contrario a lo esperado, no se sentó detrás del escritorio para mantener el control de la entrevista, sino que lo hizo a un lado de Sam, muy cerca, tanto que el abogado se hizo hacia un lado un poco, para darle espacio.

-Tengo ocupado gran parte de semana y recién me han pasado tu expediente….-el cual traía en sus manos y St Clair lo arrojó sobre el escritorio, volviendo su vista hacia Sam…..-así que háblame de ti.

-¿No va leerlo antes? Lo más importante, viene ahí, Dr.…
-Paul…llámame Paul….-poniendo su mano en la rodilla de Sam, quien se sorprendió ante esa familiaridad….- y lo mas importante tendrás que decírmelo tu. De eso se tratara las consultas grupales, de hablar…-y el doctor se hizo un poco hacia atrás, mientras cruzaba sus piernas, mirando directamente a Sam, quien estaba impresionado por ese trato.
-No se por donde empezar.
-¿Dime cuando te operaste?
-No…aun yo, aun no lo hago.


Fue entonces momento para el dr. St Clair de poner cara de circunstancia.

-¿con que sexo naciste?...-dijo inclinando la cabeza y mirándole directamente.
-de mujer…pero…soy varón…en realidad soy hermafrodita….

St. Clair iba a decir algo, pero prefirió levantarse e ir por el expediente para leerlo rápidamente, sentándose a un lado de Sam.

-¡Vaya, en mi corta carrera, solo he leído sobre ustedes, pero….waooooo. Hermafrodita. Me perdonaras, creí…que ya te habías operado para ser varón. ¡Que torpeza la mía!

El doctor pasaba rápidamente las hojas, mientras miraba de soslayo a Sam, quien se había quedado en silencio. Acostumbrado a que una vez revelado su peculiar característica, se convertía en un objeto raro.

-Bien, …. ¿Por qué haz venido aquí? ¿Quién te lo sugirió?
-La doctora Roberts….
-Esa bruja….-dijo St. Clair poniendo de nuevo el expediente el escritorio y la risita del abogado le hizo reír a él también….- ¿dime si no es verdad?

Sam sin saber exactamente por que tuvo la sensación de que el dr. St. Clair era muy agradable y cordial.
-Pienso operarme y…..ser normal….-terminó el abogado por decirlo.
-Normal es algo muy, muy amplio, Sam. ¿Piensas hacerte…mujer?
-No. Soy genéticamente varón. Solo quiero extirpar el resto. Tener un sexo únicamente.
-Ya veo, tienes bien definido tu género, entonces. ¿Cuántos años viviste como mujer?
-Hasta la adolescencia, luego vino el cambio hormonal y rápidamente se manifestó lo demás.
-Supongo que tienes resuelto la cuestión legal, nuevos documentos, un carnet nuevo.
-Si. Desde la secundaria me llamo solo Sam, abreviaron el resto….-dijo en tono medio festivo.
-¿Tienes pareja?
-Si.
-¿Qué opina ella? ¿Sabe de tu condición y de tu próxima operación?
-Él…él, conoce mi condición.

Un cómplice sonrisa entre ambos, cuando Sam reconoció el sexo de su pareja.

-Ya veo. Él, entonces conoce tu condición y ¿que opina al respecto?
-Ahhhh, creo que le agrado como soy.
-¿Ya han tenido….? –St Clair movía las manos en el aire….-¿Sexo?
-Si…-se sorprendió Sam de confesarle algo tan íntimo a alguien quien hacia unos minutos conocía, pero la presencia del joven doctor era relajada y de alguna manera se sentía bien a su lado.
-¿y como ha sido? –preguntó sonriendo, en tono tan cómplice como si fuera un viejo amigo a quien se lo preguntará.
-genial..-alcanzó a decir, sonrojándose.
-por curiosidad medica. ¿Cómo se acoplan? ¿Él….o tu….?
-Ambos….ninguno es pasivo.
-¿Eso incluye completa penetración vaginal?
-Si….-en ese punto Sam se puso algo tensó y cruzó las piernas, casi por instinto.
-Bien. Entonces vas operarte para ser…hombre completamente y….¿qué opina tu pareja?
-No lo sabe.

St. Clair puso cara de circunstancia y cambio de posición en el sillón, para sentarse mas cerca de Sam, quien ya no se movía, sino que le pareció normal y hasta agradable tenerle tan cerca. Había algo en su persona que le era tan familiar, pero no podía definirlo. Y el tono de su voz era tan jovial .

