
“El término
sexo no se refiere únicamente a la acción de tener relaciones
sexuales. Se refiere a qué tipo de clasificación biológica
tenemos y sólo existen dos posibilidades: hombre o mujer. La cultura
occidental, hegemónica en el siglo XXI, asume que el sexo y el
género son absolutos: hombre o mujer sin ninguna posibilidad de
variaciones….lo cual es simplemente aburrido.”
9.- Eres deseable.
Sam miraba detrás del ventanal de cristal que separaba su despacho
del resto hacia la oficina del socio mayoritario de la firma, Otto. Sus
compañeros de trabajo, Smith y Rolan, se veían entre si.
Ninguno de los tres había sido llamado a estar presente cuando
Morris se presentara en el buffet a primera hora de la mañana.
Solo Otto y Joshua estarían presentes en esa entrevista. Debía
validarse el material del video, para ser presentado en la corte.
El joven abogado se encontraba preocupado
por el rumbo de los acontecimientos, pero guardo la compostura y se negó
hacer comentarios con Smith quien varias veces susurrara en voz alta que
no debían negarles su participación. Sam prefirió
centrar su mente en el archivo que tenia en sus manos. Tenia que encontrar
algo que fuera de utilidad, luego a su mente llegó unos recortes
de conversación que tuviera el día anterior. Tomó
el teléfono a un lado y llamó a la persona que más
rápidamente podría darle información.
-Daniel, hola….si estoy bien. Gracias.
Necesito confirmar algo que me dijiste ayer sobre Roxie. ¿Cómo
puedo acceder a su expediente?
Al decir esto, Smith se levantó,
él era el encargado de conseguir información sobre el occiso,
en este caso Roxie, que era el apodo del chico. Se acercó a Sam,
quien le pidió esperar.
-¿puedes darme el teléfono
de quien estaba encargada de su reasignación? Aja…Jones Catherine…si,
estoy anotando…-garabateó rápidamente el número
y se lo pasó a Smith…. -¿podrías llamarle y
saber si podemos conseguir el expediente del occiso?- El otro abogado
asintió, mientras salía a buscar un teléfono. Sam
le vio, mientras Rolan seguía con la vista pegada al ventanal.
-Si, estoy bien, en serio. No. No, no
te preocupes…-bajando la voz, para que su conversación no
fuera escuchada por su compañero…-Dormí bien, si…fui
a correr temprano, me gustaría Daniel, pero creo que tendré
trabajo de sobra. Si, el caso. Te hablaré después, lo prometo….-
colgó el teléfono y su atención fue puesta en la
figura de Morris quien dejaba el despacho a grandes zancadas, a Otto quien
hablaba con Joshua en voz baja, mientras este último asentía
y volvía a su despacho, donde cerró la puerta de un portazo.
Rolan volteó a ver a Sam…. –tenemos problemas.
Unos segundos después, el timbre
del teléfono casi hizo brincar a Rolan, quien lo levantó….
-¡ A mi oficina….lo tres! –la voz de Joshua bramó
detrás de la línea y no fue necesario que pasara el recado,
Sam había escuchado alto y claro el grito del rubio. Salieron,
topándose con Smith, quien les siguió para darle su recado.
-Jones, no quiere dar informes. Alega
que son confidenciales las reasignaciones de sexo. No dará acceso
a su expediente.
-No negó entonces que el occiso estuviese en sus listas.
-…Hummm, no…pero no dará informes…-volvió
a repetir el abogado. Sam asintió y le indicó que fueran
al despacho de Joshua, quien movía entre sus manos unas pequeñas
bolas de metal, intentando disipar su fastidio con eso. Cuando los tres
llegaron, no fijó su vista en Sam, sino que inicio hablar en casi
un monologo.
-Morris se niega a que el video se puesto
como prueba de su defensa, lo cual Otto coincide en que no ayudara a su
imagen. Morris ha propuesto dar una declaración, donde niegue ser
homo fóbico y que tiene una relación con su compañero
de equipo. Desapruebo tal propuesta, seria lincharlo ante la opinión
pública.
