
La mayoría
de las sociedades han sido poco sensibles al fenómeno transexual,
el cual se ha sesgado hacia una manera de pensar simplista y prejuiciosa:
“seres pervertidos”; “educación anormal de los
padres”; “carentes de voluntad”; “degenerados”.
Lo cierto es que el fenómeno transexual es un proceso natural en
donde no hay culpables pero sí víctimas de una sociedad
maniqueísta que entiende las cosas “como deberían
de ser” y no como son. El transexual es un personaje subversivo
en el sentido de que cuestiona si el fin del ser humano como especie es
sólo la reproducción sexual y los modelos hombre-mujer tradicional.
El entendimiento de las causas naturales de este fenómeno debe
de ser el primer paso en la decisión de una persona para ser quien
es, y no mantener una lucha eterna contra sí mismo por el qué
dirán de los demás (Antonelli, 1).
6. Eres complicado
Sam
levantó la mano y la agitó varias veces para cerciorarse
de que su hermana lo había visto entre la multitud. Cuando están
a unos pasos, ella corrió hacia a su lado, para abrazarle, lo hace
con tan efusión que olvidan al resto de la gente por unos segundos.
-¡Sammi….Sammi!
Que gusto, me alegra verte ¡mírate! Estas, increíble,
que bonito corte…-sacudiéndole el cabello e intentando que
el “chico” girara, para verle mejor.
-Calla, no digas esas cosas. ¿Dónde esta Peter..? –cayendo
en cuenta que no veia al esposo de su hermana.
-pues nada, que viaja directo a Filadelfia. Ya no podía retrasarse
mas por el trabajo, me ha enviado a mi para que pueda estar unos días
con contigo…! Así que aquí, estoy Nueva York….!
–le dice en tono teatral…. –no me perdería por
nada, estar unos días contigo, lo sabes…- con un cambio de
voz mas que fraternal, aferrándose a su brazo.
Sam
sonrió, su hermana Diana habia tomado muy en serio su papel protector
hacia él, mucho tiempo atrás. Antes del fallecimiento de
sus padres, ella simplemente amaba lo que era, aunque en ocasiones Sam
se quejaba, indiscutiblemente también la quería.
-¿Es
todo lo que traes…? –le preguntó al momento de tomar
la maleta.
-Si, el resto se lo llevo Peter, así yo viajaría ligera…
-hummm, te malcría ¿eh?
-No, solo es considerado. ¿No haz pensado en comprar un auto..?
–Le dijo una vez que estaban dentro del taxi…..-pensé
que lo comprarías saliendo del colegio.
-Si, eran los planes, pero voy a postergarlo hasta después de mi
intervención.
-! Cuéntame, que te ha dicho el urólogo… ¡ -Diana
estaba decidida a saber el resto de la historia que por teléfono
Sam se negaba a compartir.
-No es el lugar, cuando lleguemos...-le dijo el chico al notar la mirada
del conductor sobre ellos en el espejo retrovisor.
-Bien, pero antes de cenar, me pondrás al tanto…-Diana sonrió
mientras ponía su atención al transito por unos segundos
pero volvería atacar a la primera, bien lo sabia Sam. El resto
del viaje se limitó a platicarle sobre el viaje y lo mucho que
se habían divertido, mostrándole fotos de un sinfín
de lugares.
Una
vez dentro del departamento, Diana curioseo por el, encontrándolo
acogedor, pequeño, pero lleno de detalles. Se habia negado a que
Sam se fuera al sofá-cama. La cama de dos plazas era más
que suficiente, no seria la primera vez que ambos dormían en una
misma cama.
-¿Estas
segura……? – volvía a preguntarle, no era que
le molestara sino que eso lo hacían cuando eran niños, ahora
ella estaba casada y él estaba acostumbrado a dormir solo.
-Claro que si. Si te saco de tu cama, me voy a un hotel….-amenazó,
mientras se posponía a darse un baño.
