
“…….No
es posible hablar de cambio de sexo, sino sólo de adecuar el emplazamiento
social de una persona a su auténtica realidad psicológica,
juegan en este caso principios que hacen a la intimidad sexual y a la
discriminación. Todo ello siempre que esté respaldado por
peritaciones clínicas y psicológicas teniendo en cuenta
la irreversibilidad de la situación…… “[Goldenberg,
2 ]
18. Eres sublime.
La
gente en las grandes ciudades casi se acostumbra a todo, siendo indiferentes
a la mayoría de los eventos que suceden a su alrededor. Por lo
menos eso pretenden creer. En realidad estan atentos a cuando nuevo cambio
se presenta a su alrededor y aun cuando no interfieran directamente, los
eventos peculiares no les son del todo ajenos.
Algunas
miradas voltearon hacia la pareja de hombres que se abrazaban en la calle,
sumidos en el embeleso de su contacto, sin preocuparse por el resto de
las miradas; aun entre quienes les vieron, algunos sonrieron complacidos
por la dulce excitación, aunque no faltaron aquellos que pensaron
que el espectáculo estaba fuera de lugar. Y algunos mas, deseaban
fervientemente ser alguno de ellos y estar en la misma posición.
Uno
de esos últimos, era Daniel quien miraba por el ventanal hacia
la calle, como alguien besaba aquellos labios que él tanto deseaba
devorar. Ese “alguien”, sujetaba suavemente por la cintura
a Sam y se entregaba con empeño a la tarea de saborear esa boca,
que hasta ahora le estaba negada.
Parecía
como si la vida de encargará de hacerle llegar siempre tarde a
la vida de Sam y mantenerlo un paso detrás suyo; en esta ocasión
observándole, pero no pudiendo tenerle completamente a su lado.
Solo eran amigos, y maldita la cosa si se conformaba con eso.
Su
malestar terminó por manifestarse físicamente en un manotazo
contra la pared de cristal cuando vio, como al final, Sam se iba con el
otro abogado, quien le llevaba con la mano entrelazada a un lado suyo,
mientras algo le susurraba.
“Cuando
creemos que somos los únicos espectadores de un suceso, es por
que seguramente no vemos a detalle a nuestro alrededor, por estar tan
ensimismados en nuestras vidas”
Paul
StClair pretendía alcanzar a Daniel en el recibidor antes de salir,
con la firme idea de invitarle un trago con cualquier pretexto. Al encontrarlo,
se detuvo unos pasos detrás de él, quien se encontraba en
ese momento observando por el ventanal y por la curiosidad de saber que
era lo que le llamaba la atención al reportero, giró la
vista hacia el mismo lugar. Reconoció entre el gentío a
su recién consultado, quien se encontraba en los brazos de quien
seguro seria su pareja. También se dio cuenta de la forma en la
cual Daniel reaccionaba ante aquello, apretando su puño y luego
impactándolo, en total furia contenida. Le vio intentar controlarse,
unos segundos después, al bajar la cabeza y respirar un par de
veces.
Ante
esa imagen, el terapeuta decidió dejarle ir, una vez más.
Tampoco
esa noche, había sido el momento adecuado para acercarse a él.
Pero ahora conocía el nombre del objeto del deseo de Daniel. Aunque
no sabia, si eso le serviría para llegar al reportero. Quien en
todo ese tiempo de conocerse, únicamente habían intercambiados
asuntos de trabajo sin haber logrado llegar a nada mas. Paul había
llegado a pensar que quizás Daniel era hetero. No le conocía
ninguna relación y el que ahora manifestará un interés
por Sam, parecía abrir un pequeño hueco, que podría
llegar a ser una cuña para adentrarse en el resguardado corazón
del reportero.
Pero
no seria nada fácil, lo cual no era ninguna novedad para Paul.
La mayoría de las cosas que había deseado intensamente,
no eran ni fáciles, ni simples, por lo cual ahora tampoco pretendía
desistir. Encontraba a Daniel, no solo atractivo, sino fascinante y el
hecho de que no hubiera recibido ninguna tipo de atención de su
parte, incrementaba la sensación de un “dulce rechazo”,
que en su caso resultaba altamente motivante.
Otros en cambio, ya se encontraban sumidos en el tráfico.
-¿Aun
tendrás hambre después de comer eso?....-Joshua le pasaba
un par de dedos por los labios de Sam para tomar un poco de helado y llevarlo
a su propia boca. Encontraba fascinante la forma en que el castaño
lamía el cono de nieve y los pucheros que hacia, entretenido en
esa labor.
-Claro….algo ligero, supongo.
-¿A que llamas ligero?
-A lo que encuentres en mi refrigerador.
-Ahhhh, no. No iremos hasta tu departamento a cocinar. Queda mas cerca
mi casa. Puedes quedarte….a dormir…-le dijo como sin darle
mucha importancia al hecho, mirándole de reojo para ver su reacción.
-¡Que casualidad!
-Te haré lo que quieras de cenar.
-Compremos una pizza y no te metas en problemas.
-¿Te quedaras a dormir, verdad?.....-preguntó ansioso el
ojiazul.
Ante
la sonrisa de asentimiento, Joshua no tuvo mas remedio que probar el sabor
de la nieve, directamente de la boca de Sam, quien se la ofreciera una
vez mas, como preámbulo a lo que pasaría mas tarde.
Sam
se estremeció un poco al llegar, recordando la última noche
que estuvo ahí, después del concierto, donde no solo se
había atrevido a ir de “lolita”, sino que además,
habían tenido sexo oral en plena pista de baile. Ese recuerdo le
ruborizó, mientras sentía un cosquilleo por toda la piel
y se restregó los brazos.
-¿Tienes
frió? Pondré la chimenea, la sala es algo fría…..-le
dijo Joshua al notarlo, al tiempo que dejaba su portafolio a un lado de
su cubre todo.
-No…no demasiado.
-Acompáñame…..-le tomó de una mano y lo llevó
a la cocina.
-¿No ibas a pedir una pizza?....-le preguntó el castaño
mientras veía que empezaba a sacar quesos del refrigerador.
-No, nunca dije eso…..-encendiendo y programando el horno, luego
de poner los últimos ingredientes sobre una masa rápidamente
extendida y condimentada.
Sam
lo miraba fascinado, dándose cuenta que en verdad Joshua disfrutaba
la cocina y en los minutos en los cuales se dedicó a preparar una
pizza casera, sonreía casi sin darse cuenta, dándole una
expresión dulce y relajada, con lo cual su mirada se intensificaba
y el azul de sus ojos adquiría un brillo peculiar. Joshua se sentía
observado y cuando se secó las manos, luego de cerrar el horno,
fue directo hacia Sam, quien se encontraba sentado enfrente de él.
