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“Los
logros médicos se interpretan como un modo de disciplina. Los hermafroditas
tienen cuerpos revoltosos. No se adecuan naturalmente a una clasificación
binaria; solamente un calzador quirúrgico puede meterlos en ella….
¿Por qué tiene que importarnos que haya personas cuyo equipamiento
biológico los capacita para tener sexo “naturalmente”
tanto con hombres como con mujeres? Las respuestas parecen reposar sobre
la necesidad cultural de mantener distinciones claras entre los sexos.
La sociedad manda controlar los cuerpos intersexuales, porque tienden
puentes sobre la gran separación y la hacen borrosa. En la medida
en que los hermafroditas literalmente corporizan literalmente los dos
sexos, desafían las creencias tradicionales sobre la diferencia
sexual: poseen la irritante capacidad de vivir a veces como un sexo y
a veces como el otro, y evocan el espectro de la homosexualidad”.
(1. Anne Fausto-Sterling)
Capitulo
dedicado a quien se ofreció como testigo imparcial para el juicio:
Asil.
5. Eres diferente.
Sam
caminó rápidamente calles abajo. Se detuvo en una esquina
y se replegó a la pared, mirando hacia ambos lados de la calle.
El tráfico era reducido y pocas personas estaban en la avenida,
sí que no fue nada difícil reconocerlo. Daniel estaba en
la puerta del café, con las manos en la chaqueta, moviéndose
inquietamente.
El
joven abogado, espero unos minutos mas, para recobrar el aliento y para
cerciorarse que estaba solo. Observó que miraba el reloj en su
mano izquierda y se calaba del frió, por lo cual entro café
para esperar mas abrigado., pensó. Una vez que le vio entrar y
nadie que le pareciera sospechoso, Sam se levantó la solapa del
cubre todo y cruzó la calle, era mejor enfrentarlo de una vez y
continuar. El lema de su vida, para continuar había que enfrentar
a más de uno de sus limitaciones o sus miedos.
Pero
las manos le sudaban y hacia grandes esfuerzos para que la respiración
no le traicionara, tomó una gran bocanada, una vez enfrente de
la puerta, exhaló y la abrió.
El
lugar era un pequeño café, con música de piano en
el fondo, iluminación desvanecida y una animada clientela que entre
taza y taza platica de la ultima puesta en escena de “Cat’s”
o el betseller del momento, todos ensimismados en sus propios temas a
quienes la presencia del castaño no causo mayor revuelo.
Nadie
o casi nadie lo percibió entrar, salvo el hombre que se levantaba
en una mesa al fondo con su inconfundible porte, aun vistiendo solo unos
jeans y una chaqueta cruzada, encima del suéter de cuello alto.
Indiscutiblemente la vida le habia pasado por encima, ya no era el jovencito
de 17 años que tantos suspiros le generó, ahora debía
tener cerca de 26. El cuerpo increíblemente bien enmarcado por
sus hombros anchos, su vientre plano, tan alto que le pasaba un palmo
de estatura, sus ojos oscuros hacían juego con una barba de días
que era evidente que no habia encontrado navajilla, pero que le sentaba
particularmente bien.
Así
que una vez mas, contra su sentido común, se encontraba Sam dando
un suspiro, por ese encantador hombre, que al verlo le sonrió,
lo cual casi le hizo flaquear. Pero tuvo que recordarse que ya no tenia
16 años, que no jugaba béisbol y que sus primeros roces
sexuales habia sido con él.
-¡Sam…!-
el hombre le tendió la mano y el aludido la miró con fascinación,
terminando por estrecharla, .sintiéndose retenido por ella, unos
segundos que le parecieron mas largos de lo normal, sin encontrar la forma
de soltar el contacto.
-Daniel....-le sonrió, bajando la vista, intentando rehacerse,
recuperó su mano y se sentó, una vez que se retiró
el cubre polvo, todo ante la atenta mirada del hombre…
-Mírate, haz crecido…-le dijo una vez que sentó por
fin el joven abogado. No pudo continuar al sentir a un lado la presencia
de un camarero, quien lleva un block en las manos. Le dieron la orden,
un capuchino y un expreso.
Ambos
esperaron en silencio, Sam mirando a un lado a otro, inquieto, buscando,
hasta que se topó de nuevo con esos ojos negros.
-Vengo
solo, Sam.
-.i…
-me sorprendió mucho verte hoy.
-también a mi.
-Siento, siento mucho lo de tu familia. Me entere el año pasado,
un lamentable accidente…
-Si...-la voz del menor se hizo un vilo, agradeció que el mesero
les llevaba las tazas poniéndolas sobre la mesa, levantó
la cara, una vez que se fue…-hace casi dos años, venían
de California…-empezó a darle tragos a su café….-recibí
la nota que enviaste, mi hermana me la reenvió.
-Esperaba que me contestaras. Esperaba saber el por que...-el mayor puso
la taza sobre la mesa, mirando fijamente al otro, quien no le sostenía
la mirada… -¿Por qué Sam, por que?
