De un amigo de letras, Andres, quien me ha confiado sus relatos sobre el mundo de Harry Potter y Originales..

 

Relatos de Capandres

Fanfics HP 1.- Una lección de vida.
2.- La Desición de JKRowling
3.- Rapsodia mortal
Originales

Al Anochecer

Prólogo........1........2.......3

 

Ojos de Zafiro

1

 

 

 

 

UNA LECCION DE VIDA


Tanto Londres como su futuro como actor lo tenían completamente sin cuidado en aquel momento. Estaba bastante cansado de estar bajo aquel tipo de presión. Muchas veces pensaba que estaban violentándole sus derechos como menor. Nadie de su edad era capaz de soportarlo y alcanzaba a comprender, como muchos ídolos adolescentes caían en las oscuras manos de las drogas tratando de buscar un espacio para si mismos y una salida a la presión. Era un día especialmente luminoso en Londres lo que hacia que el temperamento del chico no se relajara, ya que pensaba constantemente “Y si estuviera en Ibiza…”

~ Vamos Daniel, se que son tus vacaciones, pero es que la escena del lago ha tenido algunas fallas durante la postproducción y se necesitan unas nuevas tomas.

El gesto del chico seguía contraído, como lo había estado durante las tres horas en el Jet privado y los quince minutos que hacia que estaba montado en aquella increíble limusina marca Roll Royce. Maldijo el momento en el cual recibió aquella llamada.

~ Hola habla Mike. Lamento llamarte, pero algunos rollos de cinta están en muy malas condiciones y quiero probar unas nuevas tomas, y necesito hacerlas lo más pronto posible; ya que se están empezando a editar los primeros cortes promocionales.

~ Pero Mike, estoy de vacaciones, por favor, no llevamos aquí ni una semana y apenas estoy empezando a descansar realmente.

~ Lo se Daniel, pero comprende; yo solo podré tomar vacaciones hasta que termine de realizar la edición final de la película y coordinar las diversas traducciones para los demás países. En verdad lo lamento y sabes muy bien que no te llamaría si no fuera realmente necesario.

Tras cinco o diez segundos volvió a escucharse la voz del chico con un tono completamente resignado – Esta bien, me voy a preparar.

~ ¡Excelente! Un avión de la compañía va a recogerte, ¿Dónde es que estás con exactitud?

~ En las islas Baleares.

~ ¿Y en que lugar exactamente?

~ En Ibiza… El chico respiró profundo al contestar esto.

~ Lo siento muchacho, en verdad, pero creo que no va a tardar más de una semana o dos; recuerda ir mentalizandote, esta bien. ¿Cómo te llamas?

~ Harry Potter – Exclamó en un tono falso.

~ Perfecto, así me gusta, que seas un completo profesional. Adiós Dan, digo Harry, nos vemos en aproximadamente doce horas.

La limusina dio una fuerte frenada y el chico se fue de bruces sobre las piernas de su madre, quien tan pronto supo del contratiempo con la película, decidió acompañar al chico.

~ Vamos Daniel, no es tan malo. Una semana o dos y estaremos nuevamente en Ibiza. Dijo su madre ayudándolo a levantar

~ Si, pero ya habrá pasado la mejor temporada de sol, y yo que quería broncear un poco mi piel, parezco un albino.

Después de comentar esto el chico le dirigió una mirada furiosa al post-productor, a quien le causó risa aquel comentario de blanco como un albino.

~ Cálmate chico, estas muy estresado. Dijo el hombre al ver la mirada asesina del jovencito.

~ ¡Y por que cree que estaba de vacaciones! ¡Simplemente porque quería recrear mi vista observando el mar!

~ Vamos Daniel Basta. No hables de esa manera. Discúlpate.

~ ¡¿Y porque?! Dime mamá. ¡¿Por qué tengo que disculparme con él, si fue él quien se burló de mi comentario?!

~ Lo lamento chico, no quise, y tranquila señora, él no debe disculpase.

~ ¡Claro que si! Ha estado con un genio de los mil demonios desde que lo llamaron y ha tratado mal a varias personas, como aquella aeromoza en el avión.

~ Pues no lo haré. Tengo todo el derecho a estar molesto. ¿Desde hace cuanto que deseaba estas vacaciones? Y precisamente cuando apenas terminaba de instalarme me llamaron nuevamente.

~ Daniel, no me obligues a…

~ ¡¿A que mamá?! Ya no soy un niño al que puedes manipular con un juguete. ¡Sabes que…!

En aquel instante la limusina frenó frente a un semáforo, y al joven le pareció muy fácil abrir la puerta y salir corriendo tan rápido que apenas pudieron observarlo tanto su madre como el hombre.

~ Voy por él señora. No se preocupe.

Inmediatamente el hombre salio también hacia las transitadas calles londinenses buscando a aquel rebelde chico. La situación sin embargo no era sencilla. Eran pasadas las dos de la tarde y la cantidad de transeúntes era extremadamente alta. El hombre se dirigió a donde le pareció ver correr al chico, pero cuando llegó a la acera, no sabia si correr al norte o al sur. Definitivamente lo había perdido. Muy nervioso sacó su teléfono celular y marcó un número.

~ Mike, tenemos un problema. Daniel acaba de bajarse del auto y Salir corriendo entre la muchedumbre. Lo perdí.

~ ¡Por Dios! ¡¿Y porque sucedió esto?!

~ Bueno, el chico esta realmente malhumorado y yo involuntariamente me reí de un comentario estupido. En verdad lo lamento.

~ ¿Pero, y su madre? Quiero hablar con ella.

El hombre volvió corriendo nuevamente a la limusina y le dio el teléfono a la madre del chico. Su conversación no duró más de dos minutos y cuando le devolvió el teléfono al hombre, el director estaba un poco más calmado.

~ No te preocupes. Su madre dice que algunas veces se escapa de la casa y vuelve tras unas horas cuando el mal genio le ha amainado. También dice que tenía algo de dinero, así que no tendrá problemas en volver cuando quiera. Necesito entonces que te vengas para seguir preparando los rollos y alistar todo para cuando el rebelde quiera regresar.

~ Muy bien señor, vamos para allá, adiós.

El auto se puso en marcha y el chico una calle arriba lo vio pasar mientras se escondía tras una pila de periódicos. Respiró aliviado unos pocos segundos ya que desafortunadamente para Daniel, una jovencita a quien le pareció curiosa la forma como el chico se escondía de alguien o algo le prestó atención.

~ ¿Oye te he visto en alguna parte? Dijo la chica acercándose a Daniel.

~ ¡No! ¡Claro que no! Contestó rápidamente el chico tratando de evadir a la muchacha.

~ Seguro… Pero es que tu rostro se me hace tan familiar… - Tras un segundo o dos el rostro de la chica se iluminó. - ¡Pero claro! ¡Tú eres Harry Potter! El de las películas.

La pronunciación de aquel nombre, atrajo la mirada de unas pocas personas que en ese momento caminaban cerca de la tienda de revistas.

~ Si, tú lo eres. Tu nombre es Dan, cierto. Daniel Radcliffe.

~ Creo que te equivocas… ¿En serio me confundiste con un actor? Es bastante curioso, nunca nadie me había confundido con uno, tú eres la primera. El chico se mostró tan contrariado, que la jovencita dudó – Además crees que un actor tan famoso vaya a estar por aquí, simplemente caminando solo por Londres.

Daniel rogaba a Dios por que la chica le creyera, pues su historia era muy buena, y su actuación como alguien completamente embarazado y confundido parecía funcionar a la perfección. Se sintió orgulloso, tenía mucho talento en el campo de la actuación.

~ Creo que tienes razón, lo lamento, no quise incomodarte. La chica se mostró bastante abochornada y se retiró disculpándose.

Daniel respiró nuevamente tranquilo, aunque dicha tranquilidad duró realmente muy poco.

~ ¡Un momento! Tú si eres Daniel.

