Clasificación: PG-17
Pareja (s): Simples desconocidos.
Avisos: Relaciones intersexuales.

 


“El término sexo no se refiere únicamente a la acción de tener relaciones sexuales. Se refiere a qué tipo de clasificación biológica tenemos y sólo existen dos posibilidades: hombre o mujer. La cultura occidental, hegemónica en el siglo XXI, asume que el sexo y el género son absolutos: hombre o mujer sin ninguna posibilidad de variaciones….lo cual es simplemente aburrido.”

9.- Eres deseable.


Sam miraba detrás del ventanal de cristal que separaba su despacho del resto hacia la oficina del socio mayoritario de la firma, Otto. Sus compañeros de trabajo, Smith y Rolan, se veían entre si. Ninguno de los tres había sido llamado a estar presente cuando Morris se presentara en el buffet a primera hora de la mañana. Solo Otto y Joshua estarían presentes en esa entrevista. Debía validarse el material del video, para ser presentado en la corte.

El joven abogado se encontraba preocupado por el rumbo de los acontecimientos, pero guardo la compostura y se negó hacer comentarios con Smith quien varias veces susurrara en voz alta que no debían negarles su participación. Sam prefirió centrar su mente en el archivo que tenia en sus manos. Tenia que encontrar algo que fuera de utilidad, luego a su mente llegó unos recortes de conversación que tuviera el día anterior. Tomó el teléfono a un lado y llamó a la persona que más rápidamente podría darle información.

-Daniel, hola….si estoy bien. Gracias. Necesito confirmar algo que me dijiste ayer sobre Roxie. ¿Cómo puedo acceder a su expediente?

Al decir esto, Smith se levantó, él era el encargado de conseguir información sobre el occiso, en este caso Roxie, que era el apodo del chico. Se acercó a Sam, quien le pidió esperar.

-¿puedes darme el teléfono de quien estaba encargada de su reasignación? Aja…Jones Catherine…si, estoy anotando…-garabateó rápidamente el número y se lo pasó a Smith…. -¿podrías llamarle y saber si podemos conseguir el expediente del occiso?- El otro abogado asintió, mientras salía a buscar un teléfono. Sam le vio, mientras Rolan seguía con la vista pegada al ventanal.

-Si, estoy bien, en serio. No. No, no te preocupes…-bajando la voz, para que su conversación no fuera escuchada por su compañero…-Dormí bien, si…fui a correr temprano, me gustaría Daniel, pero creo que tendré trabajo de sobra. Si, el caso. Te hablaré después, lo prometo….- colgó el teléfono y su atención fue puesta en la figura de Morris quien dejaba el despacho a grandes zancadas, a Otto quien hablaba con Joshua en voz baja, mientras este último asentía y volvía a su despacho, donde cerró la puerta de un portazo.


Rolan volteó a ver a Sam…. –tenemos problemas.

Unos segundos después, el timbre del teléfono casi hizo brincar a Rolan, quien lo levantó…. -¡ A mi oficina….lo tres! –la voz de Joshua bramó detrás de la línea y no fue necesario que pasara el recado, Sam había escuchado alto y claro el grito del rubio. Salieron, topándose con Smith, quien les siguió para darle su recado.

-Jones, no quiere dar informes. Alega que son confidenciales las reasignaciones de sexo. No dará acceso a su expediente.
-No negó entonces que el occiso estuviese en sus listas.
-…Hummm, no…pero no dará informes…-volvió a repetir el abogado. Sam asintió y le indicó que fueran al despacho de Joshua, quien movía entre sus manos unas pequeñas bolas de metal, intentando disipar su fastidio con eso. Cuando los tres llegaron, no fijó su vista en Sam, sino que inicio hablar en casi un monologo.

-Morris se niega a que el video se puesto como prueba de su defensa, lo cual Otto coincide en que no ayudara a su imagen. Morris ha propuesto dar una declaración, donde niegue ser homo fóbico y que tiene una relación con su compañero de equipo. Desapruebo tal propuesta, seria lincharlo ante la opinión pública.