-¿Qué
tanto ves?
-Lo mucho que disfrutas esto.
-En realidad, lo disfruto por que estas conmigo. Es aburrido hacerlo para
uno solo….-le rozó la nariz….- ¿Qué te
ofrezco de beber? No me digas que “solo agua”.
-Aun trabajamos mañana y tenemos que….
-shhhhhh, nada de trabajo…-le puso unos dedos en los labios, los
cuales luego fueron humedecidos con un trémulo beso por parte de
Sam y no dijo mas, mientras veía que Joshua descorchaba una botella
y luego servia en un par de copas…..-es un vino suave, de baja graduación….te
gustará.
-No debo….
-Solo una. Anda....-se la entregó y le sonrió, cuando el
castaño la sujetó…-además, tenemos que brindar,
por tu desempeñó en la corte hoy.
Era
un brindis sorpresivo, pero igualmente emotivo para Sam, quien bebió
un trago, luego de pensarlo un poco. Era totalmente cierto, había
hecho un buen trabajo y merecía darse el crédito por ello.
Mientras esperaban la cena, Joshua le llevó a la sala, donde se
sentaron uno al lado del otro, sin despegar sus manos.
-¿Vas
a decirme como te fue….en tu consulta?
-Bien. No fue propiamente una consulta, sino la revisión de mi
expediente. El terapeuta fue….genial. Me agrado….-dijo sonriendo….-nada
que ver con la anterior.
-¿Tan mala siquiatra era?
-No, no tanto eso, sino su insufrible aire de superioridad.
-jajajajaja, todos los siquiatras tienen ese mismo “patrón”
de fabricación.
-Es posible, pero esa tipa era…un fastidio. Paul en cambio….
-¿Paul?.....-dijo con cierto tono de sarcasmo….-una sesión
y ya le llamas por su nombre de pila.
-Deberías conocerlo, es todo un personaje.
-Ahhhh. No. Salvo que sea estrictamente necesario. Los siquiatras y yo….no
congeniamos.
-¿Cuestión de egos…? –le dijo arrojándole
un cojin.
-La mayoría son “freudianos” y piensan que todo tiene
connotación sexual.
-Somos seres sexuales….eso es comprensible.
-Eso lo sé, pero que crean que todos mis problemas son por fijaciones
por el “pecho de mi madre”…..raya en algo demasiado
simplista.
- ¡Seguro! Tu fijación con faldas y parafernalias es…..más
complejo.
-jjajajajajajaj. Una dulce fijación, por cierto….-acariciando
los muslos de Sam por encima del pantalón…..-a ti te quedan,
increíbles.
-Aun sigo sorprendido de que me hallas convencido de usar una….-le
retuvo la mano, antes de que rodeara su entrepierna, buscando algo mas.
-Fue para realizar una fantasía, que disfrute mucho. Mas por que
nunca antes….la había confesado.
-¿Nunca antes? …-dijo Sam, mientras daba otro trago a su
copa, mirando a través del cristal la expresión de Joshua.
-No. Nunca antes. Con….él….-refiriéndose a Jeremy,
pero negándose a pronunciar su nombre, frente al castaño…..-nunca
le confié eso. Pensé que se reiría de mi y que….perdería
su respeto. Además él, nunca….se prestaría
para eso.
-¿Le amabas?....-preguntó a rajatabla Sam, al ver como Joshua
mantuvo silencio por unos segundos.
Joshua
dejó la copa en la mesita y enfrentó la mirada de Sam. Esa
misma pregunta se había hecho una y otra vez. No solo ese día,
sino tiempo atrás, cuando el dolor por la súbita separación
le hizo cuestionarse muchas cosas.
-Lo
hice….pero recogí las piezas de mi alma, una vez que se casó.
Y di por concluida esa etapa, en mi vida. Todo lo que ahora sucede, me
ha confundido. Su súbito interés, la decisión de…divorciarse.
-…. ¿si te pidiera volver….?
-¡Le diría que NO! ….-Joshua no le permitió
ni terminar de formular la pregunta. También se había estado
haciendo la misma pregunta, en las ultimas horas y la respuesta era que
“no volvería a los brazos de Jeremy”……-como
lo he estado haciéndolo en los últimos cuatros años.
Menos ahora. ¿Sabes por que? ¡Por que te amó a ti,
Sam! Es contigo con quien quiero compartir el resto de mi vida.
El
brillo que se reflejó en los ojos avellana del joven abogado, se
unió a la enorme sonrisa con la cual Joshua comprendió que
había dado con la respuesta correcta. Retiró la copa de
las manos de Sam, para luego atraparlo en sus brazos, atrayéndolo
hacia su cuerpo. El espacio entre ellos se redujo hasta los escasos centímetros
de tela de sus ropas. Como si hubiera sido una indicación especifica
el atacar el cuello semi expuesto de Joshua, el castaño se dedicó
a lamerlo, como minutos antes lo había hecho con un cono de nieve,
dando largas lengüetazas y besos entrecortados. El encuentro furtivo
que habían tenido en la sala de archivo a media tarde, había
dejado a Sam ansioso, anhelante y bastante excitado.
Si
a eso se unía los días sin sexo, forzado por la menstruación
y tener las manos de Joshua acariciando sus nalgas en ese momento, mientras
él restregaba sus caderas sobre las del rubio, fueron detonante
suficiente para mandar a volar la cena. La única lucidez que Joshua
tuvo fue pedirle que fueran a su recámara, mientras que ya le había
sacado la corbata, jaloneado la camisa fuera del pantalón, hurgaba
entre el cinto y el cierre. La mejor respuesta que escuchó fue
un “vamos”, mientras le tomaban de la mano para ayudarle a
levantar. El resto del camino, iban comiéndose a besos, jalándose
la ropa, arrojando los zapatos y el resto fue retirado sin demasiado preámbulo.
-¿Puedo?...-alcanzó
a formular la pregunta Joshua, recordando que días atrás,
Sam menstruaba, mientras subía sus dedos por las largas piernas
de Sam, buscando rodearlas.
-…si…-ronroneó aquel más que excitado al sentir
las tibias manos de su amante sobre su piel, que estaba igualmente ansiosa
de sus caricias y sus besos.
Uno
de los muchos lugares que Sam memorizó de esa recamara, fue el
de la cajonera a un lado, donde buscó ansioso un tubo con gel,
que recordó acomodar ahí, noches atrás. La mirada
de sorpresa de Joshua ante eso fue evidente, pero le retiró el
tubo, ya que buscaba antes acomodarse dentro de su húmeda entrada,
donde tenia pensado lubricarse. Encontraba que dicho lugar de la anatomía
de Sam, le era peculiarmente excitante. Era estrecha, húmeda y
cuando el propietario apretaba sus músculos internos sobre su miembro
era deliciosa. Lo mejor para ponerlo a punto para la siguiente estrechez.