Sam
se sentó en la cama, viendo la maleta de su hermana, de donde sobresalía
un manojo de ropa, entre ellas la ropa interior. Hurgó entre una
y otras prendas, sintiendo el roce de la tela, por las delicadas prendas….”cuando
era niña”, pensó…”soñaba con vestirme
como mi hermana o mi madre, aunque eran mas cómodos los pantalones
para trepar a los árboles……..” Se levantó
llevando consigo un top de seda que sin pensar mucho meneo entre sus dedos
hasta llevarlo a la altura de su pecho, encimarlo sobre su propia camiseta,
mirando en el espejo la imagen que le devolvía. Sonrió al
imaginarse dentro de la pieza de tela, pero la sonrisa se fue de su cara
al tropezar con la imagen de su hermana en el espejo, quien lo miraba
sorprendida y confusa.
Ella
caminó hacia Sam, tomando su pieza de ropa, mirando de soslayo
como los colores habían subido súbitamente por la cara su
hermano, inclino la cabeza, recordando que años atrás, ella
misma jugaba a vestirle. Su hermanita se veia linda de vestido, con los
enormes collares enrollados y encima de los tacos de su madre, la cual
no tardó un día en descubrirlas utilizando sus cosas. Pero
en vez de enojarse, simplemente se rió, dejándoles jugar,
mas de una vez lo habia hecho, era una travesura normal entre las niñas.
Salvo
que una de las niñas…. –Sammy, dime que te dijo el
urólogo….-arrojando la prenda sin darle mas importancia.
-aaagh….tengo
luz verde, me podrán extirpar todo el tejido…y….por
aquí debe andar el informe, así te enteras con detalle….-al
tiempo que le entregaba un gran sobre…- voy a planearlo para los
días libres de acción de gracias. Así me dará
tiempo a recuperarme y volver al trabajo.
-lo tienes todo planeado. ¿Eso incluye la cirugía correctiva?
No creo, mínimo son dos intervenciones…
-lo sé, aun estoy considerando fecha para esa. Una cosa a la vez.
-Sammy…no estoy segura, quizás deberías esperar un
poco.
-¿Esperar a que?
-me refiero a tu operación correctiva, deberías pensarlo
mejor.
-lo tengo pensado por años, seré normal.
-¿normal..? ¿A que llamas normal? Realmente Sammi, creo
que es más complejo que solo extirpar un pedazo de tejido y cerrar
los conductos o aberturas.
-No te entiendo, precisamente de eso se trata.
-¿Qué sucede Sammi, si descubres después que lo que
realmente quieres es ser mujer? ¿Eh? ¿Qué harás?
Naciste siendo mujer, lo fuiste por varios años…
-¡No me vengas con eso, mis cromosomas son de hombre, junto con
todo el resto del equipamiento. ¿O te haz olvidado de mis accesorios?
-Sammi creo que tienes a una mujer atrapada.
-¿perdón?
-¿Cómo te explicas entonces que te gusten los hombres?
-aun con eso.
-creo que te gustan como parte del proceso de querer sentirte mujer.
-No, Diana, me gustan por que soy homosexual.
-Estas confundida.
-¡..No…tú no quieres aceptarlo ni cuando me encontraste
con Daniel en el cobertizo!
-Ése, ése se aprovecho de ti.
Sam
tomó a su hermana de los hombros y se inclino para que le viera
a los ojos.
-Si
aun no haz podido asimilar esa imagen, te lo voy a dejar claro. Daniel
no abusó de mi ese día ni ningún otro, de hecho,
quien lo fornico fui yo… - la mirada de sorpresa que su hermana
puso y el tartamudeo que le siguió, le indico a Sam que se había
hecho entender y por si le quedo dudas, inclinó la cabeza varias
veces…-Si, Diana, así sucedió…
-Eso…nunca lo dijiste.
-no me diste mucho tiempo, saliste corriendo y al día siguiente
tenia a papá con una cantaleta sobre “la vida miserable que
los homosexuales pueden tener”. Una semana después mi vida
era una miseria….-apartándose de ella y mientras se sentaba
a un lado.
-Yo no le conté a papá que te habia encontrado en el cobertizo.
Solo…solo le dije que había rumores en la escuela sobre ti
y ese chico, que eran muy cercanos, que….