-¿Hay algo rescatable en todo esto?
–pregunto Rolan…
-Si. Morris afirma, que anteriormente ya había estado con Roxie,
que su amante…la solicito en particular para esa fiesta, por que
en una ocasión anterior habían estado los tres juntos.
El silencio se instaló entre los
abogados…. Rolan giró los ojos en redondo y Smith se movía
inquieto en su silla.
-¿Sigue insistiendo en que es inocente…?
–preguntó Sam
Joshua puso sus ojos entonces en él.
Si no fuera por la jaqueca que estaba a puntos de emerger, hubiera encontrado
una forma para acercarse al chico y poner sus dedos en su boca, no con
intención de callarle, sino con la idea de que si lamía
sus dedos, podría iniciar a excitarlo, luego tener sexo, con lo
que seguro le quitaría el dolor de cabeza, pero centro su respuesta
en algo mas profesional…. –todos son inocentes hasta probar
lo contrario.
-Me refiero a que acepta que es homosexual,
que conocía a Roxie, que estaba drogado como caballo. ¿Cuál
era fue la diferencia entre esta vez y las anteriores, para que apretara
el cuello hasta tronarle las cervicales…-argumentaba el castaño.
-dice…que practicaron “asfixia erótica”
-¿perdón…? –se movió mas inquieto Smith
ante eso.
-se causa la asfixia por placer, se usan cuerdas, bolsas, las manos…-continuó
Joshua.
-Eso esta en el informe, pero se supuso que eran cuando le rompió
las cervicales…-dijo Smith
-pues no….según esto al occiso le gustaba....-Joshua tenia
la vista en algún punto fijo.
-¿lo había hecho anteriormente con él? –preguntó
Sam.
Supongo que es algo estándar que solía hacer…-dijo
con fastidio el rubio.
-pero eso no es consistente…- Sam revisaba el expediente que tenia
en la mano… -aquí dice, que el occiso tenia golpes y contusiones
propios de una golpiza, que le rompió varias costillas… -puso
el informe sobre el escritorio… - no presentó hematomas en
el cuello a causa de forcejeo o manipulación por excitarle, le
tronó el cuello limpiamente.
-¿Cuál es la diferencia…? –bufó Rolan.
-Que si fuera una práctica común por parte del occiso, tendría
hematomas o marcas en el cuello….-se levantó Joshua, empezando
a caminar en círculos.
-¿Anteriormente, Morris o su compañero le habían
practicado asfixia, al occiso…?-preguntó Sam
-No. Según esto, fue la primera vez…-Joshua se detuvo….-Recuerda
que la otra prostituta se lo dijo, que ella le confió, que al occiso
el gustaba esa practica.
-Cómo recuerda eso…si estaba
drogado…? ¿Lo hizo antes de drogarse?...- alegó Rolan.
-Recuerda fragmentos, pero seguro fue
mientras se drogaban…-Joshua se llevó la taza de café
frió y la dejó…
-La clave es la prostituta.
-En efecto Smith, ella es la clave. ¡Tu el encargado de darme información
sobre ella! –volteo irónico hacia el aludido.
-Trabajaba en el distrito de Queens, preferentemente
en una casa de citas, nunca en la calle. Tiene una lista, bastante larga
de clientes asiduos, pero en los últimos meses, parece que sus
“entradas” –en tono casi burlón, pero rápidamente
cambio ante la mirada fría de Joshua sobre él –….sus
ingresos bajaron.
-¿En ese mismo tiempo, entró Roxie a trabajar en esa casa
de citas..? –preguntó Sam y vio que Joshua lo miraba directamente
entonces.
-¿Supones que había rivalidades?
-No seria la primera en querer desaparecer a la competencia…-tamborileo
el lápiz sobre el block de notas. –Además, el occiso
estaba en lista de ser programado para una reasignación de sexo.