La chica que segundos antes se había estado disculpándose volvió al ataque y esta vez traía pruebas. En su mano blandía la copia de una revista en la cual su rostro era la portada.

No supo realmente en que momento empezó la carrera, si en el momento que ella volvió a mirarlo, o cuando vio su rostro en aquella revista; lo cierto era que dos minutos después una pequeña muchedumbre lo perseguía por las transitadas calles. Afortunadamente él era delgado y bastante atlético, ya que debía tener un físico excelente, pues su papel como actor lo requería. Mientras corría pudo sentir como el pequeño murmullo que se escuchó al principio, después se convirtió en una lluvia de gritos

~ ¡ÉL ES HARRY POTTER! ¡DETENGANLO!

Cada vez que resonaba aquel estribillo palabraceado por la muchedumbre, alguien más se unía a la persecución. Daniel corría como nunca en su vida lo había hecho, y la motivación no podía ser mayor. Sabía que si era alcanzado por la muchedumbre sería obligado a firmar cientos de miles de papelitos arrancados de las agendas de forma torpe y manoseado por cientos de manos desconocidas. Esto último era lo que en verdad lo atemorizaba y lo incitaba a correr cada vez de forma más rápida.

Londres en realidad es una ciudad gigantesca, y él se hallaba para su fortuna no en el centro de ella, sino hacia el sur, donde la ciudad dejaba de ser realmente aquella cantidad de edificios inmensos, para dejar paso a una serie de zonas residenciales, que tras una carrera de poco mas de quince minutos el chico alcanzó. Ya estaba muy agotado y aunque muchos de sus perseguidores se habían retirado, otros se unían haciendo inminente el hecho de que tarde o temprano seria alcanzado.

La zona residencial constaba de una serie de grande casas, la mayoría de ellas protegidas por altas rejas lo que le impedían al muchacho cumplir la estrategia que se le había ocurrido. Pensaba que dando una serie de vueltas tras las esquinas, se podría esconder en medio de algún jardín y luego pedir ayuda a alguno de los residentes.

~ ¡Rayos! Donde voy a encontrar una casa que no este protegida con una valla. Dijo Daniel acompañando aquel comentario con maldiciones.

Decidido a que alguna casa no tendría aquellas rejas, se propuso a doblar en cada esquina aguardando en su ser la esperanza de que encontraría una que le sirviera; y tras doblar en las esquinas tres o cuatro veces la encontró.

Era una casa blanca, muy bonita, que simplemente tenía un muro de piedra que lo rodeaba, tras el cual se podía observar una gran cantidad de flores. Sin pensarlo un segundo, el chico se dirigió a aquella casa y dio un salto sobre el muro, quedando de esta forma escondido de sus perseguidores. Momentos después escuchó una lluvia de pasos. La muchedumbre pasaba frente a la casa y cuando pensaba que inminentemente había sido capturado alguien exclamó;

~ ¡Por allí!

Daniel sintió los pasos alejándose y respiró aliviado con su corazón casi saliéndosele de su pecho. Estaba seguro que no podría seguir corriendo por mucho más tiempo. Se levantó lentamente y asomó su cabeza con miedo. La calle estaba vacía. Finalmente los había perdido. Volvió a agacharse y respiró mas fuerte mientras se agarraba el estomago. Se sentía muy cansado y le dolía respirar.

~ ¡Donde se metió!

Nuevamente la voz de aquel hombre que momentos antes había encausado la persecución resonó a lo largo de la calle. Daniel se lo imaginó en la esquina y entonces su cansancio desapareció y corriendo agachado se acercó a la puerta.

~ ¡Toc! ¡Toc! ¡Toc!

El nerviosismo del chico era evidente y se incrementaba al ver que nadie abría la puerta.

~ ¡TOC! ¡TOC! ¡TOC!

Esta vez golpeó la puerta con más fuerza.

~ Un segundo, un momento, ya voy, que extraño, ¿quien será?

~ En que puedo ayudarte jovencito. Exclamó un anciano con voz benevolente asomando su cara confundida por el resquicio de la puerta.

~ Por favor señor, déjeme entrar. Me están persiguiendo, señor se lo suplico.

El anciano lo miró nuevamente a través de unas gruesas gafas.

~ ¿Quien lo persigue?

~ Un grupo de personas, señor por favor, se lo ruego. Daniel casi lloró en aquel momento. – Por favor…

Un gritó en la calle, hizo reflexionar al anciano: - ¡Donde demonios se metió ese chico!

~ ¿Qué hiciste para que te estén persiguiendo? Debes saber que yo no protejo a ningún delincuente.

~ Yo no soy delincuente, soy actor, trabajo en cine. Por favor…

Ahora lágrimas bajaban por las mejillas de Daniel. El hombre finalmente pensó algo y terminó de abrir la puerta dejando al chico entrar como un suspiro.

La casa demostraba ser claramente la de un anciano. Tenía cierto olor particular, como ha guarnecido y la luz allí era bastante tenue, las paredes estaban repletas de fotos, muchas de ellas de un chico joven delgado con unas grandes gafas; que Daniel relacionó de alguna forma con algún nieto. También había otras fotos, donde había varios chicos, otra de un grupo de adultos. Dan pensó que no quería ser como los ancianos, los cuales solo vivían de sus recuerdos.

~ ¿Y bien? Inquirió el anciano mientras caminaba rumbo a una pequeña salita de espera. - ¿Me vas a decir ahora porque en realidad te perseguía aquel grupo de gente?

Daniel respiró profundamente. Estaba tan acostumbrado a que todo el mundo lo reconociera que se sintió algo indignado y molesto porque aquel anciano ni siquiera diera muestra de conocerlo.

~ Señor, mi nombre es Daniel Radcliffe y trabajo en la industria del cine.

~ ¿En verdad? El anciano dudó un momento - No te había creído, pues es bastante improbable que alguien famoso este por la calle como si nada y menos aun que de con mi residencia.

Dan contrajo el ceño, mientras trataba de entender que era lo que quería decir con aquellas palabras. Aquel momento lo aprovechó el anciano para levantarse y caminar hacia el fondo del pasillo mientras decía – Estás cansado y sediento, voy a traerte algo de beber.

Ahora el chico sonrió. Estaba seguro de que lo había reconocido y trataba de mostrarse amable con él. ¿Quién sabe que tipo de intenciones podría tener el viejo para con él? ¿Pedir algún tipo de recompensa? ¿Ser entrevistado por alguna revista de la farándula? Sacudiendo su cabeza, para sacar aquellas entupidas ideas centró su mirada en una pila de revistas que había en una esquina de la sala, pero no logró reconocer que tipo revista era la que leía el anciano. Desde luego era cierto que él no leía mucho, pero nunca había escuchado de una revista con ese nombre tan extraño: “El Quisquilloso”. Mientras trataba de leer algún encabezado, un bullicio fuerte desvió su atención hacia la calle. Podía escuchar a la gente tocar puerta a puerta preguntando por un chico delgado de ojos verdes. - ¡Como si fuese un mugriento ladrón! – Pensó rabioso.

~ Veo que estas nervioso, Exclamó el anciano volviendo con una bandeja en la cual se veían dos vasos con limonada.

~ Algo… Daniel dudó en pedirle otro favor. – Cuando llegue la gente por favor no abra la puerta.

Para sorpresa del chico el anciano soltó en una larga carcajada.

~ No te preocupes, te puedo asegurar que ellos ni siquiera van a tocar el timbre de esta casa.

Otra vez Daniel se quedó pensando en las palabras del anciano.

~ ¿Y bien? ¿Por qué alguien tan famoso como tú está por aquí siendo perseguido por una multitud de admiradores?

~ ¿En verdad no sabe aun quien soy? Preguntó el chico pero ya con un tono bastante divertido.

El anciano movió la cabeza lentamente negando.

~ Pues bien… El chico dio un respiro bastante largo, como dándose mucha importancia. – ha escuchado hablar de Harry Potte..

El chico no terminó su frase ya que el anciano se soltó nuevamente en una ruidosa carcajada. Daniel contrajo el ceño, creyendo que el hombre se estaba burlando de él.

