Clasificación: PG-17
Pareja (s): Simples desconocidos.
Avisos: Relaciones intersexuales.

 

La mayoría de las sociedades han sido poco sensibles al fenómeno transexual, el cual se ha sesgado hacia una manera de pensar simplista y prejuiciosa: “seres pervertidos”; “educación anormal de los padres”; “carentes de voluntad”; “degenerados”. Lo cierto es que el fenómeno transexual es un proceso natural en donde no hay culpables pero sí víctimas de una sociedad maniqueísta que entiende las cosas “como deberían de ser” y no como son. El transexual es un personaje subversivo en el sentido de que cuestiona si el fin del ser humano como especie es sólo la reproducción sexual y los modelos hombre-mujer tradicional. El entendimiento de las causas naturales de este fenómeno debe de ser el primer paso en la decisión de una persona para ser quien es, y no mantener una lucha eterna contra sí mismo por el qué dirán de los demás (Antonelli, 1).


6. Eres complicado

Sam levantó la mano y la agitó varias veces para cerciorarse de que su hermana lo había visto entre la multitud. Cuando están a unos pasos, ella corrió hacia a su lado, para abrazarle, lo hace con tan efusión que olvidan al resto de la gente por unos segundos.

-¡Sammi….Sammi! Que gusto, me alegra verte ¡mírate! Estas, increíble, que bonito corte…-sacudiéndole el cabello e intentando que el “chico” girara, para verle mejor.
-Calla, no digas esas cosas. ¿Dónde esta Peter..? –cayendo en cuenta que no veia al esposo de su hermana.
-pues nada, que viaja directo a Filadelfia. Ya no podía retrasarse mas por el trabajo, me ha enviado a mi para que pueda estar unos días con contigo…! Así que aquí, estoy Nueva York….! –le dice en tono teatral…. –no me perdería por nada, estar unos días contigo, lo sabes…- con un cambio de voz mas que fraternal, aferrándose a su brazo.

Sam sonrió, su hermana Diana habia tomado muy en serio su papel protector hacia él, mucho tiempo atrás. Antes del fallecimiento de sus padres, ella simplemente amaba lo que era, aunque en ocasiones Sam se quejaba, indiscutiblemente también la quería.

-¿Es todo lo que traes…? –le preguntó al momento de tomar la maleta.
-Si, el resto se lo llevo Peter, así yo viajaría ligera…
-hummm, te malcría ¿eh?
-No, solo es considerado. ¿No haz pensado en comprar un auto..? –Le dijo una vez que estaban dentro del taxi…..-pensé que lo comprarías saliendo del colegio.
-Si, eran los planes, pero voy a postergarlo hasta después de mi intervención.
-! Cuéntame, que te ha dicho el urólogo… ¡ -Diana estaba decidida a saber el resto de la historia que por teléfono Sam se negaba a compartir.
-No es el lugar, cuando lleguemos...-le dijo el chico al notar la mirada del conductor sobre ellos en el espejo retrovisor.
-Bien, pero antes de cenar, me pondrás al tanto…-Diana sonrió mientras ponía su atención al transito por unos segundos pero volvería atacar a la primera, bien lo sabia Sam. El resto del viaje se limitó a platicarle sobre el viaje y lo mucho que se habían divertido, mostrándole fotos de un sinfín de lugares.

Una vez dentro del departamento, Diana curioseo por el, encontrándolo acogedor, pequeño, pero lleno de detalles. Se habia negado a que Sam se fuera al sofá-cama. La cama de dos plazas era más que suficiente, no seria la primera vez que ambos dormían en una misma cama.

-¿Estas segura……? – volvía a preguntarle, no era que le molestara sino que eso lo hacían cuando eran niños, ahora ella estaba casada y él estaba acostumbrado a dormir solo.
-Claro que si. Si te saco de tu cama, me voy a un hotel….-amenazó, mientras se posponía a darse un baño.