Joshua sonrió, volviendo a su café….-seria
mujer completa y si tenía una clientela establecida, sacaría
del mercado a otras con más tiempo. Una cosa es decirlo y otro
probarlo. Su testimonio es vital, ella determinaría el caso, al
ser la testigo presencial. Salvo que podamos desacreditarla, y tendremos
que hacerlo o hundirá a Morris. Así que dedicaremos nuestra
atención a eso.
Minutos después los tres abogados
salían de la oficina de Joshua, quien mantenía su vista
en algún punto, visiblemente contrariado.
Sam volvió a su despacho, trabajo
un rato con Smith y acordaron un plan para acceder a la información
de la testigo presencial, quien suponían estaría en tratos
con la fiscalia. Smith se fue con Rolan horas después y cuando
el castaño se sentó en frente de su pc, el teléfono
sonó.
-Buenos días… ¿dormiste
bien..? – la voz de Joshua era cálida y totalmente diferente
a que utilizaba cuando el resto de abogados estaba. Ese era un detalle
que solo compartía con Sam.
Habían acordado, más bien
Sam le solicitó, que mantuvieran una actitud profesional en el
trabajo. Nada de arrumacos, ni tratos especial y muchos menos arrimones
en la oficina. Ser amantes en una oficina corporativa siempre era un dilema
entre los involucrados, siendo varones era para extremar precauciones.
-Bien…-dijo volteando hacia la oficina de enfrente, de donde sabia
le hablaba.
-Me gustaría cenar contigo…
-Tenemos trabajo extra ¿lo olvidaste?
-No.
-Bien, por que los chicos y yo nos quedaremos tiempo extra, facturaremos
eso…-la sonrisa de Joshua le encantó, por lo menos se había
relajado y no estaba tan tirante como en la mañana…. –puedes
acompañarnos.
-Dalo por hecho.
En efecto, el trabajo extra se apiló,
debían presentarse el miércoles al juzgado a la primera
audiencia del caso y tanto Otto como Joshua querían tener una buena
defensa contra un hombre que la prensa se había encargado de crucificar.
Eran cerca de las 9 de la noche cuando
empezaron a recoger documentos y archivos, para verse al día siguiente,
Smith le indicó a Rolan que necesitaba lo llevara, su auto estaba
en el taller. El sonido de un celular hizo voltear a los tres abogados
y Sam se disculpó, saliendo hacia su oficina para recoger su portafolio.
-! Daniel…! ¿Qué paso?
-Cenemos juntos.
-Ohhh…ya lo hice, sigo en la oficina.
-¿Quieres que pase por ti?
Un golpecito en la puerta hizo voltear
al castaño, quien asintió ante la seña de Joshua
de que se iban y que se apresurará.
-No. No es necesario, me voy con los chicos
y revisaré expedientes el resto de la noche. Nos presentamos el
miércoles en el jurado. Te hablo después.
-Te buscaré ese día, no hagas planes. Comemos juntos ¿esta
bien?
-Si, me parece bien.
-Te quiero….. –Sam no supo que decir y solo alcanzó
a murmurar un “nos vemos luego”
Cuando tomó su portafolio, las
oficinas estaban casi vacías y salvo un par de abogados alcanzaron
a darle las buenas noches, salio del buffet y frente al elevador se encontraba
Joshua, quien no hizo ningún comentario, salvo oprimir el botón
para abrir las puertas. Ambos entraron y se encontraron con otras personas
dentro, así que se mantuvieron en silencio, pero tres pisos mas
abajo, el ultimo acompañante les dejo, quedándose ambos
solos.
Joshua no espero más y tomo la
cintura del castaño para atraerlo hacia él. Le ofreció
los labios y fueron aceptados por Sam, quien abrió su boca para
dejar pasar la lengua tibia del rubio y capturarla con la suya. El beso
se hizo intenso y dejaron caer los portafolios en el piso, ambos estaban
necesitados y hambrientos. Mantener las apariencias en la oficina había
sido ese primer día todo un suplicio para el rubio y por lo que
notaba, también para Sam.
-¿Tu casa o la mía? –le
susurró, mientras le apretaba las caderas.