-Yo te dije que me gustaba, siempre lo supiste.
-si….pero también veia como andaba con una y otra chica.
Daniel no era de fiar, tu mismo lo viste como te trato, las cosas que
dijo de ti. ¿Ya olvidaste como te molestaron después? Ni
cuando Daniel se fue, las cosas mejoraron….-se levantó y
empezó a caminar por la habitación, acomodando su ropa.
-¿Lo haz visto.? – preguntó Sam.
-después del accidente, meses después envió esa nota,
que te reenvié, no se nada de él. ¿Tú lo haz
visto…? –volteo a verle.
-Si…y me contó una historia.
-seguro para lavarse las manos, como siempre.
-pues esta fue buena, dice que papá le estuvo molestando para que
no me buscara y que además, le consiguió una beca para que
se fuera de la ciudad ¿lo sabias?
Diana
dejo la maleta en el piso una vez que la cerro, camino hacia su hermana…
-lo hizo por tu bien, papá solo quería lo mejor para ti.
-Podía
haberme preguntado que era lo mejor para mi.
-Definitivamente, Daniel no lo era.
-¡Eso no lo sabia ni él....ni tu!
Sam
salio de la recamara dando un portazo. Era lo mínimo que podía
hacer para quitarse un poco el malestar, todo mundo sabia lo que era mejor
para él pero nadie le habia preguntado si estaba de acuerdo.
-Eso
sucedió hace mucho, ya no puedo hacer nada…-le dijo su hermana
cuando le alcanzó en la cocina, donde ya se ponía a picar
algunas cosas para la cena.
-lo sé, siento si te grite…-respondió sin afán
de volver a otra discusión.
-solo quiero lo mejor para ti, Sammy.
-Bien, empieza por respetar mis decisiones… -ella solo se apretó
a él, quien no pudo resistirse abrazándola por completo….
– me agrada que estés aquí.
-menos mal.
Joshua Leibitz continuaba en su despacho, realmente no tenia a donde ir.
Su departamento, enorme y acogedor no era el mejor lugar para estar, además
no estaba de humor para llevarse archivos y luego devolverlos. Notó
que parpadeaba el intercomunicador y levanto la bocina.
-Leibitz….
-Joshua…. ¿aun ahí…? –la voz no era precisamente
de un desconocido, pero tampoco de alguien a quien en esas horas pensara
en tener una platica.
-¿Qué quieres?
-A ti. ¿Podemos vernos?
-¿Tu mujercita tiene dolor de cabeza?
-Deja esa broma por la paz, Joshua.
-Realmente me divierte, no me niegues el único placer.
-Puedo darte otros.
-¿no te cansas Jeremy? ¿Cuánto tenemos con esto?
-Meses, bastantes pero sigo pensando en ti, simplemente eres bueno.
-Gracias, es una cualidad que valoras ahora
-Siempre…siempre lo hice. Tomemos una copa juntos, sin ser defensor,
ni fiscal, .como viejos amigos…
-Ya no somos ni eso.
- Por que tu no haz querido yo siempre he estado dispuesto ¿Te
veo en la 15 y Dawson, donde siempre? Una copa…no te retendré
más.
-Si piensas sonsacarme algo del caso….
-Nada absolutamente nada. Solo quiero verte, demos un alto a nuestras
diferencias.
El
Fiscal de Distrito llevaba ya 2 vasos de ginebra, solicitó uno
mas al barman quien puso un vaso nuevo y sirvió….
-doble…-inquirió Jeremy, simplemente estaba fastidiado de
esperar. Tenia mas de 30 minutos de la hora que habia acordado y Joshua
lo habia dejado plantado. Tomó el celular que vibraba en su costado,
si era su esposa, seguro le diría un par de groserías.
-Estoy afuera, sal…-la voz de abogado era como siempre demandante.
Jeremy
pagó la bebida, después de darle un gran trago, tomó
su abrigo, miró a ambos lados de la cera, hasta reconocer el auto,
caminó hacia el, miro por el ventanal y entró.
-pensé
que tomaríamos una copa.