~ ¿Entonces si ha escuchado el nombre? Preguntó antes de dar el primer sorbo a su limonada.

~ Desde luego. El hombre sonrió ampliamente.

~ Pues bien, yo soy el actor que represento a ese chico en la pantalla… ¿Acaso a leído los libros? Dijo el chico mirándolo fijamente.

Desde que el chico había pronunciado el nombre de Harry Potter, el anciano no había abandonado una sonrisita bastante estupida.

~ Pues leí el primer libro… Una completa estupidez, pero aun así he leído los demás, y estupideces tras estupideces…

~ ¡Pues a mi no me parece! Protestó el muchacho. – Es increíble la imaginación que tiene esa mujer.

~ ¿Imaginación?

Daniel no quiso responder a aquella última aseveración y terminó de beber su limonada.

~ Bueno, bien; usted es ese chico. Y ¿Qué hace por aquí escapando de un grupo que parecía querer despedazarlo vivo?

Daniel no se sentía seguro de contestarle aquella pregunta, ya que él mismo hasta cierto punto no la sabía. Tan solo agachó la cabeza dando signo de estar brevemente avergonzado.

~ Esta bien, no tienes que contestar, no soy nadie para andarte preguntando ese tipo de cosas.

El anciano se movió nuevamente con la bandeja hacia la cocina y volvió rápidamente. Nuevamente se situó frente al chico.

~ ¡¿Alguna vez has estado bajo tal presión que quieres escapar, que el mundo no lo recuerde, que todo deje de existir con tal de alcanzar cierta paz?! Dejó escapar el chico con tal rapidez que el anciano quedó bastante sorprendido.

~ No se realmente a que te refieres con alcanzar cierta paz, pero si, muchas veces he deseado que el mundo deje de existir, que todos se olviden de mi nombre y que nada me importe.

~ ¿En verdad alguna vez te has sentido así? Daniel demostró bastante curiosidad al respecto.

~ Si, pues tuve una infancia dura, y no completamente feliz, y luego cuando entré a estudiar las cosas se complicaron, siempre había mucha gente presionándome, y sabia que no debía defraudar a nadie… Tú sabes, ese tipo de cosas.

~ Pero entonces no creo que me entienda. Daniel juntó sus ojos. – Desde que inicie este trabajo, todo el mundo quiere un pedazo de mí; como muy bien lo notó con ese grupo de personas… Dan detuvo su conversación. Las voces de sus perseguidores ya no se escuchaban, pero estaba convencido de que minutos antes estaban tocando puerta a puerta preguntando por él. ¿Qué había pasado?

~ Se que quieres decir con esa afirmación de que todos quieren algo de ti.

El chico volvió a la realidad.

~ Se que es eso de saber que todos te quieren por lo que haces y no por lo que eres. Es bastante frustrante. Pero tranquilo chico eso se supera si tienes las suficientes agallas para luchar contra todas las batallas que se te van presentando a lo largo de la vida. Te puedo decir que cuando te encuentras de frente con ellas y huyes, lo lamentaras el resto de tu existencia.

~ Creo que es verdad, pero… en estos momentos estoy tan cansado de ser yo, quiero que se olviden de mí por un momento. Que me dejen descansar, ¡Como quisiera estar en Ibiza ahora!

~ ¿Ibiza? El anciano le dio una mirada escrutadora. - Entonces estabas de vacaciones y supongo que debiste abandonarlas, ¿cierto?

~ Sí. Pero es que había deseado con tantas ansias esas vacaciones que en verdad me molestó el hecho de que me llamaran a trabajar nuevamente.

~ Ah, y debo suponer que en medio de tu rabieta te escapaste y luego inició la persecución de la cual te rescaté.

El viejo se quitó las gafas y se restregó los ojos por un momento. Daniel notó el color de sus ojos y como si hubiese recibido inspiración celestial preguntó.

~ Ya hace más de quince minutos que estamos hablando y usted no me ha dicho su nombre, ¿podría acaso saber cual es?

El anciano nuevamente rió, mientras veía al chico a los ojos.

~ Bueno, mi nombre debo decirlo era famoso, aunque ahora gracias a cierto remedo de escritora lo es nuevamente.

El chico sintió como si un balde de agua fría hubiese caído en su espalda. ¿Eso explicaba porque la gente no fue a esa casa? ¿A porque se sentía extrañamente familiar allí? ¿A esa sensación de que lo que estaba viviendo en esa casa no era real? ¿Al extraño nombre de esa revista? ¿A que en las paredes no hubiera realmente muchas cosas modernas? ¿A las fotos de un chico de cabello negro y delgado de gafas redondas? ¿Al color de sus ojos? Y ahora afirmaba que su nombre alguna vez fue famoso, y ahora gracias a UNA escritora lo era nuevamente…. ¿Acaso realmente seria él?

~ No puedo más que pensar que tú eres… Pero no es posible… Dijo el chico parándose a mirar las fotos y notar que en verdad en una de esas fotos aquel chico tenía una cicatriz en forma de rayo en la frente. Acaso tú eres Harry Potter… Su mente estaba bastante confusa al respecto.

Como única respuesta obtuvo del anciano una sonrisa y un guiño.

~ Pero…pero…no… El chico estaba tan excitado que no podía hablar. Pero al observar la frente sin ninguna marca del anciano exclamó repentinamente. – ¡Pruébalo!

El hombre negó con la cabeza.

~ ¿Cómo que no puedes? ¿Acaso no eres un mago? ¿Qué te cuesta hacer algo? ¿Si eres el gran Harry Potter? Pero no creo que seas él… ¿Tu cicatriz?

~ No puedo,
Los ojos del anciano brillaron ostensiblemente - Ese fue el precio que tuve que pagar por vencer a Darklintong; abandonar mi señal distintiva.

~ ¿Quién?

~ Tu famoso Voldemor…

El chico abrió mucho la boca y la sostuvo abierta por algunos momentos.

~ ¿Pero y entonces Rowling? ¿Entonces Hogwarts? ¿Entonces Hosmeade? ¿Y tu cicatriz?

~ Primero que todo, Rowling es una traidora en nuestro mundo. Vendió nuestro secreto por dinero, pero lo que ella no sabe es que condenó con ello su alma. De Hogwarts y lo demás, casi todo es imaginación, pero ciertamente basado en hechos reales; y bueno lo de mí cicatriz fue algo que debí hacer por el bien del mundo mágico y el mundo no mágico…

~ Así fue que en verdad se enfrentó al señor oscuro y lo venció… ¿Cómo?

El anciano se permitió un largo suspiro, se quitó nuevamente las gafas y exhaló profundamente. No estaba completamente convencido de contarle algo, pero el hecho de que había encontrado aquella casa, era una clara señal de que aquel muchacho estaba allí por alguna razón; talvez después de todo él podría ser el único Muggle que supiera el final real de la historia, escuchada de sus propios labios.

~ No recuerdo con exactitud los hechos de ese día, fue hace ya muchos años, pero sobreviví y eso es lo que importan, aunque pagando un precio muy alto. El abuelo dirigió su mano a su frente, como buscando una señal que antes estaba allí. Después la devolvió a su regazo y repentinamente exclamó -¡Tuve que renunciar a la magia!

Daniel saltó en su sitio bastante asustado, y quería preguntarle cómo, pero el hombre prosiguió.

~ Nunca supe que se podía hacer eso y simplemente cuando lo hice, el mago con el cual estaba conectado también perdió su magia. Así simplemente le gane, sacrificando lo que me hacia mas famoso. Pero tranquilo la vida siguió. El hombre dio un gran suspiro - Y no lo olvides, recuerda que la gente no carga con un peso más grande del que realmente puede soportar.

Antes de que el chico pudiera replicar a esto, un sonido de explosión como el de un pequeño petardo sonó detrás de él, y con el apareció un hombre joven con una capa verde.