-¿Hay algo rescatable en todo esto? –pregunto Rolan…
-Si. Morris afirma, que anteriormente ya había estado con Roxie, que su amante…la solicito en particular para esa fiesta, por que en una ocasión anterior habían estado los tres juntos.

El silencio se instaló entre los abogados…. Rolan giró los ojos en redondo y Smith se movía inquieto en su silla.

-¿Sigue insistiendo en que es inocente…? –preguntó Sam

Joshua puso sus ojos entonces en él. Si no fuera por la jaqueca que estaba a puntos de emerger, hubiera encontrado una forma para acercarse al chico y poner sus dedos en su boca, no con intención de callarle, sino con la idea de que si lamía sus dedos, podría iniciar a excitarlo, luego tener sexo, con lo que seguro le quitaría el dolor de cabeza, pero centro su respuesta en algo mas profesional…. –todos son inocentes hasta probar lo contrario.

-Me refiero a que acepta que es homosexual, que conocía a Roxie, que estaba drogado como caballo. ¿Cuál era fue la diferencia entre esta vez y las anteriores, para que apretara el cuello hasta tronarle las cervicales…-argumentaba el castaño.
-dice…que practicaron “asfixia erótica”
-¿perdón…? –se movió mas inquieto Smith ante eso.
-se causa la asfixia por placer, se usan cuerdas, bolsas, las manos…-continuó Joshua.
-Eso esta en el informe, pero se supuso que eran cuando le rompió las cervicales…-dijo Smith
-pues no….según esto al occiso le gustaba....-Joshua tenia la vista en algún punto fijo.
-¿lo había hecho anteriormente con él? –preguntó Sam.
Supongo que es algo estándar que solía hacer…-dijo con fastidio el rubio.
-pero eso no es consistente…- Sam revisaba el expediente que tenia en la mano… -aquí dice, que el occiso tenia golpes y contusiones propios de una golpiza, que le rompió varias costillas… -puso el informe sobre el escritorio… - no presentó hematomas en el cuello a causa de forcejeo o manipulación por excitarle, le tronó el cuello limpiamente.
-¿Cuál es la diferencia…? –bufó Rolan.
-Que si fuera una práctica común por parte del occiso, tendría hematomas o marcas en el cuello….-se levantó Joshua, empezando a caminar en círculos.
-¿Anteriormente, Morris o su compañero le habían practicado asfixia, al occiso…?-preguntó Sam
-No. Según esto, fue la primera vez…-Joshua se detuvo….-Recuerda que la otra prostituta se lo dijo, que ella le confió, que al occiso el gustaba esa practica.

-Cómo recuerda eso…si estaba drogado…? ¿Lo hizo antes de drogarse?...- alegó Rolan.

-Recuerda fragmentos, pero seguro fue mientras se drogaban…-Joshua se llevó la taza de café frió y la dejó…
-La clave es la prostituta.
-En efecto Smith, ella es la clave. ¡Tu el encargado de darme información sobre ella! –volteo irónico hacia el aludido.

-Trabajaba en el distrito de Queens, preferentemente en una casa de citas, nunca en la calle. Tiene una lista, bastante larga de clientes asiduos, pero en los últimos meses, parece que sus “entradas” –en tono casi burlón, pero rápidamente cambio ante la mirada fría de Joshua sobre él –….sus ingresos bajaron.
-¿En ese mismo tiempo, entró Roxie a trabajar en esa casa de citas..? –preguntó Sam y vio que Joshua lo miraba directamente entonces.
-¿Supones que había rivalidades?
-No seria la primera en querer desaparecer a la competencia…-tamborileo el lápiz sobre el block de notas. –Además, el occiso estaba en lista de ser programado para una reasignación de sexo.