-A mi casa…y tu a la tuya…-logró separarse del rubio,
cuando llegaron a la planta baja. Joshua iba a protestar, cuando tomó
también su portafolio y camino detrás de Sam. Un par de
voces les hicieron voltear. Rolan y Smith seguían en el estacionamiento,
el auto del primero tampoco encendía, por lo cual contrario a sus
deseos, Joshua les llevo. Cosa que le contrario además, ya que
el departamento de Sam estaba mas cerca y fue el primero en bajar, despidiéndose
sin muchos preámbulos.
-No se ustedes, pero Sam tiene muy bien trasero… -dijo Rolan en
forma socarrona al verle subir las escaleras de su departamento.
- ¿desde cuando te gustan los hombres? –le increpó
Joshua ante el comentario.
-.No. no…a mi no me gustan los hombres. Yo solo dije que tenía
buen trasero.
-Es que corre y no come tantas donas como tu… -le dijo Smith riéndose.
-Pues será eso…pero hay que conseguirle novia pronto…o
se nos hace gay…-continuó Rolan
-Deja de fastidiar con eso... –Joshua siguió conduciendo,
visiblemente molesto.
-¿Eres homo fóbico…Leibitz…? – pregunto
Rolan a su compañero…
-.No ¿y tú?
-pues, algunos son una porquería.
-Los hetero también y son mayoría…-después
de la frase del rubio, la risa de Smith lleno el automóvil y luego
se unieron Rolan y el mismo Joshua.
El siguiente día, fue una copia
del anterior, trabajo y mas trabajo. Tenían seguro poder contraatacar
las evidencias de las drogas encontradas, que realmente estaban adulteradas.
Así como también que varias de las pruebas periciales fueron
realizadas con negligencia, sin contar que había contaminación
de ellas y por ende, ponerlas entredicho.
Lo que mas se había complicado
era la información sobre la prostituta en la escena del crimen.
Habían logrado acceso a la cuenta bancaria de la testigo clave
de la fiscalia, así como a información proporcionada por
el detective del caso, que curiosamente tenia traspapelado el archivo.
La mujer ya no era solo la segunda prostituta, se había convertido
en la testigo, después de que alegara que su estado de drogadicción
era tal, que poco se entero de lo sucedido. Pero siempre un buen trato
con el fiscal ayudan para hacer recordar hasta la infancia…en el
momento menos adecuado para su cliente.
Volvieron a cenar ahí, mientras
Joshua y Otto les comunicaban el esquema bajo el cual iniciarían
el juicio. Ver las evidencias presentadas, las pruebas y esperar a descartarlas,
una a una. Joshua llevaría la voz cantante en el juicio y el resto
seria el equipo de soporte. Cuando Otto se retiró, eran casi las
8 de la noche y les recomendó irse a descansar, para presentarse
temprano en el juzgado y sortear a toda la prensa.
Smith y Rolan volvieron a pedir ser llevados,
así que los cuatros iban en el ascensor. Los dos primeros empezaron
hablar sobre béisbol y Sam asentía de vez en cuando, pero
sus ojos estaban puestos en Joshua, quien simuladamente se lamió
el labio superior, mientras pegaba su espalda a la fría pared.
Donde esperaba que eso le bajara un poco las ansias. Tener cerca de Sam
y no tenerlo, se había convertido en algo más que un reto.
Tuvo que conformarse con verlo por el espejo retrovisor un par de veces
y luego bajar.
-Si haces un comentario sobre su trasero…te
iras en taxi…-gruño a Rolan que se abstuvo de hacerlo y siguieron
la marcha.
Sam llego al departamento y arrojó
sus llaves sobre la mesa de la entrada, como era costumbre suya. Revisó
los recados y entre los de su hermana, se encontraba además los
de Daniel, quien le deseaba que su presentación en el juzgado fuera
un éxito….que no olvidara que comían juntos y para
recordarle que Dolores y Richard le verían el jueves, por que ya
tenían los documentos necesarios. Asintió complacido. Se
dio un baño y preparo una bebida de frutas y se instaló
a ver alguna serie de TV. Había debía ver en ella, era solo
cuestión de buscar y olvidarse un poco del caso.