Sam,
consciente o no, evitaba a toda costa que el miembro de Joshua entrará
dentro de su vágina; sentía rozar su duro miembro contra
sus vellos y sus testículos, buscando acomodarse y en un descuido,
mientras introducía su lengua dentro de su boca, estimulándolo,
intercambio posiciones quedando encima suyo y terminó por acomodarse
en arcadas sobre sus caderas. Joshua se dejó hacer. Disfrutando
tenerlo excitado, ansioso y dominante; por lo cual dejó caer la
cabeza hacia atrás, mientras sentía los labios húmedos
de Sam sobre sus pezones y sus manos acariciándole, mientras él
continuaba estimulándole con el balanceo de sus caderas. Lo que
no previó fue que el chico encontrará de nuevo el tubo de
gel, con el cual chorreaba algo de su contenido sobre el miembro de Joshua,
quien respingó por eso hasta que una mano tibia se dedicó
a friccionarle rítmicamente. Las sensaciones se apilaban sobre
su piel y sus sentidos, que estaban embriagados por la forma en la cual
su ángel le mostraba el camino, al mismo tiempo que reclamaba su
boca, introduciendo su lengua y que retuvo para saborearla e intercambiarla
con la propia.
Escuchó
que le decía que le amaba y el corazón de Joshua se detuvo
por un segundo, luego se hinchó de gusto, mientras su sangre bombeaba
a intervalos irregulares, por que una parte se encontraba concentrada
en su miembro que estaba mas que abultado y expectante. Cuando Sam se
acomodó para poseerle, no lo hizo donde él lo esperaba inicialmente.
Pero la estrecha entraña que se iba relajando para ser invadida
le pareció igualmente exquisita, al parejo de las variadas muecas
y expresiones de su cara, que le denotaron el inicial dolor y luego la
rápida transformación a placer. Joshua le oyó maldecir,
gemir, reír y gritar de placer cuando seguramente su próstata
era localizada. Para incrementar su placer, Sam había encontrado
que su miembro atrapado entre el abdomen del rubio, era gratamente estimulado,
y eso lo condujo a que el clímax le golpeara súbitamente,
mientras un tibio liquido le corrió, primero por las piernas y
luego la descarga de su semen entre el cuerpo de los dos, fue el detonante
para que Joshua siguiera moviendo sus caderas intensamente, hasta descargarse
igualmente en el interior de Sam.
Ambos
acompasaban su respiración, segundos después, hasta que
Sam rodó a un lado del rubio para acomodar su espalda sobre la
cama y mantenerse boca arriba. Se sentía satisfecho, completo y
sobre todo amado.
-¡Te amo, te amo, Sam!.....-Joshua le atrajo hacia su pecho, acurrucándole,
mientras olía el intenso aroma de su cabello y su nuca, al tiempo
que le sujetaba con su pierna para mantenerle mas cerca. Escuchaba el
intenso latido de ambos y la sonrisa que su ángel le dedicará
fue el pretexto para besarle de nuevo. Se quedaron por unos minutos en
silencio, viéndose, rozando con sus dedos la piel del otro, mientras
mantenían sus manos y sus frentes unidas.
En
esos minutos Joshua pensó que había rozado las puertas del
cielo y cerró los ojos, dejándose llevar por la sensación.
-¡Necesitamos hablar, Joshua!
El
tono de voz de Sam, serio y apremiante, hizo que Joshua abriera los ojos
sorprendido y temeroso. Se levantó un poco para ver de frente al
castaño que miraba al vació, meditando.
-¿Qué
sucede, amor?
-Nece-necesito, decirte algo, Joshua.
-Te aseguro que tienes toda mi atención…..-acarició
su mejilla para darle ánimo, aunque estaba empezando a preocuparse.
-Voy a…necesito practicarme….-se calló de golpe y rodó
a un lado, intentando darle la espalda. Quizás si no lo viera de
frente seria más fácil decirlo, pensó. Pero Joshua
le hizo girar suavemente de nuevo, para tener su cara a su misma altura.
-Lo que sea, lo que tengas que decirme, dímelo en mi cara. Merezco
eso. ¿Te haz aburrido de mí......?
-NO. ¿De donde sacas eso?
-Desde que andamos juntos, “mi pasado” no hace mas que rondarme….-le
sujetó la barbilla.
-No. No es sobre eso que quiero hablar, es….algo personal.
-¿Algo que surgió, ahora en tu…consulta?
-No precisamente, aunque el terapeuta me recomendó, comentártelo.
-¿Qué sucede Sam? ¡Dime, me tienes en vilo!
Por
unos eternos segundos Sam, aun meditaba si debía hacerle frente
a esa confrontación o esperar a después de su operación.
Pero lo segundo ya no era opcional, debía haberlo pensando antes
de tener sexo con Joshua. Ahora, éste formaba parte de su vida
y no podía seguir ocultándole algo tan importante como era
su operación, de definición de sexo.
-¿Recuerdas…que
me dijiste que te gustaba, siendo hombre?
-Claro que lo recuerdo.
-Pues, pronto eso será posible.
-Sam, eres hombre, ya.
-No. Soy…un fenómeno.
-¡Basta, Sam! Deja de decir eso.
-Soy hermafrodita, es evidente ¿no?
-Hermafrodita y “fenómeno”, no son sinónimos….-le
acotó rápidamente Joshua.
-Cuestión de sintaxis.
-¡No entremos en dialéctica, Sam! ¿Qué sucede?
….-sujetando su cara con sus manos,
-Voy a operarme.
Los
ojos de Joshua reflejaron sorpresa, dudas y hasta un velado reproche.
-¡¿Vas
a hacerte…..que?!
-Voy hacerme varón.
-¡Por todos los cielos, ya lo eres!
-….me retiraran la matriz y el resto del aparato femenino. Cerraran
la vagina y ya no habrá mas menstruaciones, ni dolores, ni….
–se calló de pronto, cuando vio que Joshua se levantaba de
la cama y buscaba a tientas su cajetilla de cigarros. Le vio encender
uno y sentarse en frente suyo.
-¡¿Tan odioso te resulta, que vas a mutilarte?!
-¡No es así…es una intervención que requiero!
¿Sabes lo que es pasar mes a mes con fluctuaciones hormonales propias
y sintéticas? ¡Estoy atiborrado de hormonales, para evitar
que mis senos crezcan y aun así debo luchar para mantenerme lucido,
mientras un días me desangró, entre cólicos y calambres!
¡Y además debo usar esos….odiosos tampones para evitar
mancharme! Todo mientras sigo pareciendo hombre y debo rasurarme la cara
para ir todos los días a trabajar…-Sam se dejó caer
en la cama exhausto de tener que explicar esas nimiedades de su vida diaria.