Sam se sentó en la cama, viendo la maleta de su hermana, de donde sobresalía un manojo de ropa, entre ellas la ropa interior. Hurgó entre una y otras prendas, sintiendo el roce de la tela, por las delicadas prendas….”cuando era niña”, pensó…”soñaba con vestirme como mi hermana o mi madre, aunque eran mas cómodos los pantalones para trepar a los árboles……..” Se levantó llevando consigo un top de seda que sin pensar mucho meneo entre sus dedos hasta llevarlo a la altura de su pecho, encimarlo sobre su propia camiseta, mirando en el espejo la imagen que le devolvía. Sonrió al imaginarse dentro de la pieza de tela, pero la sonrisa se fue de su cara al tropezar con la imagen de su hermana en el espejo, quien lo miraba sorprendida y confusa.

Ella caminó hacia Sam, tomando su pieza de ropa, mirando de soslayo como los colores habían subido súbitamente por la cara su hermano, inclino la cabeza, recordando que años atrás, ella misma jugaba a vestirle. Su hermanita se veia linda de vestido, con los enormes collares enrollados y encima de los tacos de su madre, la cual no tardó un día en descubrirlas utilizando sus cosas. Pero en vez de enojarse, simplemente se rió, dejándoles jugar, mas de una vez lo habia hecho, era una travesura normal entre las niñas.

Salvo que una de las niñas…. –Sammy, dime que te dijo el urólogo….-arrojando la prenda sin darle mas importancia.

-aaagh….tengo luz verde, me podrán extirpar todo el tejido…y….por aquí debe andar el informe, así te enteras con detalle….-al tiempo que le entregaba un gran sobre…- voy a planearlo para los días libres de acción de gracias. Así me dará tiempo a recuperarme y volver al trabajo.
-lo tienes todo planeado. ¿Eso incluye la cirugía correctiva? No creo, mínimo son dos intervenciones…
-lo sé, aun estoy considerando fecha para esa. Una cosa a la vez.
-Sammy…no estoy segura, quizás deberías esperar un poco.
-¿Esperar a que?
-me refiero a tu operación correctiva, deberías pensarlo mejor.
-lo tengo pensado por años, seré normal.
-¿normal..? ¿A que llamas normal? Realmente Sammi, creo que es más complejo que solo extirpar un pedazo de tejido y cerrar los conductos o aberturas.
-No te entiendo, precisamente de eso se trata.
-¿Qué sucede Sammi, si descubres después que lo que realmente quieres es ser mujer? ¿Eh? ¿Qué harás? Naciste siendo mujer, lo fuiste por varios años…
-¡No me vengas con eso, mis cromosomas son de hombre, junto con todo el resto del equipamiento. ¿O te haz olvidado de mis accesorios?
-Sammi creo que tienes a una mujer atrapada.
-¿perdón?
-¿Cómo te explicas entonces que te gusten los hombres?
-aun con eso.
-creo que te gustan como parte del proceso de querer sentirte mujer.
-No, Diana, me gustan por que soy homosexual.
-Estas confundida.
-¡..No…tú no quieres aceptarlo ni cuando me encontraste con Daniel en el cobertizo!
-Ése, ése se aprovecho de ti.

Sam tomó a su hermana de los hombros y se inclino para que le viera a los ojos.