-seguro debes haberte tomado hasta la mía.
-en realidad, tomé varias. ¿A dónde vamos? –pregunto
ansioso ¿a tu casa?
-Bromeas, dime que quieres…
-¿tu que crees…? –a la palabra le siguió la
acción, moviéndose rapidamente sobre el conductor, quien
se quedo inmóvil, sintiendo los labios con sabor a licor del otro
sobre los suyos. En un primer acto reflejo, le empujó con las manos,
haciendo que Jeremy volviera a su asiento, la mirada de Joshua era una
mezcla de fastidio, coraje y deseo.
Si,
deseo, por que todo ese tiempo no habia podido tener algo como eso de
nuevo. Solo sexo pagado ocasionalmente y con el razonamiento desconectado,
se desabrochó el cinturón y fue él ahora quien se
abalanzó sobre el fiscal. Llevó sus brazos hasta su cuello
y con una mano le sostuvo. Ambos se miraron como animales al acecho, Joshua
trago saliva con dificultad y acercó su mejilla a la cara del otro,
el cual se estremeció al contacto aun más cuando vio los
labios de aquel hombre entreabiertos, invitando la invasión. El
postergado contacto de bocas llegó, nervioso, excitado. Joshua
probó aquellos labios tan conocidos, mordisqueándolos, saboreándolos
hasta que el fiscal se separo de aquella boca
-Eres
el mejor.
Joshua
no lo escuchó y siguió besándolo. Jeremy no lo soportó
mas, aquello era algo que venia deseándolo aun más de lo
que supuso, volvió el beso mas apasionado y demandante, un calor
los invadió. Bajó su mano hasta la entrepierna del abogado,
el cual se soltó viéndole con sorpresa. Era tarde para arrepentirse,
lo supo cuando su miembro se irguió al contacto de aquella diestra
y conocedora. Llevó la mano del fiscal dentro de su pantalón
para que la caricia se volviera más profunda, cuando sintió
que la sangre iba a otro lugar de su cuerpo, no pudo evitar un gemido.
¿Era
amor? No…ya no más. Ahora era simple y llana pasión.
Pero
el sonido en el cristal les hizo separarse, frente a ellos una mujer vestida
de policía, golpeaba con su lámpara.
-¡Maldición…!-gritó
Joshua.
-Déjalo yo lo arreglo…-Jeremy, se arreglo rápidamente
la camisa y salio del auto.
Los
segundos se alargaron increíblemente, mientras un molesto abogado
maldecía, golpeando sobre el volante, miraba que Jeremy habia sacado
su billetera, mostrando seguramente su identificación, la oficial
simplemente inclinó la cabeza y le dio la papeleta, donde seguramente
había anotado las placas del auto…junto con la identificación
de ella. Privilegios de ser el fiscal de distrito, nadie se mete con ellos.
Joshua vio como la patrulla se fue.
-la
tonta pensaba ponerte una infracción….-dijo al tiempo que
movía la papeleta frente la cara de Joshua, el cual la tomo, guardándola
en su chaqueta al tiempo que arrancaba el auto, sin esperar a que el fiscal
entrara. Levantó el celular, segundos después, a medio camino.
-¡¿Dónde…donde
demonios…vas?! –le gritaba un enfurecido Jeremy.
-Vete a tu casa.
-Joshua, no seas cabrón. Lo deseas igual que yo.
-Vete a dormir, seguro mañana se te olvida.
El
resto del camino a su casa, le dio tiempo suficiente para que el remordimiento
le llegara y la flacidez en su entrepierna le hiciera recordar que una
vez más se iría a la cama solo.
“Por
que quieres, Joshua, seguro Jeremy te hubiera acompañado…”
le decía una vocecita, la cual ignoro y prefirió irse a
la cama, después de beberse una lata de cerveza y apagar el televisor.
En la oscuridad, tuvo tiempo para reflexionar que afortunado había
sido de ser sorprendidos por un uniformado, nunca una multa le pareció
tan apropiada. Si no hubiera sido por eso, seguro ahora estaría
arrepintiéndose doblemente por su debilidad.