-Suena horrible, dicho así.
-¡Solo quiero que esto terminé, quiero ser normal, quiero….ser
hombre!
Joshua
apagó su cigarrillo, que no terminó y fue hacia su ángel,
que tenía las alas abatidas y de cuyas mejillas unas lágrimas
se escurrían.
-Sammy…yo
te amo. No por que seas, hombre o mujer o hermafrodita. Solo te amo….-se
acercó a su lado, mientras acariciaba su cabello.
-Lo sé, lo sé, amor. Es solo una operación.
-¿Cuándo tienes planeado hacer eso?
-Dentro de un mes….en los días de acción de gracias.
Joshua
negaba con la cabeza, creyendo que esos eran más que precipitado.
-
Mi urólogo ha dado luz verde. Si sigo consumiendo esas dosis de
hormonales, mis riñones y mi hígado lo resentirán.
Debo evitarlo.
-Esa parte la entiendo, Sam. Si no he olvidado mi biológica elemental,
me estas hablando de dos cosas distintas.
-¿De que hablas?
-Van a retirarte los ovarios y el resto del tejido….
-si…
-¿Por qué entonces, vas a cerrarte la vagina?
-Viene incluida.
-No…mi hermana se operó, le retiraron ambos ovarios y sigue
conservando el resto.
-…pero es mujer.
-¿Qué con ello? Tú tienes parte de esa misma anatomía.
Entiendo que necesites retirarte los ovarios y así reducir las
hormonas, pero eso no incluye el resto. Mutilarte lo demás, no…no
me parece sensato.
-tu eres circuncidado.
-¡Eso es diferente! Es una práctica de higiene, que mi padre
consideró en sus varones, por su religión. ¡Tú
hablas de cirugía estética!
-¡Creí que te gustaría que fuera hombre, totalmente!
¿O quieres, que me convierta en mujer? ¡Podría incluirme
senos, de una vez! Ya que te gustan los transvertidos.
Joshua
apretó los dedos sobre los hombros de Sam, quien sintió
ese agarre y la forma severa en la cual le miraba y estaba consciente
que se había excedido en ese comentario.
-Voy
a decírtelo, no una, sino todas las veces que sea necesario….-la
voz de Joshua sonó suave y tranquila; todo lo contrario de lo que
esperaba….-me gustas como eres, tu pecho plano…-deslizando
sus dedos ahí…-tus caderas y tu vientre estrecho. Me gusta
sobre todo, encontrar debajo de tu vello, tu miembro, su olor, como se
eriza cuando se excita. E igualmente me gusta, encontrar un poco mas abajo…..la
gran sorpresa, que es tu vagina.
Sam
sentía la suave caricia de los dedos de Joshua, que iban describiendo
con sus dedos las anatomías que iba mencionando. Cuando llegó
a la húmeda entrada, los dedos del rubio, se abrían paso
por sus delgados labios vaginales y acariciaban suave pero firmemente
sus pliegues. Sin poderlo evitar, ronroneó con un entrecortado
gemido, que fue opacado en los labios de Joshua.
-¡Me
gusta lo que eres! Te lo dije ante, de lo diré de nuevo: eres un
ángel, con dos sexos, acoplados y funcionales.
-Josh…Joshua…
-¿dime que no te gusta?....-lamía sus orejas, mientras continuaba
lubricándose los dedos y acariciando sus labios internos…..-¿No
te gusta el sexo…ahí?....-preguntaba, creyendo que esa la
razón por la cual minutos atrás, Sam no se dejaba penetrar….-
¿te he lastimado? ¡Dime!
-No. No…solo es que.....-un gemido le cortó las palabras,
mientras se aferraba al cuello de Joshua, una vez que paso sus brazos….-no
quería, que siguieras ilusionado con ello.
-No es si yo “este ilusionado o no con ello”….es si
a ti te gusta….-Joshua llevó a la boca de Sam, un par de
dedos, con los cuales compartía el sabor de ese sexo, que pretendía
quitarse a tajo de bisturí.
Sam
lamió los dedos que le eran introducidos y luego les besó
uno a uno, mientras Joshua le recostó de nuevo, boca arriba y entre
el camino de besos y caricias que fue dejando en el vientre plano, paso
por alto su miembro, concretándose a levantarle las piernas, mientras
le susurraba que se relajará. Entendió por que le pedía
eso, cuando sintió la lengua de Joshua lamer esos otros labios
y luego ir introduciendo su lengua para practicarle sexo oral. Una cosa
había sido que devorara su miembro y otra lo que ahora le hacia
gemir sin tapujos. Reconocía esa forma de mover su lengua, de besar
y lamer, pero tuvo que apretar la sábana con sus manos, cuando
los chispazos de placer en su interior se unieron al vaivén, con
el cual su miembro era sujetado.
Se
sintió caer al vació, libre, sin ataduras de su cuerpo y
una inmensa luz le invadió completamente. Se conectó con
su cuerpo de nuevo, cuando un líquido tibio se escurrió
por sus piernas y luego Joshua se acomodo entre sus piernas, para ir introduciendo
su miembro, lenta pero firmemente en su vagina, mientras sus piernas eran
elevadas por encima de los hombros de su amante, quien además le
incitaba que le sostuviera la mirada.
Ambos
se acoplaban al vaivén de las caderas de otros, mientras que Joshua
buscaba estimularle en círculos y firmes arremetidas, sin descuidar
su miembro que lo tenía sujetado en un suave agarre.
-¿te
gusta? ¡Dime Sammy, muéstrame como te gusta!...-le ronroneaba
el rubio al oído.
-Te amo….sigue, sigue….-Sam no sabia exactamente en que punto
el placer se originaba, pero se distribuía por todo su cuerpo en
ardientes espasmos, que una vez mas, le humedecieron las piernas…..-¡Tres…haz
tenido tres…..!
Sam
no lograba entender de que le hablaba, ya que un nuevo clímax le
hzo derramarse en la mano de Joshua, quien al sentirlo, igualmente se
dejó llevar para descargarse en el interior de esa apretada y humedad
vagina, que le sujetaba internamente con rítmicos apretones, una
vez que Sam le rodeará la cadera con sus piernas.
Se
separaron sudados, exhaustos y la siguiente vez que Sam abrió los
ojos fue para levantarse un poco para beber agua, que le era ofrecida
por Joshua. Fue en ese momento que se dio cuenta, de cuanta sed tenia
y de que le hacia falta limpiarse. Joshua le besó un par de veces
antes de dejarle ir para asearse un poco. Cuando volvió a la recámara
encontró a Joshua poniendo nuevas mudas.
-Lo
siento…yo…-refiriéndose a las sábanas batidas,
mientras le ayudaba a ponerlas.