-¿Por qué no?
-Ha sucedido todo muy rápido. Tenemos, poco tiempo de ser pareja y yo pensaba…no tener relaciones hasta…hasta que fuera operado, pero….-la voz se le fue de la garganta a Sam y respiró hondamente….
-y que así no se enterara de nada…. ¿cierto?
-algo así…-terminó de confesar el abogado.
-Dime Sam. Tu pareja, ¿Cómo ha tomado tu..otro sexo? ¿Se acopla bien al hecho, no le desagrada? ¿es doloroso para ti, practicarlo?
-Pues…lo ha tomado bien, bastante bien diría yo, él es…bisexual, así que parece que mi oquedad le gustó. Y no, no es doloroso.
-¿tu oquedad? ¿Por qué hablas tan despectivamente de esa parte de tu cuerpo?
-Quizás por que…odio mis menstruaciones, que todo lo complican y….
-Ohhhh, si. Las menstruaciones, que ascos de días. Es lo que menos extraño de ser mujer….-dijo St. Clair poniendo su mano en su barbilla con cierto aire trivial.

Sam reflexionó la oración anterior, haciendo coincidir esa vaga idea que tenia por momentos al estar con St Clair.

-Si, Sam escuchaste bien. Nací siendo mujer, me cambié de sexo desde finales del colegio. Oficialmente varón al ingresar a la universidad….. ¡Así que créeme que se algo de esos días revoltosos! Son un asco de días…

El abogado sonrió, sintiéndose comprendido y extrañamente identificado. Unos golpes en la puerta y ambos giraron hacia ella. Después de indicarle entrar, por parte de St Clair, la figura de Daniel hizo acto de presencia.

-Paul…espero no molestar….-dijo el periodista mirando dentro del despacho y sonriendo al encontrar dentro al abogado…-quería saber si…
-Si había podido atender a tu recomendado…claro. Pero pasa. No quedes en la puerta…-St Clair se levantó para ir a su encuentro…-no siempre tengo el placer de verte por aquí, así que…dame el gusto.

Sam hubiera jurado St Clair coqueteaba con Daniel, pero alejó esa idea rápidamente, cuando el periodista estuvo a escaso metro de distancia y se levantó para saludarle.

-Dany…te vi en el juzgado hoy.
-Si…había demasiada gente para poder felicitarte. Pero estuviste genial.
-Gracias…-recuperó su mano y se mantuvo en silencio, agradeciendo que St Clair hiciera acto de presencia.
-Fue Daniel quien me pidió que te incluyera en el próximo grupo…por eso tenemos esta consulta antes.
-Gracias por ello.
-De nada. Me alegra que decidieras venir. …-una sonrisa tonta y miró a St Clair, dándose cuenta que no podía interrumpir mas….- ¿nos vemos otro día…?
-Si. Otro día….-dijo el castaño y se despidió elevando la mano, mientras el reportero salía.

Luego de eso tuvo que enfrentar la mirada primero seria de St. Clair, que luego cambio a sonriente, volviendo a sentarse a un lado.

-Bien, antes de la interrupción, estábamos en….
-Que eras mujer…
-Ahhhh, si, eso. Hace tiempo ya, ahora soy Paul y créeme cuando te digo que tengo una ligera idea de lo sientes. Solo una muy ligera idea….-sonrió….-Dime Sam, ¿disfrutas el sexo con tu pareja, es agradable y estimulante?
-Si, mucho. Puedo decir que mi libido esta bastante a flor de piel con él.
-Bien….tu pareja es… ¿estable, su relación funciona?
-Recién empezamos, pero…si, podríamos decir que si. Estamos conociéndonos, aun.
-¿Qué esperas tu con esa intervención?
-siempre he creído que yo seria normal con era operación, completamente normal. Dejaré de menstruar y posteriormente…..
-…desaparecerán tu vagina y el resto.
-Si….-Sam inclinó la cabeza, haciéndose consciente de eso.

Fue la cálida voz de Paul, quien le hicieron levantar la vista, una vez que le escuchó.

-Voy a decirte algo personal. Siempre quise ser varón. Odiaba mi cuerpo, lo peor fue con el cambio, cuando aumento mis pechos y mis caderas aparecieron…siempre estuve a dieta para ser delgada y escondía mi cuerpo a todos. Después de mucho pensarlo, me transformé. No fue fácil, nada fácil. Mi familia estuvo devastada, mi madre sobre todo. Para ella Pauline, murió. Y el chico que quería instalarse en esa casa, no era su hijo.

Un silencio, mientras ambos se miran.

-Lo siento….-dijo Sam después de unos segundos.
-Fue algo que pasó hace ya años, pero aparte de eso, puedo jurarte que cada mes, siento el ligero pinchazo en mi vientre, de una ovulación que ya no existe. Hay ocasiones, en que si estoy muy estresado, puedo hasta tener cólicos. Es un síndrome por la pérdida de miembros o amputaciones. Le llamamos “miembros fantasmas”. Es una pérdida, una amputacion a nuestro cuerpo, para adquirir una personalidad o asumir un género. Pero no necesariamente, nuestra mente acepta completamente la mutilación.