~ Bueno Dan, creo que es hora de irte, y no olvides que la charla que sostuvimos aquí solo puede quedar entre nos. Pues ¿Quién te creería?

Al terminar de decir aquellas palabras el chico vio un resplandor y se encontró frente a la entrada de los estudios de la Warner totalmente aturdido.

El resto de su vida Dan Radcliffe la tomó como venia, nunca mas huyó de sus batallas y cada vez que sentía que cargaba mucho peso sobre sus hombros recordaba aquella frase de que: “nadie carga con un peso mas grande del que realmente puede soportar”.


Se convirtió sin embargo en un Hobbie, pasear en automóvil o a pie aquella zona residencial donde se había encontrado con el supuesto niño que vivió; aunque nunca más en su vida pudo volver a encontrar dicha casa blanca con su bello jardín y muro de piedra.

CAPANDRES…


Ir a tabla superior

 

 

DISCLAIMER: La verdad no se si al escribir de una persona de carne y hueso tenga que pagar derechos reservados, pero si los tiene; pido mis disculpas por no poder pagarlos, pues deben saber que no ganó nada con esto y que la historia es totalmente ficticia, no es real, aunque en este mundo uno nunca sabe….

Generalmente no acostumbro a escribir de personas reales (Mas allá de sucesos y hechos que vivencio con mis amigos; estos aparecen en mi otra página), pero esta idea me llamó poderosamente la atención. La protagonista como dice su titulo es J.K ROWLING, nuestra autora favorita.

 

LA DECISIÓN DE J.K ROWLING.

Siendo pasada la media noche Joanne no podía apartarse de su computador. Se le había metido cierta idea en la cabeza y quería meterla entre el cuarto y quinto capitulo de su libro; el ultimo de los cuales la había hecho inmensamente millonaria. De ser una mujer divorciada y sin trabajo, en menos de dos años se había convertido en toda una celebridad y ahora que lo era, deseaba ciertas libertades que tenia cuando su futuro era incierto. La frase “nadie tiene nunca lo suficiente” se aplicaba de manera perfecta a ella.

La noche afuera era fría y una llovizna neblinosa se apoderaba lentamente de Edimburgo, la ciudad que decidió más apropiada para criar a su familia. Sus hijos dormían cada uno en su respectivo cuarto y su esposo yacía en la cama, mientras ella allí, junto a la ventana, seguía escribiendo apresuradamente, para que sus ideas no se fueran. Tantas veces le sucedía, que no teniendo el medio por el cual dejar escritas sus ideas, las había perdido para siempre, y decidida esta noche a que eso no fuera así, seguía trabajando afanosa por plasmas todos sus pensamientos antes de acostarse.

En general no acostumbraba a escribir de noche, prefría el día, pues el sol, la naturaleza y la gente que a veces veía pasar, la llenaban de animo, y le recordaba cuando había escrito el primer libro de la serie, en varias cafeterías del centro de Londres que significó, uno de los mejores momentos de su vida – Como dijo alguna vez en una entrevista a una de las cadenas de noticias mas importantes del mundo; la ABC.

~ Bueno, Murmuró en voz baja diciéndose a si misma que ya nada más podía hacer esa noche y que lo mejor era irse a dormir de una buena vez.

Su estancia de trabajo se hallaba en el segundo piso, y estaba compuesta por una gran mesa de roble en medio de ella, donde la mayoría de las veces posaba un pequeño computador portátil negro, el cual, cuando no era utilizado por su dueña descansaba en una caja fuerte que habitaba tras un cuadro en otra de las habitaciones. Hacían juego con la gran mesa, dos grandes muebles de cuero, procedentes de la época victoriana, y una gran licorera, que se hallaba en una de las esquinas del recinto; aunque ella no bebía, de vez en cuando le daba por tomarse uno o dos tragos de Wisky escocés; el mejor del mundo.

En cuanto a la seguridad de su hogar, debía tener toda la posible, pues había sufrido varios intentos de acceder a su pequeño portátil, para desentrañar el futuro de uno de los magos más famosos que alguna vez han existido en el mundo de la literatura. Pero por supuesto la seguridad de su futuro libro no dependía solamente de una caja fuerte; existían alrededor de la casa y dentro de ella una serie de dispositivos de seguridad, así como perros en los jardines los cuales vagaban sueltos en la noche con toda la intención de atacar a la primera persona que se atreviera a saltar el alto muro de piedra que rodeaba la casa. Acompañando todo esto había una pequeña cuadrilla de seguridad, que consistían en más de veinte hombres, los cuales de día o de noche estaban en completa alarma. No solamente protegían al próximo libro, sino también a la autora y su familia; ser una de las personas mas ricas del mundo no era nada fácil.

Sumado a todo esto, la misma autora tenia todo el cuidado del mundo, al deshacerse de todos los borradores que escribía a veces en papeles, pues uno de los hombres de seguridad alguna vez en el pasado, había tomado uno de ellos y había revelado uno de los mas importantes secretos de uno de los libros anteriores, lo que generó problemas no solo a ella, la cual debió rescribir casi completamente el libro, sino también a la editorial Bloomsbury y la Warner Brothers, quienes perdieron valor en sus acciones ante este hecho.

Y era precisamente toda la seguridad, las cámaras, los agentes, los perros; lo que mas sorprendió a Joanne al ver junto a la puerta a un hombre de traje azul marino con un bello bastón de madera que terminaba en una empuñadura de plata.

~ ¡¿Y usted quien es?! ¡¿Cómo llegó aquí?! Gritó de forma atronadora Joanne, quien sentía más que rabia un miedo profundo por aquel hombre que estaba en la puerta de su estudio.

~ Silencio, por favor silencio, Contestó someramente el hombre, ante una asombrada mujer que después del grito no pudo hablar más. Pero aun así, estaba convencida de que su alarido había despertado no solo a su esposo, sino también a sus hijos y había alertado a todos los miembros de seguridad.

~ ¡¿Qué desea de mí?! Balbuceó la rubia tratando de hacer tiempo para que llegaran en su auxilio.

~ Bueno principalmente hablar. Respondió cortésmente el hombre, el cual sin ninguna invitación se sentó en uno de los grandes muebles que había en la habitación.

Joanne estuvo tentada a salir corriendo de allí, la puerta estaba abierta y aquel hombre ya se acercaba a los sesenta años según su percepción. – No podría atraparme si intentara correr- pensó; pero algo le impidió hacerlo, no lo supo muy bien, pero el rostro de aquel hombre le brindaba confianza y seguridad, por lo cual en vez de hacer eso, simplemente se sentó frente a él en el otro sillón. La mirada nerviosa de la mujer contrastaba con el rostro sonrojado del extraño hombre. Uno o dos minutos ambos estuvieron en silencio solamente mirándose y analizándose. El hombre – Pensaba la mujer – debe se una persona muy importante pues el traje de seda y la camisa de casimir, le dieron la razón al pensar que no cualquier persona tendría el dinero suficiente para vestir de esa forma. Pero este análisis rápidamente acabó y terminó sin poderse contener ante la curiosidad que la carcomía. Hecho sumado a que la casa seguía en un silencio sepulcral, como si ella no hubiese gritado tan solo hacia pocos minutos.

~ ¿Cómo entró en mi casa? Su mirada era escrutadora. Quería saber quien lo había dejado entrar, para implantarle una gran demanda.

~ Creo que antes de contestar su pregunta, seria conveniente que me presentara, Sonrió cortésmente el hombre antes de proseguir – Cornelius Fudge, a su servicio.

Una mirada de puro terror se dibujo en los ojos de la mujer. ¡No! Eso no podía ser cierto después de todo. ¿O si?

~ Bien, yo la conozco, se que su nombre es Joanne k, Rowling. Comentó el hombre ante la mudez momentánea de su interlocutora – Me imagino que debe estar sorprendida, pues yo mismo estuve en su posición cuando leí su primer libro.

Ahora el rostro de Joanne, era blanco. Parecía que estuviera charlando con un fantasma.