-Si aun no haz podido asimilar esa imagen, te lo voy a dejar claro. Daniel no abusó de mi ese día ni ningún otro, de hecho, quien lo fornico fui yo… - la mirada de sorpresa que su hermana puso y el tartamudeo que le siguió, le indico a Sam que se había hecho entender y por si le quedo dudas, inclinó la cabeza varias veces…-Si, Diana, así sucedió…
-Eso…nunca lo dijiste.
-no me diste mucho tiempo, saliste corriendo y al día siguiente tenia a papá con una cantaleta sobre “la vida miserable que los homosexuales pueden tener”. Una semana después mi vida era una miseria….-apartándose de ella y mientras se sentaba a un lado.
-Yo no le conté a papá que te habia encontrado en el cobertizo. Solo…solo le dije que había rumores en la escuela sobre ti y ese chico, que eran muy cercanos, que….
-Yo te dije que me gustaba, siempre lo supiste.
-si….pero también veia como andaba con una y otra chica. Daniel no era de fiar, tu mismo lo viste como te trato, las cosas que dijo de ti. ¿Ya olvidaste como te molestaron después? Ni cuando Daniel se fue, las cosas mejoraron….-se levantó y empezó a caminar por la habitación, acomodando su ropa.
-¿Lo haz visto.? – preguntó Sam.
-después del accidente, meses después envió esa nota, que te reenvié, no se nada de él. ¿Tú lo haz visto…? –volteo a verle.
-Si…y me contó una historia.
-seguro para lavarse las manos, como siempre.
-pues esta fue buena, dice que papá le estuvo molestando para que no me buscara y que además, le consiguió una beca para que se fuera de la ciudad ¿lo sabias?

Diana dejo la maleta en el piso una vez que la cerro, camino hacia su hermana… -lo hizo por tu bien, papá solo quería lo mejor para ti.

-Podía haberme preguntado que era lo mejor para mi.
-Definitivamente, Daniel no lo era.
-¡Eso no lo sabia ni él....ni tu!

Sam salio de la recamara dando un portazo. Era lo mínimo que podía hacer para quitarse un poco el malestar, todo mundo sabia lo que era mejor para él pero nadie le habia preguntado si estaba de acuerdo.

-Eso sucedió hace mucho, ya no puedo hacer nada…-le dijo su hermana cuando le alcanzó en la cocina, donde ya se ponía a picar algunas cosas para la cena.
-lo sé, siento si te grite…-respondió sin afán de volver a otra discusión.
-solo quiero lo mejor para ti, Sammy.
-Bien, empieza por respetar mis decisiones… -ella solo se apretó a él, quien no pudo resistirse abrazándola por completo…. – me agrada que estés aquí.
-menos mal.


Joshua Leibitz continuaba en su despacho, realmente no tenia a donde ir. Su departamento, enorme y acogedor no era el mejor lugar para estar, además no estaba de humor para llevarse archivos y luego devolverlos. Notó que parpadeaba el intercomunicador y levanto la bocina.

-Leibitz….
-Joshua…. ¿aun ahí…? –la voz no era precisamente de un desconocido, pero tampoco de alguien a quien en esas horas pensara en tener una platica.
-¿Qué quieres?
-A ti. ¿Podemos vernos?
-¿Tu mujercita tiene dolor de cabeza?
-Deja esa broma por la paz, Joshua.
-Realmente me divierte, no me niegues el único placer.
-Puedo darte otros.
-¿no te cansas Jeremy? ¿Cuánto tenemos con esto?
-Meses, bastantes pero sigo pensando en ti, simplemente eres bueno.
-Gracias, es una cualidad que valoras ahora
-Siempre…siempre lo hice. Tomemos una copa juntos, sin ser defensor, ni fiscal, .como viejos amigos…
-Ya no somos ni eso.
- Por que tu no haz querido yo siempre he estado dispuesto ¿Te veo en la 15 y Dawson, donde siempre? Una copa…no te retendré más.
-Si piensas sonsacarme algo del caso….
-Nada absolutamente nada. Solo quiero verte, demos un alto a nuestras diferencias.

El Fiscal de Distrito llevaba ya 2 vasos de ginebra, solicitó uno mas al barman quien puso un vaso nuevo y sirvió….
-doble…-inquirió Jeremy, simplemente estaba fastidiado de esperar. Tenia mas de 30 minutos de la hora que habia acordado y Joshua lo habia dejado plantado. Tomó el celular que vibraba en su costado, si era su esposa, seguro le diría un par de groserías.
-Estoy afuera, sal…-la voz de abogado era como siempre demandante.

Jeremy pagó la bebida, después de darle un gran trago, tomó su abrigo, miró a ambos lados de la cera, hasta reconocer el auto, caminó hacia el, miro por el ventanal y entró.