Claro que los golpes en la puerta hicieron
que pegará un brinco para ir a ver quien a esas horas tocaba su
puerta. El aroma a café con leche le hizo sonreír.
-Seguro que te hace falta para ir a dormir…
-dijo Joshua burlón y cerro la puerta detrás de si…para
luego besar la nariz de Sam.
-¿los arrojaste a media autopista…?
-No…afortunadamente solo les deje para que recogieran sus autos,
ambos estaban en el mismo taller, así que volví…-dándole
el vaso de café y el castaño lo tomó, mientras bebía
un sorbo.…
-tu día de suerte –dijo Sam y le indicó pasar…
-las noticias de las 10.
-Ver noticias antes de irse a dormir, es para terminar alucinado…
-apagó el televisor, mientras se sentaba en el mullido sillón
y atraía a Sam a su lado… -¿sabes…? Ese arreglo
que hicimos de ser “profesionales” y no tener arrumacos en
la oficina, me tiene algo…inquieto.
-pues lo haces muy bien. Gritas y pides informes, vuelves a gritar y nos
tienes a Smith y a mí, al punto de un ataque. Realmente lo tomas
muy bien… -rió ante eso, pero aceptaba que era necesario
y no estaba fuera de lo que usualmente solía ser Joshua en el trabajo.
Exigente con todos, incluyéndolo.
-en realidad, pensaba, si podíamos.
-¿……..?
-ya sabes, escondernos en el archivo o revolcarnos encima de la mesa del
consejo…o usar la silla de mi escritorio…. –le dijo
el rubio en tono jocoso, mientras separaba los cabellos de la cara de
Sam y lamía sus orejas, ante lo cual Sam levantó los hombros
en forma divertida.
-jajajajaja, eres increíble. ¿Siempre eres así? Tan…dulce
y juguetón.
-Contigo si. Es muy fácil, no puedo evitarlo…..-dándole
un beso casi inocente en la mejilla luego su vista se fijo en el abertura
del cierre de la sudadera de Sam, que desplegaba gran parte de su piel
y mostraba parte de la ropa interior que traía, abrió los
ojos en redondo al notar que era una fina prenda de algodón.
Lo que hizo a continuación, lo
hizo en total arrebatado.
Le retiró a Sam el vaso y junto
con el suyo lo puso en la mesita de un lado…volvió a besar
su mejilla, lamiendo su cuello, notando la poca resistencia que ponía,
sus manos fueron directo al cierre de la sudadera y bajaron de un tirón
para dejar al descubierto la camisita.
Sam se sintió de pronto desnudado
y por instinto se cubrió, luego que separó del rubio, miraba
su cara totalmente extasiada, al contrario de lo que esperara.
-Linda prenda, muéstramela.
-mi hermana, ella me la regalo…es algo…
-sexy… déjame verla.
-No.
-Vamos… -Joshua volvía a retenerlo y pasar sus manos por
la camisita que se pegaba a los pectorales del joven abogado, dejando
su pezones solo cubiertos por los tirantes y se encontraban endurecidos,
lo cual estimuló mas al rubio, quien buscó meter su mano
dentro de la tela, acariciando al mismo tiempo la piel del chico y la
prenda.
Un gemidito y Sam volvieron a cubrirse,
alejándose un poco, pero no lo suficiente para que Joshua le atrapara.
Le encantaba ese chico, tímido y sensual, que no lograba descifrar
del todo.
-¿te conté…como Herz
me sedujo?
Sam tomo su café y un almohadón
que abrazo, mientras bebía.
-No sé…si quiera oír
eso…-dijo entre serio y burlón.
Joshua le quitó el cojín
y lo puso en las piernas del castaño, para instalar su cabeza ahí
y recostarse.
-Fui a buscar a Olga a su cuarto, en la
residencia estudiantil, íbamos a ir a una fiesta en la fraternidad.