-¡Explícamelo…!
– la voz de Joshua era reclamante y no dejaba lugar a dudas. Estaba
de mal humor…
-Carl Grant se ha negado, le he visitado varias veces. Aceptó la
entrevista, pero en el momento en que insinué que ellos…que
Morris y él tenían algo, simplemente me corrió de
su casa. Nos demandara por acoso si volvemos a insistir.
El
sonido de un celular hizo que todos giraran a ver a Sam, quien fue el
más sorprendido y ante la mirada casi asesina de Joshua salio de
la sala de juntas.
-¿Cómo
conseguiste mi número…? –dijo Sam al tiempo que entraba
a su despacho, cerrando la puerta.
-todos los celulares tienes almacenado su propio número…-dijo
la apacible voz de Daniel detrás del inalámbrico.
-¿Qué demonios quieres?
-hacer las paces.
-No es el momento…no deberías hablarme, estoy en mi trabajo.
-Pues es sobre tu trabajo, te envié un sobre, no debe tardar….
-¿de que hablas?
-te hablo después, un beso…- y la voz se extinguió,
seguido de los pasos de la secretaria que le entregaba un sobre, el cual
acaba de llegar por mensajeria. Le giró por ambos lados, debía
ser un libro. Rasgó el paquete y cayo un video junto con un sobre
de fotos..
-¡Espero
que tengas un buen motivo para salir de la junta por una llamada telefónica….!
–el gritó de Joshua en la puerta le hizo soltar las fotos
que veía, el abogado presto atención a ellas cuando reconoció
al sujeto, luego miro a Sam, cuestionándole….
-¿Cómo haz conseguido eso?
-Lo envían a mi nombre…-le mostró el sobre.
Ambos
abogados veían las escenas que se desplegaban en el video, donde
Morris y otro hombre, quien en una nueva toma, resultó ser Grant.
Ambos en total arrebato de pasión en algún lugar que debía
ser los vestidores.
-Así que era homo fóbico, pues le esta gozando el trasero
a Grant y no parece molestarle mucho que…… No, no parece que
no le molesto…-dijo en total sarcasmo Joshua, cuando la mano de
Morris masturba al otro jugador..
-Creo que ya vimos suficiente…-dijo Sam al apagar la video…-las
fotos son de ellos, en distintos lugares, supongo que festejando después
de los juegos.
-si…en todas bien acaramelados. ¿Quién demonios dijo
que Morris era homo fóbico?
-El dictamen policiaco y Morris no lo negó –contesto Sam.
-bien, ahora hay que validar estas pruebas veamos que dice Morris y su
“amorcito”
-¿El que pensaba demandarnos.?
-El mismo.
-¡No voy hablar con ustedes! Vuelven a molestarme y les demandare…-el
jugador intentaba cerrar la puerta.
-Dígame Sr. Grant. ¿Desde cuando son “amigos íntimos”,
usted y Morris?
-¡Largo de mi casa…! –pero se quedo con la puerta abierta,
cuando una foto se interpuso entre ellos, arrancó la foto de la
mano de Joshua y luego le dejo entrar, seguido de Sam, a quien no le agradaba
mucho la idea.
-¿Cómo obtuvieron esto…? –les preguntó
el jugador.
-Tenemos una docena de ella…esa es una copia.
-¿Qué quieren?
-Hablar, por ahora. ¿Desde cuando?
-Hace tiempo, desde que dejó a su mujer, bueno, un poca antes…eran
encuentros ocasionales.
-¿Por qué no se desmintió que era homo fóbico?
-Eso,
es algo que deberían preguntarme a mi….-la voz de Morris,
saliendo de una las habitaciones llamó la atención de ambos
abogados…Sam giró en redondo los ojos, mientras la sonrisa
de Joshua era evidente. Morris llevaba una toalla atada a media cintura,
seguro consolándose con su amor por las injusticias recibidas.
-Pues
agradeceré que nos los explique….-levantó ahora la
voz Joshua –nos hubiéramos ahorrado bastante molestias, si
no se hubiera continuado con esa idea.