-pensé que tomaríamos una copa.
-seguro debes haberte tomado hasta la mía.
-en realidad, tomé varias. ¿A dónde vamos? –pregunto ansioso ¿a tu casa?
-Bromeas, dime que quieres…
-¿tu que crees…? –a la palabra le siguió la acción, moviéndose rapidamente sobre el conductor, quien se quedo inmóvil, sintiendo los labios con sabor a licor del otro sobre los suyos. En un primer acto reflejo, le empujó con las manos, haciendo que Jeremy volviera a su asiento, la mirada de Joshua era una mezcla de fastidio, coraje y deseo.

Si, deseo, por que todo ese tiempo no habia podido tener algo como eso de nuevo. Solo sexo pagado ocasionalmente y con el razonamiento desconectado, se desabrochó el cinturón y fue él ahora quien se abalanzó sobre el fiscal. Llevó sus brazos hasta su cuello y con una mano le sostuvo. Ambos se miraron como animales al acecho, Joshua trago saliva con dificultad y acercó su mejilla a la cara del otro, el cual se estremeció al contacto aun más cuando vio los labios de aquel hombre entreabiertos, invitando la invasión. El postergado contacto de bocas llegó, nervioso, excitado. Joshua probó aquellos labios tan conocidos, mordisqueándolos, saboreándolos hasta que el fiscal se separo de aquella boca

-Eres el mejor.

Joshua no lo escuchó y siguió besándolo. Jeremy no lo soportó mas, aquello era algo que venia deseándolo aun más de lo que supuso, volvió el beso mas apasionado y demandante, un calor los invadió. Bajó su mano hasta la entrepierna del abogado, el cual se soltó viéndole con sorpresa. Era tarde para arrepentirse, lo supo cuando su miembro se irguió al contacto de aquella diestra y conocedora. Llevó la mano del fiscal dentro de su pantalón para que la caricia se volviera más profunda, cuando sintió que la sangre iba a otro lugar de su cuerpo, no pudo evitar un gemido.

¿Era amor? No…ya no más. Ahora era simple y llana pasión.

Pero el sonido en el cristal les hizo separarse, frente a ellos una mujer vestida de policía, golpeaba con su lámpara.

-¡Maldición…!-gritó Joshua.
-Déjalo yo lo arreglo…-Jeremy, se arreglo rápidamente la camisa y salio del auto.

Los segundos se alargaron increíblemente, mientras un molesto abogado maldecía, golpeando sobre el volante, miraba que Jeremy habia sacado su billetera, mostrando seguramente su identificación, la oficial simplemente inclinó la cabeza y le dio la papeleta, donde seguramente había anotado las placas del auto…junto con la identificación de ella. Privilegios de ser el fiscal de distrito, nadie se mete con ellos. Joshua vio como la patrulla se fue.

-la tonta pensaba ponerte una infracción….-dijo al tiempo que movía la papeleta frente la cara de Joshua, el cual la tomo, guardándola en su chaqueta al tiempo que arrancaba el auto, sin esperar a que el fiscal entrara. Levantó el celular, segundos después, a medio camino.

-¡¿Dónde…donde demonios…vas?! –le gritaba un enfurecido Jeremy.
-Vete a tu casa.
-Joshua, no seas cabrón. Lo deseas igual que yo.
-Vete a dormir, seguro mañana se te olvida.

El resto del camino a su casa, le dio tiempo suficiente para que el remordimiento le llegara y la flacidez en su entrepierna le hiciera recordar que una vez más se iría a la cama solo.

“Por que quieres, Joshua, seguro Jeremy te hubiera acompañado…” le decía una vocecita, la cual ignoro y prefirió irse a la cama, después de beberse una lata de cerveza y apagar el televisor. En la oscuridad, tuvo tiempo para reflexionar que afortunado había sido de ser sorprendidos por un uniformado, nunca una multa le pareció tan apropiada. Si no hubiera sido por eso, seguro ahora estaría arrepintiéndose doblemente por su debilidad.