Joshua sonrió, volviendo a su café….-seria mujer completa y si tenía una clientela establecida, sacaría del mercado a otras con más tiempo. Una cosa es decirlo y otro probarlo. Su testimonio es vital, ella determinaría el caso, al ser la testigo presencial. Salvo que podamos desacreditarla, y tendremos que hacerlo o hundirá a Morris. Así que dedicaremos nuestra atención a eso.

Minutos después los tres abogados salían de la oficina de Joshua, quien mantenía su vista en algún punto, visiblemente contrariado.

Sam volvió a su despacho, trabajo un rato con Smith y acordaron un plan para acceder a la información de la testigo presencial, quien suponían estaría en tratos con la fiscalia. Smith se fue con Rolan horas después y cuando el castaño se sentó en frente de su pc, el teléfono sonó.

-Buenos días… ¿dormiste bien..? – la voz de Joshua era cálida y totalmente diferente a que utilizaba cuando el resto de abogados estaba. Ese era un detalle que solo compartía con Sam.

Habían acordado, más bien Sam le solicitó, que mantuvieran una actitud profesional en el trabajo. Nada de arrumacos, ni tratos especial y muchos menos arrimones en la oficina. Ser amantes en una oficina corporativa siempre era un dilema entre los involucrados, siendo varones era para extremar precauciones.


-Bien…-dijo volteando hacia la oficina de enfrente, de donde sabia le hablaba.
-Me gustaría cenar contigo…
-Tenemos trabajo extra ¿lo olvidaste?
-No.
-Bien, por que los chicos y yo nos quedaremos tiempo extra, facturaremos eso…-la sonrisa de Joshua le encantó, por lo menos se había relajado y no estaba tan tirante como en la mañana…. –puedes acompañarnos.
-Dalo por hecho.

En efecto, el trabajo extra se apiló, debían presentarse el miércoles al juzgado a la primera audiencia del caso y tanto Otto como Joshua querían tener una buena defensa contra un hombre que la prensa se había encargado de crucificar.

Eran cerca de las 9 de la noche cuando empezaron a recoger documentos y archivos, para verse al día siguiente, Smith le indicó a Rolan que necesitaba lo llevara, su auto estaba en el taller. El sonido de un celular hizo voltear a los tres abogados y Sam se disculpó, saliendo hacia su oficina para recoger su portafolio.

-! Daniel…! ¿Qué paso?
-Cenemos juntos.
-Ohhh…ya lo hice, sigo en la oficina.
-¿Quieres que pase por ti?

Un golpecito en la puerta hizo voltear al castaño, quien asintió ante la seña de Joshua de que se iban y que se apresurará.

-No. No es necesario, me voy con los chicos y revisaré expedientes el resto de la noche. Nos presentamos el miércoles en el jurado. Te hablo después.
-Te buscaré ese día, no hagas planes. Comemos juntos ¿esta bien?
-Si, me parece bien.
-Te quiero….. –Sam no supo que decir y solo alcanzó a murmurar un “nos vemos luego”

Cuando tomó su portafolio, las oficinas estaban casi vacías y salvo un par de abogados alcanzaron a darle las buenas noches, salio del buffet y frente al elevador se encontraba Joshua, quien no hizo ningún comentario, salvo oprimir el botón para abrir las puertas. Ambos entraron y se encontraron con otras personas dentro, así que se mantuvieron en silencio, pero tres pisos mas abajo, el ultimo acompañante les dejo, quedándose ambos solos.

Joshua no espero más y tomo la cintura del castaño para atraerlo hacia él. Le ofreció los labios y fueron aceptados por Sam, quien abrió su boca para dejar pasar la lengua tibia del rubio y capturarla con la suya. El beso se hizo intenso y dejaron caer los portafolios en el piso, ambos estaban necesitados y hambrientos. Mantener las apariencias en la oficina había sido ese primer día todo un suplicio para el rubio y por lo que notaba, también para Sam.