~ Pero, pero, pero; eso es imposible... Balbuceo la mujer, como si eso fuera lo único capaz de procesar su cerebro en ese momento.

La sonrisa en los labios del hombre de cabello cano no se hizo esperar. Le divertía ver a una muggle así de sorprendida.

~ ¡No! ¡No puede ser! Dijo ahora de forma más clara la dama – usted no existe, es imposible, negaba la mujer encogiéndose en su silla, como si aquel fuera un monstruo dispuesto a atacarle.
~ Desde luego que existo, la sonrisa del hombre era cada vez más amplia – Y se lo puedo demostrar.

Tras estas palabras se levantó y se dirigió hacia la licorera. Tomó dos vasos, los llenó de Wisky y caminó nuevamente de vuelta. Al sentarse le brindó una copa a la mujer quien temerosa no se atrevió a tomarlo.

~ Beba por favor, necesita un buen trago para pasar el susto. Ante la inmovilidad de la mujer, se acercó y le tomó una de las manos donde depositó el vaso.

La rubia sentía un mar de confusión en su mente. Solo pensaba ahora en quien alguna vez hacia varios años atrás le había relatado aquella historia.

~ Se que es difícil aceptar lo que usted al parecer esta aceptando en este momento. Muchas personas solamente niegan que otros mundos existan dentro del de ellos; pero creo que usted esta muy abierta a esto, su imaginación es poderosa creando mundos alternos. Tanto las palabras imaginación y alternos habían sonado de forma despectiva, como si en vez de una alabanza, se tratase en cambio de un reproche.

~ Pero, ¡Aaahh! Exclamó repentinamente la mujer – ¡Ya se que es esto! Rápidamente se puso de pie y camino por la habitación buscando algo, luego salio a la puerta y miro a ambos lados del corredor tratando de encontrar alguna cosa.

~ ¡¿Dónde esta?! Dijo en voz alta y aparentemente retomando la cordura

~ ¿Dónde esta que? Contestó el hombre, al no tener idea de lo que la mujer hablaba.

~ ¡Pues la cámara! ¿Para que televisora trabaja?

~ ¿Televisora? El hombre le respondió con una mirada torcida

~ ¡Si! Yo se que esto es una broma de mal gusto, Pues ¿De que otra forma pudo subir hasta aquí, y que mi familia no se halla despertado por el gritó que di hace rato? Habló apresuradamente la mujer.

~ No se de que esta hablando, Musitó el hombre; luego su rostro se alumbró - ¡Ahh! ¡Claro! La televisión.

~ ¡¿Cómo así que la Televisión?! El mal genio fluía lentamente por sus venas

~ Definitivamente ves muchos programas, Dijo el hombre alegre, invitándola a que retomara su asiento frente a él.

~ ¡NO! No me vuelvo a sentar hasta que me digas cual es tu nombre verdadero.

El hombre se acomodo en su silla y lentamente repitió.

~ Soy Cornelius Fudge, primer ministro de la comunidad mágica.

Joanne se pincho nuevamente. Su cerebro de nuevo era una madeja de hilo revuelta, pero aun así no se dejó impactar por las palabras del extraño hombre. Lentamente tomó asiento en su silla y se escurrió – No hay manera de sacarle a este tipo otra respuesta – pensaba. Pero este pensamiento pronto fue roto cuando ante sus ojos vio flotar en medio del aire el vaso de Wisky que momentos antes había dejado a un lado del sillón.

~ Tómalo por favor, Dijo el hombre – Y ahora espero que me escuche atentamente lo que tengo que decirte.

Si en momentos anteriores Joanne había estado blanca del susto, ahora era transparente. Su rostro generalmente bello, tenía un brillo de locura. Sus ojos parecían dos grandes globos y su boca permanecía abierta de par en par.

~ Ahora que crees en mis palabras, y sabes que no soy fruto de tu imaginación, espero que estés más atenta y me respondas unas cuantas preguntas.

La cabeza de Rowling se movió de arriba debajo de forma instintiva. Talvez si el hombre le hubiera preguntado, que si deseaba regalarle todo el dinero que ella poseía, ella había hecho el mismo gesto.

~ ¿Cómo lo supiste? Preguntó el hombre a continuación.

Pero la mujer seguía perturbada por sus propias cavilaciones y volvió a mover la cabeza de arriba abajo.

~ ¿Joanne? ¿Joanne estas bien? Preguntó ahora el hombre quien mostró un gesto de preocupación en su pulcra cara.

~ Si, si, eso creo

El trance había pasado y poco a poco el cerebro de la mujer regresaba de donde pudiera haber estado. Los ojos se tornaron nuevamente normales y cerró la boca. Después de esto meditó un momento, sus ojos se clavaron en la ventana, donde se veía caer una pequeña llovizna y entonces habló.

~ Bueno todo paso ya hace mas de veinte años, Comenzó a narrar rápidamente la mujer – estaba en una cafetería tratando de terminar un relato, ahora no me acuerdo cual era, dio un gran sorbo a su vaso y lo desocupó – cuando una mujer con mirada perdida se me acercó, me pidió dinero y pues no teniendo mucho en esa época lo único que pude ofrecerle fue un café, para que se fuera…

La charla fue cortada repentinamente al ver como el hombre había hecho volar hasta su lado el Wisky desde la esquina de la habitación y éste ahora se servia solo flotando en el aire directamente a su vaso.

~ Ehh, bueno, Joanne trató de retornar a su relato – pero la mujer en vez de irse se sentó frente a mí e inicio su charla. Al principio tuve miedo de que tratara de hacerme algo; no confiaba en su mirada, pero después me preguntó que hacia allí con una libreta de apuntes y pues le conteste que deseaba ser escritora. Ella se quedo un momento callada y entonces me dijo que sabía una historia muy interesante y que si quería escucharla. Yo desde luego había perdido el hilo de mi relato, le di la oportunidad a la mujer y entonces me la contó…

Lentamente levantó sus ojos y el hombre le sonreía placidamente.

~ ¿Cómo era ella? Expresó

~ Pues, como de… cincuenta años, blanca, cabello gris, ojos azules, un poco gorda...

~ ¿Te dijo como se llamaba?

~ No se, simplemente me contó la historia y se fue. Nunca más la volví a ver… las palabras de Joanne se perdieron cuando sus ojos se posaron en la pared celeste detrás del hombre

~ Benilda Rosswell, Dijo el hombre apurando su trago y sirviendo otro. El frasco de Wisky no había parado de flotar en el aire a un lado de ellos – ¿Y exactamente que te dijo?

Rowling carraspeo un poco y dio otro sorbo a su bebida que había sido servida pocos momentos antes.

~ Pues me habló de una escuela de magia, me dijo el nombre, de una serie de nombres incluido el suyo, pero yo creí…

~ Creyó que yo también era parte de la leyenda.

~ Pues si, a veces me daba la impresión de que decía unas cosas muy convencida y en otras dudaba, pero a todo fui tomando apuntes.

~ ¡Ah! ¡Veo! Musitó el hombre en voz baja – ¿Te comentó acerca de Harry Potter y todo su mito?

~ ¡Si!, me dijo de un tal Harry Potter, sus amigos, me dio mas nombres, los cuales transcribí como los había escuchado, de Voldemor, su reino del terror, su nombre, la mujer lo señalo descortésmente con el dedo – a Sant Mungo, eh… la mujer dio un fuerte suspiro – Me relató la historia muy por encima y…la mirada de la rubia se clavó directamente en los ojos claros del hombre – …enseguida me llamó la atención; después la fui puliendo poco a poco, le cambie la época…¿El Quidditch de verdad existe? No pudo reprimirse de preguntar la mujer

~ Ciertamente que existe, aunque ahora no es tan popular como lo fue en la edad media.

~ Pero aun así es increíble. Esa mujer me dejo totalmente sorprendida. Mucho tiempo después creí que la charla con esa mujer solamente había sido un sueño, pero la libreta estaba allí con todos los apuntes, señalándome que eso había sido realidad. Terminó de decir la mujer – pero…

~ ¿Pero que? Dijo el hombre antes de tomar otro trago

~ ¿No entiendo como su nombre se vio enredado en esto? ¿Sant Mungo existe en la actualidad? La expectativa que se oía en su voz era muy grande.