-¡Explícamelo…! – la voz de Joshua era reclamante y no dejaba lugar a dudas. Estaba de mal humor…
-Carl Grant se ha negado, le he visitado varias veces. Aceptó la entrevista, pero en el momento en que insinué que ellos…que Morris y él tenían algo, simplemente me corrió de su casa. Nos demandara por acoso si volvemos a insistir.

El sonido de un celular hizo que todos giraran a ver a Sam, quien fue el más sorprendido y ante la mirada casi asesina de Joshua salio de la sala de juntas.

-¿Cómo conseguiste mi número…? –dijo Sam al tiempo que entraba a su despacho, cerrando la puerta.
-todos los celulares tienes almacenado su propio número…-dijo la apacible voz de Daniel detrás del inalámbrico.
-¿Qué demonios quieres?
-hacer las paces.
-No es el momento…no deberías hablarme, estoy en mi trabajo.
-Pues es sobre tu trabajo, te envié un sobre, no debe tardar….
-¿de que hablas?
-te hablo después, un beso…- y la voz se extinguió, seguido de los pasos de la secretaria que le entregaba un sobre, el cual acaba de llegar por mensajeria. Le giró por ambos lados, debía ser un libro. Rasgó el paquete y cayo un video junto con un sobre de fotos..

-¡Espero que tengas un buen motivo para salir de la junta por una llamada telefónica….! –el gritó de Joshua en la puerta le hizo soltar las fotos que veía, el abogado presto atención a ellas cuando reconoció al sujeto, luego miro a Sam, cuestionándole….
-¿Cómo haz conseguido eso?
-Lo envían a mi nombre…-le mostró el sobre.

Ambos abogados veían las escenas que se desplegaban en el video, donde Morris y otro hombre, quien en una nueva toma, resultó ser Grant. Ambos en total arrebato de pasión en algún lugar que debía ser los vestidores.
-Así que era homo fóbico, pues le esta gozando el trasero a Grant y no parece molestarle mucho que…… No, no parece que no le molesto…-dijo en total sarcasmo Joshua, cuando la mano de Morris masturba al otro jugador..
-Creo que ya vimos suficiente…-dijo Sam al apagar la video…-las fotos son de ellos, en distintos lugares, supongo que festejando después de los juegos.
-si…en todas bien acaramelados. ¿Quién demonios dijo que Morris era homo fóbico?
-El dictamen policiaco y Morris no lo negó –contesto Sam.
-bien, ahora hay que validar estas pruebas veamos que dice Morris y su “amorcito”
-¿El que pensaba demandarnos.?
-El mismo.


-¡No voy hablar con ustedes! Vuelven a molestarme y les demandare…-el jugador intentaba cerrar la puerta.
-Dígame Sr. Grant. ¿Desde cuando son “amigos íntimos”, usted y Morris?
-¡Largo de mi casa…! –pero se quedo con la puerta abierta, cuando una foto se interpuso entre ellos, arrancó la foto de la mano de Joshua y luego le dejo entrar, seguido de Sam, a quien no le agradaba mucho la idea.
-¿Cómo obtuvieron esto…? –les preguntó el jugador.
-Tenemos una docena de ella…esa es una copia.
-¿Qué quieren?
-Hablar, por ahora. ¿Desde cuando?
-Hace tiempo, desde que dejó a su mujer, bueno, un poca antes…eran encuentros ocasionales.
-¿Por qué no se desmintió que era homo fóbico?

-Eso, es algo que deberían preguntarme a mi….-la voz de Morris, saliendo de una las habitaciones llamó la atención de ambos abogados…Sam giró en redondo los ojos, mientras la sonrisa de Joshua era evidente. Morris llevaba una toalla atada a media cintura, seguro consolándose con su amor por las injusticias recibidas.