Quería sorprenderla, abrí la puerta, por que yo tenia llave…y...
me encontré con Herz probándose la ropa de Olga… -dicho
esto, Joshua se levantó y arrojó el cojín al suelo,
para tomar las manos de Sam, que le miraba con cara de no creer lo que
escuchaba… -traía puesta una camiseta de licra entallada
y una falda de tablones…de esas que usan las porristas. ¡No
me mires así, Sam…es la verdad…! Ambos era delgados
y a él la ropa de su hermana…le quedaba.
-¿Por qué lo hacia?
-por que le excitaba….vestirse, que lo vieran, de hecho no dejo
de hacer lo que hacia cuando llegue. Se sorprendió solo, por que
tenia llave, pregunté por Olga, dijo que andaría por ahí…que
podía esperarla.
-¿y te quedaste a ver el espectáculo?
-me tomó por sorpresa. Ya había visto a otros hombres desnudos,
pero…este estaba vestido, con una corta falda y me senté
a verle…él sonrió y continuó buscando el ropero
de Olga. Me mostró un par de faldas y preguntó que cual.
¿sabes que respondí?
-ni idea
-”que todo dependía a donde fuera”, se rió y
me dijo que iría a bailar y que buscaba algo sexy…para ir
de “lolita” así, sin mas. Le indique una y se quito
la otra, no traía nada debajo y volvió a ponerse la que
le entregué… -Joshua tomó su vaso con café,
mientras veía la cara de colores que tenia el castaño.
-¿Qué paso después? –totalmente sorprendido…
-Lo folle con la falda puesta…-dijo en un susurró, que Sam
escucho claramente…. –simplemente, me pareció la cosa
mas excitante, , verle vestirse…tener una erección ahí.
Solo me indicó con la mano que fuera hacia él y así
empezó eso.
-Eres algo…pervertido…-Sam bebía su café, asimilando
aquella historia.
-¿Cuál es tu fantasía?
-¿……?
-No digas que no tienes ninguna y que pasas su noches en celibato y oración.
-¿A que te refieres? ¿No es suficiente que sea gay?
-Eso es una preferencia sexual. Yo hablo de fantasías, como hacerlo
en el elevador o usar ropa sexy de cuero. A esas cosas me refiero
-¿Cuál es la tuya…? –buscando ganar tiempo.
-ya te lo dije…me enloquecen los tipos vestidos de “lolita”
-¿te gustan los transvesti…?
-No…en el sentido estricto, solo como fantasía y no que se
transformen completamente, solo algo de mujer encima de ellos.
-Vaya…-dijo Sam, que intentaba procesar aquello, tan rápido
como se terminaba el café.
-Ahora dime, cual es tu fantasía. Y no me digas que no tienes una,
por que no lo creo, todos tenemos una. Prometo no reírme, ni sicoanalizar…-levantando
la mano... –promesa de Scout.
-¿eres Scout…?
-No me cambies la conversación…-levantando su barbilla y
dándole un beso en ella
- ¿prometes no reírte?
-tu no lo haz hecho con la mía.
-yo…es una tontería.
-No...No lo es, si es tu fantasía, es importante para mí.
-siempre he pensado, como seria tener sexo, en medio de la gente. Que
te vean haciéndolo, pero no les moleste, ni les incomode, disfrutar
de ello, si más. Delante de todos. Es tonto lo sé.
-No. Es una fantasía nacida de tu deseo de expresar tu sexualidad.
De ser aceptado.
-Me estas sicoanalizando.
-Te doy las argumentos para que no te angusties con ello. Al principio
para mi fue un shock aceptar que era gay y que además el tipo estaba
vestido con ropa de mujer, pero esa escena, siempre me fascinó.
Nunca, la exprese, pero encontraba a los escoses con falda, mas que hermosos,
orgullosos de su sexo. Cuando me topee con el primer tipo haciendo lo
mismo, no lo pude refrenar más. Necesitas liberarte
Sus manos volvieron al ataque, primero
contra el cierre de la sudadera, que logró retirarle y dejarlo
solo con la camisita.
-dime que traes la pieza a juego... –mientras
bajaba sus manos al elástico del pants…-pero la mano de Sam
la retiro de ahí.