El
joven abogado levantó entonces la vista, para verse de nuevo en
esos ojos negros, para hundirse en el recuerdo.
De
verse caminar rapidamente, salir del entrenamiento, bicicleta en mano,
sin esperar nada…..ni los gritos de sus compañeros, menos
del capitán del equipo que minutos después le seguía
con metros atrás en la otra bicicleta hasta darle alcance..
“-¿Qué
te sucede Sam? –detuvo el manubrio y le hizo virar fuera de la carretera,
donde el chico se bajo, pero continuo caminando llevando la bicicleta
aun lado.
-..Nada…-le dijo después de unos minutos de perseguirlo…
-nada, no me pasa nada…- pero no fue hasta que Daniel se puso frente
suyo y le detuvo.
- ¿nada…? Tienes días que no me hablas, días
que tienes apagada la luz de cuarto. ¿Nada? Hoy te llevo tu padre
al juego, seguro ni querías ir. No me esperaste. Dime que te hice.
-…Nada…ya te lo dije…-el chico intentó evadirlo
bajando por la vereda y acelerando el paso, pero solo logro que el otro
le jalara la bicicleta, la tirara al suelo y lo jala del brazo hasta que
lo empujó contra un árbol.
-Ahora me lo dices, dímelo en mi cara. ¿Qué te hice?
¿Fue por….? Si no querías, solo tenias que haberme
detenido.
-No…no fue eso…no…
-¿Entonces? A mi, a mi me gusto.
-Seguro, como también acostarte con Mary o con Susan. ¿Cómo
se llama? La rubia tonta esa, que se te encarama. Paty, si ella.
-¿Qué con ellas? Son…son porristas, van a los juegos.
-Claro, eso lo explica….- Sam se movió para intentar evitar
quedar atrapado en medio del cuerpo de Daniel y el árbol, pero
solo logro que el mayor, hiciera eso que quería evitar pegándole
las caderas a las suyas.
-¿Celoso…? – con un tono de voz burlona, mientras ponía
sus manos en la cadera estrecha del chico…. –no tienes por
que, no tengo nada con ellas…
-¿No? Entonces, ¿Por qué hablan de ellas en las gradas
como si se acostaran con todos los del equipo.? Hasta saben el color de
ropa interior que traen.
-Es….es una broma, los chicos decimos esas cosas, para presumir…
-presumir…. ¿Qué?
-Que las chicas nos buscan, que ellas quieren con nosotros, ya sabes…
-No...No se. Yo no hago esas cosas.
-No…tu no. Tu, tu eres diferente.
Sam
lo apartó, eso le sonó ofensivo mas que un cumplido.
-Déjame, quiero irme a casa….-levantó la bicicleta
y subió a ella para pedalear sin esperar nada, aunque se sintió
mal al darse cuenta que Daniel no lo seguía mas.
Estuvo
inquieto todo el resto de la tarde y cuando oscureció, escucho
escaleras abajo que sus padres se despedían para irse a cenar fuera,
dejándolo en casa con su hermana, quien solo espero el tiempo suficiente,
para salir corriendo, cuando el claxon de un auto hizo ruido.
-Tu
no dirás nada….-le amenazó la hermana, mientras tomaba
el suéter y su bolsa para salir….-estaré antes que
ellos aquí, ni cuenta se darán.
Sam
rodó la cabeza aun lado, mientras miraba la televisión,
cosa que hizo por unos minutos mas, hasta que subió a su cuarto
para oír música, por lo cual las primeras piedrecillas contra
la ventana no las escuchó, hasta que el golpeteo del cristal y
la cara de Daniel pegada a el, le hizo quitarse los audífonos y
levantarse para abrir.
-¿Qué
haces? ¿Otra vez peleaste con tu padrastro?
-El imbécil….-decía mientras entraba al cuarto, sacudiéndose
la ropa… -me mando a comprarle cerveza temprano, ya se ha bebido
casi todo y esta insufrible, así que cuando llegue mamá,
habrá bronca segura. No voy a ver eso.
- ¿Ya cenaste..? –
-No.
-Ven, hay algo de pizza y…..-pero no terminó por que ya tenia
a Daniel pegadito a él…. -…deja…- pero el mayor
le atrapó del pantalón, para hacerlo girar.
-Sabes, me invitaron los chicos al lago. Van a reunirse, llevaran cerveza
y….
-pues se te hace tarde.
-acompáñame.
-No…- se volteo y salio del cuarto, siendo seguido de cerca por
el otro.
-¿tus padres, salieron?
-Si, te caliento la pizza y te vas….-le dijo sin mucho formalismo
luego de encender el microondas y buscar una lata de refresco que le arrojó.
-¿tienes cervezas..?
-Si, pero no te daré ninguna…-cosa que no amilano al Daniel
minutos después…ante la mirada severa del otro, lo ignoraba
parado frente al televisor, fingiendo ver algo hasta que el mayor se sentó
a un lado, le tomó de la mano e hizo que le acompañará…
-¿Qué ves?
-nada en particular, solo espero que acabes, para que alcances ir al lago.