-¿Tu casa o la mía? –le susurró, mientras le apretaba las caderas.
-A mi casa…y tu a la tuya…-logró separarse del rubio, cuando llegaron a la planta baja. Joshua iba a protestar, cuando tomó también su portafolio y camino detrás de Sam. Un par de voces les hicieron voltear. Rolan y Smith seguían en el estacionamiento, el auto del primero tampoco encendía, por lo cual contrario a sus deseos, Joshua les llevo. Cosa que le contrario además, ya que el departamento de Sam estaba mas cerca y fue el primero en bajar, despidiéndose sin muchos preámbulos.
-No se ustedes, pero Sam tiene muy bien trasero… -dijo Rolan en forma socarrona al verle subir las escaleras de su departamento.
- ¿desde cuando te gustan los hombres? –le increpó Joshua ante el comentario.
-.No. no…a mi no me gustan los hombres. Yo solo dije que tenía buen trasero.
-Es que corre y no come tantas donas como tu… -le dijo Smith riéndose.
-Pues será eso…pero hay que conseguirle novia pronto…o se nos hace gay…-continuó Rolan
-Deja de fastidiar con eso... –Joshua siguió conduciendo, visiblemente molesto.
-¿Eres homo fóbico…Leibitz…? – pregunto Rolan a su compañero…
-.No ¿y tú?
-pues, algunos son una porquería.
-Los hetero también y son mayoría…-después de la frase del rubio, la risa de Smith lleno el automóvil y luego se unieron Rolan y el mismo Joshua.

El siguiente día, fue una copia del anterior, trabajo y mas trabajo. Tenían seguro poder contraatacar las evidencias de las drogas encontradas, que realmente estaban adulteradas. Así como también que varias de las pruebas periciales fueron realizadas con negligencia, sin contar que había contaminación de ellas y por ende, ponerlas entredicho.

Lo que mas se había complicado era la información sobre la prostituta en la escena del crimen. Habían logrado acceso a la cuenta bancaria de la testigo clave de la fiscalia, así como a información proporcionada por el detective del caso, que curiosamente tenia traspapelado el archivo. La mujer ya no era solo la segunda prostituta, se había convertido en la testigo, después de que alegara que su estado de drogadicción era tal, que poco se entero de lo sucedido. Pero siempre un buen trato con el fiscal ayudan para hacer recordar hasta la infancia…en el momento menos adecuado para su cliente.

Volvieron a cenar ahí, mientras Joshua y Otto les comunicaban el esquema bajo el cual iniciarían el juicio. Ver las evidencias presentadas, las pruebas y esperar a descartarlas, una a una. Joshua llevaría la voz cantante en el juicio y el resto seria el equipo de soporte. Cuando Otto se retiró, eran casi las 8 de la noche y les recomendó irse a descansar, para presentarse temprano en el juzgado y sortear a toda la prensa.

Smith y Rolan volvieron a pedir ser llevados, así que los cuatros iban en el ascensor. Los dos primeros empezaron hablar sobre béisbol y Sam asentía de vez en cuando, pero sus ojos estaban puestos en Joshua, quien simuladamente se lamió el labio superior, mientras pegaba su espalda a la fría pared. Donde esperaba que eso le bajara un poco las ansias. Tener cerca de Sam y no tenerlo, se había convertido en algo más que un reto. Tuvo que conformarse con verlo por el espejo retrovisor un par de veces y luego bajar.

-Si haces un comentario sobre su trasero…te iras en taxi…-gruño a Rolan que se abstuvo de hacerlo y siguieron la marcha.

Sam llego al departamento y arrojó sus llaves sobre la mesa de la entrada, como era costumbre suya. Revisó los recados y entre los de su hermana, se encontraba además los de Daniel, quien le deseaba que su presentación en el juzgado fuera un éxito….que no olvidara que comían juntos y para recordarle que Dolores y Richard le verían el jueves, por que ya tenían los documentos necesarios. Asintió complacido. Se dio un baño y preparo una bebida de frutas y se instaló a ver alguna serie de TV. Había debía ver en ella, era solo cuestión de buscar y olvidarse un poco del caso.