-shhhh, no pasa nada. Ven….-lo llevó de nuevo dentro de los
cobertores limpios y lo acurrucó dentro de sus brazos.
-Fue….fue genial….-alcanzó a decir el castaño,
quien regulaba su respiración con los latidos de Joshua.
-Lo es….puede seguir siéndolo….-mirándole fijamente
y Sam estaba seguro a que se refería.
-He pensado….en esta operación por años….-le
dijo unos minutos después, intentando franquear la situación.
-Tus motivos son válidos, Sam. Es tu cuerpo. Tú lo decides.
Pero….quiero que pienses, que esa parte de la que reniegas, esta
completamente conectada a ti. Haz tenido por lo menos tres orgasmos completos…eso
fue lo que escurría por tus piernas. Pocas mujeres son multiorgasmicas
y tu….siendo hombre, lo eres. Al igual que inmediatamente tenias
tus otros orgasmos.
Sam
intentaba concentrarse en eso, pero su estómago empezó a
quejarse.
-¿hambre?....-se
rieron y salían de nuevo de la cama, cubiertos apenas por las sábanas
para buscar algo para cenar. Y terminaron frente al televisor, comiendo
trozos de pizza encima de servilletas, sin cubiertos. No era precisamente
la cena elegante que Joshua acostumbraba y que tenia pensada, pero mas
romántica no podía dejar de serlo.
Por
lo cual decidió no hostigar a Sam con más preguntas sobre
esa operación que pretendía hacerse. No esa noche. Mas por
que le resultó agradable el hecho de continuar luego arremolinados
en la cama, donde buscaron dormir para continuar al día siguiente
con lo que quedaba de la semana.
-¿Vas
a pensarlo….verdad?....-se atrevió a preguntar, una vez que
abrazó y pegó su pecho a su espalda.
-Si, lo haré…..le susurró Sam antes de dormirse.
Esas
palabras reconfortaron a Joshua, quien cerró también los
ojos para dejarse vencer por el sueño y por la agradable presencia
a su lado.
Hubiera
continuado haciéndolo, si no fuera por el sonido de su teléfono
quien le hizo dar un brincó, lo descolgó rápidamente
para evitar que eso despertará a Sam a su lado, quien se arremolinó
a su lado con un quejidito de fastidio.
La
voz de Otto detrás del auricular, hizo despejar completamente la
mente de Joshua.
-¿Cuándo
sucedió? ¡No, no iré a esta ahora! Son las 3:50 de
la mañana. ¡Pues debió haberlo pensado antes de salir!
¡Bien, te veré a las 8!
Sam
se levantó un poco, para ver como Joshua se volvía acostar,
poniendo su cabeza sobre la almohada, con total cara de fastidio. Se abrazó
a él, esperando que le contará que sucedía.
-¿Qué
pasa?....-dijo unos minutos después, al ver que Joshua acariciaba
su brazo, sin decir nada.
-Morris fue apresado por haber dejado su casa sin permiso.
-¡¿Qué?!
-Lo encontraron en las cercanías de un bar.
-Cancelarán su fianza.
-Si, muy posiblemente.
-Eso no le ayudará a su propio caso.
-No hablemos de eso. Ven, aun falta para que suene el despertador….-le
dio un beso…-mas tarde veremos que se puede hacer.
Un celular vibró y un despertador le hizo compañía,
para indicar que eran las 6:30 de la mañana. Joshua fue el primero
en levantarse, luego de dar una serie de besos a Sam.
-¡Anda…remolón,
suelta las sábanas y entra a bañarte!
-Nooo. Aun no…-jaló un resto de sábana y se cubrió
con la almohada; unos minutos después escuchaba el fin del ruido
de la regadera y Sam tuvo que hacer conciencia que era viernes aun y tenia
que ir a trabajar. Se sentó en el borde de la cama y disfrutó
con la imagen de Joshua vistiéndose. Le gustaba su esbelto y definido
cuerpo. La palidez de su piel y el fino vello de pecho, que cubrió
luego con su camisa.
-¿Dormiste
bien?
-Si. Algo.
-Entra a bañarte, Sam….-le indicó.
-Pensaba irme a mi departamento y vestirme allá.
-Eso seria mas complicado. Tu pantalón y tu saco, están
colgados. Puedes tomar lo demás del closet....seguro habrá
alguna camisa que te guste.
Sam
sonrió cuando abrió el closet minutos después. Era
como lo imaginaba. Lleno de ropa, acomodada por colores y pulcramente
doblados los suéteres. No le fue difícil encontrar la gaveta
de ropa interior, donde encontró lo necesario para vestirse. En
unas de las puertas, encontró colgado el atuendo que usará
de “lolita”
-¿Haz
visto mi corbata?....-cerró rápidamente la puerta al escuchar
que Joshua entraba.
-Usa esta….-llegó hacia él con una de sus propia corbatas
y la pasó por su cuello, para luego empezar anudarla, sin perder
oportunidad para rozar sus labios y besarlos.
Desayunaron
rápidamente y unos minutos después se encontraban en el
tráfico de la ciudad.
-¿Vamos
a ir a la Comisaría?
-No. iré yo. Te dejaré en la oficina antes. Tramiten una
nueva fianza, les indicaré los pormenores y agilizaremos el movimiento.
Sam
asintió y puso una de sus manos en la rodilla de Joshua, quien
sabía que esa costumbre suya le relajaba. Le vio cerrar la puerta
y se despidió, asegurando que llamaría en lo que tuviera
noticias sobre el cliente.
En
la primera actividad del día, Sam se concentró en buscar
café y localizar a Rolan, a quien ubicó en su despacho,
leyendo el periódico
-La
tipa de los derechos gay, se ha entretenido dando notas….-le entregó
el periódico, donde leyó los comentarios que hicieran sobre
el caso.
-No dicen nada nuevo…-dejó Sam el periódico, luego
de unos minutos.
- En realidad son noticias antiguas, lo que leen…-dijo Smith al
entrar al despacho y servirse café, para sentarse a un lado suyo….-Leibitz
me llamó, se encuentra en la Comisaría Central….Morris
fue aprehendido ayer en estado de embriaguez.
Sam puso cara de falsa sorpresa, pero no así Rolan quien había
dejado las galletas y se concentraba en su compañero.
-¿Eso
no es motivo para cancelar su fianza?
-Seguramente. Estaba condicionada para no salir de su casa, sin autorización…-aseguró
Sam.
-¡El muy cretino pensaría que no estaba funcionando su “pulsera
de localización”!…-dijo Rolan
-Mas que cretino…. “Idiota”, diría yo. Ha perdido
su fianza y ahora seguro pasará el resto del juicio en prisión….-continuó
Smith.
-¡Vaya con el tipo!