-No voy a ir, si tú no quieres.
-yo…no tengo nada que hacer ahí.
-Si…ir conmigo…-subió su pierna sobre las suyas, pero
Sam le empujó negándose..
-Ve tú, te invitaron a ti y seguro irán tus amiguitas…-dijo
con sorna.
-Si…ellas fueron las primeras invitadas, pero si no llego igual
se acostaran con cualquiera de los otros. No son muy selectivas.
-.lo que faltaba, ahora hablaras mal de ellas….-le dijo con enfado.
-No voy a mentirte, ellas se ofrecen y yo….
-y tu solo piensas del ombligo para abajo..
-¿Por qué te doy explicaciones a ti…? –Daniel
se levantó…..- No quieres ir, bien, me divertiré solo.
-Que te aproveche….-le dijo al tiempo que azotaba la puerta, apagó
las luces y se fue a su cuarto, molesto, confundido, celoso. Pero no habían
pasado ni tres horas, sus padres volvían y se fueron directo a
su cuarto. Solo faltaba su hermana, la cual seguro volvería a primeras
horas de la madrugada, lo cual era costumbre con el nuevo novio.
Pero
en vez de escuchar el ruido de neumáticos en el camino, lo que
Sam percibió fue el golpeteo de las piedrecillas en la ventana.
-¿Qué
demonios? –se dijo mientras veia abajo la sonrisa tonta de Daniel,
tambaleándose un poco, mientras se pegaba a un árbol, sacando
unos cigarrillos, que no podía encender. Sam bajó y fue
hacia su amigo, mientras notaba el olor a cerveza… -Deberías
estar en tu casa….-le recriminó.
-Eso intente, pero llegué hasta acá…jajajaja. Creo
que me perdí…-los cigarros se cayeron al suelo. Sam recogió
la cajetilla y la metió en su chaqueta, movimiento que aprovechó
el otro para sujetarle la mano…-déjame…déjame
dormir en tu cobertizo, no haré ruido. Si llego así…aquel
–refiriéndose al novio de su madre…-seguro me arma
una bronca.
-Eres eres un irresponsable…-le gritaba Sam, una vez que le hizo
entrar, buscándole algo donde acomodarlo y arrojándole la
bolsa de dormir que Daniel no atrapó y menos pudo abrir, por lo
cual el chico no tuvo mas remedio que tomarle de la mano. La luz del cobertizo
era casi nula, solo la que entraba por la ventana superior. Era suerte
que conociera el lugar.
Mientras
le acostaba, quitándole los zapatos….-Ahora, duérmete...-
le dijo, pero lo único que ganó, fue que el mayor lo atrapara,
haciéndolo rodar hasta que se puso encima suyo, siendo mas fornido
le era mas que difícil quitárselo de encima. Por no decir,
que no le era del todo molesto, salvo el olor a cerveza mezclado con algo
parecido a perfume, lo cual le causara, no solo asco, sino enojo.
-¡Déjame!
-¿Por qué? A ti también te gusta.
-¿Gustarme? ¿Que vayas a revolcarte al lago con alguna de
tus amiguitas y que vengas aquí a intentar lo mismo? NO…eso
no me gusta ¡Suéltame…!
-¿Por qué te pones difícil? ….Eres igual de
caliente que ellas….-le dijo al tiempo que subía su mano
por la entrepierna para atrapar su ya visible erección….-Mírate
ya la tienes bien puesta.
-¡Suéltame! No… -le empujó pero solo en vano.
Dejó de pedirlo, cuando la lengua del mayor lamía su cuello,
dejándole rastros de humedad hasta las orejas, luego se escucho
gimiendo. Se odio por eso, por tener la ansiedad tan a flor de piel….
–¡No, así no…-le sollozó, creyendo que
seria inútil, pero abrió los ojos cuando dejo de sentir
el peso del chico sobre su cuerpo, su boca en su cuello y sus manos, alejadas
de su entrepierna. Encontró al Daniel sentado, sollozando, tomándose
las piernas, meciéndose, con los ojos aguados, lamentándose
quedamente.
-¡Lo
siento…lo siento….!- pegó su cara a sus piernas……-no…no
quería lastimarte, no a ti.
-Cálmate, cálmate Dany….-al otro chico, la escena
de ver a su amigo en tal estado era algo poco usual, lo común era
que se mostrara como un bravucón, siempre siendo el líder,
ya fuera del equipo o de alguna travesura. Era el modelo a seguir de muchos
de ellos, quienes admiraba no solo su rebeldía, sino que fuera
un buen estudiante y que superara en mucho las expectativas.
Daniel
se dejó abrazar de nuevo, pero ahora, por alguien que lo necesitaba,
por alguien que le diera consuelo.
-¿Qué paso? –le preguntó mas que nada por su
estado de embriaguez.
-Me acosté con…con Paty...-le confesó Sam, cerró
los ojos con dolor… -pero no me gusto, no…era lo que yo….
-shhhhh…..ya paso…-no sabia ni que decir.