~ Bueno, es que el caso de Benilda fue algo especial, murmuro el hombre – ella fue condenada a Azkabán por ser practicante de las artes oscuras y allí perdió la cordura. Luego fue llevada a Sant Mungo para que pasase el resto de su vida en esa institución, pero se recuperó muy rápidamente y escapó antes de que nosotros pudiésemos hacer algo

Un nuevo silencio cortó la conversación, la mujer ahora se sentía sumamente intrigada y miles de preguntas se arremolinaban en su cabeza.

~ Bueno, pero eso no responde como se vio involucrado tu nombre en esta historia. Añadió la rubia

~ Veras, Expresó el hombre dando otro gran trago – yo fui el que condenó a esa mujer a Azkabán; después de ese proceso, que fue muy controversial y popular, ascendí a primer ministro, del cual soy hace mas o menos veinte años.

El Wisky nuevamente se vertió en su vaso y luego voló a llenar el vaso de la mujer.

~ ¿Pero no entiendo una cosa mas? Volvió a insistir Joanne.

~ ¿Cuál? Preguntó sonriente el hombre

~ ¿Hasta que punto es cierta la historia que me relató esa mujer?

~ Bastante cierta, he de decirte, Bebió otro sorbo y continúo – Harry Potter y sus amigos existieron hacia mediados del siglo XV, que como sabrás es el final de la era del oscurantismo…

~ ¿Entonces?, ¿Entonces?, casi gritó la rubia.

La mujer fue acallada por un movimiento del brazo del hombre.

~ Sabes que la edad media o edad del oscurantismo inicio hacia el siglo III D.C y acabó a mediados del siglo XV D.C; pues bien ese fue el tiempo en el cual el reinado de Voldemor se mantuvo sobre la tierra. Los hombres eran demasiado ignorantes para saber que era lo que pasaba, pero los magos se batían en una de las luchas más largas y mortíferas que alguna vez a sufrido la humanidad. El hombre respiró profundo y continuo – desde luego esto no lo saben los humanos, es la historia tras la historia, algo que ha quedado oculto al mundo Muggle, ni siquiera los mas grandes historiadores han hallado las pruebas necesarias para refutar esta teoría, algunos dudan, pero no están muy seguros; en cambio.. el hombre le dio una significativa mirada a la mujer –…si hay Muggles que saben de nuestra existencia, como es tu caso.

El hombre efectuó una nueva pausa para ver como el semblante de la mujer cambiaba.

~ Pero como todo reinado, el de Voldemor llegó a su fin con el nacimiento de un niño que traería consigo la esperanza de un nuevo renacer para el mundo; un nuevo renacer no solo para los magos, sino un nuevo renacer para toda la humanidad. Como tú lo sabes muy bien, la profecía lo hizo actuar y lo marcó como a un igual, dándole dones que en condiciones normales un niño, aun siendo mago no tendría, cosa que después vino a ser su propia perdición. Desde luego su muerte significó no solo la paz en nuestro mundo, sino también la paz en el de los tuyos; sabes muy bien que precisamente en ese siglo empieza el renacimiento; nombre dado por uno de los mas grandes magos que alcanzó a ser participe de la leyenda, aunque nunca lo has nombrado en tus libros… el hombre hizo una nueva pausa para causar efecto en la mujer – Leonardo Da’Vinci…

Nuevamente la boca de Joanne estaba abierta, sencillamente no podía creer lo que estaba escuchando.

~ ¿Entonces él era un mago? Murmuro la mujer.

~ Uno de los mejores… Según dice la leyenda él alcanzó a conocer en persona al propio Harry Potter antes de… Un nuevo sorbo del hombre – bueno, su fin…

~ Dios, Dios; decía la mujer anonadada. – O sea que todo fue cierto, el colegio, los alumnos, la lucha, Voldemor…

~ Desde luego que no, Rió el hombre – nosotros no necesitamos trozos de palos para hacer magia, ella nos transita por el cuerpo y ante algún pedido de nuestra mente la magia hace obedecer a nuestro entorno e incluso a nuestro propio cuerpo. Algunos nombres si son verdaderos, generalmente los de los amigos más cercanos de Harry, quienes pasaron a nuestras historia como uno de los grupos de chicos más valientes que han existido jamás.

~ ¿Pero, no entiendo algo? Las dudas de la mujer eran inacabables

~ ¿Qué cosa no entiendes?

~ ¿Porque esa mujer sabia tanto de una historia que había ocurrido hacia mas de quinientos años?

~ Recuerdas, Dijo en hombre – ¿Que ella había sido enviada a Azkabán por practicar la magia negra?, La mujer asintió – es que se había hecho con libros que databan de la edad media, no sabemos de donde lo sacó y buscaba de alguna forma redimir el ser mas terrible que alguna vez ha existido. Desde luego entonces era una experta en historia y sabía costumbres, nombres, lugares; que tú muy fielmente has plantado en tus libros.

La mujer se sonrojó.

~ Y precisamente esa es la razón que me ha traído hasta aquí el día de hoy. Debo pedirte que no saques la ultima entrega del libro. Sentenció Fudge.

El sonrojo de la mujer dio paso inmediatamente a una palidez mortal

~ ¿Cómo puede pedirme eso? Es mi último libro, y tengo que responder a varios accionistas que me piden terminar rápidamente esta saga. ¿Por qué?

~ Sencillamente porque desde que iniciaste la serie, la gente se ha hecho más perspicaz ante sucesos extraños y sin ninguna aparente relevancia. Esta situación es en cierta medida tencionante, aunque no había alcanzado los límites que a nivel mundial alcanzó con tus dos últimas entregas. Nuestro mundo esta sufriendo una represión, que si vale decir, no experimentábamos desde la muerte de Voldemor; lo curioso del asunto es que es nuevamente Voldemor el protagonista de estos hechos, aunque solo sea escrito en una serie de libros..

Joanne le regaló una mirada indeterminada a Fudge y este le respondió con otra mirada equivalente.

~ Así que por un simple cuento para niños su sociedad se esta viendo atacada y amenazada. ¡Su sociedad que ha existido secreta por cientos de años amenazada por una serie de libros infantiles! ¡Eso si que no te lo puedo creer! Tras estas palabras se sumergió en una risa estridente y ruidosa que rápidamente se propagó por la casa.

El hombre solamente la miró con desprecio mientras pensaba que razonar con Muggles era una completa perdida de tiempo. Lentamente se levantó de su silla y camino hacia la puerta.

~ ¡Advertida está! Solamente dijo como despedida el hombre y luego se desvaneció.


Año y medio después salio la ultima entrega del joven mago. El éxito fue rotundo, pues finalmente se había descrito la muerte de Voldemor, y gracias a ello la fortuna de la mujer como su fama se elevo aun más por los aires, ya que esta última entrega se había presentado en cierta forma mucho más realista que las anteriores. Lo más curioso era que tras el final del libro había una pequeña nota que decía lo siguiente:

A ustedes mis queridos lectores les confieso, que esta historia aun no ha
terminado, no tiene final y que junto a ustedes, junto a sus casas
esta el mundo mágico que describí en mis libros,
solo tienen que buscarlo.

J.K ROWLING

Esta declaración final causó escozor en la prensa la cual la buscaba frenéticamente para que explicara estas palabras, pero J.K ROWLING, nunca dijo nada.

Después de esto se retiró e inicio con sus dineros una completa investigación de todos los documentos de la edad media que hablaran de magia y hechizos, estaba desesperadamente buscando la prueba de que Harry Potter si había existido, había sido real; mas las investigaciones se detuvieron cuando un año mas tarde J.K ROWLING fue encontrada muerta en su habitación con las ventanas cerradas y la puerta con llave.