El
sonido del teléfono hizo que guardarán silencio, fue Smith
quien se encontraba mas cerca y lo levantó. Las primeras palabras
le confirmaron a Sam que era Joshua quien estaba detrás de la línea,
pero la cara de total sorpresa que el abogado puso mientras seguía
con la llamada, fue lo que los dejó perplejos a ambos.
-¡Esta
bien, ya entendí…voy para allá!
-¿Qué sucede?....-preguntó Sam preocupado.
-Han retenido a Morris. Cancelaron su fianza y….le van a acusar
de la muerte de Jazmín.
Ambos
abogados se levantaron de un brincó y Smith intentaba hacerles
callar para explicarles.
-¡Uno
a la vez!....-casi gritó.
-¿Qué sucedió?...-preguntó primero Sam.
-Jazmín apareció muerta, en el mismo bar donde Morris estuvo
antes de ser capturado. La encontraron una hora después, con el
cuello roto. La policía contó “uno mas uno”
y dio por hecho que era Morris.
-¡Cielos!
-Es seguro que lo acusan de ese crimen. Los forenses están en eso.
Voy a la Comisaría.
-Voy contigo…-le indicó Sam.
-¡Rolan, quédate! Quizás la fiscalia llame….
Ambos
abogados se dirigieron a la Comisaría Central, donde Smith buscó
ubicar al investigador del homicidio.
Dean
Felix colgaba su saco en el perchero, dejando al descubierto la placa
que tenia sujeta a la cintura de su pantalón de mezclilla. Tenia
apenas uno año de ser nombrado investigador de homicidios y era
uno de los más jóvenes en el departamento, rondaba cerca
de los treinta. Tenia un aire de latino y sus grandes ojos negros lo denotaban,
así como el acento en su voz. Era atractivo, sin exagerar; su principal
encanto residía en una amplia y franca sonrisa.
-Algo
temprano….Smith.
-Lo mismo digo. ¿Tienen ya el informe?
-No. El forense esta siendo meticuloso. No le gusta la idea de que luego
un grupo de abogados eché por tierra las evidencias….-dijo
mirando de soslayo al acompañante de Smith……-¿y
tú eres?
-Dickens.
Soy abogado de la firma.
-Si, tienes esa pinta. ¿Les ofrezco algo?
-Café, estaría bien...-le respondió Sam.
Felix
les indicó donde se encontraba la cafetera y empezó hacer
unas llamadas hasta que los dos abogados se sentaron en frente suyo.
-Bien,
lo primero que sabemos es que la victima….Jazmín Galdos,
fue encontrada desnucada en una mesa del bar. Mismo modus operante que…el
otro caso. Limpio y sin uso de armas.
-¿Por qué se vincula con nuestro cliente?
-Hay testigo que aseguran que los vieron hablando en el bar cuando Morris
estuvo ahí.
-¿No fue Morris capturado entonces en la escena del crimen?
-No. Parece que llegó, localizó a la victima, la mató
y se fue. Por su “localizador” lo ubicaron calles abajo.
-¿Intento huir, ofrecer resistencia?
-No. Iba al “tope”. Sin el informe toxicológico no
puedo decirles que consumió, pero fue algo más que un par
de tragos.
Smith
y Sam se miraron entre ellos. Si ese no era un problema para su cliente,
no sabían que cosa podría serlo. Felix se despidió
de ellos y quedó de enviar el informe a sus oficinas, una vez que
él tuviera una copia.
Morris
no se encontraba en la zona de “separos”, había sido
trasladado directamente a la cárcel del condado. Sam iba a preguntarle
a Smith, si Joshua se encontraría allá. Pero fue su voz
y la del fiscal que lo ubicaron un piso abajo. Otto se encontraba ahí
también con ellos.
-¡Sigue
siendo circunstancial, lo sabes!
-La ley es la ley. Salió sin permiso de su resguardo domiciliario.
Ahora pasará el resto de juicio en la cárcel. Y en lo que
tengamos el informe forense, se le acusará. Pero para ser sincero,
su cliente esta hundido….-dijo en tono de burla contenida.
-Hasta que el informe exista, entonces….-Joshua se dio la vuelta
y dejó a Otto junto al fiscal, quien le siguió un buen tramo
con la vista, disfrutando del espectáculo de tenerle por unos segundos.
Joshua
se topó con los ojos avellana de Sam, quienes le interrogaban,
pero se reservó los comentarios hasta que no salieron de la Comisaría.
-Voy
a la cárcel del Condado a ver a Morris….ya le trasladaron.
-Algo rápido.
-Si, “nuestro fiscal favorito”, trabajó horas extras
en eso.
La
cara de fastidio de Sam a ese comentario, hizo que Joshua no dijera nada
más, hasta que llegaron al estacionamiento. Envió a Smith
a la oficina y le pidió que estuviera al tanto del informe forense.
Mientras que ellos irían a la ver a Morris a la cárcel del
condado.
-¿Qué
mas dijo…”tu fiscal favorito”?....-le retó el
castaño al sujetarse el cinturón.
-Fue un comentario sarcástico….no hagas un drama, Sam.
-¿Ahora “hago dramas”?
-¡Sam!
-Ya entendí. Conduce.
Los
siguientes minutos Joshua buscaba concentrarse en el tráfico y
un par de golpes al volante fueron la forma de manifestar su malestar.
Al tercer golpe, sintió la mano de Sam en su rodilla y levantó
la vista para verle.
-La
cárcel no se moverá….Joshua. ¿Quieres tranquilizarte?
-Francamente es otra cosa lo que quiero…-continuó conduciendo;
luego sintió el roce de los labios de Sam en su mejilla.
-¿Te basta?
-Me bastará,…. por un rato, si….-le sonrió complacido.
Morris
se encontraba demacrado y bastante pálido. A causas de no dormir
en su cama, seguramente, incluyendo que debía estarle pasando el
efecto del licor y las drogas. Una mueca, que pretendió ser una
sonrisa, fue con lo que les recibió cuando vio a ambos abogados.
Iba acompañado de un guardia, quien solo les dejó una vez
que retiró las esposas de sus muñecas y cerró la
puerta.
-Pensé
que se habían olvidado de mi….-empezó hablar, mientras
se sentaba.
-De hecho, es algo que me gustaría hacer, en verdad…-acotó
Joshua al tiempo que le deslizaba un documento.
-¿Qué es esto?
-El aviso de que pasaras el resto del juicio aquí. Se te trasladará
para las audiencias y…..
-Solo fui a tomar unas copas ¿Cuál es el delito?
-¡Que estabas en libertad condicional domiciliaria! ¿Lo olvidaste?
-¿Pueden solicitar una nueva fianza, no?
Joshua
hubiese reído si no fuera por la cara de total circunstancia que
tenia Morris.
-Imposible,
fue denegada. Se había condicionado anteriormente, por el golpe
al reportero….. ¿Recuerdas?