Claro que los golpes en la puerta hicieron que pegará un brinco para ir a ver quien a esas horas tocaba su puerta. El aroma a café con leche le hizo sonreír.

-Seguro que te hace falta para ir a dormir… -dijo Joshua burlón y cerro la puerta detrás de si…para luego besar la nariz de Sam.
-¿los arrojaste a media autopista…?
-No…afortunadamente solo les deje para que recogieran sus autos, ambos estaban en el mismo taller, así que volví…-dándole el vaso de café y el castaño lo tomó, mientras bebía un sorbo.…
-tu día de suerte –dijo Sam y le indicó pasar… -las noticias de las 10.
-Ver noticias antes de irse a dormir, es para terminar alucinado… -apagó el televisor, mientras se sentaba en el mullido sillón y atraía a Sam a su lado… -¿sabes…? Ese arreglo que hicimos de ser “profesionales” y no tener arrumacos en la oficina, me tiene algo…inquieto.
-pues lo haces muy bien. Gritas y pides informes, vuelves a gritar y nos tienes a Smith y a mí, al punto de un ataque. Realmente lo tomas muy bien… -rió ante eso, pero aceptaba que era necesario y no estaba fuera de lo que usualmente solía ser Joshua en el trabajo. Exigente con todos, incluyéndolo.
-en realidad, pensaba, si podíamos.
-¿……..?
-ya sabes, escondernos en el archivo o revolcarnos encima de la mesa del consejo…o usar la silla de mi escritorio…. –le dijo el rubio en tono jocoso, mientras separaba los cabellos de la cara de Sam y lamía sus orejas, ante lo cual Sam levantó los hombros en forma divertida.
-jajajajaja, eres increíble. ¿Siempre eres así? Tan…dulce y juguetón.
-Contigo si. Es muy fácil, no puedo evitarlo…..-dándole un beso casi inocente en la mejilla luego su vista se fijo en el abertura del cierre de la sudadera de Sam, que desplegaba gran parte de su piel y mostraba parte de la ropa interior que traía, abrió los ojos en redondo al notar que era una fina prenda de algodón.

Lo que hizo a continuación, lo hizo en total arrebatado.

Le retiró a Sam el vaso y junto con el suyo lo puso en la mesita de un lado…volvió a besar su mejilla, lamiendo su cuello, notando la poca resistencia que ponía, sus manos fueron directo al cierre de la sudadera y bajaron de un tirón para dejar al descubierto la camisita.

Sam se sintió de pronto desnudado y por instinto se cubrió, luego que separó del rubio, miraba su cara totalmente extasiada, al contrario de lo que esperara.

-Linda prenda, muéstramela.
-mi hermana, ella me la regalo…es algo…
-sexy… déjame verla.
-No.
-Vamos… -Joshua volvía a retenerlo y pasar sus manos por la camisita que se pegaba a los pectorales del joven abogado, dejando su pezones solo cubiertos por los tirantes y se encontraban endurecidos, lo cual estimuló mas al rubio, quien buscó meter su mano dentro de la tela, acariciando al mismo tiempo la piel del chico y la prenda.

Un gemidito y Sam volvieron a cubrirse, alejándose un poco, pero no lo suficiente para que Joshua le atrapara. Le encantaba ese chico, tímido y sensual, que no lograba descifrar del todo.

-¿te conté…como Herz me sedujo?

Sam tomo su café y un almohadón que abrazo, mientras bebía.

-No sé…si quiera oír eso…-dijo entre serio y burlón.

Joshua le quitó el cojín y lo puso en las piernas del castaño, para instalar su cabeza ahí y recostarse.