Entre otras noticias la famosa escritora J.K Rowling fue hallada muerta hoy en su habitación en circunstancias muy sospechosas. La habitación estaba completamente aseguraba por dentro y su cuerpo tras el análisis de la necropsia no presentaba ninguna contusión, ni alteración que indicara su causa probable de muerte…

 

El televisor siguió con la noticia de la extraña muerte de semejante celebridad, cuando un hombre dijo como para si mismo.

~ Siempre ocurre lo mismo, desafortunadamente los Muggles no pueden mantenerse callados o simplemente hacer caso. Tras una breve pausa y como justificación declaró – Yo muy bien te advertí mujer, todo esto te pasó por tu propia decisión…

CAPANDRES
10 AGOSTO 2005

HORA 2:23 A.M

“NUEVAMENTE POSEIDO” (¿Alguien conoce algún exorcista?)

 

Ir a tabla superior.

 

DISCLAIMER: Como ya estarán cansados de saber, la rubia súper millonaria J.K Rowling es la dueña de todo este mundo fantástico y espectacular, del cual me sirvo para gastar mis pocas horas de ocio escribiendo y apoderándome de esta forma de unos personajes que prácticamente sirven para todo. Así mismo no ganó un solo Galeón haciendo esto, solo “Diversión in Extremis” y no pretendo de ninguna manera afectar la originalidad o valor de los personajes reales.

RAPSODIA MORTAL

Canción utilizada: Bohemian Rhapsody
Grupo interprete: Queen.
Nota: A quienes no entiendan la canción en ingles les he puesto la letra original en español. (Si leen el relato escuchando la canción, van a sentir todo el sufrimiento de los personajes)

Is this the real life?
Is this just fantasy?
Caught in a landslide
No escape from reality
Open your eyes
Look up to the skies and see
I'm just a poor boy, I need no sympathy
Because I'm easy come, easy go
A little high, little low
Anyway the wind blows, doesn't really matter to me, to me

¿Es esto vida real?
¿Es solo fantasía?
Atrapado en un derrumbamiento
No hay escape de la realidad
Abre tus ojos
Mira los cielos y ve
Soy solo un pobre muchacho, no necesito simpatía
Porque fácilmente vengo, fácilmente voy
Un poco arriba, un poco abajo
De la manera que sopla el viento, realmente no me importa

Dos sombras se proyectaban bajo una atmosfera oscura y tenebrosa dentro de un edificio solitario y vacío. Una trataba de huir y la otra trataba de lograr que esto no ocurriera. Nada se escuchaba en el entorno, solo se oían dos agitadas respiraciones que cortaban el aire, como un grito desesperado. La escena era irreal, pues llevaban ya varios minutos en la cacería y ninguna de las dos figuras parecía decidida a atacar. La primera de ellas era la de un hombre algo mayor; se vislumbraba debido a su lentitud y torpeza en el correr; la segunda en cambio pertenecía a un hombre joven, delgado y con unos reflejos gatunos.

Los pasillos y los corredores eran extensos y había gran cantidad de puertas a lado y lado; pero por sus ganas de perder a su perseguidor el hombre mayor no se atrevía a probar si alguna de esas puertas estaba abierta. El hombre joven por su parte no tenía ningún afán de alcanzar al viejo, pareciese que estuviera jugando en una ronda del gato y el ratón.

Repentinamente el hombre maduro paró en seco; se había acabado el camino e irremediablemente se volvió y enfrento a su joven perseguidor. Ante este hecho el muchacho frenó su loca carrera y se estableció a una distancia prudencial. Ninguna luz había en derredor, pero aun así los dos hombres podían distinguir sus siluetas, como alientos desvaídos en el aire. Las ventanas que existían en aquel edificio sabían muy bien que no proyectaban la luz natural, por eso este edificio en las noches era solo un valle de sombras.

Muy delicadamente el hombre adulto buscó entre la capa su varita, pensando que las sombras pudieran esconder sus suaves movimientos. Estaba equivocado.

Antes de que éste pudiera reaccionar, el hombre joven a una velocidad asombrosa, propia de su juventud, saco su varita y si pensarlo dos veces le mando un hechizo directo al pecho; directo a su corazón.

Un sonido sordo se escucho en el silencio de la noche; el hombre viejo había caído muerto al instante.

Mama, just killed a man
Put a gun against his head
Pulled my trigger, now he's dead
Mama, life had just begun
But now I've gone and thrown it all away
Mama, ooo
Didn't mean to make you cry
If I'm not back again this time tomorrow
Carry on, carry on, as if nothing really matters

Mamá, solo maté a un hombre
Puse un arma contra su cabeza
Presioné mi gatillo, ahora él está muerto
Mamá, la vida ha comenzado
Ahora me he ido y lo tiré todo
Mamá, ooo
No quise hacerte llorar
Si no vuelvo de nuevo esta vez mañana
Sigue, sigue, como si no importara nada

Ahora el joven respiraba dificultosamente. La capacidad de sus pulmones parecía que no era lo suficientemente grande para llevar el oxigeno que su cuerpo le demandaba. Estaba en Shock.

Nunca había atacado a nadie, siempre había sido muy correcto y tranquilo, pero ahora eso no importaba, ahora sabia que había atacado a un hombre – En defensa propia- le decía su mente, como tratando de encubrir la gravedad de la falta que había realizado.

Había matado un hombre… matado…

Nunca se habría creído capaz de asesinar a alguien… asesinar… sí, esa era la palabra.

Sus pasos resonaban en la oscuridad, cuando se acercaba al cuerpo de aquel hombre. Su respiración aun se mantenía agitada, nunca se había sentido tan alterado en toda su vida.

Cuando alcanzó finalmente el cuerpo del hombre, no pudo refrenar sentir un escalofrió que le recorrió la espalda. Allí estaba el cuerpo de aquel hombre; lo sentía extrañamente familiar, no pudo dejar de pensar que lo conocía, o por lo menos que lo había visto en algún lado. En la oscuridad solo pudo notar que había caído sobre su pecho, golpeando su rostro contra el suelo.

Guardó la varita en su túnica y se dispuso de la forma más cuidadosa a volver el cuerpo del hombre para apreciar su rostro.

~ ¡NO! ¡NO PUEDE SER! Gritó el joven con tristeza a la oscuridad de la noche.

Después no pudo gritar mas, sus lágrimas no lo dejaban respirar. Trataba de aspirar el aire con su boca abierta, pero ante esto sus lágrimas entraban directo allí, haciéndolo saborearlas. – Amargas- le decía su cerebro. Amarga era su vida, ahora amargo iba a ser su destino.

Su cuerpo no se sostuvo más y resbaló al piso. Ahora estaba acostado junto al cuerpo de aquel hombre en posición fetal. Un charco de lágrimas se formo muy rápidamente junto a su rostro. Su mente no podía pensar, sus ideas se habían ido. Solo un pensamiento permanecía en su desordenada cabeza; el pensamiento de su madre.

Too late, my time has come
Sends shivers down my spine
Body's aching all the time
Goodbye everybody - I've got to go
Gotta leave you all behind and face the truth
Mama, ooo - (anyway the wind blows)
I don't want to die
I sometimes wish I'd never been born at all

Demasiado tarde, mi tiempo ha venido
Envía escalofríos debajo de mi espina
Mi cuerpo me duelo en todo momento
Adiós a todos - Me tengo que ir
Tengo que dejarlos a todos y enfrentar la verdad
Mamá, ooo - (de la manera que sopla el viento)
No quiero morir
A veces deseo nunca haber nacido

Madre, madre, lo lamento; no quise, nunca quise; no fue mi culpa. Toda la culpa fue de él. Nunca pensé que… nunca llegue a imaginármelo… no por favor. Su mente era un mar de confusión, nada parecía tener sentido. Tan solo parecía ser real que estaba allí tirado en el piso, junto al cuerpo de aquel hombre, junto al cuerpo de su…

~ Padre…

Su boca había pronunciado esa palabra. Ella por si misma había hablado. Su conciencia no había tenido nada que ver con ese acto. De manera inconsciente había confirmado los hechos. Había matado a su padre.