-¿Dices que voy a pasar aquí….el resto del juicio?
-Ese es el menor de tus problemas ahora…van a acusarte de homicidio.
-¿De quien?...-preguntó sorprendido.
-¿No lo sabes? Asesinaron a la testigo…..Jazmín.
-¡¿Qué?! No. No pensaran que yo….-dijo unos
minutos después, cuando se levantó de la silla y empezó
a caminar por la estrecha habitación, en total ataque de pánico……-¡Yo
soy inocente!. Solo fui a beber una copa.
Ambos
abogados se miraban, coincidiendo en que su cliente o era un magnifico
actor o realmente no tenia idea de lo sucedido
-¿Por
qué a ese bar, en particular?....-preguntó Sam, una vez
que Morris se sentó, aunque seguía moviendo sus piernas
en forma nerviosa.
-Quedaste de verte con ella ¿no es cierto? ….-continuó
Joshua, cuando vio la cara de sorpresa que eso le causo se acercó
a la mesa para confrontarlo…-¿fuiste a buscar drogas o hablar
con ellas? ¡Por un demonio, Morris! Es algo mas que tu trasero el
que esta en peligro. Van acusarte de otro homicidio, de nada menos que
de la testigo que ayer declaró en tu contra. Cuando esto llegue
a los diarios, te crucificarán.
-¡No la mate! Yo no lo hice….
-¿Te vistes con ella?
-Si.
-¿De quien fue la idea?...-preguntó Sam….- ¿ella
se comunicó contigo?
-Si. Dijo…dijo que podría ayudarme. Pensé….pensé
que se trataba de drogas. Tengo semanas, sin…..-se llevó
las manos a la cara, donde se quedó unos minutos ahí, balanceándose
tontamente, mientras sudaba copiosamente.
-¡Esta sufriendo un ataque!....-Joshua le levantó para acercarse
y ayudarle a recostarse, mientras que Sam tocaba la puerta, para que el
guardia entrará y fuera quien llamará a la enfermería.
En
los siguientes minutos, ambos abogados miraban como llegaba un equipo
médico y ayudaba a Morris, hasta que lo subieron en una camilla,
para llevárselo. Aguardaron hasta que les avisaron que el detenido
se encontraba estable y que requería descansar. El doctor les confirmó
que era una crisis nerviosa, combinada con la rápida desintoxicación
que estaba sufriendo. No podía permitirles seguir hablando con
el detenido, por lo cual, ambos abogados dieron por concluida la visita.
Por
unos segundos, Joshua jugaba con las llaves del autos sin girar el encendido,
resopló y dejó caer la cabeza en al asiento.
-¿Piensas
que es culpable?.....-escuchó la voz de Sam a su lado.
-Francamente….no se que pensar.
Cuando llegaron a las oficinas, Joshua fue directamente al despacho de
Otto para notificarle las novedades, mientras que Sam se encargó
de lo mismo con sus compañeros. Una media hora después,
Joshua reaparecía en la sala de juntas donde solicitó al
resto del equipo que se reuniera.
-Supongo
que ya están al tanto….-dijo al entrar y todos asintieron….-bien,
el doctor de la cárcel ha confirmado que Morris se encuentra estable.
Sufrió un ataque por la rápida desintoxicación a
la que fue sometido, una vez que lo retuvieron. Básicamente esta
deshidratado y no se le permitirá visitas hasta el lunes….-se
sentó, mientras bebía de su taza.
-No creo que este en condiciones para la audiencia del martes….-inicio
Smith.
-Otto ha tramitado un cambio de fecha para la audiencia’ en lo que
se confirme su estado de salud. Grant solicitó verlo, pero no se
lo autorizaron.
-¡Por fin apareció!....-dijo Sam.
-Estaba en Florida. Cuando llegó al departamento, no se encontraba
Morris; ha sido Otto quien le informó de la situación…..-respondió
Joshua.
-¿Qué hacemos mientras tanto?…-se atrevió a
preguntar Rolan.
Joshua
se levantó, con intención de continuar con otras actividades.
-Insistir
con el informe del forense, es lo prioritario.
-Cotejaremos lo que dijo Morris sobre la llamada a Jazmín….-indicó
Sam.
-Háganlo. Nos veremos después de la comida…-dijo el
rubio abogado antes de salir.
La hora de comida llegó rápidamente y Sam decidió
irse con sus compañeros de trabajo para comer con ellos. Sabía
que Joshua estaba ocupado con otros asuntos y decidió que seria
lo mejor. Se encontraban el restaurante, aun cuando el celular de Sam
vibró y se disculpó con sus compañeros cuando se
dio cuenta que era el número de Daniel en la pantalla.
-¡Hola,
Sam!
-Danny, ¿Cómo estas?
-Bien, ayer no pude despedirme de ti.
-Ahhh, salí con algo de prisa.
-Si, eso pensé. ¿Vendrás hoy?
-Hay consulta, si. Aunque tengo la tarde hecha un lió.
-Imagino por que.
-¿Imaginas o sabes algo?
-La noticia saldrá esta tarde, difícilmente podrá
ser detenida por mucho tiempo. Tu cliente va a pasarla muy mal.
-Aun no esta disponible el informe forense.
-No, pero el noticiero de las seis, dará la primicia. Dirán
lo que saben y el resto lo dejan a la especulación del publicó.
-Sin validar información ni comprometerse.
-Bienvenido al circo.
-Si, esa a sido mi mañana, “función de tres pistas”.
-¿te invito un café, después de tu consulta?
-Ahhhh, no, no creo….
-Esta bien…-acotó rápidamente….-Te veré
aquí, de cualquier forma.
-Nos veremos….-colgó y alcanzó a sus compañeros
que ya se encontraban saliendo rumbo a la oficina.
Su primer impulsó fue buscar con la vista a Joshua al llegar a
la oficina, pero su despacho estaba vació y no llegó hasta
una hora después. Vio a su secretaria entrar detrás de él,
con una pila de expedientes y supuso que pasaría con ellos el resto
de la tarde. Sin embargo casi una hora después, el teléfono
sonó y fue Rolan quien le avisó que Joshua lo buscaba.
-Dile
que aun no tenemos el informe del forense….-le indicó su
compañero.
-No le hará gracia….-dijo Sam rumbo al despacho.
-¿Qué
tal tu comida?...-preguntó Joshua cuando le vio entrar.
-Bien…con los chicos y ¿tu?
-Con el corporativo de Browster.
-Suena divertido.
-Realmente fue una aburrición, comparado con nuestro caso Morris,
cualquier cosa es un fastidio. Dime que llego el informe del forense.
-No.
Joshua
se dejó caer en el sillón, subiendo los pies, mientras miraba
a Sam sentado en frente suyo. Pensaba en lo agradable que seria atraerlo
a su lado y disfrutar de sus besos.