-No Sam…no estaba bien…-le vio a la cara…-yo estaba
bebiendo y ella se subió encima mió, y yo…todos nos
veían. Era...era…lo que esperaban, se dejó…se
dejó hacerlo ahí. Enfrente de todos, fue…-sollozó
como un niño….-Sam…-pegando su frente al pecho del
chico, quien no tuvo mas remedio que reconfortarlo, aunque la confesión
de sus ultimas horas no le fuera agradable.
-..Aquí estoy.-duérmete, mañana todo será
diferente.
Recostó
el cuerpo de su amigo en la colchoneta, acariciando su cabello, una vez
que escuchó la respiración de éste mas tranquilo,
intentó levantarse, pero una mano le retuvo.
-No te vayas
-No…no lo haré…-se acurrucó a su lado.
-¿Sam? Hazme….hazme tuyo.
-¿Qué? –pero la sorpresa no paro ahí, viendo
como su amigo se quitaba rapidamente lo que quedaba de ropa, buscando
luego también quitarle la suya.
-No…no….-le empujaba…-yo nunca…yo no…..
-Mañana estaré sobrio, quizás no lo consienta….-le
miraba entre fascinado, embriagado y excitado. Lo peor combinación
para dos adolescentes en la cúspide de sus hormonas.
Le
respondió con un beso en la mejilla, que descendió hasta
la boca, donde encontró el dulzon sabor de cerveza, aun en la boca,
pero las manos ansiosas sobre su cuerpo, le hicieron olvidar un par de
cosas….el pudor y el miedo…y una tercera…el como explicarle
que “Sam”, tenia algo mas que una parte de si excitada.
Pero
en estos casos, el instinto puede mas, así que Sam se las ingenio,
dejándose primero besar suavemente, pero solo al principio, por
que luego se volvió demandante de esa boca, saboreando su lengua
y compartiendo la suya, que debía hacerlo bien por que Daniel le
regalo un gemido, que le hizo sentir mas encendido. Así que mientras
saboreaba su boca, empezó a quitarse la ropa a tientas, ayudado
por el otro, quien ya estaba pegando su erección a su entrepierna,
pero Sam no le daría tiempo a hacer un cambio de opinión
salvo a responderle, cuando le preguntó si ya habia hecho esto
antes.
-Nunca
con un hombre…-le dijo con la vista vidriosa, estaba excitado…-así
que vas a estrenarme.
-pues nos estrenaremos juntos….-le giró rápidamente
posicionando su pelvis sobre sus nalgas.
-Quítate eso…-le dijo refiriéndose a la ultima pieza
de ropa que aun portaba Sam, intentando quitársela y poder tocarle
ese miembro que habia visto hinchado bajo ella.
-Deja….-le apartó la mano, reteniéndola, mientras
besaba su cuello y la espalda –necesitaba mantenerlo embriagado
de placer, lo suficiente para que no se enterara, para que no buscara
debajo de si, para que se conformara con solo recibir, aquello que era
evidente. Pero que no viera, ni buscara mas, por un segundo agradeció
que el foco del granero se hubiera fundido y solo la media luz, los mal
iluminara.
La
treta funcionó, lubricando con sus dedos humedecidos por la saliva
de Daniel, le estrecha entrada que le ofrecía, aquel solo ondulaba
las caderas, pidiendo un poco mas, recostado de lado, Sam solo tuvo que
levantarle la pierna, para que le diera un poco mas de espacio. Luego
entró, acomodándose lentamente dentro de sus entrañas,
gimieron por distintas causas, uno por ser invadido, el otro por tomar
posesión de algo mas que una estrecha abertura. Era la clara evidencia
de que era funcional.
Sam
movió sus caderas con cadencia, como si esa información
estuviera grabada en alguna parte de su material genético y ahora
que era necesaria, dicha información estaba disponible. Se dejó
llevar por el instinto, por los sonidos, por las pausas que hacia Daniel
arqueando la espalda, por un chispazo eléctrico que bajaba de su
espalda y se instalaba entre su cóccix y su pubis, sentía
la fricción de las duras nalgas del mayor sobre sus testículos
y el roce de su vello cúbico contra sus labios vaginales. Cerró
los ojos, disfrutando el torrente de sensaciones. Se aferro a las caderas
del otro, mientras sentía un liquido espeso y caliente salir por
su miembro atrapado, descargarse, al tiempo que un liquido transparente
le bajaba por las piernas en un doble orgasmo.
-No…no…aun
no….-le gritaba Daniel, quien aun no se habia venido, pero Sam le
atrapó el miembro adolorido, encargándose de él,
con movimientos lentos, pero firmes, de quien tiene horas de practica
en solitario. Que en ese momento rindieron fruto, cuando minutos después
su mano estaba completamente salpicada de una tibia emisión, que
hizo que el mayor perdiera la conciencia por unos segundos, arqueado en
su propio placer, embriagado en tal forma, que cuando volteo a buscar
al causante de su goce, éste ya estaba a medio vestir, con la trusa
y la camiseta a media cuerpo….. –No, quítate eso…-le
arrebató la camiseta para atraerlo a su lado, al tiempo que besaba
por primera vez ese pálido pecho, fascinado de que fuera plano,
con unos pezones en forma de pellizco, pero que le supieron deliciosos.