-Pues agradeceré que nos los explique….-levantó ahora la voz Joshua –nos hubiéramos ahorrado bastante molestias, si no se hubiera continuado con esa idea.
-¿Piensa que es fácil decirle al mundo que soy gay? – Morris se puso frente al abogado… - Esa idea la saco el detective que me interrogó, aun estaba dopado cuando me llevaron a la jefatura.
-Pero pudo aclararlo después
-¿de que serviría?
-para que no tengamos a la comunidad gay en su contra, han hecho 2 manifestaciones. Una frente a nuestras oficinas y otras en las jurados y las cuales influye en los noticieros y en la perspectiva del jurado, sin contar el tiempo que hemos invertido en averiguarlo, solo tenía que decirlo.
-No voy a salir ahora con que soy gay, no lo haré… -se volvió hacia una de las mesas, donde encontró una licorera y se sirvió.
-No, nos ayuda mucho, además alguien nos ha enviado un video junto con fotos, de ustedes.
-¿De donde lo sacaron?
-También nos gustaría saberlo. ¿Los vestidores, tienen cámaras de video?
-No…no que nosotros sepamos…-intervino Grant.
-pues alguien los estaba vigilando.
-¿Quién tomo el video? ¿Cómo lo obtuvieron? –les demando Morris.

Ambos abogados guardaron silencio.

-El lunes a primera hora, necesitamos revisar su caso…Otto, estará presente. Señores….-Joshua dio media vuelta, seguido por Sam, quien habia mantenido la boca cerrada


-Llegó a la oficina, sin remitente, algún alma samaritana… -dijo Daniel, una vez que respondió el llamado de Sam…-.no tenia ninguna nota, me pidieron revisarlo y remitirlo a quien fuera conveniente. Si no lo quieres, envíalo a la policía. Ellos encontraran que hacer.
-No…Esta bien, ya estamos en eso. Solo quería saber si existía alguna demanda, si alguien pedía algo a cambio.
-Pues lo ignoro, quizás la esposa de Morris lo vigilaba y se sorprendió cuando vio a su esposo así. La verdad no tengo idea, estoy desvariando.
-Bien, nosotros nos encargaremos. Gracias..
-Es un placer. ¿Te veré luego..?
-En lo que tengo tiempo…si…gracias.


-¿Bien…? – Joshua volvía a preguntarle..
-No saben nada, solo reenviaron el material. Vieron nuestros nombres en la planilla de defensa, ignoran quien se los envió…-respondía a medias Sam ante la mirada de sorpresa del mayor. No era común que alguien les enviara semejante pruebas por correo.
-Hablare con Otto. El lunes sabremos si ese material se autoriza a que sea presentado ante el juez.
-Eso si Morris no nos exige devolvérselo, Grant estaba pálido.
-Lo haré cuando termine de verlo, solo para tomar notas…-dijo Joshua con media mueca en la cara… -Recuerda que pasaré por ti mañana, a las cinco.

Sam asintió y la sonrisa de Joshua fue completa.


-¿Dígame Sam como se sintió? –la terapeuta tomaba notas.
-Confuso, por unos minutos. Pero luego recapacité, en realidad soy un hombre, que nació incompleto al principio. El tiempo se hizo responsable de terminar de definirme.
-Por qué entonces, le inquieto la ropa interior de su hermana…?
-Porque era el sueño de la niña que nació junto conmigo, pero el varón que soy, no esta de acuerdo, ése tiene sus propios gustos.
-¿Por qué le gustan los hombres, Sam?
-Por que soy homosexual. Me gustan los de mi mismo sexo, no tengo dudas de eso.
-Por eso quiere operarse, para gustarles a otros hombres?
-No, ya les gusto sin que me opere. Lo hago por deseo personal, por sentirme completo no en partes, ya es demasiado confuso.
-Por momentos pienso que me dice lo quiero escuchar.
-soy abogado…puede creerlo o no.

La doctora sonrió, en todo ese tiempo, no estaba completamente segura al principio, pero si el joven aceptaba su sexualidad, ¿quien era ella para impedírselo…?

-No tengo inconveniente en que se opere.
-Me alegra…por que lo haría igual…-le dijo al tiempo que se levantaba…Sam no estaba decidido a que siguieran jugando con su propios deseos.