-Fui a buscar a Olga a su cuarto, en la residencia estudiantil, íbamos a ir a una fiesta en la fraternidad. Quería sorprenderla, abrí la puerta, por que yo tenia llave…y... me encontré con Herz probándose la ropa de Olga… -dicho esto, Joshua se levantó y arrojó el cojín al suelo, para tomar las manos de Sam, que le miraba con cara de no creer lo que escuchaba… -traía puesta una camiseta de licra entallada y una falda de tablones…de esas que usan las porristas. ¡No me mires así, Sam…es la verdad…! Ambos era delgados y a él la ropa de su hermana…le quedaba.
-¿Por qué lo hacia?
-por que le excitaba….vestirse, que lo vieran, de hecho no dejo de hacer lo que hacia cuando llegue. Se sorprendió solo, por que tenia llave, pregunté por Olga, dijo que andaría por ahí…que podía esperarla.
-¿y te quedaste a ver el espectáculo?
-me tomó por sorpresa. Ya había visto a otros hombres desnudos, pero…este estaba vestido, con una corta falda y me senté a verle…él sonrió y continuó buscando el ropero de Olga. Me mostró un par de faldas y preguntó que cual. ¿sabes que respondí?
-ni idea
-”que todo dependía a donde fuera”, se rió y me dijo que iría a bailar y que buscaba algo sexy…para ir de “lolita” así, sin mas. Le indique una y se quito la otra, no traía nada debajo y volvió a ponerse la que le entregué… -Joshua tomó su vaso con café, mientras veía la cara de colores que tenia el castaño.
-¿Qué paso después? –totalmente sorprendido…
-Lo folle con la falda puesta…-dijo en un susurró, que Sam escucho claramente…. –simplemente, me pareció la cosa mas excitante, , verle vestirse…tener una erección ahí. Solo me indicó con la mano que fuera hacia él y así empezó eso.
-Eres algo…pervertido…-Sam bebía su café, asimilando aquella historia.
-¿Cuál es tu fantasía?
-¿……?
-No digas que no tienes ninguna y que pasas su noches en celibato y oración.
-¿A que te refieres? ¿No es suficiente que sea gay?
-Eso es una preferencia sexual. Yo hablo de fantasías, como hacerlo en el elevador o usar ropa sexy de cuero. A esas cosas me refiero
-¿Cuál es la tuya…? –buscando ganar tiempo.
-ya te lo dije…me enloquecen los tipos vestidos de “lolita”
-¿te gustan los transvesti…?
-No…en el sentido estricto, solo como fantasía y no que se transformen completamente, solo algo de mujer encima de ellos.
-Vaya…-dijo Sam, que intentaba procesar aquello, tan rápido como se terminaba el café.
-Ahora dime, cual es tu fantasía. Y no me digas que no tienes una, por que no lo creo, todos tenemos una. Prometo no reírme, ni sicoanalizar…-levantando la mano... –promesa de Scout.
-¿eres Scout…?
-No me cambies la conversación…-levantando su barbilla y dándole un beso en ella
- ¿prometes no reírte?
-tu no lo haz hecho con la mía.
-yo…es una tontería.
-No...No lo es, si es tu fantasía, es importante para mí.
-siempre he pensado, como seria tener sexo, en medio de la gente. Que te vean haciéndolo, pero no les moleste, ni les incomode, disfrutar de ello, si más. Delante de todos. Es tonto lo sé.
-No. Es una fantasía nacida de tu deseo de expresar tu sexualidad. De ser aceptado.
-Me estas sicoanalizando.
-Te doy las argumentos para que no te angusties con ello. Al principio para mi fue un shock aceptar que era gay y que además el tipo estaba vestido con ropa de mujer, pero esa escena, siempre me fascinó. Nunca, la exprese, pero encontraba a los escoses con falda, mas que hermosos, orgullosos de su sexo. Cuando me topee con el primer tipo haciendo lo mismo, no lo pude refrenar más. Necesitas liberarte

Sus manos volvieron al ataque, primero contra el cierre de la sudadera, que logró retirarle y dejarlo solo con la camisita.