Su dueño ronroneaba cuando lo hacia..
Le
apartó los mechones del pelo de la cara….-eres…eres
muy dulce.”
-¿Por qué Sam? ¿Por qué me alejaste de ti?
Sam,
dejó sus recuerdos para centrarse en la respuesta….
-Por
que Paty Reeds dijo que serias el padre de su hijo y yo no te deje. Tú
te fuiste tres meses después.
-Ésa…ésa nunca estuvo embarazada. La intervinieron,
sus padres lo hicieron para evitar que se embarazara precisamente, era
muy promiscua. Lo sabes. Además, yo me fui a la universidad
-¡Cielos, lo olvide! Seria por que no me avisaste, después
del asunto ese de las regaderas. Donde tu y Paty seguían teniendo
relaciones hasta que los encontraron ¿o vas a negarlo?
-No...no lo negaré. Supongo que Patty se encargó de contártelo.
-Su amiga fue muy “amable”, al mostrarme las fotos que se
tomaron.
-Yo….
-Nunca te importe.
-Eso no es cierto, te busque para aclarar todo. Te envié infinidad
de cartas…gracias por devolverlas sin abrir.
-No habia nada que decir.
-¿Nada? Pero sigues visitando a mi madre, cada vez que vas a Filadelfia.
Ella me envió una foto tuya de tu graduación…-le dijo
al tiempo que la sacaba de su billetera…para mostrarla….-lo
ves, yo si te llevó conmigo…-la guardó luego de unos
segundos y puso su atención en el abogado que tenia sus ojos puestos
sobre la taza…-Fui un tonto, hice muchas cosas estupidas. Muchas
Sam, pero la peor fue permitir que te alejaras de mi.
-Es cosa del pasado, déjalo atrás.
-Bien, háblame de tu presente ¿Cómo te va?
Sam
levantó la vista, preguntándose a que hora saldría
el peine en todo eso.
-..Ya
lo ves, soy abogado de una firma y no pienso hablar sobre ningún
caso.
-No te lo he pedido, tus motivos tendrás para defenderle.
-¿Cuáles son los tuyos para atacarle…?
-No
le atacó, es un derecho a manifestarme. Me instale el año
pasado en la ciudad. escribo para la Gaceta de ISNA (1) , me ofrecí
como voluntario en el movimiento.
-¿En defensa de los derechos gay…? –replicó
el otro con cierto tono burlón…- ¿desde cuando haces
eso? Creí que tú no lo eras ni conocías a ninguno.
-Desde que lo acepté…
-hummmm…..pues debió hacer sido mucho tiempo después
de que te conocí.
-No, fue en esa misma época. Solo que no me diste ocasión
de decírtelo, de disculparme por lo que dije en….en ese juego.
-¿Creías que iba a darte una segunda oportunidad de ponerme
en ridículo delante de tus amigos? Tus palabras fueron muy elocuentes…
“No, yo no salgo con maricas…” ¿Lo olvidaste?
Creo que lo gritaste en el campo de juego, delante de todo el equipo,
cuando fui por ti.
-Estaba bebido, tenia toda la tarde, bebiendo. No supe lo que dije, me
disculpe después, fui varias veces a tu casa…hasta que tu
padre…
-¿Mi padre? ¿Que tiene que ver mi padre en esto?
-¿No te lo contó? Primero me amenazo para que no volviera
a buscarte, después fue a mi casa. Hablo con mi madre, gracias
a tu padre fui a la universidad, él consiguió mi beca. Así
no tenia pretexto para quedarme, pero la condición era que no debía
buscarte.
-Eso…eso no es cierto…. –la voz se habia casi perdido.
-Tu hermana estaba con él, puedes preguntárselo. Yo, pensé
que. arreglaríamos lo nuestro. Que tu también estudiarías
en Chicago, que te vería allá. Luego supe que fuiste a Vancouver,
volvías solo para vacaciones. No te perdí la pista, hasta
lo del accidente, no haz vuelto. Mi madre me contó que tu hermana
se caso.
-si…ella…tiene ahora la casa.
-Sam, yo….-estiró la mano sobre la mesa, intentando tomar
del abogado.
-Debo...debo irme…- logrando evitar el contacto e intentando levantarse.
De pronto se sentía bastante molesto, no sabia precisamente con
quien, con su padre por inmiscuirse así, con su hermana por ocultarlo,
consigo mismo por ser lo que era. Daniel puso unos billetes en la mesa,
siguiendo al abogado.
-¡Sam,
espera….! –Le tomó del brazo, una vez que estuvieron
fuera del establecimiento...–tenemos que hablar.
-No…no hoy, y no es conveniente que nos vean. Representó
un caso al cual tu….- intentando encontrar una buena razón
para alejarse.
-No quiero saber nada del caso por ti. No estoy buscando una nota y mucho
menos sonsacarte algo.