-¿Quieres decirme, que…no debo operarme?
-No. No he dicho eso. Si no que debes estar seguro de tu decisión. No hay vuelta atrás.
-Es una operación correctiva….el exceso de hormonas sintéticas y el desequilibrio pueden generarme problemas renales.
-Lo sé. Pero tú hablas de dos operaciones. Sobre la primera….-dijo tomando el expediente….-el urólogo ha sido bien claro, es lo mejor para tu organismo, retirar el ovario completamente, pero el resto….podría mantenerse.
-No lo sé, yo…..
-Debes hablar con tu pareja, exponerle la situación y decidir entre ambos.
-¡Es mi cuerpo, yo debo decir sobre el!
-Tu pareja comparte tu cuerpo y se acopla en el, no es ajeno. Si realmente estas interesado en una relación con tu actual pareja, debes empezar a tomar decisiones en conjunto.
-Suena simple.
-No. Es una de las cosas mas complicadas, puedo asegurártelo. Pero debes responderte, si tu pareja es la adecuada y si quieres correr ese riesgo.

El celular de Sam sonó y luego de disculparse por no haberlo apagado, revisó que quien llamara, era precisamente Joshua.
-Ya estoy aquí. ¿Quieres que suba, dónde estas?
-Aghhhh, No. No tardaré en bajar. Dame unos minutos….lo siento…-dijo apagándolo.
-No hay problema. Solo unas preguntas más, Sam. ¿Qué esperas de las reuniones grupales?
-Bueno…saber algo mas sobre el postoperatorio, la adaptación…creo.
-En tu caso será algo distinto, quienes asisten a estos grupos, ya se han practicado una o varias operaciones y están en la etapa de adaptación. Te confieso que no tengo ningún hermafrodita en el grupo y no sé, en que más pueda ayudarte.
-¿podría asistir….podríamos seguir viéndonos…?
-¿No me estas coqueteándome, verdad?....-le sonrió St Clair.
-No. Claro que no….yo…
-Es una broma, Sam. Claro que no tengo inconveniente en que asistas, solo recuerda, que también deberás hablar sobre tu caso, con otras 6 personas…la terapia es intercambio de experiencias y aceptación. No tengo que mencionarte sobre la confidencialidad de sus integrantes.
-Claro, no tengo problemas con eso.
-Entonces…. ¿te parece si nos vemos mañana? ….-le extendió la mano y Sam aceptó, para despedirse. Luego se encaminaba a la puerta, cuando la voz de St Clair le detuvo…
-una pregunta, personal.
-¿Si?
-¿Hay algo, entre tu….y Daniel?

Eso terminó por confirmarle a Sam la impresión que tuvo del coqueteo hacia unos minutos atrás.

-Somos amigos desde el colegio, nos conocemos desde entonces.
-Le llamaste Dany… ¿fueron muy cercanos? ….-Paul se acercó a Sam para encararlo.
-Esa es una segunda pregunta...
-¿Y la respuesta es….?
-Fuimos. Por muy corto tiempo. Ya no más. Ahora ¿Puedo yo hacer una pregunta personal? Curiosidad.
-Claro.
-Te hiciste varón , después de ser mujer y ….. ¿te gustan los hombres?
- ¿No es curioso, cuanto nos parecemos?....-volvió a sonreírle, poniendo su mano en su hombro….-un día, con calma te contaré como llegué a tal situación.

Paul St. Clair abrió la puerta de su despacho despidiéndose de Sam. Ambos habían coincidido en que la entrevista había sido de lo más provechosa y que indiscutiblemente tenían bastante en común.

Cuando Sam bajó y llegó a la calle, la voz de Joshua le hizo ubicarlo. Llevaba en la mano un cono de helado, que le entregó…

-¿No dices que me quita el hambre, comer esto antes de la cena?
-Pero te hace feliz y me gustaría verte lamerlo, hasta terminártelo….-le dijo en un susurro, pegando sus labios a su cara…

Joshua miró los colores encendido en la cara de Sam. Era por demás, su ángel se ruborizaba ante cualquier insinuación.

-¿Todo bien?...-preguntando por la terminada entrevista.
-Si, de lo mejor….-Sam le subió los brazos por el cuello al ojiazul, para verse en ellos y de paso alcanzar su boca, disfrutando el intenso sabor de sus labios.

Por una infinita fracción de tiempo, extendió sus alas, con la que cubrió a ambos y así no percibieron a la gente que pasaba a su lado en medio de la calle. Por esos minutos, lo único importante era solo ellos dos.

 

 

Cap.18