-dime que traes la pieza a juego... –mientras bajaba sus manos al elástico del pants…-pero la mano de Sam la retiro de ahí.
-Si…pero no te lo voy a mostrar.
-me basta saberlo… -atacó su cuello a lamidas, bajando por sus omóplatos, pasando sus labios por aquellos lugares que sus dedos marcaban antes, recorría lentamente la piel aterciopelada del chico, para dejar luego un beso húmedo, sin prisas, notando como con cada uno de ellos, los brazos de Sam se relajaban, luego subían por su cuello, entregándose a la sensación.

Fue el teléfono que sonaba que hizo que la razón llegara al castaño, separándose lentamente de Joshua. Se levantó turbado, con la respiración entrecortada y no se detuvo ante el ruego de ojiazul de detenerle, la voz de su hermana sonaba risueña y feliz, preguntado como estaba y Sam hizo un esfuerzo para concentrarse en responder, cuando Joshua le tomó por la cintura, besando su cuello, dando pequeños mordiscos

-¿Sammy, me escuchas?
-..Si...si….dime... –pero las manos de Joshua ya estaban en su vientre, de donde una subió presurosa a una tetilla y la otra hacia círculos en su vientre, jugando con el suave bello debajo de su ombligo…-aghhhhh –un quejido se escapó de su boca e hizo el intentó de librarse de Joshua, pero no lo lograba.
-¿Estas….ocupado…? –preguntó Diana, ante los murmullos detrás del teléfono.
-…si...esta algo entretenido…-gritó Joshua riendo, lo cual hizo que Sam se retirara por completo de su agarre.
-Diana…yo…me gustaría hablar contigo… ¿puedo devolverte la llamada?
-¿Es el rubio..? –preguntó ella sonriendo.
-Si. Vino a….
-Espero que a pasar la noche. Dile que espero que se porte bien contigo o se las vera conmigo. Háblame luego, ¿si?...Ah…Peter, te manda saludos… -Sam dijo algo que sonaba a una despedida y volvía su vista a Joshua, que tenia una cara de picardía total.
-No lo pude evitar… -levantando las manos en señal de paz… -espero que ella, no se moleste.
-No. Ella sabe lo que soy. Te mando saludos.
-Gracias. Ven.
-No…es tarde Joshua, tenemos una audiencias. ¿lo recuerdas…no?
-Otto debería pagarte horas extras, por recordarme mis obligaciones…-tomó su abrigo y se lo puso de mala gana….-pero tendremos el fin de semana ¿te parece?
-seria bueno…-le acomodó la corbata y arreglo sus cabellos, gesto que le pareció a Joshua dulce, pero también una forma de no levantar sospechas. No se vería nada bien que salieran mostrando que tan bien la había pasado, por que en efecto, esos pequeños roces le eran agradable y satisfactorios. Para ganarse la confianza de Sam tenia que ser sincero, pero también lento, por que necesitaba sentirse respetado, además de deseado.

Le robó un beso más y se despidió. Aun tenia que conducir y un juicio a primera hora.


Sam se quedo pegado en la puerta, excitado, extasiado con los besos de Joshua sobre su piel, el calor que emanaba de su persona. Le gustaba esa extraña combinación de hombre formal y dulce. Le sonrojaba sus confesiones, esas cosas que seguro no compartía con casi nadie.

“Faldas…lolitas…” –se rió de la ocurrencia, no era algo que podía hacer frente a Joshua, pero encontraba aquello divertido. Se fue a su recamara, después de apagar las luces del resto del departamento. Llevaba la sudadera en la mano y pensó en ponérsela, pero la dejo de lado y se quito también el pants para verse en el espejo. Era algo que hacia muy poco, simplemente le cohibía hacerlo, pero en esta ocasión, la imagen que le devolvió el espejo le fue grata y paso sus manos por encima de la camisita que se adhería a su piel y jugo un rato con sus dedos sobre la tela de la truza…sonrió picadamente y dejo de hacerlo para acomodarse entre las cobijas.

Simplemente se sentía bien…ser deseado.



 

Continuas.....?

Cap.10