-! Bien! ¿Entonces, entonces que quieres?
-Volver a verte.
Sam
miraba de un lado a otro, buscando un taxi para irse de ahí, pero
el que pasaba no se detuvo, giró maldiciendo al aire, mientras
veía la cara de risa que Daniel tenía.
-¿de
que te ríes?
-nunca te oí maldecir, en ti suena gracioso. Vamos, te llevaré,
mi auto esta a una cuadra de aquí.
-Ni lo sueñes….-tomando su celular y empezando a marcar por
un servicio, pero Daniel se lo arrebató…. –no sea necio,
te llevaré…ven…-ondulando el móvil en el aire
y caminando calle abajo.
-!maldición!
Sam
volvió a repetírselo, una y otra vez todo el camino, manteniéndose
pegado a la puerta, lo mas alejado posible de Daniel, quien solo lo miraba
de reojo. Entre divertido y fascinado, aceptando que el jovencito tímido
y ensimismado que conoció años atrás, estaba escondido
detrás de la apariencia de un ejecutivo, sobrio y distante. Tuvo
que hacer un gran esfuerzo para concentrarse en el camino, no hacer una
tontería. La tontería de atraparlo entre sus brazos, como
otras veces sucedió en el pasado, aunque había cambiado
desde entonces. Aun mantenía ese cuerpo delgado y frágil,
de largas piernas y manos delicadas.
-Devuélveme
el celular…-Sam le reclamo antes de llegar.
-Dame tu número de teléfono.
-¿Por qué haría eso? –cuando lo tuvo en su
mano…
-¿quieres que vuelva a llamarte a tu oficina, que diga quien soy
esta vez y que hago…?
-¿pretendes fastidiarme?
-No. Quiero tener tu amistad de nuevo, como era antes.
-Eso no sucederá, antes éramos dos….dos irresponsables.
-No he estado con nadie mas.
-!Seguro….lo que digas..! –intentó abrir la puerta,
pero el brazo de Daniel lo sujetó del pecho y volvió a acomodarle
lentamente contra el asiento.
-Una vez ya permitimos de que nos alejaran.
-No….lo recuerdo así, ambos tomamos nuestro camino.
-Si hubieras leído mis cartas, sabrías cuando te extrañé.
-Igual o mas que yo, no lo dudes, pero ahora…
-¿Estas…con alguien?
-¿tu con quien duermes ahora?
-Con nadie, hace tiempo que con nadie.
-Pues sigue así, te mantiene fuera de problemas….-se liberó
del agarre, saliendo del auto.
-!Sam….! – El mayor salio del auto, dando un portazo, alcanzándolo
de nuevo por el hombro, el otro volteo.
-Daniel…estoy cansado, tengo trabajo mañana y es tarde.
-¿Te veo otro día? El fin de semana. Vamos al partido, juegan
los Cachorros….
-Ya tengo ese día ocupado….-recordando que Joshua le habia
dejado los boletos sobre su escritorio.
-Dime cuando…-entregándole una tarjetita
-Te hablaré…-viendo el número marcado en ella…..-dejando
detrás a un atribulado escritor, quien había encontrado
por fin a Sam, pero sus oportunidades parecían pocas, igual como
cuando era un adolescente.
-…”pero ya no lo soy. No te libraras de mi tan fácilmente,
Sam, no, otra vez”
El
joven abogado golpeó la puerta al entrar…molesto consigo
mismo por haber cedido tener ese encuentro. “¿Qué
quería lograr con ello? Se preguntó una y otra vez, pero
todas las respuestas tenían algo en común, necesitaba el
contacto de alguien. Alguien que le conociera, alguien con el cual tuviera
algo en común, pero no estaba seguro que fuera con Daniel. No después
de años de negarse a buscarlo. Y ahora súbitamente llegaba
a su vida, en el peor momento, se dijo. Definitivamente tenia que buscarse
otras opciones.
Joshua llegó a su oficina temprano como de costumbre, estaba molesto
y una buena forma para desquitar eso era gritándole a la secretaria
en turno.
Arrojó su portafolio sobre el escritorio, intentando concentrarse
rapidamente en la pila de correspondencia, luego miró por el ventanal,
para darse cuenta que el despacho de Sam ya estaba ocupado, mientras el
chico tenía toda su atención sobre el teclado de la portátil.
-
¿a que horas llego? –le preguntó indicándole
con la vista por el ventanal a la secretaria de dejaba el café,
sosteniendo varios archivos.
-antes que yo…y ya tenia rato.
-Pues espero que terminé, ayer dejó trabajo pendiente.
-Esta sobre su escritorio…-le indicó el expediente que estaba
encima de la pila…-lo entregó al llegar.
Joshua
terminó el café, mientras leía el informe, luego
levantó el teléfono.
-A
mi oficina…- sin mas y volviendo a colgarlo, esperando que Sam se
levantara de su asiento, buscando su saco. Simplemente no podía
evitar dejar ver ese desplante de trasero ni el puchero que hacia cuando
se sentía acorralado…-Siéntate, acabo de leer esto.