Ahora no sentía el cuerpo. Se sentía flotar en una burbuja, en medio de la oscuridad. Su llanto rápidamente dio paso a una risa nerviosa. Una risa demencial, una risa de un asesino.

Su risa se intensifico. Carcajadas se oían a una gran distancia. Carcajadas que provenían de un rostro convulsionado, con una mirada perdida.

Repentinamente su cuerpo se contrajo y se acomodó contra una de las paredes del pasillo. No dejaba de reír. Pero no dejaba de derramar lágrimas. Su rostro era una completa contradicción.

Un goteo sentía en sus oídos. Parecía un goteo. Pero no lo era en realidad.

Su mente estaba lo suficientemente saturada como para comprender la realidad en ese momento. Lo real… nada parecía real… todo debía ser un horrible sueño. El peor sueno que había tenido en su vida.

Pero entonces el goteo ceso. Un hombre se hallaba a su costado.

- No era un goteo- le decía su mente. Solamente pasos de un hombre desconocido.


I see a little silhouetto of a man
Scaramouch, scaramouch will you do the fandango
Thunderbolt and lightning - very very frightening me
Gallileo, Gallileo,
Gallileo, Gallileo,
Gallileo Figaro - magnifico

Veo la pequeña silueta de un hombre
Scaramouch, sacarmouch, ¿harás el escándalo?
Rayos y relámpagos, asustándome mucho, mucho
Galileo, Galileo
Galileo, Galileo
Galileo Fígaro - magnífico

Aquel hombre solo observaba al joven recostado contra la pared, riendo y llorando al mismo tiempo. Después posó su vista sobre la otra figura, la figura del hombre que se hallaba en el piso. Su rostro estaba empañado por la oscuridad. No se alcanzaban a apreciar los rasgos de su rostro, pero la figura supo irremediablemente quien era.

~ ¡Arthur!

Exclamó de manera inconsciente el hombre a la vez que se acercaba a él y le tomaba el pulso de su muñeca derecha.

No sentía palpitar sus venas. No sentía la tibieza de la vida. Solo podía sentir la rigidez de la muerte.

Dos gruesas lágrimas atravesaron las mejillas de aquel hombre y cayeron sobre el charco de lágrimas del muchacho.

~ ¿Qué diablos has hecho? Gritó el hombre mientras dirigía su mirada al otro, quien no dejaba de llorar y reír al mismo tiempo.

~ ¡Respondemé! ¿Qué diablos hiciste?

Ahora el hombre había abandonado su razón y se abalanzaba contra el chico. Lo cogió del cuello de su túnica y lo zarandeaba violentamente de un lado a otro.

El joven solo lo veía con ojos perdidos, con ojos sin razón; como los ojos de un demente.

~ ¡Sabes lo que has hecho!!Has matado a tu propio padre! La ultima parte del grito salio ahogada. El hombre también se estaba consumiendo en sus propias lágrimas.

El un acto repentino el hombre soltó al muchacho y este cayó estrepitosamente al suelo. Sin embargo no dijo nada; ni siquiera rezongo.

El hombre desconocido ahora no paraba de llorar. En su mente estaba ocurriendo lo que poco antes había pasado por la mente del muchacho.

Pero su pensamiento era un poco mas racional y solo pensaba que le iba a decir a Molly.

Ella no merecía esto. Porque no había sido él, quien muriera. Por lo menos no tenia familia. Así no se sentiría a veces tan solo.


But I'm just a poor boy and nobody loves me
He's just a poor boy from a poor family
Spare him his life from this monstrosity
Easy come easy go - will you let me go
Bismillah! No - we will not let you go - let him go
Bismillah! We will not let you go - let him go
Bismillah! We will not let you go - let me go
Will not let you go - let me go (never)
Never let you go - let me go
Never let me go - ooo
No, no, no, no, no, no, no -
Oh mama mia, mama mia, mama mia let me go
Beelzebub has a devil put aside for me
for me
for me

So you think you can stone me and spit in my eye
So you think you can love me and leave me to die
Oh baby - can't do this to me baby
Just gotta get out - just gotta get right outta here

Pero soy solo un pobre muchacho y nadie me ama
Él es solo un pobre muchacho de una pobre familia
Perdónale su vida de su monstruosidad
Fácil viene fácil va - ¿me dejarás ir?
Bismillah! No - no te dejaremos ir - dejarlo ir
Bismillah! no te dejaremos ir - dejarlo ir
Bismillah! No - no te dejaremos ir - dejarme ir
No te dejaremos ir - dejarme ir (nunca)
Nunca dejarte ir - dejarme ir
Nunca dejarme ir
No, no, no, no, no, no, no -
Oh, madre mía, madre mía, madre mía déjame ir
Belcebú tiene un diablo apartado para mí
Para mí
Para mí

Pues tú piensas que puedes apedrearme y escupirme en el ojo
Pues tú piensas que puedes amarme y dejarme para morir
Oh nena - no puedes hacerme esto nena
Simplemente tengo que salir - solo tengo que salir de aquí


~ ¡Matamé Lupin!

Esa voz resonó entre el llanto compartido de los dos hombres.

~ ¡Hazlo!

Volvió a escucharse la misma petición.

~ Ya no tengo nada que perder. Ahora si he perdido todo…

Remus Lupin le echo una ojeada con la vista empañada. El muchacho por fin había reaccionado después del Shock. Y lo miraba con ojos decididos.

~ Dirás que fue en defensa propia… a nadie realmente le importara…

Una ira inconsciente se apoderó de Lupin quien se le acerco nuevamente y le manoteó el rostro.

~ ¡MALDITA SEA!! MATAME! Gritó esta vez el muchacho.

Lupin le echo una mirada fulminante, mientras sostenía su mano en el aire, dispuesto a seguir golpeándolo.

~ ¡CALLATE DE UNA VEZ PERCY!

El muchacho solo se revolvió en su lugar al escuchar su propio nombre pronunciado con tanta ira.

~ Solo hazlo, no me interesa seguir viviendo…

Su voz se oyó tan desesperanzada y vacía, que Remus no dejó de sentir compasión por el muchacho.

~ ¿Deseas agregar otra muerte a tu familia? ¿Deseas que tu madre llore una doble muerte? ¿Deseas terminar de destruir lo que queda de tu familia?

Las palabras de Remus fueron fulminantes. Percy cayó en cuenta nuevamente del acto que había cometido y volvió a llorar.

Remus soltó al chico quien nuevamente se resbalo hacia el piso llorando. Su mente ahora era un poco mas clara; pero la mente de Percy era cada vez más caótica.

– Debo hacer esto- pensaba el chico. – Es la única salida; no podré volver a mirar a mi madre a los ojos nunca más. – Así no puedo seguir viviendo.

Sus manos lentamente buscaron entre la capa su varita…

Ooh yeah, ooh yeah
Nothing really matters
Anyone can see
Nothing really matters - nothing really matters to me

Anyway the wind blows...

Ooh si, ooh si
Nada realmente importa
Nadie puede ver
Nada realmente importa - Nada realmente me importa

De cualquier manera que sople el viento...


Antes de que Remus pudiera reaccionar, Percy se llevo la varita al pecho y cerrando los ojos, murmuro algunas palabras. Nada pudo hacer Lupin; solo observar el destello de luz que por un instante cubrió todo el corredor y oír un golpe sordo de su cuerpo al caer contra el frió piso. Ahora Percy estaba muerto.

Pero su mente se había liberado de la prisión del cuerpo y ya no sentía ni dolor ni miedo. Solo sentía un gozo en el alma. Ya nada terrenal le importaba. Solo sentía un viento correr a través de él atravesando su alma. Poco después escuchó una voz familiar que lo llamaba, ante la cual murmuró

~ Papá…


Relato Terminado el 7 de julio del 2005 a las 2:37 A.M
(Estaba poseído)

Capandres

Ir a tabla superior