El fin de semana empezó tranquilo, llevando a su hermana de compras, paseando por las tiendas de la gran manzana, comieron el centro y cerca de las 4 ya estaban de vuelta.

Sam le habia comentado a Diana que iría al partido de pelota, insistió en que fuera con ella, seguro conseguían boletos. Ella simplemente se negó, había llamado a una amiga del colegio y aprovecharían para verse.

-¿Segura…?
-Claro, ella pasara por mí a las 7. Tenemos tiempo que no platicamos largo y tendido, así que no te preocupes por mí.
-siento que no soy un buen anfitrión…
-bueno…estas trabajando y no tampoco es para que dejes todo por que he venido ¿a que horas pasarían por ti?
-No debe tardar, si es tan puntual como en la oficina.
-No me haz dicho quien es…-insinuó Diana, por tercer vez, las otras 2, Sam la ignoro.
-Alguien de la oficina, ya te lo dije.
-¿Tiene nombre, como es ella? –tenia la vaga esperanza de que fuera una ella.
-Es él y no me veas así, solo somos amigos.

Diana levantó las manos en señal de rendimiento, no quería saber mas, No estaba preparada para mas, vio que Sam iba a la recamara a vestirse, así que encendió el televisor y se concentró en eso. Cuando sonó el timbre de la puerta, miró el reloj.

-“5 para las 5, mas puntual que un ingles…raro en un oficinista…” – abrió la puerta y se quedo un rato mirando al tipo que estaba en el pasillo, tenia unos increíbles ojos azules y un físico nada despreciable. “No es cierto…”-se dijo así misma.

-Hola, soy Joshua. Busco a Sam.
-Si, no debe tardar, pase…-le costaba trabajo quitarle los ojos de encima. Tenia que reconocer que Sammi tenía buenos gustos con los tipos.
-! Cierra la boca…! –le susurró Sam al pasar a un lado de ella y se sonrojó completamente.

Sam se detuvo frente al auto de Joshua y aquel lo miro.

-Quiero dejar claro, que vamos en plan de amigos y solo eso.
-Si, me queda claro... “que eres complicado”- terminó la frase para si mismo.
-Algo seria tu hermana….- continuo, luego de que cerraba la puerta del auto…mientras veia que Sam buscaba el cinturón.
-.Es mas conversadora, la sorprendiste.
-Seguro. ¿Cuánto tiempo estará?
-Se va mañana, su vuelo sale a media tarde. Solo vino a visitarme, pero su esposo no la dejara más tiempo por aquí. “yo enloqueceré si esta mas tiempo…” –sonreía para sus adentros.
-”El que solo se ríe…de sus maldades se acuerda….” –le musitó al tiempo que jalaba el cinturón y lo cruzaba sobre el cuerpo de Sam, quien se tensó al tener el contacto de Joshua.
- ¿Qué dices?
-un refrán, una sentencia que escuché. Me gusta cuando ríes, lo haces tan poco…espero que no sea de mi
-¿Por qué habría de hacerlo…?
-Hace tiempo que no visto para ir a un estadio, me siento extraño.
-pasas demasiado tiempo en la oficina.
-Es un buen lugar.
-para trabajar…no para vivir…-terminó la frase Sam.


Joshua apartó la vista del camino para ponerla de nuevo en Sam, al escuchar eso, parecía obvio, pero era cierto. Pasaba demasiado tiempo en una oficina, simplemente había olvidado que tenia casa, la cual dejo de interesarle una vez que se enfocó en el trabajo como único refugio.

-Te ves bien, me gusta verte de informal…-Sam puso su atención al cristal o seguro el bochorno se le notaba.
-lo tomaré en cuenta…-rozó su rodilla rápidamente, pero luego se concentró también en el trafico, aunque miraba de vez en vez al castaño. Era tan diferente a Jeremy, tan cálido, tan frágil.

 

 

 

Continuas.....?

Cap. 7