-¿En
que piensas?
-En un ligero.
-¿Perdón?....-la cara de Sam era de total confusión
ante eso.
-Te contare luego….-se rió Joshua….- Por cierto, estuve
revisando….-alcanzando un fólder del escritorio….-que
no haz solicitado tu seguro medico para el próximo mes.
-¿pregunta personal?
-Laboral, de principio….con transfondo personal…-le miró
directamente, esperando que le respondiera, arrojando luego el fólder.
-No. No lo he solicitado. No pensaba hacerlo.
-¿Motivo?
-No aplicaría.
-¿Cómo vas a cubrirlo?
-Lo tengo previsto.
-Dos días y medio no te bastaran para tal intervención,
Sam.
El
castaño intentó sostenerle la mirada, pero terminó
mirando su corbata en forma distraída.
-Laboralmente
necesito saber sobre ese tipo de movimientos….-continuó Joshua.
-Solicitaré entonces un permiso. ¿Algo más? …-se
levantó, sosteniendo la seria mirada que Joshua le dedicó.
-Siéntate…por favor.
Sam
volvió hacerlo, pero sin mirarlo en esta ocasión.
-Empecemos
de nuevo. ¿Tienes una segunda evaluación sobre tu operación?
-Mientras no halla solicitado un permiso, esa es una pregunta personal
y no la responderé.
Joshua
se quedó con la boca abierta por unos segundos y luego se levantó
para ir detrás de su escritorio.
-Bien,
lo hablaremos mas tarde entonces. ¡Y no te vayas a ir antes! …..-le
rezongó mientras abría un expediente.
-Tengo consulta.
-¿También hoy? Ahhhh, si, vas a SNIA, hoy.
-¿Celoso?
Joshua
levantó la vista y el azul de sus ojos adquirió un tono
que hizo callar a Sam súbitamente.
-¿Debería?
¿A quien vas a ver a….Paul o Daniel?
Sam
empezó a desajustarse la corbata, que esa mañana Joshua
le prestará. La jaló y la puso sobre el escritorio, mientras
le murmuraba “Vete al diablo”.
<<<
¿No había terminado de menstruar? >>>>>.
Se preguntó Joshua al verle salir.
Sam
regresó a su despacho, molestó consigo mismo por lo mal
que había manejado esa situación. Sabia que Joshua buscaba
ayudarle y por ello su interés. No solo era laboral, sino que se
preocupaba por que suponía que el tiempo de recuperación
que ocuparía era mayor.
Se
sentó y luego de unos minutos se puso a organizar sus pendientes.
Tenia que salir temprano, para su consulta. Miraba el teléfono
de vez en vez, esperando que sonará y que fuera Joshua quien hablará
buscándolo.
<<<Ahora si te excediste, Sam>>>, pensaba mientras dejaba
su escritorio limpio.
Smith
le dijo que iría de nuevo a la Comisaría a ver si conseguía
algo extraoficial. Preguntó por Joshua, para saber si tendrían
alguna reunión antes de salir, pero le dijo que había salido.
Por lo cual, Sam decidió irse, unos minutos después.
Iba
en el ascensor, cuando su celular vibró y descubrió que
era Joshua. Tardó unos segundos en decidir responder.
-¿Dónde
estas?...-la voz de rubio se escuchaba detrás de la línea.
-Saliendo.
-Bien, te espero en el estacionamiento….-la llamada se interrumpió
súbitamente y Sam colgó, esperando llegar al sótano.
Lo
encontró enfrente de su auto, fumando y sin su saco. Por unos segundos
se quedó parado mirándole y tomó una bocanada de
aire antes de continuar. Se paró enfrente de él, quien lo
miraba seriamente, pero con cierta ternura y preocupación.
-Lo
siento…-fue lo primero que Sam logró articular, cuando Joshua
alargó la mano para alcanzarlo.
-También yo, amor. Discúlpame.
-No, yo…realmente soy algo necio.
-No voy a discutir eso…-le sonrió, rozando su mejilla con
su barbilla y luego sus labios….-solo buscaba…
-Ayudarme, lo sé.
-Si lo que quieres es que me mantenga al margen, dímelo.
-Dame tiempo…todo va demasiado rápido.
-¿Lo nuestro?
-No. Si....estoy hecho un enredo.
Joshua
le acariciaba el codo sin hostigarle más.
-¿Me
amas?...-le preguntó después de unos segundos Joshua.
-Si. Te amo. Estoy aprendiendo a….abrirme y ceder parte de mis angustias.
Antes solo me respondía ante mi mismo.
-Pues estamos en la misma posición. Vamos a tener que aprender
muchas cosas juntos.
-Empezando por dejar de celarme.
Joshua
sonrió ante eso, recordando lo que le había en la oficina.
-Me
excedí, supongo. Pero no me dejaras mentir que fue bastante curioso
el hecho de que vayas a consultas al mismo edificio donde trabaja “ese”.
-Tú vas todos los días al edificio donde trabaja el fiscal
de distrito, que anda detrás de tus huesos.
-Touche.
-No hay nada entre Daniel y yo, salvo que somos amigos y eso ya lo hemos
platicado.
-No puedo decir lo mismo sobre el “fiscal”, por que no estamos
en tan amables términos. Y ya lo hablamos también. ¿Ahora
podemos hablar de nosotros?
-Claro que si….-subió sus brazos por los hombros de ojiazul,
pegando su cuerpo al suyo y respirando el aroma de su cuerpo, entremezclado
con su loción.
-No vuelvas hacerme un berrinche con el de hace unas horas….-le
sujetó la barbilla…-me sentí molesto y ofendido.
-No era mi intención.
-¿Cuál era, entonces?
-Solo me protegía, de mi mismo.
-“Es mas fácil huir” , ¿eh?
-Tu no me dejaras “huir”
-No. Te perseguiré, una y otra vez…-le sujetó la cintura,
mientras su boca rozaba su nuca y le besaba…-no te va ser fácil
deshacerte de mi, ángel mió.
Sam
buscó su boca para confirmar esa declaración…-lo mismo
digo.
Permanecieron
unos minutos, recargados en la capota del auto, abrazados, hasta que Sam
recordó que era hora de ir a la susodicha consulta. Joshua asintió,
mientras que acomodaba la corbata que traía en uno de los bolsillos
de su saco, por el cuello de la camisa de Sam. Una vez que hábilmente
la anudó, le dio un beso en la mejilla.
-Ese
color de camisa te sienta bien.
-Claro, es tuya.
-Ya decía yo, que la conocía.
El
resto del camino, Sam llevaba una de sus manos en la rodilla de Joshua
al conducir, la forma en que ambos se relajaban al momento de conducir.
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