-¿Piensa que es fácil decirle al mundo que soy gay? –
Morris se puso frente al abogado… - Esa idea la saco el detective
que me interrogó, aun estaba dopado cuando me llevaron a la jefatura.
-Pero pudo aclararlo después
-¿de que serviría?
-para que no tengamos a la comunidad gay en su contra, han hecho 2 manifestaciones.
Una frente a nuestras oficinas y otras en las jurados y las cuales influye
en los noticieros y en la perspectiva del jurado, sin contar el tiempo
que hemos invertido en averiguarlo, solo tenía que decirlo.
-No voy a salir ahora con que soy gay, no lo haré… -se volvió
hacia una de las mesas, donde encontró una licorera y se sirvió.
-No, nos ayuda mucho, además alguien nos ha enviado un video junto
con fotos, de ustedes.
-¿De donde lo sacaron?
-También nos gustaría saberlo. ¿Los vestidores, tienen
cámaras de video?
-No…no que nosotros sepamos…-intervino Grant.
-pues alguien los estaba vigilando.
-¿Quién tomo el video? ¿Cómo lo obtuvieron?
–les demando Morris.
Ambos
abogados guardaron silencio.
-El
lunes a primera hora, necesitamos revisar su caso…Otto, estará
presente. Señores….-Joshua dio media vuelta, seguido por
Sam, quien habia mantenido la boca cerrada
-Llegó a la oficina, sin remitente, algún alma samaritana…
-dijo Daniel, una vez que respondió el llamado de Sam…-.no
tenia ninguna nota, me pidieron revisarlo y remitirlo a quien fuera conveniente.
Si no lo quieres, envíalo a la policía. Ellos encontraran
que hacer.
-No…Esta bien, ya estamos en eso. Solo quería saber si existía
alguna demanda, si alguien pedía algo a cambio.
-Pues lo ignoro, quizás la esposa de Morris lo vigilaba y se sorprendió
cuando vio a su esposo así. La verdad no tengo idea, estoy desvariando.
-Bien, nosotros nos encargaremos. Gracias..
-Es un placer. ¿Te veré luego..?
-En lo que tengo tiempo…si…gracias.
-¿Bien…? – Joshua volvía a preguntarle..
-No saben nada, solo reenviaron el material. Vieron nuestros nombres en
la planilla de defensa, ignoran quien se los envió…-respondía
a medias Sam ante la mirada de sorpresa del mayor. No era común
que alguien les enviara semejante pruebas por correo.
-Hablare con Otto. El lunes sabremos si ese material se autoriza a que
sea presentado ante el juez.
-Eso si Morris no nos exige devolvérselo, Grant estaba pálido.
-Lo haré cuando termine de verlo, solo para tomar notas…-dijo
Joshua con media mueca en la cara… -Recuerda que pasaré por
ti mañana, a las cinco.
Sam
asintió y la sonrisa de Joshua fue completa.
-¿Dígame Sam como se sintió? –la terapeuta
tomaba notas.
-Confuso, por unos minutos. Pero luego recapacité, en realidad
soy un hombre, que nació incompleto al principio. El tiempo se
hizo responsable de terminar de definirme.
-Por qué entonces, le inquieto la ropa interior de su hermana…?
-Porque era el sueño de la niña que nació junto conmigo,
pero el varón que soy, no esta de acuerdo, ése tiene sus
propios gustos.
-¿Por qué le gustan los hombres, Sam?
-Por que soy homosexual. Me gustan los de mi mismo sexo, no tengo dudas
de eso.
-Por eso quiere operarse, para gustarles a otros hombres?
-No, ya les gusto sin que me opere. Lo hago por deseo personal, por sentirme
completo no en partes, ya es demasiado confuso.
-Por momentos pienso que me dice lo quiero escuchar.
-soy abogado…puede creerlo o no.
La
doctora sonrió, en todo ese tiempo, no estaba completamente segura
al principio, pero si el joven aceptaba su sexualidad, ¿quien era
ella para impedírselo…?
-No
tengo inconveniente en que se opere.