¿Es lo que creo?
-Es lo que dicen los informes….
-¿Por qué el forense no hizo ninguna anotación al
respecto anteriormente?
-Por que no sabían que buscaban, la policía clasificó
la cocaína a primera instancia sin impurezas pero no hicieron pruebas
complementarias hasta que fueron solicitadas. La droga que consumió
Morris es una mezcla sintética, causa alta euforia y por las cantidades
que tenia encima, hubiera requerido sedantes para un elefantes para tirarlo.
-bien, ya tenemos un alegato de peso.
-Mi pregunta es… ¿Cómo pudo dormirse la otra prostituta,
si estaba consumiendo lo mismo?
-quizás no dormía…quizás ella también
participaba en el juego…-Joshua, movía su lapicero sobre
el informe.
-Por eso su archivo esta cerrado… El fiscal debe estar haciendo
un trato con ella.
-No lo sabemos aun, espero el informe de Smith . ¿Dónde
esta Roland?
-No debe tardar.
-Necesito las correcciones a tu formulario. Mañana tenemos que
iniciar el tramite de selección de jurado.
- ¿Estarás presente?
-Soy el titular, además no te dejaría solo con eso.
-”No sabes cuando me emociona…” pensaba Sam, en un punto
en el ventanal.
-¿Algo mas..? –cuestionó Joshua.
-Si… - viéndolo de frente.
-¿Si…Si…que..? –después de unos largos
segundos en que Sam no decía nada.
-Me gustaría ir al juego el sábado.
Joshua
dejó taza de café sobre la mesa y algo muy parecido a una
sonrisa enmarco su cara.
-Dejé
los boletos sobre tu escritorio…-tanteando el terreno.
-agh…la oración completa seria…- Sam buscaba palabras
adecuada para expresarse….-me gustaría, que fuéramos
al juego…
- ¿tu…y yo?
-No…tu abuelo y yo… claro que tu. Pero si no quieres, esta
bien…-levantándose, Encontrando aquello mas que fuera de
lugar, la idea de que tenia que buscarse nuevos amigos para no ceder a
la tentación de Daniel era algo complicado.
-Lo pensaré…-escuchó a sus espaldas. Cruzó
el conjunto de escritorios maldiciéndose por habérsele ocurrido
semejante idea y entro a su despacho, donde ya Roland le esperaba, sosteniendo
el teléfono y entregándoselo. Sam lo saludo, mientras ponía
el auricular en su oído.
-Paso por ti…-la nítida voz de Joshua quien detrás
del cristal, colgaba el teléfono volviendo a sus expedientes.
-¿Ahora que quiere el jefe? –le cuestionó su compañero.
-tu informe.
-Estoy en eso…hoy veré al “noviecito del Morris”
-No le llames así…-sonrió Sam…-mira que se pondrá
celoso Morris…-bromeo.
-Vaya estas de buen humor, espero que así vuelvas después
de seleccionar el jurado.
-Srita. Suárez…Asil… ¿verdad?...
-Si.
- ¿ha leído o visto algo sobre el caso.?
-si…ha estado en los noticieros…es difícil no enterarse…
-¿tiene usted una idea preconcebida sobre el asunto?
-¿en que sentido..?
-¿piensa que el sr. Morris mato con alevosía a la victima…?
-odia a los homosexuales…
-¿Cómo sabe usted eso?
-los diarios…ahí lo escuche.
-¿Piensa Srita. Suárez que seria objetiva en este juicio
y que hasta no tener todas las evidencias, no tomaría ninguna decisión?
-Si…lo seria…si toda la evidencia se presentara y fuera fiable.
-¿Solicitaría la pena de muerte en caso de ser culpable?
-No…no lo se.
-Gracias…Srita.
Joshua inclinó la cabeza, marcando su agenda, mientras Sam a un
lado le preguntaba.
-
¿Estas seguro?
-Si…es de las que esperara hasta final, hasta tener todas las evidencias…-respondió
el abogado, mientras prestaba su atención a la figura de Carson
que preguntaba a la mujer en estrado, sonrió, cuando vio era aceptada
también por él y el juez llamaba a otra persona de la lista.
Como
Rolan lo predijera el proceso de selección fue largo pero salvo
cuatro personas que consideraban adecuados para el jurado y que la defensa
descartó por una y otra razón, el jurado quedo conjuntado.
Joshua tomaba todas sus notas y las ponía dentro de su portafolio.
cuando la figura de Jeremy se instaló a su lado.
-Veo
que apuestas a las minorías y a las mujeres, mas de la mitad del
jurado lo es…
-Estuviste de acuerdo con ellos, también debes ver algo a tu favor.
-Si…que las mujeres son sensibles y blandas.
-Conoces muy pocas mujeres, Jeremy. No todas son idiotas como tu mujer.
-jajajajaja, No, pero afortunadamente estoy casado con ella, así…la
mantengo su tontería alejado de mundo. Puede decirse que le hago
un bien a la sociedad.