-Si…pero no te lo voy a mostrar.
-me basta saberlo… -atacó su cuello a lamidas, bajando por
sus omóplatos, pasando sus labios por aquellos lugares que sus
dedos marcaban antes, recorría lentamente la piel aterciopelada
del chico, para dejar luego un beso húmedo, sin prisas, notando
como con cada uno de ellos, los brazos de Sam se relajaban, luego subían
por su cuello, entregándose a la sensación.
Fue el teléfono que sonaba que
hizo que la razón llegara al castaño, separándose
lentamente de Joshua. Se levantó turbado, con la respiración
entrecortada y no se detuvo ante el ruego de ojiazul de detenerle, la
voz de su hermana sonaba risueña y feliz, preguntado como estaba
y Sam hizo un esfuerzo para concentrarse en responder, cuando Joshua le
tomó por la cintura, besando su cuello, dando pequeños mordiscos
-¿Sammy, me escuchas?
-..Si...si….dime... –pero las manos de Joshua ya estaban en
su vientre, de donde una subió presurosa a una tetilla y la otra
hacia círculos en su vientre, jugando con el suave bello debajo
de su ombligo…-aghhhhh –un quejido se escapó de su
boca e hizo el intentó de librarse de Joshua, pero no lo lograba.
-¿Estas….ocupado…? –preguntó Diana, ante
los murmullos detrás del teléfono.
-…si...esta algo entretenido…-gritó Joshua riendo,
lo cual hizo que Sam se retirara por completo de su agarre.
-Diana…yo…me gustaría hablar contigo… ¿puedo
devolverte la llamada?
-¿Es el rubio..? –preguntó ella sonriendo.
-Si. Vino a….
-Espero que a pasar la noche. Dile que espero que se porte bien contigo
o se las vera conmigo. Háblame luego, ¿si?...Ah…Peter,
te manda saludos… -Sam dijo algo que sonaba a una despedida y volvía
su vista a Joshua, que tenia una cara de picardía total.
-No lo pude evitar… -levantando las manos en señal de paz…
-espero que ella, no se moleste.
-No. Ella sabe lo que soy. Te mando saludos.
-Gracias. Ven.
-No…es tarde Joshua, tenemos una audiencias. ¿lo recuerdas…no?
-Otto debería pagarte horas extras, por recordarme mis obligaciones…-tomó
su abrigo y se lo puso de mala gana….-pero tendremos el fin de semana
¿te parece?
-seria bueno…-le acomodó la corbata y arreglo sus cabellos,
gesto que le pareció a Joshua dulce, pero también una forma
de no levantar sospechas. No se vería nada bien que salieran mostrando
que tan bien la había pasado, por que en efecto, esos pequeños
roces le eran agradable y satisfactorios. Para ganarse la confianza de
Sam tenia que ser sincero, pero también lento, por que necesitaba
sentirse respetado, además de deseado.
Le robó un beso más y se
despidió. Aun tenia que conducir y un juicio a primera hora.
Sam se quedo pegado en la puerta, excitado, extasiado con los besos de
Joshua sobre su piel, el calor que emanaba de su persona. Le gustaba esa
extraña combinación de hombre formal y dulce. Le sonrojaba
sus confesiones, esas cosas que seguro no compartía con casi nadie.
“Faldas…lolitas…”
–se rió de la ocurrencia, no era algo que podía hacer
frente a Joshua, pero encontraba aquello divertido. Se fue a su recamara,
después de apagar las luces del resto del departamento. Llevaba
la sudadera en la mano y pensó en ponérsela, pero la dejo
de lado y se quito también el pants para verse en el espejo. Era
algo que hacia muy poco, simplemente le cohibía hacerlo, pero en
esta ocasión, la imagen que le devolvió el espejo le fue
grata y paso sus manos por encima de la camisita que se adhería
a su piel y jugo un rato con sus dedos sobre la tela de la truza…sonrió
picadamente y dejo de hacerlo para acomodarse entre las cobijas.
Simplemente se sentía bien…ser
deseado.
Continuas.....?
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