-Me alegra…por que lo haría igual…-le dijo al tiempo
que se levantaba…Sam no estaba decidido a que siguieran jugando
con su propios deseos.
El fin de semana empezó tranquilo, llevando a su hermana de compras,
paseando por las tiendas de la gran manzana, comieron el centro y cerca
de las 4 ya estaban de vuelta.
Sam
le habia comentado a Diana que iría al partido de pelota, insistió
en que fuera con ella, seguro conseguían boletos. Ella simplemente
se negó, había llamado a una amiga del colegio y aprovecharían
para verse.
-¿Segura…?
-Claro, ella pasara por mí a las 7. Tenemos tiempo que no platicamos
largo y tendido, así que no te preocupes por mí.
-siento que no soy un buen anfitrión…
-bueno…estas trabajando y no tampoco es para que dejes todo por
que he venido ¿a que horas pasarían por ti?
-No debe tardar, si es tan puntual como en la oficina.
-No me haz dicho quien es…-insinuó Diana, por tercer vez,
las otras 2, Sam la ignoro.
-Alguien de la oficina, ya te lo dije.
-¿Tiene nombre, como es ella? –tenia la vaga esperanza de
que fuera una ella.
-Es él y no me veas así, solo somos amigos.
Diana
levantó las manos en señal de rendimiento, no quería
saber mas, No estaba preparada para mas, vio que Sam iba a la recamara
a vestirse, así que encendió el televisor y se concentró
en eso. Cuando sonó el timbre de la puerta, miró el reloj.
-“5
para las 5, mas puntual que un ingles…raro en un oficinista…”
– abrió la puerta y se quedo un rato mirando al tipo que
estaba en el pasillo, tenia unos increíbles ojos azules y un físico
nada despreciable. “No es cierto…”-se dijo así
misma.
-Hola,
soy Joshua. Busco a Sam.
-Si, no debe tardar, pase…-le costaba trabajo quitarle los ojos
de encima. Tenia que reconocer que Sammi tenía buenos gustos con
los tipos.
-! Cierra la boca…! –le susurró Sam al pasar a un lado
de ella y se sonrojó completamente.
Sam
se detuvo frente al auto de Joshua y aquel lo miro.
-Quiero
dejar claro, que vamos en plan de amigos y solo eso.
-Si, me queda claro... “que eres complicado”- terminó
la frase para si mismo.
-Algo seria tu hermana….- continuo, luego de que cerraba la puerta
del auto…mientras veia que Sam buscaba el cinturón.
-.Es mas conversadora, la sorprendiste.
-Seguro. ¿Cuánto tiempo estará?
-Se va mañana, su vuelo sale a media tarde. Solo vino a visitarme,
pero su esposo no la dejara más tiempo por aquí. “yo
enloqueceré si esta mas tiempo…” –sonreía
para sus adentros.
-”El que solo se ríe…de sus maldades se acuerda….”
–le musitó al tiempo que jalaba el cinturón y lo cruzaba
sobre el cuerpo de Sam, quien se tensó al tener el contacto de
Joshua.
- ¿Qué dices?
-un refrán, una sentencia que escuché. Me gusta cuando ríes,
lo haces tan poco…espero que no sea de mi
-¿Por qué habría de hacerlo…?
-Hace tiempo que no visto para ir a un estadio, me siento extraño.
-pasas demasiado tiempo en la oficina.
-Es un buen lugar.
-para trabajar…no para vivir…-terminó la frase Sam.
Joshua apartó la vista del camino para ponerla de nuevo en Sam,
al escuchar eso, parecía obvio, pero era cierto. Pasaba demasiado
tiempo en una oficina, simplemente había olvidado que tenia casa,
la cual dejo de interesarle una vez que se enfocó en el trabajo
como único refugio.
-Te
ves bien, me gusta verte de informal…-Sam puso su atención
al cristal o seguro el bochorno se le notaba.
-lo tomaré en cuenta…-rozó su rodilla rápidamente,
pero luego se concentró también en el trafico, aunque miraba
de vez en vez al castaño. Era tan diferente a Jeremy, tan cálido,
tan frágil.
Continuas.....?
|