-Si. ¿Por qué no mandas su datos al Vaticano? Quizás
pase por virgen y la hagan santa .jajajajajajaja
-No, no creo que esa moción tenga fruto.....- Jeremy prestó
su atención a Sam, quien se mantenía al margen de los comentarios.
-Así que tu eres el nuevo abogado de la firma. Los escogen jóvenes
y bonitos últimamente…-dijo al tiempo que simuladamente se
lamía lo labios delante de Joshua, guiñándole un
ojos…-Nos veremos luego, no te pierdas
-”Púdrete” maldijo Joshua en silencio, mientras tomaba
su maletín, giró su vista hacia Sam…. – Vamos
a comer.
-En otra ocasión, ahora no puedo. Debo ir al aeropuerto….
Mi hermana llega de Europa. Te veré mas tarde.
-Toma la tarde, nos vemos temprano. Quiero ver esos informes que Roland
prometió tener a primera hora.
-Bien, mañana entonces.
Joshua
no perdió detalle del joven abogado que salio rapidamente del recinto,
fascinado del conjunto pero en particular de la sinuosa forma de moverse
-”lo
dicho, lindo trasero”
--------------------oooOOOooo------------------
Pues
bien mis notas…..
¿Donde leo sobre esto?
1]
LOS CINCOSEXOS. Este artículo apareció en la revista THE
SCIENCES, en el número de Marzo-Abril de 1993. (Por pedido de la
propia autora, en una próxima entrega ofreceremos la actualización
que ella misma hizo en el año 2000.) Dio inicio a otra batalla
de nominalistas y esencialistas: ¿Es la división de la especie
humana en dos grupos una realidad emanada de la naturaleza, o es una construcción
cultural y por ende artificial? La tesis de los cinco sexos quizás
no sea pour épater les bourgeois, pero sí tiene intención
irónica, como lo reconoce la misma Fausto-Sterling en Sexing the
Body, p .78. Esta voluntad de bromear no aminora la trascendencia de su
hipótesis: ella sostiene que la división de la especie humana
en dos grupos sexuales no es un hecho natural. El debate es trascendental
para la teoría del género y para el feminismo, pero ha tenido
importantes repercusiones en la teoría de la homosexualidad.
2)Intersex
Society of North America. Dicha sociedad, como sus siglas lo indican se
encarga en la actualidad de dar sustento legal, educativo y de representatividad
de la comunidad Intersexual. Su página, en varios idiomas…presenta
información de carácter legal para lidiar con la maraña
institucional que puede presentarse a los padres, hijos y familiares que
presentan estas características. Ampliamente recomendada para revisar
cuestiones de litigio y medicas.
http://www.isna.org/espanol
Alberto Nin Frías, nacido en Montevideo en 1879, muerto en Buenos
Aires en 1937, publicó en 1932 Alexis o el significado del temperamento
urano, y en 1933, Homosexualismo creador. Homosexualismo creador es un
libro clave para la lengua española, probablemente el primero escrito
en esta lengua dentro del movimiento uranista y con una erudición
realmente sorprendente. Cuatrocientas páginas, 36 láminas,
editado en la Sección Ciencias Biológicas de la editorial
española Morata, con un recorrido histórico de los homosexuales
más importantes de la historia, comenzando con David y Jonatán
en el Antiguo Testamento, pasando por los llamados pueblos primitivos,
hasta llegar al paradigmático Oscar Wilde. Una lista de todos aquellos
que han aportado grandes bloques con los que se ha construido la cultura
occidental, en el campo de la ciencia, del arte, del gobierno de los pueblos.
Los sexos del psicoanálisis.1. Resumen de conferencia.
http://www.querencia.psico.edu.uy/revista_nro3/jose_assandri.htm
José R. Assandri.
Nos parece natural que haya dos sexos. Y cualquiera que en esta sala objetara
esa naturaleza de dos sexos corre el riesgo de quedar fuera de la sala.
Voy a correr ese riesgo afirmando desde el comienzo que esos dos sexos
son una invención bastante reciente si consideramos la historia
de la humanidad, por ejemplo, desde su cuna griega. Hay dos sexos desde
el siglo XVIII, y no es mucho tiempo un par de siglos en la historia.
Dos sexos al menos como parece que los conocemos hoy, es decir, dos que
serían distintos y claramente separados. Ha habido y hay una lista
más o menos larga de rasgos que funcionan marcando las diferencias.
A veces bajo la lógica de las oposiciones, por ejemplo el hombre
es activo y la mujer pasiva; otras bajo la lógica de la complementariedad,
la actividad del hombre se complementa con la pasividad de la mujer; o
en la lógica de la proporcionalidad, un hombre sería 3/4
activo y 1/4 pasivo, mientras que la mujer sería 3/4 pasiva y 1/4
activa. Ese rasgo de la actividad forma parte de lo que, desde hace aún
menos tiempo, se ha llamado el género. Hasta el siglo XVIII, en
un continuo cuerpo-género, el sexo implicaba un rango social, asumir
un rol cultural, es decir categorías sociológicas y no un
sexo ontológico y orgánico como lo conocemos ahora.
Continuas.....?
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